11º)   LA TRAGEDIA

          El devenido diluvio impelido por el viento castigaba tangencialmente con furia impiadosa el lateral derecho de la formación de pasajeros; literalmente se descolgaba una cortina de agua mientras que las ráfagas soplaban en un ángulo tal que - sin estar "de cola" - empujaba de alguna manera al tren. A la 6578 parecía que le habían puesto herraduras nuevas a sus casi 1.400 pingos y ahora se aferraba casi con desesperación a los rieles, la vía se estaba lavando como si la baldearan a cepillo y el patinadero desaparecía con la lluvia que se llevaba el pastiche depositado en el hongo del riel...

           El "Chin" le echaba en cara la buena suerte que tenía su socio, apenas si había conducido transpirando unos 8 kilómetros que los inconvenientes ya habían desaparecido mientras que él había estado "empujando" el tren desde Santa Rosa... ambos se reían de esas desventuras y de lo que habían sudado en Lonquimay cargando arena para que ahora no hiciera falta... y bué, eran gajes del oficio.-

          "Ponela al 8 y dejala que se desahogue" le indicó el Maquinista CRETARI a su Ayudante LAIGLESIA -  señalándole en esa jerga que acelerara a fondo la locomotora y la dejara desarrollar velocidad - para agregar acto seguido: "...no vamos a recuperar mucho pero un minuto menos es un minuto..." Después de todo en esa sección la vía estaba a 80km/h según lo publicado en el Itinerario Nº 2 que había entrado en vigencia el mes anterior.-

          Delante de la trompa de la máquina, conjugada con su luz de potencia, la tormenta mostraba su ira con el aporte de los refucilos, mientras que las tupidas arboledas de eucaliptos se inclinaban por efecto del viento pareciendo saludar a su paso al intrépido tren de pasajeros de larga distancia. Simultáneamente la velocidad del convoy crecía de manera exponencial ante la entrega de potencia y buena adherencia de su unidad tractiva.-

          Mientras MARCHISIO iba cerrando los asientos contables de boletería - pues a esa altura era improbable que se vendieran más pasajes - el "Yeye" llamaba a De Bary para pedir la Vía Libre del 110 ya que era un hecho su arribo. De repente sonó la campanilla del teléfono "TRAIN CONTROL" correspondiente a Pico, al atender - COLOMBO que estaba finalizando su turno como su colega PAÑALE en Control Trenes Mecha - pidió novedades del 6225 por si hubiese alguna, CARNICERO le informó que aún no se lo escuchaba ni veía, acto seguido el "Controlero" se despidió informando que sería suplantado por Omar GARIGLIO que estaba relevando allí.- 

          Como si fuera una secuencia programada sonó la campanilla de Control Trenes Mecha, Hugo PAÑALE interrogaba si había arribado el tren de pasajeros, el Auxiliar le manifestó que se lo veía venir despacio pero aún le faltaban unos minutos para su arribo; PAÑALE le respondió diciendo que en minutos lo relevaría Tomás LHOSPICE, se intercambiaron saludos y finalizaron la comunicación.-

          Aunque el viento lograba vulnerar la ya gastada hermeticidad de los burletes de la ventanilla izquierda de la cabina de la 6623 haciendo que se filtraran hilos de agua hacia el interior, DELPAPA estimaba que ahora las cosas mejorarían; la lluvia - como en el caso del tren que venía Toay - colaboraba para asegurar la adherencia de las ruedas motrices. Atendiendo al teorema de Pitágoras se podía estimar que al trazarse la posición entre ambos trenes se conformaba un triángulo rectángulo cuya hipotenusa no medía más de 15 kms de largo. Siendo que en esos momentos el Ayudante de Conducción SALUSTIANO tenía a su cargo el gobierno del tren, el Conductor interpretó que era un buen momento para preparar unos "verdes", por eso sacó del bolso su calentador eléctrico en cuyos extremos del cable - en lugar de una ficha "macho" de 220V como las que todos esos implementos traían de fábrica - tenía dos pequeñas pincitas "cocodrilo", Amílcar DELPAPA abrió la puerta del gabinete donde estaba el tablero de fusibles de la locomotora y conectó cada una de esas pinzas a cada uno de los brazos de la "llave cuchilla" de batería, instantáneamente la resistencia del calentador comenzó a colorearse y en menos de un minuto estaba al rojo. Amílcar arrimó la puerta sin cerrarla para no dañar el cable, llenó la pava de agua procedente de una damajuanita contenida en un canasto de mimbre y la puso sobre el calentador, acto seguido comenzó a "ensillar" el mate de calabaza, iban a tomar "amargo" como corresponde.-

          Íntimamente - al observar a su colega efectuar los trámites yerbateros - SALUSTIANO pensaba: "...qué cosa, no...?" pues recordaba las épocas en que había hecho sus viajes iniciales como ASPIRANTE AUTORIZADO; entonces la primera "enseñanza técnica" que había recibido era la adaptación de ese tipo de calentador para su uso en las locomotoras; para ello debía adquirir en cualquier ferretería uno de esos calentadores eléctricos redonditos de 220V CA que tienen una resistencia arrollada en forma de resorte dispuesta en una especie de laberinto horizontal de yeso; una vez comprado se le quitaba la resistencia y a ésta se la estiraba a la par de un metro de albañil de manera tal que midiera 90 centímetros de largo, a la altura del centímetro 31 se la cortaba y ese segmento de la resistencia original se lo reinstalaba sobre el laberinto de yeso del calentador volviendo a atornillar sus extremos, así el implemento ya estaba adaptado. El segmento más largo se guardaba de repuesto por un potencial futuro quemado de la que terminaba de instalarse. Cómo funcionaba este recurso? muy fácil, la resistencia originalmente estaba planteada para una tensión de 220V (no importaba si la corriente era contínua o alternada pues resultaba indiferente), pero como la tensión de batería de la máquina era de 74V - o sea aproximadamente una tercera parte de los 220V sobre los que se había planteado en fábrica - esa resistencia también tenía que ser aproximadamente una tercera parte para que funcionara, al estirarla a 90 cms. medidos con el metro de albañil esa tercera parte se identificaba perfectamente, es decir 30 cm, pero se la cortaba entre 31 y 32 cm para darle un margen de tolerancia... y qué bien funcionaba! hasta la plancha de los bifes calentaba si se le daba un rato de tiempo.-

          Las hendiduras de la chapa de la carrocería de la 6578 arrojaban hacia atrás caudalosos arroyos de agua de lluvia colectada sobre ellas en función a la velocidad que estaban desarrollando al haber desaparecido el problema de patinadero. Los 80 km/h de velocidad máxima estaban siendo levemente superados, por eso el EVELIO bajó el acelerador a punto 7 de manera tal de mantener el buen ritmo que habían alcanzado luego de tanto sufrimiento; la maquinita se estaba portando bien. "Al llegar a Catriló vamos a cargar agua de la bomba" le dijo a su socio, claro, era la mejor de toda la zona para el mate según lo habían comprobado a lo largo de los años. Ya estaban a unos escasos 10 minutos de hacerlo, eran las 23:40 hs.-

          Juan CABALLERO divisaba perfectamente desde la altura de su Cabina el avance del tren de pasajeros, la luz de potencia de la locomotora - aunque llovía torrencialmente - comenzaba a ser de una gran intensidad. En contrapartida, del 6225 no conseguía detectar ningún síntoma de presencia.-

          Amílcar DELPAPA, pese a estar abocado a la preparación de los mates,  comenzó a notar algo extraño, era una rara sensación que - más que verla o escucharla - la percibía con todo su cuerpo, pero no conseguía identificar qué tipo de sensación era. Miró para afuera pero más que la lluvia torrencial que castigaba de su lado y el fuerte viento que azotaba a la formación de manera ya algo más tangencial y no tan cruzada como antes no identificó nada que resultara alarmante; trató de ver el kilómetro y palo por donde se encontraban circulando pero no tuvo éxito por las condiciones del tiempo. "Socio, por dónde andamos?" le preguntó a Miguel Ángel SALUSTIANO que estaba al mando, "y... hace poquito pasamos por un paso a nivel de tierra" fue la respuesta del Ayudante. "Sí, sí, ya sé, es el de esa estancia con nombre de mujer, cómo es que se llama...?" le preguntó Amílcar, "ah... qué sé yo hombre! el que hizo "conocimiento de vía" sos vos, es la primera vez que yo vengo por acá" le manifestó el interrogado Ayudante...

          La sala de espera de Catriló estaba al borde del hacinamiento, toda la concurrencia se había refugiado en su interior y encima debieron cerrar las puertas pues el vendaval de viento y agua había dado rienda suelta a su furia haciendo que el andén - aún bajo techo - se tornara completamente inhospitalario. Entrando por el extremo oeste las ráfagas de viento disparaban latigazos de agua como si fuese un lavadero de camiones jaula que empapaban lo que fuera que se hallara bajo el alero. Era tal la magnitud del temporal que se escuchaban volar chapas desprendidas de los techos y se divisaban objetos irreconocibles arrastrados por el aire, puertas que se golpeaban incesantemente, ramas desprendidas de sus árboles, pedazos de lona flameando y cuanta cosa que fuese susceptible de embolsar aire en velocidad. Como siempre sucedía en estos casos - y ésta no sería la excepción - de manera repentina se cortó por completo la energía eléctrica sumiendo al pueblo y su área de influencia en la más absoluta oscuridad sólo lacerada por la luz de los rayos y relámpagos. El "Nene" encendió una de las lámparas de kerosene y la puso en la ventanilla de la boletería del lado de adentro, así suministraba una mínima iluminación que permitía - cuando menos - identificarse entre sí a los refugiados en esa sala.-

          Evelio LAIGLESIA y el "Chin" CRETARI, manteniendo la buena marcha que traían, venían muy atentos al paso a nivel de la Ruta Provincial Nº1 que atravesarían en un par de minutos, la noche estaba muy fulera y no querían protagonizar ningún tipo de accidente con conductores de vehículos de calle distraídos u obnubilados por el viento y agua que danzaban en la oscuridad. Ambos tripulantes no se olvidaban del suceso que un tiempo atrás le había costado la vida a un viajante en ese paso a nivel. Había sido una mañana de lunes o viernes ya que el actor ferroviario se había tratado de "El Cortito", ese simpático tren compuesto por sólo un furgón y un coche Clase Turista que corría - saliendo desde Realicó - a Toay vía Gral. Pico, Quemú y Catriló los mencionados días en horario muy temprano; el regreso era esos mismos días en horas de la nochecita. El caso fue que el infortunado automovilista encandilado por el sol matinal no advirtió el paso de esa efímera formación y se incrustó contra la locomotora pereciendo en el acto. Por suerte ambos se sentían afortunados al estar en una dotación que recorría una zona tan tranquila libre de sucesos terribles, ninguno de ellos envidiaban a sus colegas de "adentro", es decir aquellos que trabajaban en áreas de alto tránsito donde se protagonizaban los sucesos más inéditos, variados y desgarradores, sí, estaban seguros que eran muy afortunados por ello...

          Sobre la 6623 DELPAPA estaba intranquilo, intuía que las cosas no andaban bien aunque no dilucidaba los motivos. Sacó la pava de arriba del calentador, la dejó en el suelo y se puso de pié, fué hasta el pupitre de mando donde estaba Miguel Ángel conduciendo - quien lo miró extrañado - se fijó el acelerador en que punto estaba dispuesto y lo vió en el Nº 4, algo totalmente normal, miró para afuera por la ventanilla de su socio tratando de detectar la luz de la estación de servicio Shell de la ruta Nº 5 pero no lo consiguió, tampoco alcanzaba a divisar las luces del acceso al pueblo que - aunque más lejos - debían verse entre los eucaliptos. Volvió al lado izquierdo de la cabina y pegó su cara al pequeño parabrisas delantero que era barrido por el vaivén de la escobilla limpia-parabrisas que estaba acompañado por un molesto soplido intermitente a cada cambio de dirección ocasionado por el sistema neumático que lo accionaba.-

          Amílcar intentaba penetrar el efecto del agua que resbalaba sobre el vidrio "achinando" sus ojos, el propósito ahora era detectar las luces de la estación de servicio YPF "El Cruce" que se encontraba en la confluencia de las rutas Nº 5 y Nº1, para su desconcierto tampoco lo conseguía. Lo que quería el Conductor era tener un punto de referencia para su ubicación ya que los que normalmente se mostraban hoy los ocultaban los elementos de la naturaleza. De reojo, muy abierta hacia su izquierda, creyó divisar una luz fuerte que se encendía y se apagaba repetidas veces, estimó que sería una farola adentro de un campo que no soportaba el embate del temporal y estaba siendo tratada como un barrilete sin cola.-

          En la medida que el tren Nº 110 "El Pampero" se acercaba al paso a nivel de la Ruta Provincial Nº 1 y bien anticipadamente a ser transpuesto, Evelio LAIGLESIA con la mano izquierda encendía y apagaba reiteradas veces la luz de potencia de la locomotora a modo de advertencia hacia los posibles automovilistas que pudieran aproximarse a ese cruce, a la par - con  la mano derecha - hacía sonar insistentemente la armoniosa bocina de la máquina intercalando largos toques con otros más cortos que tenían la misma misión preventiva. En los breves momentos en que la luz de la máquina se apagaba, el Chin agudizaba la vista recorriendo la Ruta Nº1 en dirección al Norte para detectar algún vehículo que se aproximara, pero el camino estaba desierto; por su lado el Evelio hacía lo propio con el lateral Sur sin que tampoco se vieran vehículos de calle, sin embargo se veía claramente que se acercaba la luz de una formación proveniente de Ivanowsky. Lo que le extrañaba era que no efectuara las mismas señas lumínicas que él estaba realizando con la luz pues sus colegas debían atravesar el paso a nivel de la Ruta Nº5 que tenía diez veces más tránsito que el de la Ruta Nº1. También se dió cuenta que el pueblo estaba completamente a oscuras. Al no verse circulación de automotores en la ruta dejó el acelerador en punto 5 en lugar de llevarlo a "IDLE" para no perder el ritmo y seguir recuperando algún minuto más aunque si bien eso le obligaría a realizar una aplicación de freno más intensa al entrar a plataforma.-

