![]() |
|
|||
|
Introducción
|
El uso de animales en los
deportes y juegos tradicionales fue frecuente en el pasado. Por supuesto,
la caza y la pesca han estado siempre presentes en la sociedad asturiana,
así como carreras o pruebas de fuerza protagonizadas por animales
propios de los usos agrícolas como caballos o bueyes. También
existían juegos que suponían una gran crueldad en el trato
a los animales que, afortunadamente, han desaparecido en la actualidad
en su gran mayoría.
Las peleas de gallos son contiendas entre dos de estos animales, seleccionados y entrenados a tal fin. A este tipo de gallos se les denomina gallos de pelea o gallos de brega. Antiguamente era frecuente apresar urogallos, ya que al ser animales libres y salvajes tenían mejores dotes para la lucha; de él se deriva el gallo de pelea. La gallera era el lugar donde se celebraban las peleas con asistencia del público, y consistían en pequeños circos, habilitados a tal fin. Los gallos eran transportados en cajas, se pasaban a la vista del público, ya que eran frecuentes las apuestas, y se les colocaba uno frente a otro. Se soltaban entonces para dar comienzo a la pelea que solía ser a muerte. Muchas veces se dotaba a los gallos de espolones artificiales llamados navajas. Las peleas de gallos estuvieron extendidas en Asturias, principalmente en las zonas del centro y en las costas. Fue famosa la gallera de Oviedo, situada en el Campo de los Patos, que subsistió hasta la Guerra Civil. Por último destacaremos el juego del pato, del que existen varias versiones. Se colgaba un pato por las patas a una altura de unos 4 metros. Los mozos debían tomar carrerilla, y dando un salto, intentar arrancarle la cabeza. Otra posibilidad, que se celebraba en Carnaval era correr a caballo con un sable o una hoz, para cortarle el cuello de un tajo. Una modalidad menos sangrienta, consistía en soltar patos en el mar o el río, que eran perseguidos por nadadores hasta que les daban caza y pasaban a su propiedad. |
|||
![]() |
|