Mantengan la
vista puesta en Cassiopeia, una de sus estrellas podría dar un
gran espectáculo dentro de poco tiempo.
Rho Cassiopeiae
tiene una magnitud visual de 4.5, y se halla a una distancia de 10 000
años luz, el que sea fácilmente visible desde esa distancia
sólo indica lo grande que debe ser esta estrella. Si bien la
temperatura en Rho Cassiopeiae es similar a la de nuestro Sol, su luminosidad
alrededor de un millón de veces mayor, para que una estrella
de su tipo pueda emitir tanta luz debe tener un tamaño enorme,
si la colocaramos en lugar del Sol, su extensión abarcaría
fácilmente la orbita de Marte.
Esta no es la
primera vez que Rho Cassiopeiae esta en los titulares, en 1946 los astrónomos
vieron descender su birillo hasta magnitud 6 y enfríarse de 7000
a 3000 Kelvin, cambiando su tipo espectral de F a M. Los
astrónomos especularon que la estrella debió haber sufrido
una erupción interna que hizó que se inchara y causó
el enfriamiento. Eventualmente, Rho Cassiopeiae regresó a la
normalidad. En el 2000 volvió a las andadas, su magnitud aumento
un 20% (0.2 mag) y luego disminuyo dos magnitudes mientras se enfriaba
por más de 3000 K.
En esta ocasión
los astrónomos estaban mejor preparados y resultó ser
una de las más grandes eyecciones de material estelar jamás
observadas emitiendo alrededor de cincuenta masas terrestres a diario
durante 200 días. Cuando todo terminó se había
perdido alrededor del 5% de la masa solar, para Rho Cassiopeiae esto
equivale a una milesima parte de su masa.
No seran necesarias
muchos eventos de este tipo antes de que se produzcan cambios dramáticos
en Rho Cassiopeiae. Su comportamiento podría ser la clave para
comprender el límite de brillo observado (alrededor de un millón
de soles), al parecer las eyecciones de masa constriñen el brillo.
Los mismos cambios
espectrales que Rho Cassiopeiae sufrió antes de el episodio del
2000 han vuelto a aparecer, sólo que ahora es más rápido.
Parece que es cuestión de meses para que pase algo grande.