          Juan CABALLERO al ver las señas de luces del pasajero giró intensamente la manija del magneto telefónico por dos veces, cuando sonó el campanillazo de confirmación levantó el tubo y le dijo al "Yeye": "...está cruzando la uno..." - "Conforme" fue la respuesta de CARNICERO y agregó. "...del  6225 se sabe algo..?" - "...hasta ahora nada..." completó Don Juan y ambos colgaron sus teléfonos.-

          "Mala fariña..." pensó el "Yeye", "...éste se debe haber quedado patinando en algún lado..." elucubraba equivocadamente respecto al carguero.-

          DELPAPA había cumplido 53 años a principio de junio, en un año y medio se jubilaría ya que en virtud a las conquistas sindicales los Maquinistas se jubilaban al cumplir los 55 años de edad. Si bien la ley le permitía seguir trabajando hasta los 60, su sindicato  - "La Fraternidad" - se oponía a ello ya que al hacerlo se coartaba la carrera de los que venían atrás. De quedarse hasta los 60 los últimos 5 años serían sin el respaldo sindical, no podría pedir los diagramas que fuesen de su agrado, les estarían vedados los "locales" - también llamados "comunas" - donde se alojaban sin cargo cuando estaban fuera de residencia, recortados todos los beneficios sindicales y - lo peor de todo - los compañeros lo mirarían con mala cara al extremo del destrato. No había duda, a los 55 "se iba". Por ahora su mayor preocupación era pasar estos seis meses por delante de "transferencia provisoria" con viático corrido juntando unos manguitos, lo mejor y más tranquilo posible. Luego debería regresar al Roca donde le darían nuevo destino, tal vez en dotación Quequén que era relativamente cercana a su domicilio en Tres Arroyos. Separado desde 1969 tenía dos hijos, la mayor de 26 estaba casada y le había dado un nietito que ya tenía dos años; el hijo menor de 23 años estaba finalizando sus estudios de abogacía en La Plata, soltero - pero con varias novias en su currículum - tenía planeado radicarse en Gonzalez Chávez donde tenía un familiar leguleyo que le haría un huequito en su estudio. Su ex esposa se había ido al Uruguay ya que era su tierra natal donde había formado nueva pareja y nada sabía últimamente de ella.-

          Miguel Ángel SALUSTIANO ostentaba 31 años, era oriundo de Olavarría pero al ganar la vacante de Tres Arroyos se había mudado con su esposa más jóven - 28 años - a esa ciudad, con ella eran papás de dos nenas de 4 y 5 añitos. Se le iban a hacer difíciles estos seis próximos meses ya que el poder ir de Darregueira a Tres Arroyos sin tener auto se volvía muy difícil, tenía que dar la vuelta por Bahía Blanca. Para su desgracia el único tren de pasajeros que iba para esa era el Nº 54 que venía de San Juan y pasaba los martes por la mañana regresando el miércoles por la noche, su franco era los viernes... Una vez terminada la transferencia no sabía cual sería su destino, tendría que ver a los delegados de su seccional para que no lo mandaran muy lejos pues se comentaba que al estar "sobrante" podían darle destino en Plaza Constitución o La Plata, lo que era un garrón. Afortunadamente en un año y medio se jubilaba una buena camada de Conductores, entre ellos su actual socio, lo que destaponaría el escalafón y seguramente lo mandarían a hacer el curso de ascenso a Conductor, posteriormente vería qué vacantes podía pedir pues no le entusiasmaba nada irse a "la local", es decir a Buenos Aires, en todo caso prefería seguir bajando hacia el sur, tal vez Patagones o Ingeniero Jacobacci. Pero para eso aún faltaba mucho.-

          No eran de gusto los años que Amílcar DELPAPA tenía pasados cabalgando locomotoras, por más que las General Motors EMD tipo GR12W como la 6623 que tripulaba en la ocasión no le eran profundamente conocidas, el sexto sentido desarrollado en la profesión - el que aún estaba en desarrollo en su socio SALUSTIANO - le disparaba una alarma dentro de su cerebro. La incertidumbre lo estaba poniendo nervioso, quería establecer qué era lo que no estaba transcurriendo como debiera. Sin sentarse retornó al lado del pupitre generando una nueva mirada de curiosidad de Miguel Ángel, escrutó el acelerador y vió que continuaba en el "punto 4", miró el amperímetro de carga apreciando que éste estaba prácticamente "planchado", es decir que el esfuerzo que estaba generando la planta motriz era bajísimo - como si a la máquina no le costara en absoluto llevar el tren - lo que dado el altísimo tonelaje arrastrado no era lógico... Miró el velocímetro, pero el mismo - graduado de "0" a "120" km/h - como sucedía en todas las  EMD GR12W al arrancarse la "tripa" que la accionaba cuando se enganchaba en los fierros que polucionaban el tendido, indicaba "cero"... Miró por el parabrisas y por la ventanilla de sus socio y sólo vió oscuridad más allá del túnel de luz que proyectaba la máquina hacia el medio de los rieles sin entregar puntos de referencia laterales. La acción de los relámpagos era ineficaz ya que las imágenes se presentaban como las de las luces estroboscópicas de las discotecas donde las personas, aunque estaban danzando con frenéticos movimientos, parecían simples fotos donde se perdía todo atisbo de movimiento.-

          Sus nervios crecían cada vez más... Hasta que la percepción de lo que estaba ocurriendo - a cambio de nacer en su mente - lo hizo por sus pies... La vibración del piso de la cabina de la máquina que copiaba las irregularidades de la vía y las juntas de los rieles donde comenzaba un tramo al finalizar el anterior, aunque distorsionada por efecto de esos maravillosos bogies tipo "flexicoil" desarrollados por la fábrica EMD que Amílcar recién estaba experimentando al salir ahora en estas locomotoras nunca antes por él tripuladas, le estaba diciendo que iban demasiado rápido... Dió un salto, abrió la puerta que daba hacia la formación, salió a la plataforma de la locomotora y tapándose los ojos a la altura de las cejas con la mano como visera trató de establecer algo como punto de referencia a fin de determinar la velocidad de marcha, la oscuridad se lo impidió. Volvió al interior, ante la mirada asombrada de SALUSTIANO, de un manotazo mandó el acelerador a "IDLE", saltó al lado izquierdo de la cabina, con enorme esfuerzo abrió la puerta trasera y salió a la plataforma donde fue recibido por chorros casi horizontales de agua y un viento atroz; en la medida que sus ojos se empapaban perdía la capacidad de visión, inclinándose por sobre la barandilla giró la cabeza tratando de otear en la dirección de marcha, de esa forma el viento y agua impactaban en su nuca aliviando el intento.

          Por la calle paralela a la vía dificultosamente avanzaba un camión con el viento en contra en sentido hacia Ivanowsky, lo hacía con sus luces altas encendidas que iluminaban los postes telegráficos; eso se constituyó en la ansiada referencia que DELPAPA buscaba afanosamente, de esa manera estimó que estaban circulando a unos 60 km/h - algo totalmente descabellado para ese tipo de tren - no entendía cómo no había descarrilado alguno o algunos de los vagones que componían la formación, suponiendo que si no había ocurrido era porque se trataba de todos vehículos sobre bogies y cuatro ejes, de haber venido un vagón de sólo dos ejes seguramente se habría salido de las vías. Nuevamente miró hacia atrás y focalizando sus pupilas en lontananza, más que ver, adivinó que el Guarda ANDRADE había colocado el farol exterior con su luz roja fija hacia adelante indicando detener la marcha; el Guarda dentro del furgón de cola - éste sí de dos ejes - vendría como zapallo en carro y la subsistencia dentro de ese vehículo se tornaría insoportable...

          Por segunda vez Amílcar volvió a dirigir la mirada hacia el frente - siempre inclinado sobre la barandilla - para establecer medianamente a qué distancia estarían de Catriló. El cruce con el camión ya se había producido por lo que sus luces ya no le proveían iluminación a los postes para ver el kilometraje progresivo; mientras acomodaba su visión a estas condiciones, unos 45º abierto hacia la izquierda en dirección al Oeste, se hicieron presente dos fuentes de intensa luz, una más baja en altura con respecto a la otra pero en cambio más adelantada, la segunda era bastante más alta y potente que la primera, y ambas luminarias - separadas en distancia entre sí - avanzaban raudamente...

          Aunque empapados, a Amílcar se le erizaron los pelos de la nuca, sus pulsaciones treparon a galope tendido y una muestra de horror se dibujó en su rostro... estaban llegando al paso a nivel de la Ruta Nacional Nº 5 a toda velocidad, la luz más adelantada que avanzaba a menor altura era un automóvil que por esa ruta transitaba de Oeste a Este, y la otra luz era nada más ni nada menos que un tren...

          Entró a la cabina y literalmente se arrojó sobre el pupitre de mando por su parte de atrás, empujó la palanca del freno combinado a posición de "emergencia", se colgó de la bocina y con la otra mano empezó a hacer señas con las luces, su distancia del cruce con la ruta era menor a 100 metros, paralelamente - por sobre la campanilla que se había disparado por la despresurización del depósito equilibrante - le gritaba a un SALUSTIANO demudado que no terminaba de entender lo que estaba sucediendo: "...¡¡¡ la ruta, la ruta !!!..." - "...¡¡¡ viene un auto !!!..."

          La máquina y los vagones del sexto al décimo expulsaban chispas por doquier al tener sus frenos aplicados al máximo, pero al faltar la cuota de frenado del primero al quinto vehículo por la avería sufrida kilómetros antes, la formación ni siquiera mermaba la marcha empujada por la fuerza del terrible viento que ahora estaba casi de cola y antes le había hecho desarrollar esa alta velocidad sin que la locomotora fuera quien se la producía. Encima el agua sobre los rieles permitía el "maneado" inmediato de las ruedas lo que actuaba en mayor desmedro de la poca capacidad frenante con que se contaba.-

          Miguel Ángel clavó sus ojos contra el parabrisas tratando de advertir si el automóvil sería embestido o no ya que desde su lateral el capot corto no le permitía visión hacia el Oeste; de repente. ingresando ya al paso a nivel, vió las luces de cola de un Ford Falcon que pasaba a no más de un par de metros de la trompa de la locomotora, milagrosamente sin que ella alcanzara a siquiera rozarlo...

          La velocidad de la formación, lejos de aminorar, se veía aumentada en virtud a que las ruedas "planchadas" de los pocos vehículos frenantes ya no ejercían resistencia a la marcha, encima al tomar la curva posterior al paso a nivel hacia la estación el viento incidía aún más desde la cola del tren.-

          DELPAPA volvió al lateral izquierdo de la cabina, el que desde IVANOWSKY venía siendo su posición al cederle el comando al Ayudante, y en esta oportunidad salió a la plataforma de la máquina por la puerta delantera; nuevamente fue azotado por los elementos del clima, se cubrió los ojos como pudo y miró en dirección a la marcha... no podía creer que tuvieran tanta mala suerte!!! la otra fuente lumínica de mayor potencia y altura que había circulado retrasada con respecto al automóvil no era otra cosa que un tren que marchaba por la vía troncal del Sarmiento procedente de Lonquimay en sentido hacia Catriló... pero hubo algo que le dió verdadera dimensión de la tragedia en ciernes, no era apenas un tren sino un tren de pasajeros!!! La fuerte luz blanco radiante interna producida por los tubos fluorescentes de los dos Pullman de cola le otorgaba esa lamentable certeza.-

          Los pensamientos dentro de la cabeza del Conductor se comportaban como un calidoscopio; hacía un par de días había concluído el "conocimiento de vía" del tramo hasta General Pico, muy específicamente se le había señalado por parte de su colega llamado Chito ROSSI que actuaba como "Piloto" ("Piloto" = instructor de conocimiento de vía y/o de manejo de un determinado modelo de locomotora) sobre los lugares donde debía prestar la mayor atención a la circulación, características del terraplén y señalamiento existentes. Catriló era uno de los más riesgosos. Le venían a sus ojos las características del lugar, la vía del ramal Darregueira/Gral. Pico por la que venían con el 6225, metros antes del paso a nivel de la Ruta Nº 5 que acababan de trasponer iniciaba un giro a la derecha en una cerrada y prolongada curva con peralte, luego se ponía paralela aproximadamente unos 300 metros a la vía troncal Toay/Once por la que venía avanzando el tren de pasajeros para - unos metros antes de la Cabina Catriló Oeste - cruzarla en diagonal hacia el lateral Norte y adentrarse en la Estación como vía segunda, luego de recorrer todo el ámbito de la estación, trasponiendo el paso a nivel y Cabina Catriló Este, describía una nueva y marcada curva a la izquierda adquiriendo rumbo Norte en sentido a General Pico.

          Muy claro tenía Amílcar que entre un tren de pasajeros y un carguero el que tenía prioridad de paso y entrada era el primero sin ningún lugar a dudas, la fatalidad radicaba en que estaban arribando juntos a las señales de ingreso donde el 6225 debería detenerse y aguardar a que el tren de pasajeros - por lo menos - librara los cambios de la cruzada de ambas vías ingresando a la estación para poder hacer lo propio. Pero el 6225 trasponiendo la señal de "Entrada Exterior" en posición de "a peligro" ("a peligro" = con el brazo a 90º respecto a su mástil) venía a alta velocidad ya finalizando la curva sin capacidad de frenado, sólo restaban 300 metros hasta el inicio del cambio de cruzada, nada daba a pauta de que pudieran detenerse, volvió a la cabina y le gritó desesperadamente desde la puerta a SALUSTIANO: "...¡¡¡ tiráte, tiráte de la máquina, tiráte yá que nos matamos !!!... para salir corriendo hacia la escalerilla y arrojarse al pasto él también mientras la locomotora 6578 del tren de pasajeros al venir a mayor velocidad superaba como en una carrera a la 6623 que arrastraba el carguero...

