09 de Noviembre de 2005
La otra noche estaba yo pensando en todo lo que me había ocurrido durante el día, tuve unas cuantas peleas con unos amigos, pero lo que más me molesta es que no fueron por cosas realmente importantes solo fueron tonterías insignificantes, al menos así lo siento yo, es que ¿cómo es posible que esa tonta se preocupe las por un tipo que no ve nunca y que todavía crea que yo soy la mala del cuento?… yo solo traté de decirle de buena manera que él no era de confiar… es que el hombre trato de … no importa, cuando por fin me alejé de la escena quise contárselo a ella, pero… la única forma de encontrarla sería vía telefónica, y no creo que fuera algo que quisiera decirle por ese medio…
No era lo único que me había ocurrido, después de contarle todo lo que me dijo aquel hombre, ella se enfureció conmigo, ¿Por qué conmigo? Yo no hice nada malo, fue él el que comenzó esa conversación, fue él el que me contó algunas cosas que no debía yo saber… me enojé tanto con ambos, con él por ser la imagen ideal del macho que necesita más de una mujer y con ella por creer que él es un santo y ponerlo por encima de las verdaderas amistades, porque no fui yo la única que se molestó con la reacción de ella. Salí tan enojada que nadie se me acercaba, y era mejor porque los ánimos no me iban a cambiar tan fácilmente, así que me encerré en uno de los salones de juntas, yo estaba realmente preocupada tratando de encontrar la manera de hacerla abrir los ojos que no me di cuenta cuando uno de mis compañeros entró y cerró el lugar con llave, y comenzó a acariciarme… mi humor si que cambio un poco, yo sabía que necesitaba calmarme, así que me dejé llevar por el momento, al mismo tiempo que mi propia conciencia me decía que usar de ese modo las caricias sinceras que me brindaba ese amigo estaba mal, pero no pude detenerme, no hasta que me sentí de nuevo satisfecha conmigo misma de algún modo. Todos esos sucesos, al menos esos fueron los mas relevantes, eran esas acciones las que ocupaban mi mente esa noche y me sentía culpable hasta entonces ¿Qué clase de persona era yo? Hasta parecía que cada día me esforzaba por hacer un plan perfecto para que al menos una persona saliera lastimada con mis acciones.
Encendí el radio, no tenía ganas de ver televisión, pero la música tampoco era una opción, ésta normalmente me hacía sentir mas culpable de lo que ya me sentía con esas letras y tonadas melancólicas. Cuando por fin sintonicé una estación, se escuchaba un programa donde las personas llamaban para contar sus propias anécdotas relacionadas con sucesos sobrenaturales, a pesar de que el tema me fastidiaba un tanto, decidí seguir escuchando debido a que esa era una mejor opción que escuchar música o ver infomerciales. Escuché solo media hora del programa, la verdad me harté de la forma en que las personas contaban sus historias. Pero aún no tenía sueño, nada de eso, y me puse a pensar de nuevo en los problemas, aunque ya no quería hacerlo… me giré y me acomodé lateralmente sobre mi costado izquierdo y cerré mis ojos no sin antes contemplar unos segundos la luz de la ciudad que entraba ligeramente por el ventanal de mi habitación, traté de pensar en formulas matemáticas o cosas aburridas que me hicieran dormir lo antes posible pero esa noche no parecía funcionar muy bien.
Mi despertador lo había ocultado bajo unas sabanas ya que siempre me distraía a la hora de dormir así que no sabía cuanto tiempo había transcurrido, quizá solo unos cuantos minutos. En un instante de la noche sentí como si un dedo frío subiera desde mi tobillo hasta mi rodilla y un poco más arriba, cuando abrí los ojos y miré hacia el lugar donde podría estar parada alguna persona no vi a nadie “Fue solo mi imaginación… Tal vez algo de ese programa se me metió en la cabeza…” pensé, pero enseguida me volví a recostar, y lo sentí nuevamente, pero esta vez se sentía como si fueran las cuatro yemas de los dedos de una persona y cuando miré, esta vez había una especie de bruma al pie de mi cama, no podía ser humo, de ser eso hubiera tomado el color de las luces que entraban por la ventana, que eran de color rojizo o amarillento, esa bruma tenía un color azul que contrastaba con el resto de la oscura habitación, no tenía miedo, no del todo, pero esa bruma comenzó a tomar una forma humana, cuando menos era la silueta humana, porque no alcanzó para más, yo me encontraba en paños menores, era verano y el calor era insoportable como para usar algo más que la ropa interior, y esa cosa, parecía… creo que… me estaba atacando sexualmente, suena tonto, pero después de verla no pude moverme más, me quedé completamente congelada solo pude cerrar los ojos. Esa presencia nunca se acercó a besarme, y gracias a Dios que no lo hizo no se qué hubiera hecho yo, probablemente infartarme, solo estuvo ahí unos momentos tocándome con sus frías manos inmateriales, que asco, que miedo que sentí, y no podía hacer nada, era como si mi cuerpo estuviera bajo su hechizo… después desapareció sin mas y creo que hasta ahora no ha vuelto a aparecer cerca de mi, pero me dejó con una sensación de no querer hacer anda parecido con nadie, que exagerada soy, pero prefiero mantener mis distancias…
De igual forma mis sueños hace mucho que no son normales, suficiente tengo con ellos como para querer que ahora cosas extrañas me pasen cuando estoy despierta… ¿Por qué sigo aquí?… No estoy loca, por eso mismo no me gusta contar mis historias… porque hay dos o tres bandos de personas a las cuales no quiero enfrentar:
El primer bando son aquellos que no creen en fantasmas, magia y similares, ellos en muchas ocasiones, si te saben creyente de alguna cosa parecida, te miran con repudio, es muy leve pero puedo percibirlo, se esfuerzan por disimular, pero ante mí… yo puedo sentir su desprecio…
El segundo gran grupo son los creyentes en esas cosas, no dejan de atosigarte con preguntas, detalles hasta de lo que ibas vistiendo, lo que comiste tres días antes y después del suceso, muchas cosas, la vedad llegan a fastidiarme, no me ha pasado a mí, pero prefiero no arriesgarme…
El tercer grupo, el más pequeño, son los que no creen en nada, los que sinceramente les da igual, te ignoran lo más que pueden, simplemente no les importa nada, no quiero toparme con esta clase tampoco, porque sería triste que algún día quiera contarle a alguien y me niegue tan siquiera el ser escuchada…
Por eso hasta ahora no he dicho nada, y en este momento no lo estoy contando precisamente por gusto, aunque ya necesitaba sacarme algunas cosas de adentro… pero no de esta forma… eso… eso es… es todo lo que tengo que decir…
¿Confundidos? pues lean bien todos los capítulos porque no pienso decirles nada… descúbranlo por ustedes mismos XD