| Sus ojos comenzaron a arderle y unas l�grimas aparecieron t�midas. Ella le mir�... viendo su triste expresi�n. Algo en su pecho comenz� a palpitar ante el tacto de las caricias de Russell. Con fuerza se abraz� a �l dejando correr sus l�grimas por su hombro. -Me sent� tan sola cuando te fuiste. No lo pude soportar. Mi fortaleza se derrumb� cuando mi padre me dijo que en Nueva York hab�as conocido a otra mujer. No lo pude aguantar. As� que segu� sus deseos. Perd�name... por favor. �l la estrech� con fuerza entre sus brazos sintiendo latir con violencia su coraz�n. -Nunca te har�a eso. La apart� de su regazo mir�ndola. Sus ojos enrojecidos le observaban pidi�ndole perd�n. �l cogi� su rostro entre sus manos y le deposit� un peque�o beso en cada mejilla notando el sabor salado de sus l�grimas. Sus entrecortados alientos acariciaron sus rostros cuando �l la bes� dulcemente en los labios. Ya no hab�a respuesta de rechazo. Volv�a a ser la misma de siempre. Fuera... la tormenta estall� con todo su poder... luces relampagueantes iluminaron el sal�n acompa�ados de sonoros truenos. El agua golpe� con violencia los cristales. En la distancia... Russell divis� las luces de su granja. Ahora sonre�a levemente, m�s calmado que al principio. No sab�a que decirles cuando llegara todo cubierto de polvo despu�s de haberse marchado sin ninguna explicaci�n. No le extra�aba la fama de mal genio que se hab�a ganado alrededor del mundo. La respuesta era bien sencilla... ninguno de aquellos periodistas se hab�a preocupado de conocerle realmente dej�ndose llevar por la a veces equivocada primera impresi�n. Confiaba en que sus amigos comprendieran aquel extra�o arrebato. Al paso lento del caballo entr� en la cuadra procur�ndole agua y mimos tras aquella escapada fortuita. Le quit� la montura con cuidado. -Espero que al menos t� s� me comprendas. Le dijo mir�ndole. El animal golpe� con una pata el suelo soltando un peque�o relincho. Estaba feliz de volver a estar en casa. Antes de dirigirse a la casa donde a�n estaban encendidas las luces se qued� quieto en la puerta mirando las estrellas. Tal vez ella estuviera vi�ndolas tambi�n, cuando se dio cuenta de que probablemente all� ya hab�a amanecido hac�a rato. Era tanta la distancia que los separaba. Inconscientemente se toc� nuevamente la cruz... una sonrisa apareci� en su cara. La ma�ana los hab�a sorprendido durmiendo en el sof�... la luz del sol les dio de lleno a trav�s de las ventanas... la tormenta hab�a pasado descargando todo su poder sobre la costa durante la noche y ahora el sol luc�a con un intenso brillo. Russell fue el primero en despertar tras sentir los rayos del sol en sus p�rpados. Durante unos momentos de confusi�n no supo d�nde se encontraba. Intent� desperezarse sintiendo un dolor generalizado por todo el cuerpo. Hab�a dormido sentado y el cuello le molestaba. Se sinti� pesado... cuando not� que algo se mov�a en su regazo. Abri� los ojos del todo, entorn�ndolos por la claridad, y entonces se acord�... Roc�o yac�a dormida junto a �l con la cabeza apoyada en su est�mago. Hab�an estado hablando durante casi toda la noche... hasta que el sue�o les hab�a vencido. Mir� su rostro escondido entre su ropa... acurrucada junto a �l en busca de calor. Con cuidado acarici� su rostro pas�ndole un dedo por sus mejillas. Un mech�n de su pelo cay� sobre su nariz... ella solt� un peque�o bufido al notar las cosquillas. �l se lo apart� con delicadeza. Hab�a paz en aquel rostro... su pecho se mov�a al ritmo de su sosegada respiraci�n. Como no llegaba a besar sus labios deposit� un beso en sus dedos y despu�s los pos� ligeramente sobre su boca. Roc�o se movi�, sus ojos se abrieron en una delgada l�nea. Al ver a Russell mir�ndola sonri�. Un bostezo acudi� a su boca sin poder reprimirlo. -�Has dormido bien? Le pregunt� �l mientras acariciaba el nacimiento de su cabello. Ella se subi� un poco y le abraz� apoyando su cabeza en el pecho. -Pssssss... -Supongo que los dos las habremos pasado mejor... -Sssss�... pero no la cambiar�a por ninguna otra. Russell bes� su frente y ella volvi� a cerrar los ojos. El canto de algunos p�jaros rompi� el matutino silencio. -�De verdad tienes que irte hoy? Le pregunt� abraz�ndole con fuerza. -S�... pero te llamar� todos los d�as... Ella abri� los ojos y le mir� dubitativa