          El Evelio LAIGLESIA había dejado la aceleración en punto 5 hasta unos 300 metros luego de transponer el paso a nivel de la Ruta Nº1, luego llevó la palanca a "IDLE" e hizo una buena aplicación de freno combinado mientras mantenía apretada hacia abajo la palanca del freno individual para descomprimir la máquina, evitando así el bloqueo de sus ruedas puesto que, mientras la locomotora frenaba con aire comprimido, los coches lo hacían por medio de vacío, sistema éste que era de reacción más lenta, de no hacerlo así se "maneaba" la máquina lo que se volvía contraproducente en varios aspectos. Al acercarse a la Cabina Oeste aumentó la aplicación del freno combinado y soltó momentáneamente la palanca del freno individual haciendo que los cilindros de freno de la máquina cumplieran su tarea, antes de que se "manearan" las ruedas volvió a apretar la palanca hacia abajo liberándolas de la presión de las zapatas de freno; aunque ya había transpuesto su señal de "Entrada Exterior" estando ésta a "Vía Libre" ("a Vía Libre" = en posición baja a 45º respecto a su poste) miró hacia adelante en busca del la señal de "Entrada" que estaba en idéntica posición autorizándole el ingreso, fue allí que algo le llamó la atención...

          "...Ché, mirálo a éste, no va muy rápido...?" le interrogó al Chin CRETARI mientras comenzaba a efectuar un largo toque de bocina anunciando su arribo...

          CRETARI se paró de su asiento y se acercó al pupitre, se agachó para poder ver bien por la ventanilla derecha y no pudo dar crédito a lo que veían sus ojos... estaban pasando a un carguero que venía del ramal de Darregueira el que, aunque marchaba más lento que ellos, lo hacía a una velocidad muy elevada como para detenerse en lo que le restaba por recorrer hasta la señal de entrada, al margen de que era un hecho de que el carga había transpuesto su señal de "Entrada Exterior" en posición de "a peligro" y que la que le restaba también estaba en alto marcándole el impedimento de avance... No obstante la velocidad que llevaba y el chisperío que producían la 6623 y algunos vagones alejados de ella brindaban la seguridad que el tren se había "alzado" ("tren alzado" = aquel que no responde a sus frenos y avanza o retrocede sin gobierno). La cuestión reglamentaria dispuesta en el "R.I.T.O." (R.I.T.O. =  Reglamento Interno Técnico Operativo, algo así como el "evangelio" de los ferrocarriles en Argentina ya que "la biblia" sería la propia ley de FFCC sobre la cual se había redactado el R.I.T.O.) claramente establecía que para detener un tren o impedir su avance entrando o saliendo de una sección de bloqueo hacia otra similar, o bien hacia o desde una estación de bloqueo, debían existir como mínimo dos señales absolutas en posición de "a peligro", algo que aquí se había cumplido a rajatabla pero sin lograr los resultados perseguidos debido a las circunstancias descriptas.-

          Don Juan CABALLERO había bajado las barreras mediante el torno, una especie de malacate instalado dentro de la Cabina de Señales que se conectaba por cable de acero y cadena con los largos brazos de madera pintados en segmentos oblícuos de colores amarillo y negro, de cuya mitad longitudinal se colgaba un farol a kerosene que emanaba luz roja hacia la calle en la que interrumpían la circulación a fin de ser advertida la posición de las paralelas por quienes se aproximaran conduciendo vehículos de calle. Don Juan no había dispuesto el farol de mano emitiendo luz verde en la ventana orientado hacia el tren Nº 110 como era habitual  pues habiendo dos trenes que arribaban de manera casi simultánea podía confundir al Conductor del que debía detenerse en señales, por eso prefería tenerlo a mano y encendido pero con su luz oculta y ante cualquier duda exhibírselo de forma marcada al Maquinista del tren de pasajeros aunque eso significara descender de su lugar habitual. Al terminar de bajar las barreras volvió al marco de palancas para normalizar la señal de "Entrada Exterior" correspondiente al tren Nº 110 que ya había sido transpuesta y aguardar que transpusiera la señal de "Entrada", al mirar hacia el Oeste para comprobar esto último sus ojos no daban crédito a lo que veían... superado por el 110 pero a gran velocidad se aproximaba el 6225 que había violado su señal de Entrada Exterior sin ningún síntoma que indicara sus intenciones de detenerse en su señal de "Entrada", todo indicaba que una catástrofe se aproximaba. Don Juan no lo dudó, abrió la puerta y bajó los escalones de a tres rumbo al suelo, cuando alcanzó el piso salió corriendo hacia la calle por el lado sur poniendo distancia de lo que en fracción de segundos sería el escenario menos pensado...

          El Ayudante de Conductor Evelio LAIGLESIA, sin dejar de hacer sonar la bocina con una mano, quitó la que mantenía descomprimiendo el freno de la máquina y con ella mandó de un hábil cachetazo la palanca de freno combinado a posición de "EMERGENCIA"; dado a que ya venía con una parcial aplicación de servicio la liberación de la total capacidad de frenado - incluyendo la locomotora que ahora no era descomprimida - se sintió en toda la formación, las chispas comenzaron a salir de todas las ruedas en la medida que el "arrugue" de los coches se manifestaba fuertemente. Los ojos desorbitados de los Conductores del tren "El Pampero" veían que su propia locomotora superaba a la del carguero como también lo hacía el primero de sus furgones de encomiendas; Evelio abrió su ventanilla y se asomó mirando hacia atrás en la medida que su convoy perdía velocidad gradualmente; en esa carrera que iba concluyendo el segundo furgón superaba a la GR12W Nº 6623 del carguero, el tercer furgón comenzaba también a hacer lo mismo cuando la luz de potencia de la máquina del 6225 giró hacia la izquierda ingresando en el cambio que cruzaba la vía por donde el tren Nº 110 estaba deteniéndose...

          En el primer coche Clase Turista que circulaba pegado al furgón, cuya capacidad estaba colmada, la modorra estaba haciendo presa de la gran mayoría de los viajeros. De la familia SERAFINO que continuaba ubicada en los primeros asientos triples del lado derecho, sólo quedaban despiertos Estanislao y su hijo mayor; el purrete de 8 años - aunque aburrido -  se negaba a entregarse a Morfeo, en los últimos minutos había permanecido de pie frente a la ventanilla mirando los arabescos que trazaba el agua de lluvia sobre el vidrio en su carrera descendente, fue casi un arrebato encandilante el que motivó que le dijera a su progenitor:

"..¡¡¡ papi, papi !!! ¿¿¿ qué es esa luz tan fuerte ???..."  Esas fueron sus últimas palabras...

          En el andén de la estación el "Tucho", Omar y el "Yeye" se aprestaban a llevar las carretillas hacia los furgones fuera del refugio del alero ni bien se hubiese detenido el tren de pasajeros, cuando Omar se dió vuelta para atajar un paquete que se estaba cayendo de la pila y miró en dirección opuesta gritó: "...¿¿¿¡¡¡ pero qué carajo es eso !!!??? al segundo siguiente la cacofonía de ruidos y generación de chispas era atronadora... los pasajeros que estaban saliendo de la sala de espera hacia la plataforma no podían creer lo que creían ver pues la luz de la 6578 los estaba encandilando...

          En el instante en que Miguel Ángel SALUSTIANO corría por la plataforma de la locomotora hacia atrás en busca de la escalerilla para abandonar la unidad, el frente del capot corto de la 6623 impacta atrozmente de manera oblícua sobre el extremo delantero en su lateral derecho del primer coche Clase Turista que corría pegado a los furgones de encomiendas haciéndolo descarrilar a la par que se arqueaba longitudinalmente, por fin es desgarrado como si hubiese sido construido en tela por acción del bastidor de la locomotora que lo estaba agrediendo y ésta penetra en su interior arrasando con todo lo que allí había. En el terrible impacto SALUSTIANO literalmente voló desde la plataforma de su máquina cayendo pesadamente al terraplén al lado de los rieles, inmediatamente a ello la máquina - aún empujada por la formación de carga que lejos de detenerse seguía ejerciendo su inercia - se elevó por efecto rampa que practicaba el coche Clase Turista que había embestido y volcó sobre su lado derecho cayendo sobre Miguel Ángel SALUSTIANO que no había alcanzado a incorporarse en su aterrizaje forzoso... Hubo una fuerte explosión y grandes llamaradas comenzaron a salir de la locomotora herida de muerte...

          El primer coche Clase Turista había cortado el gancho que lo unía a la primera parte de la formación que lo conducía y ésta se había detenido unas decenas de metros más adelante, sin embargo desde el segundo coche Clase Turista hacia atrás la formación de pasajeros continuó con su empuje, por ello los demás rodantes se chocaban unos con otros, descarrilaban e iban formando una especie de zig-zag donde algunos terminaban embutiéndose dentro de otro o bien montándose uno encima de otro.-

          El resto del tren de carga Nº 6225, ya sin su máquina titular, al embestir los despojos de ella eran malamente direccionados por la derecha en dirección a la Cabina de Señales donde impactó el primer "UM" y estalló como una bolsa de papel derribando buena parte de la estructura de mampostería. Los otros cuatro "UM" al tener taponada su marcha por el primero comenzaron a cruzarse y volcar, los demás rodantes de carga fueron sufriendo distintos efectos que variaron desde el vuelco hasta el simple descarrilamiento. Afortunadamente los últimos 10 vehículos terminaron casi indemnes con daños menores, incluído el furgón de cola en el que viajaba el Guarda Rodrigo ANDRADE quien yacía en el suelo de su vehículo con un hombro dislocado y traumatismos varios más un profundo corte en la cabeza al impactarla fuertemente contra el vidrio de una ventana.-

          Viendo suceder todo como un privilegiado espectador en la primera fila de un teatro de revistas, Amílcar DELPAPAPA no podía incorporarse en el lugar que había caído ya que se había fracturado una pierna al caer en la oscuridad, mientras su mayor temor era que los vehículos que venían descarrilando lo pasaran por encima, algo que para su fortuna no sucedió, sin embargo notaba que sus cabellos se estaban impregnando con algo...

          En el primer coche Clase Turista - el más afectado de todos - el espectáculo que se apreciaba a la luz de los relámpagos era dantesco, su estructura original ya no existía. Torcido como una banana, con su perfil derecho completamente barrido, el techo cortado y su bastidor desprendido de los bogies, en un revuelto de asientos, revestimientos interiores, equipajes, cajas y todo tipo de bultos se mezclaban restos humanos, cadáveres, sangre, tierra, balasto de vía y heridos por doquier ...

          El segundo Clase Turista, una vez cortado su gancho que lo unía al primero, había actuado de "guía" y saltado de los rieles por los que venía circulando siguiendo por la naciente de la vía Segunda para detenerse luego de trasponer el paso a nivel; en su extremo oeste se había incrustado el frente del primer coche de Primera que derribó el sector del lavatorio y del baño de caballeros dentro del cual se encontraba un desafortunado pasajero Los demás ocupantes de este rodante sufrieron politraumatismo varios, cortes y hubo una anciana con fractura de cadera.-

          El Primera que se embutió en el segundo Clase Turista - también descarrilado - tuvo su cuota trágica. El flamante esposo de María del Carmen - Roberto - al detectar el cruce de la Ruta Provincial Nº 1, develó que en breve estarían llegando a Catriló. Como daba por descartado que el pase de ambos a la clase Pullman sería un hecho y visto su carácter ansioso, se había puesto de pie en el pasillo para bajar el equipaje de los dos para tenerlo a mano en el asiento, en cuanto el Guarda ROBLES le confirmara el cambio saldría disparando junto a su esposa hacia el final del tren para tomar posesión de su nueva morada provisoria. No quería que nadie le sacara su proverbial "nidito de amor" en el que - al amparo de la oscuridad que en poco más reinaría en ese coche donde se apagarían las luces interiores poco después de partir de Catriló - podría aunque sea permitirse una mínima intimidad con su recién desposada mujer. No pudo hacerlo, el choque de su unidad contra la otra que le precedía lo arrojó violentamente contra un mamparo interior donde terminó desnucándose en el acto.-

          Los demás rodantes conformantes del tren Nº 110 sufrieron algunas averías cuya consideración iba disminuyendo en la medida que se aproximaba al final de la formación, siendo que los Pullman terminaron casi ilesos; igual situación se daba con los ocupantes de los mismos, si bien se relevaron escoriaciones, traumatismos y cortes varios no hubo la gravedad de que se registró en las primeras unidades.-

          El personal de la 6578 bajó presuroso con linternas imitado por los Guarda ROBLES y CINTAS desde los furgones; desde la calle Juan CABALLERO regresó al sitio del siniestro; el estruendo de la colisión y el chirrido del metal habían despertado a los vecinos más cercanos que - en principio curiosos luego solidarios - también corrían hacia el paso a nivel. Los Camareros, aún ajenos a lo verdaderamente sucedido,  revisaban sus coches confirmando el estado de los sus pasajeros. En el coche comedor el personal hacía lo propio, el cocinero trataba de ubicar el botiquín ya que se le había volcado café caliente en un brazo.-

          En la estación no podían creer lo acontecido; MARCHISIO levantó el teléfono de ENTel - que en ese entonces aún seguía siendo a magneto con central atendida por operador - giró con insistencia la manija, cuando lo atendió "el Mano" BARRERO que estaba de operador en la central y le interrogó "...número...?" como formulismo de rutina, le comentó brevemente lo ocurrido y le pidió que avisara al hospital para que mandaran la ambulancia y a los médicos del pueblo; también le solicitó que avisara a la Comisaría. Por su lado el "Yeye" le informaba a ambas oficinas de Control Trenes lo que acababa de acontecer y - previo de despertar al único efectivo de la Policía Ferroviaria residente - de inmediato se dirigía hacia el lugar de la colisión en compañía del "Tucho" y de Omar MANZI. Desde varias cuadras se veían elevarse las llamas que devoraban a la 6623.

