LOS HOMBRES Y LA DIOSA
Por Brian Charles (1)
(CONTINUACI�N)


Yo sab�a que ten�a un rol que jugar en todo esto. Mi primera respuesta fue el miedo, luego el racionalismo. Me dije a m� mismo �y a otros- que como hombre es mi trabajo sostener a las mujeres y no tomar un papel p�blico. Pero una y otra vez me encontr� a m� mismo haci�ndolo, al principio simplemente porque yo estaba all� cuando una tarea necesitaba ser hecha. Luego, gradualmente, me fui volviendo m�s activo y as� he llegado al lugar en donde hoy estoy.
Yo soy un Sacerdote de Avalon. He dedicado mi vida al servicio de la Diosa. Su particular rostro, al cual yo sirvo, es la Dama de Avalon y ense�o en el programa de entrenamiento de futuros sacerdotes y sacerdotisas. Soy co-fundador del Templo de la Diosa en Glastonbury y soy parte activa en sus ceremonias.  Tambi�n formo parte de la Glastonbury Goddess Conference.
Nada de esto me ha resultado liviano. La mayor parte del tiempo he sido el �nico hombre alrededor y me he cuestionado frecuentemente si era correcto para m� estar all�. Hay m�s de una buena raz�n por la cual que no debiera estar. Todo lo que yo puedo decir es que cuando mi presencia es inapropiada, simplemente no estoy. No deseo estar donde no soy bienvenido, aunque nunca nadie me lo haya dicho.
Para m� est� perfectamente claro que Ella me desea como sacerdote y como instructor. Y yo no s� por qu�. Pero he aprendido muy dolorosamente que es muy tonto tratar de vivir de otra manera o seguir cualquier otro camino. Yo amo a la Diosa. Y eso es todo.
El dios o los dioses masculinos no resuenan en mi coraz�n y Ella s�. Yo no los extra�o a ellos porque nunca he sentido su presencia como siento en mi vida la presencia de la Dama de Avalon. Tal vez alg�n d�a esto puede cambiar, pero a�n contemplando esa posibilidad, yo s� ad�nde pertenezco.
He sido llamado como hombre y la sirvo a Ella como un hombre. Ella me ha llamado tal como yo soy, con mis heridas, mis incertidumbres, mis necesidades y deseos. Y Ella me ha mostrado que todo esto son en realidad mis fortalezas. Cuando finalmente me dediqu� a Ella, supe que toda mi vida anterior no hab�a sido m�s que un mero preludio, una preparaci�n.
Siento a la Diosa dentro de m� tanto como fuera, en todo a mi alrededor. Ella cambia todo lo que toca y todo lo que toca cambia. Esta es una excitante y a la vez aterradora manera de vivir. Como hombre, como ser humano, s� que soy un ni�o �nico de la Diosa, con mi propio rol que desempe�ar en este tiempo. Hay muchas maneras de servirla, este es el m�s grande placer y nadie puede decir qu� est� bien y qu� est� mal. Grupos exclusivos de mujeres, grupos exclusivos de hombres, grupos en los cuales el sexo est� menos definido y otros donde est�n incluidos todos los sexos y g�neros sin hacer ninguna distinci�n. Todos somos diversos porque Ella es diversa. Y es en la diversidad donde nos hacemos fuertes.

Bendiciones!

Brian Charles
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(1)  Brian es Sacerdote de Avalon, iniciado en Glastonbury, Inglaterra, en 2001. Se desempe�� como co-entrenador del programa para la iniciaci�n de Sacerdotisas y Sacerdotes de la Diosa, activo ceremonialista en la Goddess Conference y miembro del Templo de la Diosa en Glastonbury. Es un experimentado counsellor y en la actualidad se encuentra dictando el Primer A�o de Entrenamiento de Sacerdotes y Sacerdotisas en Budapest, Hungr�a.
(2)  Este art�culo fu� escrito en el a�o 2005, algunos meses antes de que Monica Sj�� dejara su encarnaci�n en la Tierra. M�nica se defin�a a s� misma como una �eco-bruja� del movimiento de la Diosa. Nacida en Suecia, residi� muchos a�os en Inglaterra. Autora junto a B�rbara M�r de �La Gran Madre C�smica. Redescubriendo la Religi�n de la Tierra�, entre muchas otras importantes obras.

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Fotograf�as tomadas por
Ann Cook.
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