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Octavio
Paz |
CONTRA LA NOCHE SIN CUERPO Contra
la noche sin cuerpo Negro
pensar y encendida semilla Claridad
de latidos secretos Calla
en el día canta en la noche Ojos
de sed pechos de sal Bebe
mi sangre la pena pájaro Sortija
de la ausencia Contra
la noche la sed y la ausencia
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PABLO NERUDA
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AQUÍ TE AMO Aquí
te amo. Se
desciñe la niebla en danzantes figuras. O
la cruz negra de un barco. Aquí
te amo y en vano te oculta el horizonte. Ya
me veo olvidado como estas viejas anclas. Mi
hastío forcejea con los lentos crepúsculos. Me
miran con tus ojos las estrellas más grandes.
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MARIO
BENEDETTI |
TE QUIERO Tus
manos son mi caricia si
te quiero es porque sos tus
ojos son mi conjuro tu
boca que es tuya y mía si
te quiero es porque sos y
por tu rostro sincero y
porque amor no es aureola te
quiero en mi paraíso si
te quiero es porque sos
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ANA
MARÍA MAYOL |
MEMORIAS DE MI PIEL Mi
piel tiene memorias de tus manos
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RAFAEL
ALBERTI
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CANCIÓN DE AMOR Amor,
deja que me vaya,
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RAFAEL
DE LEÓN |
NECESITO DE TI Necesito
de ti, de tu presencia,
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DECLARO
Hoy,
en el día de cualquier año,
en el año de cualquier siglo,
en mis plenas facultades mentales y físicas
y asumiendo cuanto vivo y escribo ...
declaro, que me declaro culpable.
Culpable
de todo lo que no hice,
de todo lo que no he visto ni oído,
de las palabras que no dije a tiempo
y de las otras, que nunca aprendí.
Me
preocupé por cosas que jamás sucedieron
y pasé gran parte de mi vida
en sitios equivocados,
en horas equivocadas, con gente equivocada.
Declaro,
que llegué tarde a todas las citas,
que no estuve nunca antes en ninguna parte,
que encontré la primavera florecida,
la tierra repartida y el cielo prometido.
Que
todo lo que tengo es menos de lo que me falta,
que lo que creía, no lo creí después
y que cometí el peor de los errores:
soñé en un mundo de pesadillas.
Declaro
también, que no hay nada más cierto
que nuestro pasar por la vida,
ni nada más falso que nuestra vida al pasar.
Que
es feliz aquel que no quiere nada,
que no sabe nada, que no se pregunta nada
y que no se da cuenta de nada.
Que
de una mano temblorosa
puede caerse el amor que hay en ella,
que todo lo que no se da, no se acumula, se pierde.
Que
todos somos al fin y al cabo esclavos
de algún vicio o de alguna virtud.
Que
he sido fiel solamente a mis dudas
y que el hombre más libre que conocí
iba atado al corazón de una mujer.
©RMAS