          12º)  EL HORROR

          En el pueblo sólo había dos médicos estables, uno de ellos era el Dr. Carlos A. PEIRETTI que vivía a unas cuatro cuadras del edificio de la estación y en esos momentos celebraba una sobremesa con gente amiga en su casa. El otro galeno se trataba del Dr. Temístocles "Yiyo" TORREANI PEREZ que se había radicado en 1969 procedente de Asunción, Paraguay, con toda su familia; casualmente el Dr. TORREANI estaba saliendo rumbo a Santa Rosa donde iba al "Círculo" a "gastar" su tiempo y a unos 100 metros antes de girar a la izquierda para encarar el paso a nivel vió desencadenarse los hechos; quedó estupefacto sobre su auto por unos instantes, luego corrió presuroso hacia los hierros retorcidos.-

          En el hospital la que recibió el aviso retransmitido por el "Mano" fue Carola - "Carolia" para muchos - AFONSO, Enfermera de Guardia esa noche, de inmediato lo llamó por teléfono al Dr. PEIRETTI para ponerlo sobre aviso de la situación; acto seguido la mandó a una de sus hijas menores - "la Pipo" que circunstancialmente la acompañaba - a buscarlo a CASOTTI, el chofer de la ambulancia.-  

          En la oscuridad rota por las flamas de la locomotora ardiendo se escuchaban los gritos de los heridos, algunos desgarradores otros casi exánimes, llantos de distinto tono y procedencia, voces llamando por sus nombres a quienes eran requeridos y ruidos de las chapas que se agitaban con el viento.-

          El viento, quizá consciente de su capricho asesino, pareció conmiserarse de las consecuencias ocasionadas y - casi de repente - pareció adquirir una actitud de recogimiento; como un chico enviado al rincón en penitencia fue desdibujándose hasta quedar transformado en una simple brisa estival cargada de la humedad aportada por la lluvia.-

          La lluvia por su lado, posiblemente queriendo mitigar los estragos que su socio en lo climático había producido, se seguía descargando sobre el lugar intentando sofocar el foco ígneo que consumía a la noble máquina tendida de lado ya sentenciada a la chatarra.-

          El Dr. TORREANI PEREZ no sabía por donde empezar; si bien había dejado las luces de su auto encendidas apuntando hacia el Clase Turista más afectado, las mismas no eran suficientes al ser interrumpidas por los coches que habían avanzado por sobre vía 2ª, a su vez éstas generaban traicioneros conos de sombra en el infierno desatado. Don Juan CABALLERO - ubicado del otro lado del amontonamiento de hierros - tampoco lograba discernir cuál era el procedimiento a adoptar ante el aquelarre que presenciaba; su paso hacia el resto de la formación estaba interrumpido por el incendio de la máquina y el combustible derramado en el suelo que ardía en derredor al escenario recién montado.-

          Por el lado de la estación llegaron corriendo el "Yeye", el "Tucho" y Omar MANZI junto con otros ferroviarios que residían en viviendas del extremo Oeste del andén caso Porcel, Bambini y otros Maquinistas de dotación Mecha y Gral. Pico, sumándose así a la tripulación del 110 que se encontraba en la primera porción que había resultado indemne. Previamente Omar había pasado por la casa del Jefe de Estación para ponerlo sobre aviso pero éste no se encontraba al igual que su automóvil.-

          La cuestión de la falta de luz era algo definitorio, por eso regresaron corriendo el "Chin" CRETARI, MENDEZ y MANZI hacia la locomotora y furgones del tren Nº110, "levantaron" freno y siguieron hacia la Cabina Este a pura bocina teniendo cuidado de no arrollar a los pasajeros, familiares y curiosos que acudían bajo el agua hacia el lugar de los hechos; cuando arribaron a ella Juan MANZI - que desde su posición había visto el incendio pero desconocía los hechos en profundidad - fue escuetamente informado de los sucesos y su hijo le pidió bajar las barreras y "hacerle ruta" para tirar el corte fuera de señales por vía General en dirección a De Bary, luego retroceder por vía 2ª a depositar los furgones, una vez concluído ésto avanzaría nuevamente hasta tomar vía General y así volvería al lugar del accidente ya sin los vehículos que - de estar acoplados como lo estaban - hubieran tapado las luces de potencia de la 6578 ahora iluminando a partir de los faros del capot largo en dirección a Lonquimay.-

          Cuando la máquina se acercó, lo hizo lo más que pudo al Clase Turista desmantelado, pues el segundo Clase Turista con el primer coche de Primera embutido en su extremo trasero y toda la ristra que le seguía - si bien habían descarrilado - continuaron su inercia sobre la vía 2ª sobrepasando los despojos del rodante embestido. De esa forma la 6578 - devenida en fuente de luz de ese trágico escenario - quedó a unos 30 metros; la claridad aportada a partir de ese momento permitió tomar una idea más acabada de lo que se debería enfrentar, la imagen ahora era sencillamente atroz, Evelio LAIGLESIA comenzó a sentirse mal, sufría palpitaciones y náuseas, la situación lo estaba desbordando ya que traía sobre sus hombros el haber sido el único espectador directo del instante de la colisión, eso se le venía a los ojos causándole temblores y escozor en la piel, tuvo que buscar refugio y sentarse en el estribo del segundo Clase Turista ya que presentía que iba a desmayarse.-

          La gente del tren de pasajeros que había resultado ilesa fue descendiendo por las puertas de los coches que así lo permitían pues había otras que se habían clavado por deformación de las carrocerías; distintos vecinos del pueblo advertidos por los síntomas o por otros vecinos se acercaban al lugar.-

          La camioneta patrullera de la comisaría apareció raudamente con el Comisario CHAMORRO, el Sargento RINGERMAN y un Vigilante que estaba de relevo; al llegar y apreciar la dimensión del suceso CHAMORRO se comunicó por radio con el operador de la comisaría y le ordenó pedir refuerzos a Santa Rosa con carácter de urgente y el envío de Bomberos de esa ciudad ya que Catriló aún no contaba con ese cuerpo activo. De igual modo indicó al operador que se comunicara con la comisaría de Pellegrini para evaluar la posibilidad de colaboración aunque se trataba de otra jurisdicción provincial.-

          El Dr. PEIRETTI arribó transportado en el auto de sus amigos con los que se encontraba de sobremesa; de inmediato se juntó con su colega paraguayo para trazar un plan de contingencia, de todos modos advertía que las circunstancias desbordaban ampliamente los recursos locales. Mientras ésto sucedía llegó la ambulancia del hospital, la misma se trataba de una vehículo de fabricación norteamericana de la década del 50 con motor V8, venía a cargo de su chofer CASOTTI que había pasado a buscar a las hermanas MONTEVECCHIO por su casa, ellas eran también Enfermeras del nosocomio local que estaban de franco, Carola les había advertido telefónicamente del suceso y la necesidad de su colaboración.-

          El Sargento RINGERMAN fue enviado por el Comisario CHAMORRO a la casa de Aníbal CAZENAVE, el por entonces intendente municipal, a efectos de ponerlo en antecedentes y también en busca del "Colorado" MARTÍN - chofer del camión regador de la municipalidad - con el fin de intentar apagar el incendio de la 6623.-

          En la estación sonó la campanilla del teléfono TRAIN CONTROL correspondiente a Control Trenes Gral. Pico; el "Nene" MARCHISIO que era el único que había quedado en la oficina atendió la llamada, quien le hablaba era FANTINI, Inspector de Tráfico General Pico que desde el viernes se hallaba de guardia pasiva esa semana; este jerárquico - cumpliendo con su obligación - había sido anoticiado de la infausta novedad por el Encargado de Turno de Control Trenes, al recibir los detalles que le proporcionaba el "Nene" su rostro empalidecía... Al finalizar FANTINI le manifestó al 2º Jefe de Catriló que de inmediato iría a buscarlo a Mario SERRALTA - Superintendente de Tráfico General PICO - y con la camioneta del Agente Comercial G. Pico saldrían de inmediato para Catriló. También él mismo le avisaría al Jefe de Zona Vía y Obras G. Pico como así al Jefe del Depósito de Locomotoras por si deseaban sumarse ya que la camioneta era una Ford F-100 doble cabina; antes de cortar sugirió que por medio de Control Trenes Mecha se le avisara al Ingeniero LANCUBA, Jefe de Zona Vía y Obras Trenque Lauquén.-

          Mientras MARCHISIO dialogaba con el jerárquico piquense sonó el teléfono TRAIN de Control Trenes Mecha, LHOSPICE le anunció al "Nene" que le iba a comunicar con el señor MANTEGAZZA - Superintendente de Tráfico BRAGADO - a lo que el 2º Jefe le solicitó aguardara unos instantes para finalizar la comunicación con FANTINI y de inmediato lo atendería; al hacerlo MANTEGAZZA se interiorizó sobre los hechos y le dijo que hablaría con el Jefe de Depósito Locomotoras Mecha para producir el alistamiento del guinche por si debía concurrir en apoyo de su similar de Pico. Poco rato después, por teléfono de ENTel se comunicó el Gerente de Línea Sarmiento desde Once buscando precisiones sobre el infortunado acontecimiento y asegurando el total apoyo y colaboración.-

          El Comisario CHAMORRO, encargándose de la estrategia de la cuestión, al verlo en el lugar le pidió a Roberto BOMPADRE, uno de los más renombrados mecánicos y dueño de taller de la localidad, que prestara asistencia con el aporte de un equipo de oxicorte móvil que disponía en ese taller; como BOMAPDRE se encontraba movilizándose en su camioneta no iba a demorar en concretar su colaboración. Paralelamente le encomendó a Don Santos BRIENZA que se acercara a la Cooperativa Eléctrica a fin de solicitar al Electricista de Turno agilizar con la central de Santa Rosa el urgente retorno de la energía eléctrica, de igual modo si allí se contaba con luminarias móviles que fueran aportadas para las tareas de rescate.-

          La presencia de los médicos en el lugar, secundados por las enfermeras y el chofer de la ambulancia, permitió organizar un precario sistema de asistencia y rescate. La precipitación pluvial, siguiendo lo sugerido por su hermano el viento, iba tendiendo a desaparecer; los relámpagos habían cesado y haciendo honor a la fama de efímeras de las tormentas estivales el cielo comenzaba despejarse suavemente dejando claros por donde se colaba temerosamente la luz de la luna.-

          Con la asistencia de los pobladores que iban haciéndose presente por curiosidad y terminaban actuando como rescatistas voluntarios a las órdenes de los profesionales, lo primero que se estableció fue una especie de gran carpa sobre el asfalto libre del paso a nivel conformada por lonas de camiones que aportaron sus propietarios; para sostenerlas se ubicaron esos mismos camiones en los laterales de la calzada y se las ató a su parte superior, de esa manera se brindaba un reparo bajo el cual ir ubicando a los heridos que eran extraídos de la formación

          Una hora después de comenzado el rescate, el lugar de la tragedia contaba con una organización admirable dada la precariedad de los elementos y los escasos recursos con que se contaba para dichas tareas. Bajo la improvisada carpa se habían ubicado los heridos siguiendo un orden de gravedad clasificada por los hombres que años antes habían formulado su juramente hipocrático. Para el alojamiento de los afectados se habían recibido camastros, colchonetas, frazadas, colchones, cojinillos, etc, aportados por la solidaridad de la población local. La energía eléctrica había sido repuesta poco después de su reclamo en la Cooperativa y desde allí habían llegado el Negro FRÍAS y el Gallego GONZALEZ con pantallas lumínicas que habían dispuesto estratégicamente colgándolas en distintos postes y en la cumbre de la Cabina de Señales a resguardo de las llamas que ahora eran combatidas por dos dotaciones de Bomberos procedentes de la capital pampeana.-

          Desde Pellegrini se había enviado la ambulancia del hospital Guillermo DEL SODATO y concurrido a modo de colaboración el Dr. SCARPETTA, hermano del único farmacéutico de Catriló, Emilio SCARPETTA. La localidad pampeana de Quemú Quemú concretó su aporte desplazando hacia Catriló su ambulancia hospitalaria y un enfermero; de General Pico llegó una dotación de Bomberos con equipo de rescate. La Guardia de Infantería de la Policía de la Provincia de La Pampa envió un móvil con un pelotón de efectivos para prevención y aseguramiento de la zona, análogamente llegó una ambulancia "morguera" con elementos apropiados para su tarea y Policía forense junto con fotógrafos de la fuerza de seguridad.-

          El Evelio LAIGLESIA fue trasladado al hospital para su atención en un auto particular ya que su estado emocional había empeorado, allí se le tomó la tensión arterial que mostró parámetros muy elevados, se lo medicó en función a lo que había indicado uno de los doctores en una nota remitida a la Enfermera AFONSO y recostado en una camilla quedando en estado de observación. Al detectar el Comisario que se trataba de uno de los tripulantes de la locomotora del tren de pasajeros - sabedor de las lides jurídico-policiales - dispuso una consigna en el hospital en custodia del ferroviario hasta tanto se diera la llegada de representantes del Poder Judicial Federal ya que los ferrocarriles pertenecen a esa área de la justicia, no obstante en el ámbito de los hechos ya se había presentado "Coco" GONZALEZ que era el Juez de Paz de la localidad, primerísima instancia judicial en estos casos.-

          La prioridad de atención estaba dada en la extracción de los heridos de entre los hierros retorcidos de los rodantes más afectados; el orden en que se lo hacía lo señalaban los médicos presentes con el auxilio de los Bomberos, Enfermeras y fuerzas vivas asimiladas a estas tareas. Por su lado, una dotación de Bomberos abocada a concluir la extinción del incendio de la 6623 - labor que inició MARTÍN con el camión regador - ya había finalizado con la tarea, por eso trocaban su trabajo para pasar a ser ahora rescatistas. Uno de ellos que se encontraba recogiendo las líneas de ataque que habían utilizado creyó escuchar gritos distintos a los que habían estado percibiendo desde su llegada, éstos eran más alejados y en dirección al sur del lugar donde se hallaba, por eso tomó su linterna y salió a caminar.-

          En la medida que avanzaba el efectivo los quejidos aumentaban en volumen como así en solicitud de auxilio por eso apuró el paso agudizando vista y oído; luego de unos casi 300 metros de caminar esquivando los vagones de carga convertidos en un desorganizado gusano metálico, del otro lado de esa despareja hilera tuvo la seguridad de que había alguien reclamando ayuda. El rescatista se trepó por encima de los paragolpes de un vagón y pisando sobre ellos y en el gancho pasó al otro lateral de la formación, nuevamente se orientó merced al oído y caminó unos metros más en la dirección que traía... entre medio de un alto matorral que nacía en una zanja se encontraba el Maquinista Amílcar DELPAPA que antes de la colisión había saltado desde la locomotora, éste con un hálito de voz implorando asistencia presentaba fractura expuesta en una de sus piernas por debajo de la rodilla y sangraba profusamente por un corte en la cabeza.-

