LA PIEDRA SAGRADA
Capítulo 13
Lita: Y eso fue lo que paso.
Serena: ¡Es increíble!¿Quién se hubiera imaginado que tu jefe tenía un hermano gemelo?
Lita: Pues sí pero la verdad es que Kazuma es frió, antipático y sólo piensa en el dinero, desde luego no se parece en nada a Hiroshi.
Amy: ¿Y qué hacía en el restaurante?
Lita: Por lo visto Hiroshi tenía que salir de la ciudad para reunirse con su padre y hablar de no sé que asuntos y le pidió a su hermano que se hiciera cargo del local en su ausencia.
Serena: ¿Y acepto?
Lita: Pues sí, pero no me preguntes cómo fue porque la verdad es que no lo entiendo, Hiroshi dice que en el fondo tiene un gran corazón pero a mí me cuesta creerlo.
Amy: Lo que no entiendo es porque no dijo desde un principio que él no era Hiroshi.
Serena: Es un paranoico, ¿ a qué sí?
Lita: Bueno...
Mina(que subía las escaleras del templo precipitadamente): ¡Chicas!¿Y Rei?
Serena(con indiferencia): Ni idea, quedamos en el templo y por una vez que llegó temprano no está.
Rei(que subía las escaleras detrás de Mina): ¡¿Qué has dicho!?
Mina: ¡Rei!¡¿De dónde sales?!
Rei: Por si no te has dado cuenta, iba detrás de ti pero con las prisas ni me has visto, y en cuanto a ti Serena vuelve a decir algo como eso y no volverás a leer ninguno de mis mangas. ¿Has entendido?
Serena: ¡Ni falta que me hace!
Mina: ¡Ya, parad! Qué tengo que deciros algo muy importante.
Todas(intrigadas): ¿... ?
Mina: ¡Aprovechando las vacaciones de Lita, mientras su jefe se recupera y, el fin de semana, nos vamos a la playa con Eduard y Sere!.
Serena: ¡Vivaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Rei, Lita y Amy: ¿Queeeeeeeeeeeeeeé?
Mina: Pues eso, id preparando vuestro equipaje que esta tarde a las cinco hemos quedado en la estación para coger el autobús que nos llevará allí. ¡Hasta luego, qué tengo muchas cosas que hacer!
Mina se marchó por donde había venido y el resto permaneció en silencio a excepción de Serena que siguiendo el ejemplo de su amiga salió corriendo a casa a prepararlo todo.
Horas después, en la estación de autobuses...
Mina: ¡Ay! Cuánto tardan, me va a dar algo como nos tengamos que ir sin él.
Lita: ¿Sin él?¿Y qué hay de Amy y Sere?
Mina: ¡Ah! Por ahí vienen. ¡Eh, estamos aquí!
Rei: Deja de gritar Mina que ya nos han oído.
Sere(corriendo): ¡Serena! Qué alegría, vamos a pasar todo un fin de semana juntas.
Serena(cabizbaja): Sí, pero ojala hubiera venido Darien, no entiendo que tanto tiene que estudiar, ¿acaso no soy yo más importante que un libro?
Sere(agarrando a Serena del brazo y arrastrándola hacía el autobús): Sí, sí, sí, pero vamonos ya.
Mina(agarrando a Eduard del brazo): ¡Hola! ¿Qué os ha pasado, ya pensaba que no veníais?
Eduard: Problemas con el hotel.
Mina: Bueno, pero ya está todo bien así que subamos o nos quedaremos sin sitio.
Rei: No seas exagerada, ni que ese hotel fuera el único que hay.
Amy(dentro del autobús): Pues esto está lleno.
Mina: No, delante de Serena y Sere hay sitios libres.
Amy: ¿Y Lita?
Rei: Puede sentarse con esa señora, a ella no le importará. Vamos Amy.
Lita(entrando en el autobús): Podríais avisar, ¿no? ¿Dónde voy yo?
Mina: Allá con esa señora, pero date prisa que esto se pone en marcha.
Lita: Ya veo... ¡no!
Arimi: Vaya, me toco la camarera.
En la playa...
Rei: Tranquilízate ya Lita, tampoco ha sido para tanto.
Lita: ¿Cómo que no? Esa mujer es insoportable, no se la podía tocar, no podía hablar con vosotras porque no hacía más que meterse en la conversación y por si fuera poco se ha tirado todo el trayecto redactándome toda una serie de defectos que según ella noto en cinco o seis minutos que nos cruzamos en el restaurante, aparte de que me ha llamado insensata, irresponsable, solitaria...
Rei: ¡Ya!. Yo me sentaré con ella en el trayecto de vuelta.
Lita: ¿De verdad? Pues muchas gracias.
Amy: Por cierto, ¿donde están Serena, Sere, Mina y Eduard?
Lita: Serena y Sere han ido ha apuntarse a un concurso de natación que se celebra en la piscina del hotel, por lo visto ha habido un cambio en la dirección del lugar y lo están celebrando, quién gane el concurso será recompensado con un diamante bastante grande y además han rebajado bastante el precio de las habitaciones.
Amy: Supongo que por eso estaba tan lleno el autobús.
Rei: Así que un diamante de gran valor...
Lita: Sí, ¿piensas participar? Podemos apuntarnos todas. ¿Qué decís?
Rei: Me parece una buena idea.
Amy: ¿Y quién avisará a Mina?
Rei: Mejor olvídate de ella está demasiado ocupada...
A la mañana siguiente todo estaba listo para la gran competición. Había una gran cantidad de participantes (alentados por la cuantía del premio) que fueron divididos en dieciséis grupos de 8 personas cada uno. El ganador de cada grupo se clasificaría para las semifinales y la final sería disputada entre las dos personas ganadoras de estas. La fortuna quiso que en la primera carrera se enfrentaran Rei, Serena y Amy y en la segunda lo hicieran Mina, Lita y Eduard. Sere no había querido participar porque según ella le emocionaba más animar a Serena.
