| SACERDOTISAS DE LA DIOSA:
UN CAMINO DE ETERNO APRENDIZAJE (*) (*) Art�culo de Sandra Rom�n, publicado en el libro �Priestess of Avalon, Priestess of the Goddess�, de Kathy Jones, publicado por Editorial Ariadne. Una persona �de medicina�, una persona de aut�ntica sabidur�a es alguien que aprendi� el modo de transformar sus limitaciones en poder. Sabe que no todo es posible. Pero sabe tambi�n que todo es posible si forma parte de su verdadero destino. Escrib� este p�rrafo como parte de una carta que envi� a una joven, hace un tiempo atr�s. Ella se lamentaba porque no pod�a viajar a Glastonbury para convertirse en una Sacerdotisa de Avalon. Su visi�n me hab�a hecho recordar los tiempos en los que decid� no convertirme en una cantante de �pera. Amo cantar y pararme sobre un escenario, ataviada de hermosos vestidos, emitiendo sonidos celestiales desde mi garganta y, por supuesto, recibir miles de aplausos y la admiraci�n de la gente. Suena maravilloso. �No es as�? Pero esta es solo la parte �visible� de una persona que ha debido recorrer un largo camino. Una cantante de �pera es alguien que trabaja muy duro para llegar a serlo. Debe resignar muchas cosas en su vida para entrenarse como se debe y seguir una disciplina muy estricta y llena de cuidados. Necesita estudiar mucho y practicar durante horas. De modo que es alguien que ofrenda su vida entera para lograr su objetivo. Cuando fui consciente de esto, me pregunt� a m� misma si realmente estaba dispuesta a cambiar toda mi vida de ese modo. Y la respuesta fue, obviamente, �no�. De modo que resolv� continuar trabajando como periodista, carrera que ejerc� durante 13 a�os, con bastante �xito. Tanto como para ganar el dinero que me permitiera comprar los hermosos vestidos que tanto me gustan y cantar jazz en lugares bonitos de Buenos Aires. Sin embargo, yo no me sent�a feliz con mi �xito ni con mi �hobby�. Dentro m�o hab�a un gran vac�o porque, si de una sola cosa yo estaba segura era de que no estaba viviendo mi verdadera misi�n. El problema era que yo ignoraba por completo cu�l era mi misi�n en este tiempo de vida en la tierra. Como la mayor�a de nosotros, hab�a olvidado el compromiso que asumi� mi alma, antes de nacer. Fui agn�stica durante la mayor parte de mi vida, a pesar de haber estudiado en colegios cat�licos (o tal vez por causa de esto!). De modo que la Diosa debi� llamarme muchas veces antes de que yo pudiera realmente darme cuenta de que Ella lo estaba haciendo. De todos modos, resulta extra�o que una persona que jam�s crey� en otra cosa que el mundo de la mente y que hab�a vivido tantos a�os encerrada en estas limitaciones, pudiera ser consciente de que absolutamente todas las personas nacemos en este mundo con una misi�n que es muy importante y que necesitamos cumplir. La primera experiencia de la Diosa que puedo recordar me sucedi� hace 17 a�os, cuando diagnosticaron c�ncer a mi madre. Me sent� desesperada. Los m�dicos no nos daban definiciones y yo necesitaba saber con certeza qu� iba a sucederle porque, fuera lo que fuera, deb�a estar fuerte y entera para que ella pudiera apoyarse en m�. Entonces record� que alguien me hab�a regalado un rosario de p�talos de rosa. Lo tom� entre mis manos y habl� con Mar�a. �Yo no s� si de verdad existes �rec�-. Pero si es as� te pido que me des una se�al que yo pueda entender. Necesito saber si mi madre vivir� o no, para saber c�mo ayudarla�. En ese momento casi no pod�a respirar, tratando de contener mi llanto. No quer�a que me oyeran llorar. Pero inmediatamente sent� como si una compuerta se hubiese abierto en el techo y fui inundada por una corriente de aire fresco que, a medida que descend�a por mi cuerpo, me iba llenando de paz y serenidad. CONTIN�A EN LA P�GINA SIGUIENTE (Click aqu�) |
||