          Los pasajeros que habían ocupado los coches de cola en general se encontraban en buen estado, la mayoría ilesos y algunos con contusiones menores; los que no se habían visto afectados abandonaban el tren con sus equipajes y se dirigían hacia la estación por sus propios medios; los que requerían algún tipo de atención médica pero podían movilizarse sin mayor asistencia se trasladaban hacia la carpa; por su lado los tres Camareros permanecían custodiando sus unidades y los equipajes y efectos personales de quienes allí viajaban y aún no habían sido reclamados.-

          En el furgón estafeta viajaba una brigada de la ENCoTel (antigua y estatal Empresa Nacional de Correos y Telégrafos) a cargo del transporte y distribución de la correspondencia y encomiendas postales que en Catriló intercambiaba las sacas con el estafetero local José "Ochenta" PASCUALI, este estafetero se movilizaba con una furgoneta Citroën 2CV en la que cargaba los envíos. Al momento de la colisión se encontraba en la estación para cumplir con su trabajo, una vez que tuvo la situación en claro se llegó por la Calle del Indio con su vehiculo hasta quedar paralelo al lugar donde se había detenido el furgón estafeta, se bajó de la "citroneta", ingresó por el patio de la casa del Inspector de Vía PORCEL, salió al andén y se acercó al furgón y verificó que sus colegas estuvieran bien. Entre los tres hombres tomaron las sacas y los equipajes personales, los cargaron en la furgoneta y "Ochenta" se dirigió con su automotor saturado de carga hacia la Sucursal del Correo ubicada en la esquina de la plaza, al llegar lo llamó a PERVERSI - Jefe de la misma - que estaba en el mejor de los sueños, lo puso en autos de los sucesos y le solicitó autorización para que los estafeteros del tren pasaran la noche dentro de la sucursal, cosa que fue autorizada de inmediato por lo que regresó en búsqueda de sus pares.-

          El Bombero que había encontrado a DELPAPAPA regresó lo más rápido que el terreno se lo permitió en busca de ayuda y elementos para trasladar al herido; cuando llegó le comunicó al Jefe de Dotación su hallazgo, ambos fueron a verlo al Dr. PEIRETI y le informaron el estado y ubicación del infortunado y a la vez afortunado ferroviario por no haber perecido, concluyeron en que el lugar donde se encontraba era de muy difícil acceso ya que los vagones del carguero actuaban de barrera casi infranqueable para la asistencia que se imponía. Don Juan CABALLERO escuchó el diálogo y sugirió ingresar desde la Ruta Nacional Nº 5 hasta la quinta que sería de Carlos "Nenuso" LANFRANCO, al topar con su final girando unos 50 metros a la izquierda había un paso a nivel que cruzaba el ramal a Darregueira y continuaba paralelo a la vía troncal del Sarmiento hasta la Ruta Provincial Nº 1, si bien desde esta última se podían aproximar mucho más hasta el herido el problema radicaba en que esa calle era de tierra y con las lluvias del día estaría en muy malas condiciones de transitabilidad, la ventaja de hacerlo desde la Ruta Nº 5 consistía en que el trayecto por el barro sería más corto y en términos generales se hallaba mejor conservado que del otro extremo.-

          El empleo de una ambulancia no era aconsejable pues una era la norteamericana, armatoste pesado y de poco despeje del suelo, la otra era una Ford Ranchero con escasa altura para la huella y la de Pellegrini, una Dodge 100, estaba trasladando dos heridos graves a Santa Rosa. Las cosas se complicaban... El Jefe de la dotación de Bomberos vió que del otro lado del paso a nivel, sobre el asfalto del acceso a la Ruta 5 había dos camionetas estacionadas sin sus ocupantes, lo interrogó al Comisario por la identidad de sus dueños, el oficial superior le señaló a "Macho" IDUARTE y a José "el Serio" ARENZANA como propietarios de los vehículos que estaban colaborando en el lugar, de inmediato ambos fueron convocados y se les solicitó intentar llegar hasta el paso a nivel de atrás de lo de LANFRANCO en busca del herido, se les pedía concurrir a ambos presuponiendo que uno pudiera quedarse empantanado para seguir con el otro, por ese motivo se tomó la camilla de la ambulancia local, se la cargó en la caja de la F-100 de IDUARTE y salieron en procura de Amílcar DELPAPA con don Juan CABALLERO actuando de baqueano.-

          Bajaron de la Ruta Nº 5 tomando la calle de tierra, la camioneta de "Macho" IDUARTE - una Ford F-100 con motor V-8 bicolor en blanco y rojo casi cero kilómetro por ser adquirida en concesionaria el mismo año - que marchaba en segundo término, avanzaba a las coleadas dado su potencia, falta de peso sobre las ruedas motrices y cubiertas comunes. La camioneta del "Serio" ARENZANA, una Chevrolet C-10 caja chica color verde con algunos años en su haber, estaba provista de cubiertas tipo "pantaneras" y cargada con unos cuantos esqueletos con sifones que solía repartir durante el día, atendiendo al modelo de cubiertas y al peso sobre su caja que descargaba sobre las ruedas motrices su marcha era más firme y precisa que la F-100 que le seguía. Al llegar al paso a nivel el avance de las pick-up se vió impedido por los vagones del tren de carga, por eso los ocupantes descendieron, bajaron la camilla de la camioneta de IDUARTE, treparon por los paragolpes y ganchos de dos de los vagones para pasar al otro lado y caminaron siguiendo las indicaciones del Bombero en dirección a la zanja donde aún se quejaba el Conductor del tren de carga; el doctor TOREANI que había acompañado a esta brigada rescatista inmovilizó el cuello del herido empleando unos apoyabrazos y trapos que tomó antes de salir del coche Clase Turista destrozado estimando sin equivocarse que los necesitaría para dicho cometido.-

          Cada uno de los rescatistas tomó un extremo de la camilla sobre la que había sido dispuesto DELPAPA en medio de sus desgarradores gritos de dolor por las fracturas sufridas y atado a ella con su propio cinturón y un correaje aportado por el Bombero, lo levantaron y comenzaron a desandar el camino hacia donde aguardaban las camionetas. La oscuridad, lo desparejo, patinoso e inhóspito del terreno y la maleza existente hacían que cada paso o movimiento conjuraran contra quien estaban trasladando arrancándole quejidos y alaridos según lo que éste experimentaba; cuando llegaron al acople de los vagones por donde antes habían pasado por sobre los paragolpes estudiaron con mayor detenimiento el lugar disponible y coincidieron que era muy arriesgado pasar la camilla por sobre los elementos de choque y tracción por lo que prefirieron hacerlo por debajo de esos implementos; para facilitar las cosas el Bombero desenganchó a los dos rodantes lo que ofreció un espacio extra para poder ponerse en pie entre los paragolpes casi soldados de los dos vehículos de carga mientras se transfería de un lateral al otro al ferroviario transportado.-

          Franquear la barrera que significaba el tren de carga fue una tarea que demandó grandes esfuerzos de los cuatro voluntarios y terribles dolores al transportado, en un momento TORREANI creyó que se desmayaría a consecuencia de los mismos; después de todo tal vez hasta hubiese sido un bálsamo para el infausto Conductor ya que habría dejado de percibir esos estímulos desagradables, sin embargo sus conocimientos específicos de la medicina le decían que era mejor mantenerlo despierto. Frente a las camionetas la opción fue cargarlo en la pick-up de ARENZANA ya que había demostrado ser de marcha más acompasada en el barro que la F-100 en su danza de venida, para eso se trasbordaron algunos cajones de soda a la Ford, se estibaron mejor los otros y posteriormente se ubicó la camilla; en la caja quedó el Bombero como acompañante del lesionado y el Dr. TOREANI subió a la cabina junto al Serio.-

          Dar vuelta las camionetas en ese espacio reducido y barroso fue una cuestión de destreza de volante y suerte de no quedarse encajado; primero, exitosamente, lo hizo la Chevrolet devenida en ambulancia y luego lo intentó la  F-100 con IDUARTE y don Juan CABALLERO a bordo pero ésta terminó yéndose a la cuneta con sus ruedas traseras debido a la poca adherencia de sus cubiertas motrices donde quedó empantanada; al ver el derrape y su encajamiento el Serio le gritó que mandaría alguien a sacarlos de allí, retomó la marcha en busca de la Ruta Nº 5 y al llegar a ella - por indicación del médico - doblaron a la derecha hasta el cruce con la Ruta Provincial Nº 1, sobre ella nuevamente doblaron a la derecha y avanzaron con cautela hasta el acceso que conducía al interior de Catriló costeando las instalaciones de la "feria" donde se realizaban los remates de hacienda, frente a la entrada a ésta por tercera vez torcieron a la derecha y siguieron hasta la guardia del hospital donde ingresaron y descendieron la camilla con el herido pasándolo a una cama con una nueva sesión de gritos que éste emitía, pese a su elevado nivel de dolor logró pedirle a sus rescatadores que confirmaran si su Guarda Rodrigo ANDRADE había sufrido algún tipo de lesiones en el furgón de cola.-

          El galeno le dió una serie de instrucciones a Carola respecto al recién llegado, y junto a ARENZANA regresaron al lugar del accidente para seguir trabajando donde le pidieron a Aníbal CAZENAVE - Intendente Municipal que ya se encontraba en el lugar - que enviara un vehículo pesado en busca de IDUARTE, su vehículo y de don Juan CABALERO, por ello se remitió el tractor del corralón que había asistido para realizar tareas de despeje de objetos pesados, Con la camioneta del Serio dieron la vuelta por el acceso de tierra lado De Bary, tomaron la Ruta Nº5 por segunda vez y volvieron al mismo paso a nivel donde estaba encajada la pick-up de IDUARTE, se bajaron y fueron en búsqueda del furgón de cola para constatar el estado del Guarda, cuando llegaron subieron al vehículo naranja y lo encontraron desfalleciente por la pérdida de sangre sufrida y los golpes recibidos.-

          Aproximadamente a las 03:00 hs del domingo 9 de diciembre de 1974, poco más de tres horas después del siniestro, las tareas de asistencia y rescate funcionaban a un ritmo marcado y organizado; de Santa Rosa habían llegado integrantes del cuerpo de Defensa Civil con elementos de rescate enviados por la gobernación, dos ambulancias más, una tercera de alta complejidad,  un móvil de la Policía Federal con dos efectivos como auxiliares de la Justicia Federal y el Juez de Turno junto a un Fiscal de misma jurisdicción. Al ponerse al tanto de los sucesos iniciales el magistrado solicitó que todos los intervinientes en la estación así como sobre los trenes al momento del accidente debían ponerse a resguardo y ser trasladados a la Comisaría local donde se habilitaría una sede judicial provisoria en la que se les tomaría declaración a cada uno de ellos. En el patrullero de la policía federal ascendieron el "Yeye", el "Tucho" MENDEZ, Omar "Fuerza Bruta" MANZI y don Juan CABALLERO; en el de la Comisaría el "Chin" CRETARI, el "Colorado" ROBLES y pasaron a buscarlo a Relmo el "Nene" MARCHISIO que aún se encontraba en la estación ahora en compañía del Jefe, Relevante Héctor TEVEZ, que acababa de arribar de su residencia en General Pico, quedando como único ocupante de las instalaciones. Luego de MARCHISIO también lo cargaron a Juan MANZI en la caja de la patrullera y todos rumbearon hacia la Comisaría, al hacerlo se cruzaron con la camioneta de "Comercial Pico" en la que arribaban los jerárquicos mencionados anteriormente que habían anunciado su concurrencia.-

          La solidaridad de la población se había manifestado de forma explosiva aportando agua mineral, café, té, mate, gasas, alcohol, algodón, vendas, desinfectantes, gaseosas, hielo, guantes plásticos, sandwiches, analgésicos, aspirinas, galletitas, herramientas, faroles a gas, a kerosene y todo cuánto pudiese ser efectivo o útil en estas aciagas circunstancias; todos y cada uno de los presentes, cuando se imponía una necesidad, abandonaba su papel de simple curioso para tomar participación activa en los hechos.-

          Dentro de esta hecatombe los procesos de asistencia se iban desarrollando de forma más calmada de acuerdo al paso frenético de los primeros momentos y al avance de las horas. Lo primero fue la atención de los heridos en peores condiciones siguiéndoles en orden los que su gravedad iba disminuyendo, dejando para el final al aguardo del horario del amanecer para contar con luz natural, la terrible tarea de extracción de los cadáveres. En uno de los furgones de encomiendas se había creado una especie de enfermería virtual donde se atendía a aquellos con afecciones menores como cortes superficiales, rasguños, traumatismos menores, etc, se les proveían los primeros auxilios; posteriormente algunos se retiraban a sus domicilios y otros eran derivados a otros nosocomios o centros de internacional en función a las respectivas coberturas médicas que los amparaban.-

          El hospital local que lleva como nombre Amada C. GATICA era en verdad un centro de atención de baja complejidad, las intervenciones quirúrgicas que aquí se daban eran en general de baja complejidad o bien de altísima urgencia; esta noche se encontraba desbordado en su capacidad técnica, si bien el personal se comportaba a niveles de excelencia la falta de recursos para enfrentar una catástrofe de esta naturaleza limitaba su accionar, por eso lo que más se hacía era estabilizar a los afectados de acuerdo a las directivas médicas impartidas y acondicionarlos para sus traslados a centros preparados para estas contingencias. No obstante existían casos intermedios que quedaban internados o en observación para posterior evaluación con mayor detenimiento en virtud a la moderada o mínima premura que requerían.-

          Cuando los heridos ya habían sido recuperados del lugar, el Dr. Carlos A. PEIRETTI se dirigió al nosocomio en su calidad de Director del mismo a fin de continuar con la atención de quienes allí habían sido trasladados durante la noche y continuaban alojados a la espera de confirmación de sus diagnósticos y terapéuticas a aplicarse; en apoyo del mismo lo siguieron sus colegas TORREANI y SCARPETTA.-

