KISS ME DEADLY - PARTE IV

[UNA VISITA INESPERADA, UN EVENTO INSOSPECHADO]

Por: Rubí
21 de Julio de 2006

—Lo siento— Dijo cínicamente el, mientras se preparaba a poner una de sus mejores caras para cuando ella no mirara una vez más —No debí hacer eso—
—Es… Esta bien… no te preocupes— Fueron las únicas palabras que ella pudo articular en el momento.
—No esta bien, tú… yo no debí hacer eso— Dijo él mientras pensaba que ella pronto caería a sus pies. Ella lo miró con confusión y tratando de no despegar sus pies de la tierra, ya no se sentía en el mundo real, sentía que estaba flotando.

Se acercó a ella para besarla nuevamente, pero con un poco más de pasión, fue un beso algo desesperado al que ella respondió sin cuestionarse nuevamente, y en ese instante se olvido completamente de la gran diferencia que había entre ellos: Edad, ocupación, vivienda, posición social. Había muchas cosas que los hacían diferentes, pero en ese momento nada importó y hasta olvidó que el era una estrella de rock, en ese momento solo eran dos seres humanos en una habitación… solos…

Como si fuera la cosa más normal del mundo que ellos comenzaran a tratarse así, sus manos comenzaron a pasearse por todos los rincones del cuerpo del otro. Hyde llevaba una camisa blanca que Claudia comenzó a desabotonar, en ese instante las normas sociales, la moralidad y todos los conceptos relacionados que el hombre había creado con su cognición habían desaparecido, y él hábilmente introducía sus manos por debajo de la blusa blanca de la mujer que lo acompañaba para poder tocar su cálida piel, mientras tanto su propio torso ya estaba al descubierto, mostrando unos músculos bellamente esculpidos, ella los admiró por unos segundos mientras tocaba toda la piel que podía ver en ese momento y comenzó a besarla con los labios ligeramente húmedos, el contacto arrastrado hacía que sus labios se abrieran por si solos dejando por momentos rastros de sí misma sobre esa blanca piel. Él no podía esperar más tiempo de ese modo, y sutilmente fue quitándole la ropa a la mujer que no opuso resistencia alguna, la blusa que tenía grabadas, en colores ligeros, unas flores cayó al suelo y en ese instante se escucho el girar de la perilla de la puerta de madera, Claudia tuvo que empujar a Hyde para que se escondiera detrás de la cama, deslizándose por la derecha de la cama hasta quedar arrodillado y agachado lo suficientemente bajo como para que la cama lo cubriera. La puerta se abrió mostrando a la abuelita de Claudia que preguntaba qué estaba haciendo.

—Claudia, hija, ¿Qué haces?, ¿Vas a cenar?— Cuestionó la mujer mientras se asomaba por detrás de la puerta y dando una mirada a toda la habitación y se percató de la ropa en el suelo dirigiendo una mirada dudosa a su nieta.
—Emmm… no, no tengo hambre, estoy cansada…— Dijo ella tratando de aparentar cansancio e indiferencia.
—¿Qué hacías?—
—Nada, solo me iba a cambiar de ropa para poder dormir— Le dirigió una sonrisa que mostraba inocencia.
—Bueno que duermas bien…— Dijo la anciana poco convencida —… Oye y el ¿Sr. Invitado?— interrogó tratando de verificar sus sospechas.
—Pues esta en su habitación, ya esta durmiendo…— Contestó con un nerviosismo bien disimulado
—Bueno, estaré con tu hermana, hasta mañana—
—Buenas noches— Lanzó otro gesto algo ingenuo que demostraba que ella estaba libre de culpas, bueno, solo era la apariencia. La mujer salió rumbo a la habitación de la menor, mientras la tensión en la alcoba de Claudia disminuía — -_- eso estuvo cerca…— murmuró mientras se dirigía hacia la puerta para poner el seguro y de paso apagar las luces que iluminaban la pieza que le pertenecía. Hyde mientras tanto se ponía de pie un poco mas aliviado.

Se acercó por detrás de Claudia rozando la palma de sus manos desde los costados de su torso hasta llegar a los alrededores de su ombligo, donde sus manos se unieron por un segundo para luego separarse: la mano izquierda de Hyde se dirigía a la parte superior, en tanto que la derecha bajaba para sacar de su camino los pantalones de ella. La joven puso su mano derecha sobre la de Hyde para tratar de guiarlo, y la izquierda mientras tanto trataba desesperadamente de revolver el cabello de Hyde por la nuca, mientras él le besaba el cuello y paseaba su lengua por el lóbulo derecho que en ocasiones mordía levemente provocando unos gemidos disimulados por ella, gemidos que no quería que se escuchasen fuera de la habitación y su instinto le decía que acallara el sonido mordiendo sus labios llenos de impaciencia.

Quedo pegada a la puerta, atrapada entre ésta y su ídolo rockero. En ese momento ella se encontraba usando el pantalón que ya estaba abierto y por supuesto la ropa interior, Hyde por su parte portaba aún, bien puestos, sus pantalones, los zapatos de una leve plataforma y lógicamente su ropa interior. Bonito detalle, ellos eran de la misma estatura, solo que gracias a las ligeras plataformas que Hyde usaba, él parecía un poco mas alto, cosa que a toda mujer le gusta en cierta manera, lo acepte o no.




Siguiente
Hosted by www.Geocities.ws

1