—¿Puedes esperar un momento? Solamente iré a dejar unas cosas a mi habitación, me cambiaré los zapatos, y en seguida te llevo a la tuya— Dijo ella esperando que él no se impacientará.
—Por mi esta bien ^-^— Una vez dicho esto, ella entró rápidamente y guardo la bolsa que llevaba consigo, se quito los zapatos y dio unos cuantos pasos con los pies desnudos, pensando cuales se pondría, pero sus pensamientos fueron interrumpidos.
—Linda habitación…—
—o.o emmm… Gracias…— Se quedó un poco desconcertada debido a que Hyde había entrado a su habitación… y pensó "Solo esta siendo amable, seguramente su casa es más hermosa que la mía…"
La habitación era rosada, sus padres así lo habían querido, al centro su cama matrimonial, ella tenía una individual, en la cual dormía perfectamente, de hecho, incluso en una cama individual ella solo utilizaba la mitad del espacio disponible. Justo frente a la puerta de entrada se encontraba una gran ventana, a la derecha de la cama, al lado de la ventana otra puerta que llevaba al patio central de la casa, a unos dos metros de distancia, a los pies de la cama se encontraba un gran armario, que estaba medio lleno, Claudia no gustaba mucho de tener cientos de prendas de ropa. Del lado izquierdo de la cama se encontraba un buró que tenía una linda lámpara con forma de ángel. El edredón de la cama tenía unos tonos guindas y la tela era bastante fresca, la época del año lo ameritaba.
Hyde caminaba a paso lento recorriendo con su vista todo lo que ésta le permitiera ver sin mover nada, su paso era naturalmente sexy, y se asombro un poco al ver unas cuantas pinturas que no estaban colgadas, en las paredes, de hecho, las paredes estaban completamente limpias, no tenían nada que las cubriera, ni un reloj, ni un póster, ninguna figura religiosa, nada, y él se preguntaba ¿por qué no los colgará?
—Lindos cuadros, ¿por que no los cuelgas en tu habitación?—
—Gracias… pero… es que me da pena colgarlos—
—¿Por que?—
— -///- Es que yo los hice…—
—Pues muy buen trabajo ^^… tienen algo… más allá de la simple belleza de la figura…—
—¿algo más? o///o—
—Si, creo… creo que no son simples pinturas— Volvió a mirar intensamente aquellas pinturas que descansaban recargadas en la pared a lo largo de la habitación —mmm… quiero decir…— Volvió su mirada a la persona detrás de él, solo la vio por el rabillo del ojo, pero alcanzó a ver a la persona nerviosa, parada ahí, con las piernas juntas y manos jugando entre sí, con la mirada atentamente obligada hacia éstas extremidades para calmar el sentimiento —¿Tienen algún significado o solo las quisiste pintar así por "bonitas"?—
—u///u Pues… no, digo sí… es decir, sí tienen un significado, sino ya me hubiera olvidado de ellas…— Una mirada melancólica se asomó por esos enormes ojos cafés con los que ella había nacido, mirada que trato de dirigir al suelo —Pero no son tan buenos, realmente no se pintar muy bien, solo son trabajos que hice en la escuela…—
—No digas eso…— Dijo él en un tono un poco molesto ya que también amaba el arte y girándose para tratar de verla a los ojos buscando una respuesta mas lógica de parte de ella, pero ella no respondió, solo levanto la mirada algo sorprendida hacia él. Al no poder decir nada, él continuó —Desde el momento en el que te esforzaste, desde el momento en el que le diste un significado a esas “simples pinturas”, desde ese momento ya son arte, porque trataste de expresar un sentimiento a través de ellas…—
—eh… ehh… Gracias ^^’— Dijo ella esbozando una sonrisa, con las mejillas al borde del colapso por lo rojas que se encontraban en ese momento en el que toda la sangre se acumulaba en su cabeza haciendo la sentir un poco incomoda con la situación, pero a la vez feliz.
—Quizá algún día me expliques el verdadero significado de esas pinturas… ya que seguramente es diferente de lo que yo veo en ellos…— Dijo él acercándose a ella, con un andar sensualmente lento mientras le echaba miradas de arriba abajo.
—S… sí… señor— contestó ella con una voz tímida que trataba de ser firme ante la presencia de Hyde.
—Por ahora, te recuerdo que no me gusta que me llames señor…— Finalmente llegó hasta ella y se detuvo a escasos centímetros, ella solo asintió ante las palabras del músico y bajo la mirada nuevamente tratando de concentrarse en el piso —Quiero…— Levantó su mano y la puso delicadamente bajo el mentón de ella empujándola ligeramente para que levantara el rostro y así sus ojos se pudieran encontrar una vez mas. Ella estaba alucinada, estar tan cerca de una persona así, una de las pocas personas del espectáculo que ella admiraba por todo lo que hacía —…que tú…— Levantó su mano izquierda y la colocó en la mejilla derecha de la mujer, al mismo tiempo que movía la mano que le quedaba para poder tomar el rostro de ella y que no huyera a lo siguiente que venía.
La besó inesperadamente, aunque por su acercamiento ella ya lo presentía, pero sentía, quería creer, que estaba en alguna clase de sueño hasta que sintió el calor de sus labios sobre los suyos, y en ese momento pensó "¿Qué diablos esta pasando?… ¿Por qué él…?", pero en instantes dejó su mente en blanco mientras los labios de ambos se rozaban en una danza muy lenta con leves contactos entre sí. Hablar y presumir del encuentro con Hyde o callarse, guardar todo lo que sucediera durante el tiempo que el se estuviera hospedando en su casa, sinceramente para ella no había tal dilema, era una persona bastante hermética, quizá la extraña mente de Hyde había notado eso, el hombre podía leer bastante bien las mentes de las personas, por decirlo de algún modo, sus conjeturas siempre acertaban y era demasiado extraña la vez que cometía un error.
Después de unos segundos él se separó de ella colocando sus manos en los hombros de la dama, mostró una mirada llena de triunfo, llena de altanería y lujuria que ella no pudo percatar al encontrarse de nuevo mirando el suelo para ocultar su rostro lleno de confusión y alegría. "¡Que demonios!… ¡El tipo me lleva 20 años! ¿Por qué lo habrá hecho?" pensaba ella.