Una vez que los participantes se situaron en sus posiciones la carrera comenzó, animada por un cliente del hotel que había decidido que la ocasión necesitaba locutor(¿...?).
Locutor: Tres, dos, uno. ¡Ya! !Nuestros participantes se lanzan al agua, Amy Mizuno, la chica del cabello azul y cuerpo diez(ni decir tiene que este supuesto locutor es el chico que durante la noche había intentado conquistar a Amy para desagrado de esta que no sabía como esquivarle), va en cabeza seguida muy de cerca por Yusimisha Kinomoto, el camarero, que trata de arrebatarle el puesto, los demás los siguen aunque la distancia aumenta más y más, casi puedo afirmar que será uno de los dos quién gane la carrera...
Sere: ¡Ánimo Serena!¡Serena!¡Serena!¡Ay!
Locutor(con una barra de pan torcida en la mano, bueno, según él, el micrófono): ¡Arreglada esta interrupción(se ve a Sere a lo lejos con un chichón y a Eduard correr a socorrerla seguida de su inseparable Mina)continuamos con la retransmisión!¡Efectivamente Amy y Yusimisha acaban de comenzar la segunda y definitiva vuelta y... no... esperen... parece que hay otra chica que se les ha adelantado... no me explico cómo pero está muy cerca de la meta y...ganó, la chica rubia, creo que se llama Serena, (Sere grita toda emocionada) ha ganado y en segundo y tercer lugar se encuentran Amy y Yusimisha, respectivamente... no... esperen... hay un pequeño error, al parecer es la primera vuelta de Serena que ha quedado la última, increíble, increíble, increíble, la ganadora es... Amy Mizuno!¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!¡Eh, que ocurre aquí, dejadme que aún me quedan quince carreras más que retrasmitirrrrrrrrrrrrrrr!
Los guardias de seguridad, avisados por Eduard, se estaban llevando al supuesto locutor por agredir a una chica inocente con una barra de pan. Mientras tanto la chica inocente corría en busca de Serena, que ajena a los comentarios, felicitaba a Amy junto con Rei.
Sere: ¡Lo has hecho muy bien Serena! No hagas caso a lo que dicen. Y para qué veas que para mí tú eres la única ganadora, toma.
Serena(cogiendo una piedra de color verde que Sere le ofrecía): Gracias. Bueno, vamos a cambiarnos, ¿no?, me hubiera gustado ganar pero otra vez será aunque... puedo decirle a Darien que yo llegué la primera y mostrarle esta piedra... ¡qué bien!, muchísimas gracias.
Rei: No te creerá.
Serena: ¡¿Qué!?
Amy: Dejadlo ya, vamos a cambiarnos antes de que nos perdamos la siguiente carrera.
Serena: Vale. Ahora venimos, quédate aquí Sere.
Mientras tanto, en la habitación contigua al despacho del nuevo director, en donde se exhibía el diamante en un pedestal debidamente protegido por si alguien trataba de robarlo, una figura(primera figura) se movía en la oscuridad y, fuera de la habitación, otra figura(segunda figura) más gruesa miraba atónica a los dos guardias de seguridad que yacían en el suelo inconscientes.
La segunda figura abrió muy despacio la puerta mientras que la primera, que ya había desconectado el sistema de seguridad para poder robar la piedra, se escondía al oír el débil sonido de unas pisadas y, un hombre que se encontraba en el despacho del director, observaba la escena a través de una especie de bola de cristal que permanecía suspendida en el aire. En ese mismo instante, Rei, seguida por Serena, pasaba por el pasillo en dirección al comedor, al que se suponía que no iría nadie debido a la competición, para buscar un pendiente que creía haber perdido allí.
De pronto, esta se paró en seco al sentir un aura maligna y salió corriendo en dirección a la sala de exposiciones justo en el momento en que la segunda figura recibía un buen golpe en la cabeza por parte de la primera al entrar en la habitación. Sin embargo, no fue suficiente para tumbarla ya que se incorporó repentinamente y agarró al agresor de los brazos, reduciéndolo y quitándole la media que llevaba en la cabeza. Cuál no sería su sorpresa al comprobar que se trataba de Paolo, su comprador habitual y lo mismo ocurrió con este al ver que quién le mantenía sujeto no era otra que Arimi. ¡Pero qué haces aquí!, gritaron los dos al mismo tiempo, separándose.
Arimi: ¡Eh, tú! Esa pregunta debería hacértela yo, se suponía que yo consigo la mercancía y tu me la compras.
Paolo: Je, je, je, digamos que he cambiado de opinión.
Arimi: Ñññññññññññ, ¡ya te puedes estar largando!
Paolo: Querida no voy a irme la piedra ya es mía(se la muestra).
Arimi: ¡De eso ni hablar, maldito viejo!
Furiosa, Arimi se lanzó sobre Paolo dispuesta arrebatarle el diamante aunque tuviera que emplear uñas y dientes, momento en que el tipo que se encontraba en la habitación contigua pronunció unas palabras haciendo que la piedra emitiera una fuerte luz y absorbiera a los dos ladrones acompañados de Rei, que en ese instante había abierto la puerta y había sido alcanzada por el resplandor. El hombre, que no era otro que Riak, se dirigió hacía el lugar de los hechos, cogió el diamante falso, lo miró muy concentrado y pronunció unas palabras.
Riak: SREK SAHRI GHRI...AH!
Serena, que había seguido a Rei, apareció en ese momento, tropezando, cayendo sobre el sacerdote y haciendo que este se equivocará en su hechizo lo cual, sin duda, traería consecuencias.