          A las 05:30 hs. el sol comenzó a mostrarse sobre el horizonte como con miedo de descubrir lo que había sucedido y mostrar todo en su verdadera dimensión. La locomotora 6578 que continuaba con su motor encendido pues durante toda la noche se la utilizó como luminaria fue apagada por el Jefe de Depósito General Pico, mientras que los coches Pullman y el dormitorio al quedar completamente desocupados largo rato antes el "Pato" LEARDI había apagado los equipos de aire acondicionado y ventilación para evitar que las baterías se agotaran, igual criterio se empleó con el coche comedor, el Primera indemne y con dos de los tres furgones; el segundo Clase Turista el y el primer coche de Primera que se había incrustado en él permanecieron con sus luces encendidas hasta agotarse sus baterías; el primer coche Clase Turista había quedado tan destruído que perdió su capacidad de iluminación en el mismo momento de la colisión.-

          La Guardia de Infanteria de la Policía de La Provincia de la Pampa cuando llegó trazó un cordón de seguridad para separar a quienes cumplían las tareas de rescate de los que simplemente estaban curioseando, algo más tarde llegó un refuerzo de cuerpo de calle para cubrir toda el área incluyendo los coches más alejados y rondines en el tren de carga; desde General Pico se envió una segunda ambulancia tipo "morguera". Se acercaba la peor parte de los trabajos.-

          El Jefe de Depósito de locomotoras General Pico tuvo confirmación de que el guinche Hitachi y su tren de auxilio de esa dotación se encontraban en camino, estimándose su hora de arribo al lugar alrededor de las 8 hs. de la mañana. Por su lado el Jefe de zona Vía y Obras se había reunido desde el arribo con el Inspector de Vía PORCEL y el Capataz de Cuadrilla Firme ENCINAS evaluando los daños sufridos por el tendido fijo, llegando a la conclusión de que la parte más afectada eran los cambios de vía sobre los que había tenido lugar la colisión y un total estimado de 200 metros de rieles; la Cabina Catriló Oeste había quedado inutilizada ya que la locomotora Nº 6623 no sólo la había impactado en su parte inferior al volcar si no que al caer lo hizo sobre la timonería de los aparatos de cambio del cruce entre vía General y el ramal a Darregueira y la timonería de comando de todas las señales del paso a nivel hacia afuera. El incendio de la máquina también había tenido consecuencias al afectar la estructura de madera de la parte superior de la Cabina.-

          En el edificio de la  estación se encontraban el Relevante TEVEZ como Jefe, los jerárquicos de la Superintendencia de Tráfico Pico y el "Petiso" ELENO que era el relevo natural del "Yeye" a las 04:00 hs; como personal de playa había entrado a misma hora el "Peludo" PERDOMO; en la Cabina Catriló Este había tomado servicio "el Rubio" RÍOS y para la Oeste había llegado Juan VALLE, sin embargo este último se quedó en la estación ya que el acceso a su puesto estaba obstruído por los restos de la 6623 que había derribado parte de su escalera.-

          A las 06:00 hs. la luz del sol mostraba que sería una jornada diáfana sin ninguna nube en el cielo que había resultado barrido por el viento en la noche anterior. El espectáculo que se apreciaba era verdaderamente horroroso con mayor incidencia en lo que había sido el coche Clase Turista embestido...

          Las distintas policías ampliaron el cerco de seguridad, se trajeron otras lonas para crear un ámbito más reservado donde antes se habían atendido a los heridos y comenzó la triste tarea de remoción de las infortunadas víctimas fatales. Considerando que los coches Clase Turista tenían una disponibilidad de 103 asientos pero que la venta de los mismos en el sentido Toay/Once no eran bajo la modalidad de "numerados" - lo que hubiese facilitado la confección de una nómina - dado la gran demanda de pasajes que se dió para ese fin de semana se estimaba que sobre el rodante destruído debían encontrarse unos 90 viajeros en los momentos del choque.-

          A primera hora la gobernación decretó el duelo por tres días en todo el ámbito de la provincia por lo que las banderas se izaron a media asta en señal de recogimiento.

          13º)  EL DOLOR

          La primera extracción fue de los cuerpos de dos hombres y una mujer de mediana edad que no se encontraban aprisionados entre los hierros retorcidos, para los demás se impuso la necesidad del empleo de herramientas y sopletes. En la medida que se lograban remover los paneles de metal doblados sobre sí mismos, quitar los asientos entrelazados como si fueran eslabones de una enorme cadena, remover portaequipajes ensartados como sables en diferentes direcciones y desalojar bolsos, valijas, paquetes y enseres de distinto tipo se llegaba a los otros cuerpos. A las 08:30 hs se llevaban extraídos 17 cadáveres, 6 femeninos y 11 masculinos, de estos últimos dos no llegaban a los 20 años de edad. Una bocina de locomotora se dejó oir e instantes después se vió la figura de una formación de predominante color rojo que ingresaba procedente de General Pico, era el tren de auxilio que venía a trabajar en el siniestro pero para ello primero se debía invertir la locomotora que lo traía ubicándosela en la cola para entrar retrocediendo con el guinche en punta.-

          Se presentaba un problema, éste era la playa de maniobras desorganizada de la que en un principio había sido pensado su ordenamiento con la máquina del 6225 de no haber sucedido lo que sucedió, impidiendo de esa manera la libertad de maniobras que se imponían para llevar a cabo las tareas de normalización de la zona; por eso se decidió sacar el tren de Auxilio fuera de señales en dirección a De Bary, para hacerlo y por orden del Superintendente SERRALTA, se le notificó a Control Trenes Mecha - donde a las 06:00 hs. LHOSPICE había sido relevado por su colega CÓRDOBA - y a su similar de G. Pico donde continuaba GARIGLIO por arreglo de servicio, que las secciones de bloqueo De Bary/Catriló, Lonquimay/Catriló e Ivanowsky/Catriló quedaban clausuradas para la circulación de cualquier servicio hasta nuevo aviso, cursándose un telegrama de servicio urgente a las estaciones De Bary, Pellegrini, Bocayuva, Mari Lauquén, La Zanja, Trenque Lauquén, Relmo, Migue Cané, Quemú Quemú, Ivanoswsky, Fco. Murature, Maza Control Trenes Mecha, Control Trenes G. Pico, Tráfico Bragado y Tráfico Gral. Pico informando y ratificada esta clausura extraordinaria. Cumplido ésto fue puesta en marcha nuevamente la máquina 6578 del tren de pasajeros por el personal de Conducción que tomaba servicio "a órdenes" y con ella comenzó el acomodamiento de todos los vagones que se encontraban en diferentes posiciones.-

          El tren Nº 161 "El Puelche", que había partido la noche anterior desde Once, fue traído normalmente hasta Pellegrini; al lugar se enviaron desde Santa Rosa dos colectivos de larga distancia a los que fueron trasbordados los pasajeros con destino a Catriló, Santa Rosa y Toay que eran las estaciones que a ese servicio le tocaba asistir puesto que - a diferencia del 110 - sus paradas eran muchas menos. Una vez libre de pasajeros la formación se remitió vacía a Trenque Lauquén lugar del que a la noche regresaría como 162 quedando cancelado en el tramo Toay/Trenque Lauquén cuyos pasajes de venta anticipada volverían a ser evacuados con los mismos colectivos que actuaban en ese momento.-

          El Auxiliar ELENO con el Relevante TEVEZ diagramaron la reubicación de los vagones, al hacerlo optaron por la agilidad de las tareas más que por la practicidad y operatividad para el posterior armado de los trenes que remolcarían esos rodantes; al cabo de 45 minutos - únicamente entrando por la Cabina Este - habían quedado operables las vías General, Segunda, Tercera y Trasbordo ya que todo había sido "amuchado" en la vía Embarcadero, Galpón, la 20 y la 22 dejando apenas un paso peatonal desde la tranquera ya que la cantidad de rodantes impedía abrir paso como siempre se hacía.

          Ordenada la playa se ingresó el tren de auxilio a vía Segunda y con la misma 6578 se remitieron los tres furgones del malogrado tren Nº 110 hacia Trenque Lauquén - levantando temporalmente la clausura de la sección De Bary/Catriló sólo para su exclusiva circulación - en Trenque Lauquén se acoplarían al 162 luego a la noche con destino a Once.-

          La máquina del tren de auxilio, una General Motors EMD tipo GA8 que llevaba el Nº 5560, fue desacoplada, avanzó hasta el cambio con vía 3ª, retrocedió por ésta hasta el cambio de ingreso a vía 2ª por Cabina Este, ingresó a 2ª y acopló por cola el tren de auxilio, con éste tiró arriba y trasponiendo el paso a nivel con las barreras bajas por RÍOS ingresó retrocediendo a vía General hasta que el guinche quedó a pocos metros del primer Clase Turista totalmente destruído. Como debía desplegarse la pluma para el izado de material pesado se iniciaron las tareas de desplegado de "patas de equilibrio" , asegurado y "calzado" de la grúa para prevenir su tumbado durante esas operaciones.-

          En la Comisaría - dentro del despacho del Comisario CHAMORRO instituido como Sede Judicial Provisoria por ese mismo Juez en función de sus atribuciones - el magistrado había reunido a todos los actuantes ferroviarios en las circunstancias previas y durante el accidente e identificado en cuanto a sus funciones a todos ellos. De un lado estaban MARCHISIO, el "Yeye" CARNICERO, el "Tucho" MENDEZ y Omar MANZI como personal de Estación y Playa; algo separados ex profeso los Señaleros Juan MANZI y Juan CABALLERO y un par de metros más allá el Guarda ROBLES y el "Chin" CRETARI como Conductor. Teniendo en claro cuáles habían sido sus tareas y funciones el Juez decidió en primer lugar tomarles las impresiones digitales de dos dedos de cada mano a todos los que allí se encontraban, en la misma ficha individual registraron sus nombres, apellidos, cargo, edad y domicilio de los actuantes.-

           Con simultaneidad a lo anterior se envió a los efectivos de la Policía Federal a realizar lo propio con el Evelio LAIGLESIA y se solicitó telefónicamente a la Policía Ferroviaria de General Pico que asistiera al Policlínico Ferroviario a observar idéntico procedimiento con Amílcar DELPAPA que estaba siendo trasladado hacia allí para ser intervenido quirúrgicamente de urgencia ya que durante su rescate había manifestado ser el Maquinista del carguero; lo mismo para con el Guarda ANDRADE que llevaba mismo destino por sus afecciones. Es allí cuando todos advierten que estaba faltando un agente, éste era el Ayudante Miguel Ángel SALUSTIANO, el que según DELPAPA en su relato debía haber abandonado la máquina 6623 pues le había advertido que colisionarían instantes antes de hacerlo. Como nadie lo conocía a SALUSTIANO, por radio se comunicó el Comisario con el patrullero que permanecía en el lugar de los sucesos y ordenó que se practicara un profundo rastrillaje en las inmediaciones de donde permanecía la 6623 y a partir de allí de ambos lados de la formación retrocediendo hacia la ruta Nº 5 tratando de dar con dicho personal.-

          Por fin, con el cometido de agilizar las tramitaciones y no retener a la gente sin sentido, el magistrado determinó que - quedando notificados de que la causa continuaba y podían ser requeridas sus declaraciones a posteriori en el ámbito tribunalicio - Relmo "el Nene" MARCHISIO, "el Colorado" ROBLES, Juan MANZI, "el Tucho" MENDEZ y Omar MANZI podían retirarse de inmediato a sus domicilios, mientras tanto inmediatamente le serían recabadas las declaraciones a CARNICERO, CABALLERO y CRETARI en ese orden.-

          Pocos minutos después de acontecido el siniestro, Carlitos CABALLERO - hijo menor de don Juan y hermano del Hugo el Auxiliar - con sus alegres 14 años a los que poco le importaban las condiciones climáticas que habían reinado - se había llegado en bicicleta hasta la Cabina donde trabajaba su padre, al llegar se espantó al ver el panorama que se daba, la Cabina afectada por la locomotora volcada y parcialmente en llamas por el incendio que tenía lugar, a la par que no alcanzaba a divisar la escalera que conducía al interior de las instalaciones. Alarmado por esta visión se fue a buscarlo al Hugo, hijo de don Juan y Auxiliar de Estación que en esos momentos no se encontraba en servicio. Los dos hermanos regresaron juntos en sendas bicicletas, entraron por la playa esquivando la máquina 6578 y los furgones, salieron a la calle del Indio y por ésta se acercaron a la Cabina cuando desde un lateral surgió una voz que los llamaba, era su padre que los desde un lateral los había visto llegar, los tres se fundieron en un sólido abrazo con lágrimas en los ojos. Cuando Juan fue llevado a la Comisaría el Hugo se fue a la cabina pública de ENTel a llamarlo al Delegado de la Unión Ferroviaria en Gral. Pico para que la asociación gremial enviara asistencia letrada para su padre y los otros afiliados que en esos instantes estaban bajo tratamiento judicial.-

          Dentro de la carrocería bombardeada del coche mencionado - siendo las 10:00 hs. - seguían las labores de extracción de cadáveres mientras se acondicionaba el guinche para iniciar el removido de los vehículos afectados. La cantidad de occisos había trepado a 29, eran 12 de sexo femenino y 17 masculinos, entre ellos 3 muy jóvenes más un niño y una niña de no más de 12 años. Pero todavía quedaban escombros metálicos y de todo tipo por remover siendo que la peor parte era el punto donde había impactado la locomotora Nº 6623 incidiendo en forma de "cuña"; allí se había practicado un tajo como el que deja una feroz cuchillada en una lata de duraznos, los bordes de la incisión se habían plegado hacia adentro y nuevamente replegado sobre sí mismos avasallando en sus movimientos todo lo que se encontraba a su paso.-

          El segundo coche Clase Turista, en principio, presentaba un nivel de afectación mucho menor que su gemelo ya que su puntera Este había subsistido casi indemne gracias a que el extremo Oeste del coche anterior, al perder éste consistencia y colapsar la estructura bajo las fuerzas de la colisión sufrida, permitieron que el que le seguía ascendiera sobre su chasis engullendo el balcón, el vestíbulo del lavatorio y el baño de damas. Sin embargo la puntera Oeste del segundo Turista había recibido la fuerza total del embestimiento del primer coche de Primera que se detuvo sobre su estructura, aplastando en su inercia las instalaciones sanitarias allí ubicadas.-

          Quedaba bastante por pasar por la zaranda para poder decir que ya no quedaban más heridos ni cadáveres; las tareas seguían focalizadas en el primer Clase Turista cuando un efectivo de Infantería que patrullaba la formación de pasajeros decidió subirse y hacerlo por arriba; así la recorrió desde el último Pullman  acompañado por "el Chileno" SORIANO DÍAZ, continuó por el segundo Pullman, saludó al Camarero FERREYRA, siguió por el dormitorio donde Héctor VEGA estaba cambiándose un apósito que le habían aplicado las enfermeras luego de haber sufrido un corte en su mano derecha con un hierro saliente al colaborar con la evacuación de los pasajeros, pasó al comedor donde el personal terminaba de juntar todos sus efectos y mercaderías remanentes, los saludó a todos con un gesto y allí el Chileno decidió regresar a su unidad; pasó al segundo coche de Primera Clase que estaba desierto, revisó los baños sin encontrar a nadie y continuó al primer coche de Primera cuyo extremo que miraba hacia Once estaba sobre elevado, algo así como mirar un tobogán desde su parte inferior en virtud a estar montado sobre el segundo coche Clase Turista.-

          Al efectivo policial le pareció escuchar algo dentro del coche al que acababa de ingresar, más allá del desorden lógico a causa de su posición, de algunos asientos que se habían salido de sus calzas y estaban girados o a medio girar, de basura por doquier y tierra cubriéndolo todo, nada daba indicios de que existiera vida allí. Sus dudas eran marcadas, por eso siguió avanzando por el pasillo con mayor dificultad a cado paso producida por la pendiente en que se encontraba el rodante; de repente tuvo la plena seguridad que algo o alguien estaba emitiendo algún tipo de gemido o suspiro, tomándose de los respaldos de los asientos que aún estaban fijos y firmes aceleró su paso ascendente en dirección al final del salón hasta que se encontró con la fuente que producía los sonidos que lo habían alertado...

