ORIGEN Su origen está relacionado con el método que los expertos emplean para calcular con bastante aproximación la edad de los caballos: mirándoles la dentadura.
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Origen húngaro: El viejo refrán "a caballo regalado, no hay que mirarle el diente" es sentencia que nos recomienda no ser muy exigentes con las cosas que obtenemos gratuitamente.
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TIPO DE JUICIO
Es un juicio de valor moral. Ya que, por educación no se debe juzgar lo que se obtiene regalado.
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