enarcando una ceja. -Vaaaa... eso no te lo crees ni t�. Acabar�s tan cansado que no tendr�s ni ganas de coger el tel�fono... -�Con que eso piensas, eh? Dijo sonriendo y haci�ndola cosquillas. Ella ri� intent�ndole atacar de igual manera. Entre saltos y risas cayeron al suelo el uno encima del otro. Las carcajadas fueron menguando hasta convertirse en risitas entrecortadas. Sus corazones lat�an con fuerza cuando se miraron a los ojos. -Roc�o... Ella respir� agitadamente mientras recuperaba el ritmo normal. �l la bes� en los labios poco a poco. Sus lenguas se rozaron con timidez... para acabar explotando en una muestra de pasi�n deseada desde hac�a tiempo. Sus cuerpos se abrazaron desesperadamente... anhelando el mutuo contacto de sus pieles. R�pidamente ella despoj� de su camisa a Russell tocando con sus manos su fuerte pecho. Al igual que �l se hab�a deshecho de la camiseta de ella arroj�ndola lejos. Se fundieron en un abrazo notando la calidez que sus cuerpos desped�an. Se besaron sintiendo como el deseo crec�a en su interior haci�ndose cada vez m�s fuerte. Un escalofr�o recorri� la espalda de Russell cuando not� como las manos de ella recorr�an su cuerpo en busca del cierre de su pantal�n. El placer se acrecent� cuando ella consigui� abrirlo y tocar su palpitante miembro falto de espacio dentro de la ropa interior. La mir� viendo el deseo reflejado en su rostro. Con su ayuda se quit� el resto de su vestuario que fue a parar al sof�. Su coraz�n se desboc� al acariciar aquellos pechos tan suaves... ella suspir�. Con dulzura le quit� su pantal�n vaquero dejando al descubierto el fruto de su deseo y se abrazaron sintiendo como sus corazones lat�an m�s abajo de sus vientres. Besando cada rinc�n de su cuerpo, Russell explor� cada cent�metro de piel arrancando suspiros y gemidos de su garganta. Sus impacientes corazones no pod�an esperar m�s... mir�ndola disfrutar ante sus caricias entr� dentro de ella lentamente... notando como su calidez interior le abrazaba dulcemente, dejando escapar al un�sono un suspiro de placer. Las piernas de Roc�o se entrelazaron a su cintura dej�ndose llevar por el ritmo de sus movimientos. Cuando �l se dio cuenta de ella se encontraba inc�moda. Abraz�ndola sin dejar su uni�n se levantaron y se sent� en el sof�. Ahora ella se encontraba encima de �l y se besaron apasionadamente. Sus manos se aferraron a las caderas de Roc�o mientras con su lengua acariciaba los despiertos pezones que erguidos le apuntaban. Ella ech� la cabeza atr�s notando el placer que invad�a su cuerpo cuando el deseo lleg� a su punto m�s alto... sintiendo el temblor del cuerpo de Russell y su agitada respiraci�n se dej� llevar para desencadenar los dos en un estallido de sensaciones placenteras. Se abrazaron fuertemente escuchando los gemidos que escapaban de sus gargantas. Exhausta, cay� encima de �l oyendo su respiraci�n entrecortada cerca de su o�do... al igual que ella. A�n lo sent�a dentro palpitante cuando �l cogi� su rostro entre sus manos y la mir�. Sus ojos verdes expresaban todo lo que hab�a que decir... no obstante un susurro sali� de su boca. -Roc�o... te quiero. Russell oy� cerrarse la puerta principal de su casa volviendo a la realidad... escondido en las sombras vio que se trataba de los grunties... seguramente se hab�an cansado de esperarle y se marchaban a casa. No se sent�a preparado para afrontar las preguntas que le har�an... todav�a no, cuando un pensamiento se cruz� por su mente haci�ndole sonre�r de nuevo. Aquella ma�ana tras hacer el amor con Roc�o en mitad de la tranquilidad tuvieron que darse prisa porque su avi�n sal�a al medio d�a. Esta vez ella s� que le acompa�� al aeropuerto. De pie junto a la puerta de embarque se miraron. La alegr�a inundaba sus rostros aunque una sombra de tristeza se reflejaba en sus ojos. -Nuevamente te vas... cari�o. Le dijo ella. Por el altavoz son� el aviso de embarque. �l observ� el temblor en sus manos y se las cogi�. -Ven conmigo.. Le pidi� implorante. -Sabes que no puedo... no puedo abandonarlo todo as� de repente... lo hablamos anoche... -Pero no puedo irme y dejarte aqu� otra vez... te quiero. Su voz tembl�. Ella se solt� de una mano y le acarici� una mejilla, viendo como sus ojos brillaban. -Yo tambi�n te quiero... y por eso mismo conf�o en nosotros. |
| ETERNALLY |