Asturias si yo pudiera
si yo supiera cantarte
Asturias verde de montes
y negra de minerales...
Yo soy un hombre del sur
polvo son fatiga y hambre
hambre de pan y horizontes... hambre.
Bajo la piel resecada
ríos sólidos de sangre
y el corazón asfixiado
sin venas para aliviarte.
Los ojos ciegos los ojos
ciegos de tanto mirarte
sin verte Asturias lejana
hija de mi misma madre.
Dos veces dos has tenido
ocasión para jugarte,
la vida en una partida
y las dos te la jugaste.
¿Quién derribara ese árbol
de Asturias ya sin ramaje?
Desnudo seco clavado
con su raíz entrañable
que corre por toda España,
crispándonos de coraje,
mirad obreros del mundo
su silueta recortarse
contra ese cielo impasible
vertical inquebrantable
firme sobre roca firme
herida viva su carne.
Millones de puños gritan
su cólera por los aires
millones de corazones
golpean contra tus cárceles.
Prepara tu salto último,
lívida muerte cobarde,
prepara tu último salto
que Asturias está guardándote
sola en mitad de la tierra
hija de mi misma madre. |