Dijo mir�ndole a sus ojos que de pronto se hab�an llenado de l�grimas. M�ximus la abraz� con fuerza dejando caer el pergamino a sus pies. Not� como su cuerpo temblaba y ella se asust�.
-D�me... �Qu� ocurre?
�l cogi� su rostro entre sus manos y logr� sonre�r mientras unas l�grimas asomaban por sus ojos.
-Eres... libre... amor m�o. El Senado por fin me ha contestado... eres libre mi amor. Nunca m�s ser�s una esclava de Roma. Te quiero.
Dijo al tiempo que la besaba ante la divertida mirada del soldado que volv�a al lado de su General.
-M�ximus... �es verdad? �es verdad?
Repet�a sin cesar sin llegar a cre�rselo. �l la abraz� notando como las t�midas l�grimas resbalaban por sus mejillas. Al o�do le susurr�.
-S� amor m�o... eres libre... lo que hab�amos so�ado se ha hecho realidad.
Ella se abraz� con fuerza a su cuerpo y se volvieron a besar con pasi�n.
M�ximus se gir� hacia el soldado y sonriendo le dio su contestaci�n.
-Soldado... puedes volver a Roma y darle mi agradecimiento al Senado.
El soldado asinti� con un leve movimiento de cabeza y mont�ndose en su caballo se alej� al trote levantando peque�as nubes de polvo del camino.
... LA ESCLAVA
VOLVER
VOLVER A MENU PRINCIPAL
Hosted by www.Geocities.ws

1