          Del lateral derecho, entre la primera y segunda fila de asientos en dirección a la marcha que había observado el convoy, sostenido por la base y apoyapies del par de asientos dobles restaba el cuerpo de un hombre joven de menos de 25 años cuya cabeza esgrimía un ángulo increíble respecto a la línea de sus hombros... era el cadáver del Contador y flamante esposo Roberto... su esposa, la joven docente María del Carmen,  yacía en la tercera fila de asientos de primera - aunque viva aún - con una hemorragia que empapaba sus ropas sin que se pudiera advertir la procedencia, la infortunada joven emitía unos gemidos que se mezclaban con su mínima respiración intercalados con suspiros compensadores de su falta de aire. Al ver este cuadro el policía se asomó por una ventanilla del coche y comenzó a solicitar asistencia; "Beba" MONTEVECCHIO - una de las hermanas enfermeras - acudió solícita acompañada por dos Bomberos, al interiorizarse del particular regresaron por una camilla para trasladar a la herida, sin embargo su ubicación sobre el elemento de traslado no fue fácil por la sabida inclinación del coche, a esa altura María del Carmen se encontraba con pérdida total del conocimiento.-

          Quienes estaban afectados a la extracción de cuerpos en el primer Clase Turista presumían que aún no estaba terminado su trabajo. En más de una ocasión al remover grandes trozos de los componentes estructurales encontraban algún desafortunado viajero que había terminado allí sus días anticipadamente, y cuando no eran cadáveres aparecían partes de ellos ablacionadas en el suceso.-

           Estando el guinche armado y asegurado, con el sol apretando fuerte sobre las 11:00 de la mañana, su pluma fue izada casi a pleno, giró su torreta 180º y siguiendo las señas de mano del Jefe de Tren de Auxilio el Conductor de la locomotora Nº 5560 retrocedió aún más la formación técnica hasta casi apoyarse en los restos del Clase Turista. A las órdenes del Jefe el maquinista de la grúa comenzó un lento arriado de la pluma hasta dejarla con unos 70º de inclinación respecto al plano de tierra, luego inició el descenso de la pasteca ("pasteca" = gancho-roldana) de 40 toneladas hasta llegar a una altura de 1,5 metros sobre el techo del rodante al que se le pasó una linga de acero abrazándolo; al estar hecho el lazo, muy despaciosamente, se comenzó a izar la pasteca, el cable se tensó como si fuese una sólida barra de hierro y el metal que conformaba la parte superior del coche inició una serie de chirridos en la medida que se iban terminando de desgarrar sus heridas iniciadas en la colisión.-

          Al llegar al tope el ascenso de la pasteca el techo del Clase Turista quedó como la lengüeta de un viejo zapato de cuero estirada hacia arriba, en ese momento los operarios del Tren de Auxilio - empuñando equipos de acetileno - lo cortaban en el punto donde se había abisagrado hasta desprenderlo totalmente de la estructura a la que había pertenecido hasta ese instante; al desprenderse la porción del techo que se había seccionado adquirió un movimiento pendular en cuyo primer paso arrasó con los elementos sueltos que se encontraban en su recorrido; el Jefe indicó izar totalmente la pluma para lograr el despeje de la plancha metálica al quedar totalmente suspendido, luego la torreta se giró a la izquierda y se depositó el tramo del techo sobre los restos de la 6623.-

          La pluma - liberada de su carga inicial - retornó a su primera posición, se le otorgó un ángulo de 65º y se arrió la pasteca antes usada; del lateral derecho del coche - en la parte rebatida por el impacto de la 6623 - se ensartó el gancho en el vano de una ventanilla, despaciosamente se comenzó el izado del gancho-roldana, al tensarse, la tira de chapa que había sido parte del costado del Turista ahora toda doblada, arrugada y cortajeada, se iba estirando con grandes sacudones a la par de que iba recuperando su verticalidad. Cuando el ángulo que adquiría esa largo tramo permitió ver debajo del mismo, los que desde su posición tenían visión del piso del coche que había quedado cubierto por el segmento que se estaba removiendo no pudieron reprimir una expresión de horror mezclada con gritos y ruptura de llanto, llegando a taparse la cara con sus manos en algún caso...

          La dimensión de la tragedia se mostraba en su máximo nivel, debajo del chaperío recién removido estaban los seis integrantes de la familia SERAFINO... Aunque se presumía innecesario igualmente se convocó la presencia de alguno de los médicos que habían actuado hasta rato antes para constatar si podía existir vida en esos cuerpos. Escasos minutos después llegó el Dr. PEIRETTI, ascendió a la mole de chatarra y se dirigió hacia el emplazamiento de las recién descubiertas víctimas; a la primera que revisó fue a la beba de 9 meses, siguió por Guillermina - la mamá - que estaba al lado, luego uno a uno por los tres varoncitos tomándose su tiempo como si intentase adivinar un hálito de vida más allá de las comprobaciones técnicas que su formación le proveía, por último hizo lo propio con Estanislao; el médico se incorporó y miró en dirección a los rescatistas hacia quienes les hizo un gesto negativo con la cabeza, caminó entre la chatarra hacia le escalerilla y bajó a tierra; sus ojos estaban llenos de lágrimas... la carcaza que provee la instrucción universitaria a los discípulos de Hipócrates había sido perforada por la atrocidad de las imágenes que había presenciado y la intervención que la vida le había obligado... y el doctor lo sabía, por eso se alejó raudamente antes de sucumbir a los sentimientos humanos.-

          Nuevamente los rescatistas tenían otra dolorosa labor, aunque se sabían obligados ninguno deseaba ser el primero en intervenir, casi ni mirar algunos querían. Quien tomó la iniciativa pretendiendo demostrar una frialdad profesional que en realidad no sentía fue el Jefe de una de las dotaciones de Bomberos, una vez que el jerárquico rompió la inercia lo siguieron sus subordinados. Tomando una puerta desprendida del coche se cargó el cuerpo del jefe de familia y se lo condujo a la improvisada carpa en la que ya casi no quedaban cadáveres extraídos anteriormente puesto que habían sido llevados paulatinamente por las dos ambulancias morgueras y otras de traslado pertenecientes a distintas firmas funerarias particulares a las que se le había solicitado colaboración, más la de la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa que se remitió a pedido de la sucursal local.

          En el cojín de un asiento desprendido se alojó a la bebita y se la llevó junto a su padre, en la misma puerta que se trasladó a Estanislao se la descendió a Guillermina; los dos varones más pequeños fueron bajados juntos cuando la improvisada camilla fue desocupada y se la remitió nuevamente para extraer el último cuerpito, era el nene de 8 años que había advertido la luz de la 6623 que se le venía encima sin saber de qué se trataba; cuando fueron a levantarlo apreciaron que estaba literalmente triturado sólo sostenidos sus miembros por sus prendas lo que lo tornaba inmanejable en una sola pieza; uno de los Bomberos fue superado por la situación y tuvo que correr a buscar un lugar donde descargar sus vísceras, nunca le había tocado algo tan doloroso y rogaba que ésto no se repitiera jamás.-

          Desde varias horas antes, al trascender el accidente a través de LU33 Radioemisora Pampeana de Santa Rosa, como así también de LU11 Radioemisora del Oeste con asiento en Trenque Lauquén, habían arribado no sólo periodistas de distintos medios para cubrir la información sino que comenzó el desfile de desesperados familiares de quienes habían ascendido en las distintas estaciones desde Toay hasta Lonquimay procurando saber el estado de los mismos. A manera de organización, primero pasaban por la estación donde aún permanecían los viajeros ilesos, de no encontrarse con los familiares buscados se los remitía a la Comisaría donde eran recibidos por los efectivos y - según los datos que brindaban - se realizaba una discreta evaluación sobre la posible suerte que podían haber corrido, enviándolos en primer lugar al hospital por si se hallaban allí internados o derivados a otros nosocomios, o bien deberían aguardar a la remoción total de los cuerpos para pasar por la Morgue Judicial de Santa Rosa a practicar un doloroso reconocimiento de cuerpos.-

          La familia SERAFINO cerró la nómina de cadáveres extraídos del primer coche Clase Turista; eran las 11:30 hs y el número de fallecidos hasta el momento - incluídos los seis últimos rescatados - crecía a 35, 14 de sexo femenino y 21 masculinos, de ellos 9 menores y de esos una era la beba de los SERAFINO.-

          14º)  RESTABLECIENDO EL ORDEN

          Con la seguridad de ya no existir heridos ni fallecidos sobre el coche más afectado por los sucesos, las tareas del equipo técnico ferroviario cobraron energías. El guinche retrocedió unos metros, la pluma giró, se ubicó sobre el vagón "porta-pluma", arrió la pasteca de 40 toneladas a la que se le enhebró la "percha", con ella pendiendo de su gancho se izó la pasteca, se volvió a rotar la torreta hacia el Turista y se arrió nuevamente el gancho-roldana con la percha hasta poco antes de tocar el techo. De las puntas de la percha se descolgaron dos gruesas lingas de acero con ganchos en sus extremos que fueron fijados a robustos puntos de izado de la carrocería, cuando éstos se hicieron firme se fué levantando muy despacio por su extremo Este el Clase Turista al que previamente se le había retirado el prisionero del perno de centro de bogie y desconectado la timonería de freno.-

          Una vez que el bogie y el coche eran cuerpos perfectamente independientes, bajo el chasis de la unidad se instalaron dos resistentes torretas de hierro sobre las que se cruzó un durmiente de quebracho colorado y se arrió el coche dejándolo descansar sobre este caballete. Se izó casi a 90º la pluma y al gancho de acople para remolque de la grúa - por medio de otra linga - se enlazó al travesaño del bogie del Clase Turista que se encontraba descarrilado y muy lejos de los rieles. Hecho ésto se replegaron provisoriamente las "patas de equilibrio" y el Jefe del Tren de Auxilio mediante señas de mano le indicó al Conductor de la locomotoras Nº 5560 avanzar despaciosamente. En la medida que toda la formación del Tren de Auxilio se movía la seguía el bogie descarrilado acercándose a los rieles, cuando ese bogie salió totalmente de abajo del coche al que pertenecía se detuvo el avance del raro tren, se giró nuevamente la pluma, se arrió la percha hasta el suelo a un lado de los rieles y allí se la depositó, en su lugar se puso una "araña" compuesta por cuatro lingas de acero que en una de sus puntas - amarradas y cosidas todas juntas y solidariamente - tenían un único eslabón cerrado como los de los aparatos de tracción de los coches y vagones, mientras que en el otro extremo contaban con un gancho de gran tamaño.

          El mencionado eslabón fue el que se ensartó en la pasteca y los ganchos en los cuatro vértices del bogie, teniendo ya bien asida la estructura rodante se la empezó a levantar de la tierra, cuando alcanzó 50 centímetros del piso se la detuvo, la pluma giró muy despacio hacia la izquierda y con la asistencia de cuatro operarios se la fue arriando y orientando con mucho cuidado sobre la vía hasta que quedó perfectamente encarrilada. Se desenganchó la "araña" y con el simple empuje manual de los operarios ese bogie - que superaba las cinco toneladas - al estar sobre los rieles fue reubicado bajo el coche propietario del mismo sin que les significara un mayor esfuerzo su traslado. Mientras el bogie corría al encuentro de su coche la pluma abandonaba la "araña" y reinstalaba la percha, con ella pendiendo de la pasteca retrocedió hasta su posición anterior, desplegó las patas equilibrantes, reenganchó al Clase Turista de los mismos puntos que antes, lo izó despegándolo del caballete - el cual de inmediato fue retirado - y lo descendió sobre el centro de mesa donde siempre había estado, se le reinstaló su prisionero al perno central y se condenó la timonería de freno atándola con alambra acerado.-

          Estando sobre la vía el extremo Este del Clase Turista faltaba encarrilar el extremo Oeste, el cual afortunadamente no tenía su bogie alejado de los rieles; por eso se colocaron las "encarriladoras" delante de las ruedas del primer eje, se enaceitaron sus pistas, con un gato (cricket) de 30 toneladas se alivianó ese eje levantándolo del medio entre ambos rieles, se colocaron tacos de durmientes bajo las ruedas y se lo volvió a descender apoyando ahora sobre los tacos. Mientras estas tareas tenían lugar, la pluma había vuelto a reposar sobre el "porta-pluma"; las patas de apoyo extra fueron totalmente replegadas, quitados los calzos suplementarios y el Tren de Auxilio retrocedió aún más hasta apoyar los platos de los paragolpes entre sí, uno de los operarios enganchó la formación técnica al Turista y cuando éste salió de entre los ganchos el Jefe hizo señas al Conductor de avanzar; en primer momento la formación se movió levemente pero la locomotora que remolcaba esta extraña composición, aunque sus 800 HP´s eran suficientes, tenía poco peso adherente y sus ruedas patinaban sobre los rieles secos tornando la tarea infructuosa; se arenó manual y profusamente la vía mediante el empleo de latas como recipientes y se reintentó el encarrilado.-

          Con el agregado del espolvoreado sobre los rieles la adherencia mejoró pero no se evitaban los patinazos con lo que la tracción era a los tirones sin que se consiguieran los efectos buscados, por eso el Jefe de Depósito ordenó calzar el relay "SWR" y rearenar; el Conductor ejecutó las indicaciones y - acatando las señas del Jefe del Tren de Auxilio - le marcó aceleración a la locomotora, ésta se encolerizó y la formación sigilosamente fue obedeciendo; el primer eje terminó su recorrido sobre los tacos de madera, cayó sobre las encarriladoras, subió por ellas y finalizó su curso al caer sobre los rieles quedando perfectamente encarrilado como se lo preveía. La mitad de la tarea estaba lograda, faltaba encarrilar el segundo eje, para concluir se repitió el trabajo con el gato, tacos y encarriladoras, se volvió a arenar la vía y la máquina EMD tipo GA8 trabajó por segunda vez consiguiéndose tener así el coche Clase Turista totalmente destrozado pero completamente encarrilado.-

          El Tren de Auxilio con el Clase Turista cerrando la marcha avanzó lentamente en dirección Este, la idea era desviar a vía tercera el rodante siniestrado para poder proceder al encarrilado de los demás coches. Mientras la formación avanzaba iban desprendiéndose y precipitándose al piso  distintas partes de su carrocería e interior que habían permanecido esparcidos en los distintos recovecos de la unidad .-

          Cuando el guinche acababa de arribar a Catriló el Jefe de Depósito Locomotoras General Pico dialogó con el Jefe del Tren de Auxilio, sus intenciones coincidentes era contar para los trabajos con la locomotora GR12W Nº 6578 que había sido la titular del tren de pasajeros Nº 110, pero la necesidad de liberar la playa y poner a buen recaudo a los furgones remitiéndolos a Trenque Lauquén diluyó esos planes; no obstante al momento de salir esa máquina y los furgones con el destino indicado se le solicitó a Control Trenes Mecha que, luego de su arribo, se la devolviera "liviana" ("liviana" = máquina sola) para ser utilizada en las tareas de normalización. Sus deseos se vieron cristalizados cuando desde la estación TEVEZ avisó que estaría llegando en pocos minutos, a causa de lo cual el tren de auxilio fue detenido frente a la oficina de la estación a la espera de que arribara la 6578.-

          Eran las 13:05 hs. cuando se escuchó tronar la bocina de la esperada máquina anunciando su arribo a la Cabina Este, "el Rubio" le bajó la señal para ingreso a vía segunda y "el Peludo" PERDOMO la esperó frente a la oficina de la estación, al presentarse le indicó al Conductor que avanzara lentamente por segunda y se detuviera unos 100 metros antes de los coches descarrilados que se encontraban en misma vía y aguardara nuevas instrucciones. Luego de que la 6578 reanudara hacia el lado Oeste PERDOMO se subió a la 5560 y avanzaron hacia el Este por vía General a paso de hombre, traspusieron el paso a nivel hasta librar el cambio, retrocedieron entrando previamente a vía 2ª para tomar de inmediato vía tercera y seguir retrocediendo hasta el final de ella donde quedaría el Clase Turista demolido. Desenganchado el coche se desandó lo andado y se volvió a trasponer el paso a nivel y librar cambio, posteriormente se retornó por vía General hacia donde permanecían los demás vehículos a ser encarrilados.-

          El plan de trabajo era elevar con la pluma la punta del primer coche de Primera que estaba montado sobre la cola del segundo Clase Turista y a éste - con la 6578 acoplada en su extremo libre - separarlo unos metros, en lo posible tratando de encarrilarlo parcialmente por medio de las encarriladoras; si se conseguía alejarlo dejando lugar entre los dos coches se descendería el Primera buscando ubicar sus ruedas del bogie Este sobre los rieles, seguiría el otro bogie y luego los demás coches que habían saltado de las vías con excepción del último Pullman y un bogie del anteúltimo que permanecían encarrilados.-

          Cuando se finalizara con los coches de pasajeros se atendería el elemento más pesado que era la locomotora Nº 6623 que traía al carguero Nº 6225, seguramente eso sería al día siguiente con la ayuda del guinche de Depósito de Locomotoras Mecha que ya había sido despachado, pero considerando su velocidad máxima autorizada de 20 km/h estaría llegando recién durante la próxima mañana. Sacándose la 6623 de encima deberían seguir con los vagones de carga sembrados por doquier, algunos reventados como un "cuete" de papel, otros volcados y singularidades por el estilo.-

          Al dar comienzo la declaración del "Yeye" ante el Juez, arribaron a la Comisaría el delegado de la Unión Ferroviaria seccional G. Pico y el abogado de la organización sindical que patrocinaría a los afiliados a la misma; la presencia de ambos dió lugar a un diálogo privado entre los letrados que terminó aceitando los trámites. Sin embargo el magistrado insistía que le seguía faltando un actor protagónico, éste era el socio de DELPAPA del que no se tenía noticias, por ello - vía radio comisaría/patrullero - se solicitaron novedades sobre las búsqueda y rastrillaje antes ordenado recibiéndose como respuesta un resultado negativo pero que se continuaba trabajando. El "Chin" CRETARI le solicitó al delegado de la U.F. que por gentileza le avisara a la seccional de su gremio que también le enviaran asistencia letrada, a lo que se vió gratamente sorprendido con la respuesta pues el delegado se había comunicado con el gremio colega y ellos ya habían realizado las gestiones para que su abogado sindical se hiciera presente, cosa que sucedería de un momento a otro.-

          A las 14:00 hs. - bajo un sol abrasador y un calor sofocante - en el lugar de los hechos se habían reducido los actores; las dotaciones de Bomberos e Infantería de la Policía habían retornado a sus bases, la brigada de Defensa Civil lo mismo; las ambulancias que habían colaborado volvieron a sus localidades, los médicos se habían retirado al hospital y el Dr. SCARPETTA volvió a Pellegrini; una ambulancia morguera quedó destacada preventivamente y todas las otras fueron devueltas a sus asientos. Las Enfermeras también se habían retirado en el camión regador que las condujo a su domicilio. En resumen - al margen de los trabajadores ferroviarios a los que se había sumado la Cuadrilla Firme en su totalidad - sólo quedaban el patrullero de la comisaría con dos efectivos de relevo; el resto de los voluntarios y autoridades habían retomado su vida habitual.-

          Estando el guinche ubicado sobre vía General al lado de los coches que se hallaban montados y ya acondicionado para operar, se armó la estructura de tacos y  encarriladoras en el primer bogie y luego a 6578, fue enganchada al extremo Este del Clase Turista; la pluma giró 90º y se arrió la percha sobre el techo del coche de Primera como se lo había efectuado durante la mañana con el primer rodante encarrilado, se engancharon los cables en los puntos señalados del Primera y lentamente comenzó el izado; ruidos a chapa desgarrada y algunos golpes se escuchaban en la medida que la estructura del rodante se despegaba aflojando tensiones. Cuando los dos vehículos volvieron a ser independientes el Conductor de la locomotora GR12W Nº 6578 recibió orden de avanzar muy suavemente hacia el Este, la máquina liberó potencia y el movimiento fue apareciendo, las ruedas del primer eje del bogie que estaba siendo solidario en movimiento con su coche - como antes había sucedido - rodaron sobre los tacos, cayeron en las encarriladoras y posteriormente terminaron encarrilándose de forma satisfactoria, así se repitió el procedimiento con el segundo eje con igual resultado. Se transfirieron el gato, los tacos y encarriladoras al bogie del extremo Oeste que seguía con sus ruedas en la tierra y se actuó de manera idéntica; al estar el segundo Clase Turista perfectamente encarrilado, antes de desviarlo a vía tercera junto al anterior se procedió a revisar su interior.-

          A los efectos de la revisión ascendió por la puntera sana el Jefe del Tren de Auxilio junto al Jefe de Depósito; el interior del salón era un completo desorden que se veía agravado y desfigurado en la otra punta donde se había montado el coche de Primera Clase; se acercaron al lugar de los destrozos y vieron que de entre los restos estructurales a nivel del piso existía una enorme mancha de sangre seca proveniente de lo que había sido el baño. Temiendo lo peor trataron de remover las placas de metal aplastadas sobre sí mismas pero no lo consiguieron; bajaron del coche y por medio de una escalera llegaron a lo que había sido el ojo de buey del baño que se encontraba en el mamparo que había sido plegado sobre sí mismo pero su vidrio roto dejaba entrever un hueco en el interior totalmente oscuro. Por el lugar donde había estado el vidrio el Jefe de Depósito alcanzó a ingresar su cabeza sosteniendo una linterna entre sus dientes, cuando pudo acostumbrar su vista al nuevo ambiente la linterna casi se le cayó de la boca... acababa de descubrir que dentro del baño se hallaba inerte una persona... o mejor dicho lo que restaba de ella...

          Todo el personal jerárquico venido desde G. Pico, en función a que las tareas se encontraban bien encaminadas, decidió regresar a su ciudad. La estación paulatinamente reingresaba en su ritmo normal de relevos y a cargo técnico de las operaciones quedaron el Jefe del Tren de Auxilio y el Capataz de Cuadrilla Firme de Vía y Obras Catriló. Los Jefes de Zona Vía y Obras enviarían desde sus residencias laborales implementos de repuesto para los sistemas de timonerías y aparatos de cambios y señales afectados; paralelamente se había requerido la concurrencia del personal de "Artesanos" con base en Mecha para encarar las tareas relativas a las reparaciones de albañilería y carpintería de la Cabina Oeste.-

            Como medidas anexas y suplementarias se estaban planteando los relevos del personal de Conducción de las locomotoras 6578 y 5560. Hacía unos minutos se había recibido un oficio librado por el magistrado actuante que solicitaba a la empresa Ferrocarriles Argentinos disponer la comparencia de los actuantes en las dos oficinas de Control Trenes - tanto G. Pico como Mecha - al momento de acaecer el accidente a la mayor brevedad en los tribunales federales pampeanos. En la Comisaría local se había levantado la Sede Judicial Provisoria conjuntamente con la partida del magistrado y todos los convocados a declaración ya se hallaban en sus domicilios.-

          El acetileno alimentando sopletes corría por los conductos cortando la chapa del actual Clase Turista bajo trabajos; sobre el fuelle de paso entre coche y coche - de las dos orejetas para izado - se ensartaron dos ganchos unidos a la pasteca del guinche, éste - reacomodado ahora a la altura del extremo averiado del rodante - a las órdenes de su Jefe comenzó a tirar hacia arriba lo que era anteriormente el frente del vehículo que ahora yacía aplastado casi a nivel del piso interior de la unidad y bajo él lo que había sido el baño. Lentamente este panel fue adquiriendo una cierta verticalidad y al hacerlo llevaba con él algunas de los otros paneles solidariamente, cuando alcanzó una posición relativamente cercana a la original, con los sopletes se cortó su unión inferior al chasis del coche y se lo retiró. Al quitarse el frente del coche quedaron los otros mamparos y paneles formando una especie de masa tipo "milhojas" que resultaban pasibles de ser removidos a partir de ese momento con menor dificultad.-

          Cuando el frente del coche fue depositado a un costado de las vías la pluma volvió sobre el rodante y enlazó con la linga el final de su techo, se izó la pasteca que lo llevó hacia arriba liberando aún más el predio al que se pretendía acceder y por medio de barretas de hierro se palanquearon las estructuras deformadas. El ámbito del baño de hombres, ahora era bañado por la luz diurna, lamentablemente su espectáculo interior era desolador; se llamó al personal policial y en conjunto decidieron convocar a un médico para la constatación del óbito por más que éste era más que evidente.-

          Al rato se presentó el Dr. TORREANI que cumplió con el formulismo retirándose de inmediato; el cadáver del desafortunado pasajero - cuyo único error fue su necesidad fisiológica coincidente con el momento de la tragedia - de acuerdo a su indumentaria aparentaba ser alguien de condición humilde, muy posiblemente un trabajador rural en razón a su sombrero chambergo - ahora aplastado y mugriento que yacía en el piso del baño - una rastra con monedas antiguas sobre la colorida faja, alpargatas por calzado, camisa sencilla, una corralera y una bombacha de campo de color marrón claro; toda la indumentaria - al margen de haberse ensuciado en el suceso con una mezcla de agua, sangre y tierra - se encontraba en relativas buenas condiciones. Infelizmente del cuerpo de su dueño no se podía decir lo mismo. La nómina de víctimas fatales acababa de incrementarse llegando a 36 decesos.-

          Después que el occiso fue extraído de a bordo del coche de Primera Clase éste fue desviado a vía tercera depositándolo sobre los dos Clase Turistas.-

            A partir de allí, la tarde fue transcurriendo y los coches que permanecían descarrilados iban siendo encarrilados uno a uno con el uso del guinche, gato, tacos y encarriladoras. A las 20:00 hs habían sido normalizados el segundo coche de Primera y un bogie del coche comedor. Al día siguiente restaban normalizarse su segundo bogie, el dormitorio y un bogie del primer Pullman con lo cual la formación de pasajeros del tren Nº 110 "El Puelche" dejaría despejada la vía General en dirección a Toay permitiendo que la Cuadrilla Firme realizara las primeras tareas de reparaciones para, después de ellas, retomar los trabajos con el retiro de la locomotora GR12W Nº 6623 y de los vagones de carga, trabajos que serían arduos.-

CUARTA  PARTE