| - Acaba de pasar un �ngel... � dijo ella y bebi� su caf�. Todos la miraron confundidos. � Hay una historia que cuenta que cuando hay un largo silencio entre varias personas, significa que un �ngel anda por el lugar. No se si sea cierto � sonri� tras la taza humeante � pero sirve para romper el silencio. � Otro silencio sigui� a las palabras de ella. Repentinamente todos soltaron una gran carcajada. - Ser� mejor que digamos algo antes de que todo el cielo termine aqu� � comento Skank. - Es cierto, � alguno de ustedes sabe donde queda - saco una tarjeta del bolso del abrigo � Noovaruk o algo as� ? � John respondi� que estaba cerca de su hogar y que pod�a llevarla y ayudarla a instalarse. Ella compro algunas provisiones que inclu�an cervezas y cigarrillos. John le ayudo a cargar las cosas en la camioneta de la polic�a y tomaron camino de las caba�as. El camino era largo y lento por la nieve. John encendi� la radio, pero el vaiv�n de la patrulla, la m�sica y lo largo del viaje hicieron que ella se quedara dormida. Su cabeza iba dando tumbos, esto hizo que John detuviera la camioneta y la recostara en el sill�n junto a el. As� no se lastimar�a y descansar�a. Un rato despu�s de que reanudaron la marcha, el estaba inconscientemente acariciando su cabello y su rostro. Ella tomo la mano fuerte entre las suyas y la apreto contra su rostro. John sonrio, pero inmediatamente reacciono. Ella no era Donna... � que pensaba que estaba haciendo ?. Intento liberar su mano, pero se dio cuenta de que esto la despertar�a. Cerro los ojos y un suspiro dejo sus labios. Suavemente su mano dejo las de ella, pero sigui� jugueteando con su cabello. Extra�aba eso; extra�aba el contacto, la sensaci�n del cabello femenino entre sus dedos. Despu�s del juego de hockey con los Rangers, la presencia de Charlie Danner, sus celos y la conciencia de que ella necesitaba algo mas de lo que el le pod�a dar... todo los hab�a distanciado. Hab�an tenido una reconciliaci�n forzada. Algunos d�as despu�s sinti� que su relaci�n hab�a cambiado. El la amaba con toda su alma, pero sabia que si ella se daba cuenta de que el no era lo que ella merec�a, el no seria capaz de detenerla. El deseaba su felicidad y si eso requer�a que la dejara ir, el la liberar�a. Porque la amaba. Y ese viaje con los ni�os era mas que unas simples vacaciones, era un comp�s de espera. Tal vez ella quisiera reconsiderar su relaci�n. Y el se sent�a tan solo, porque estaba dolorosamente seguro de que ella no volver�a... Llegaron a las caba�as. El bajo de la camioneta y abri� la puerta del pasajero e intento despertarla. Ella se resisti� por un momento mientras el la miraba divertido. Se ve�a graciosa gru�endo y rechazando sus intentos de despertala. Cuando John vio que al fin se decid�a a abrir los ojos, la dejo sola y fue a abrir la caba�a. Ella se desperezo lentamente, confundida por un momento. Vio como John volv�a a la camioneta para bajar las cosas. - Lo siento, pero no pude resistir mas el sue�o. Espero no haber roncado � tomo una de las bolsas de la tienda y entro a la caba�a, con el sigui�ndola. - No era exactamente roncar, era algo como ligeros gru�idos... � ello lo miro apenada y el le sonri�. - Espero que sea una broma � ella sali� por mas bolsas. El la alcanzo un momento despu�s. - Es totalmente cierto. � Le dijo y volvi� a la caba�a con mas cosas, deteni�ndose en la puerta para verla ruborizarse. Unos veinte minutos despu�s ella ya hab�a acomodado las cosas en los anaqueles y llevado su equipaje a su habitaci�n. John se hab�a quedado afuera revisando la instalaci�n de gas y la de la energ�a . Cuando entro ella lo esperaba con una cerveza. El levanto la ceja interrogadoramente y ella contesto se�al�ndole una silla a su lado. John se sento y tomo la cerveza mientras ella volv�a a la peque�a cocina y regresaba con un plato de cacahuates y un paquete de cigarros. Se sento frente a el, d�ndole un trago a la cerveza. - Bienvenido a mi hogar, John Biebe � levanto botella y el correspondio al brindis. - Gracias, Louise Deschamps. � Bebieron al tiempo y se miraron sonriendo. Ella abri� el paquete de cigarros y le ofreci� uno a el, que lo rechazo amablemente. Ella encendi� el suyo. - No hay nada mejor que esto despu�s de una jornada de trabajo, � no cree ? � ella le pregunto dejando salir una bocanada de humo. - Para mi es una taza de buen caf� con brandy y una fogata. � Ella sonri� ante la imagen que se formo en su mente. - Claro que eso es mejor, pero si yo lo hiciera en mi casa, me derretir�a en el sof� � bebio otro trago � aunque aqu� puede que llegue a acostumbrarme. � El com�a sus cacahuates y beb�a sin dejar de mirarla. Ella comenz� a sentirse incomoda. � Usted es hombre de pocas palabras, � no es as� ?- aspiro el acre tabaco. - � Por que les habla de tu a los chicos e insiste en tratarme de usted ? � la pregunta la sorprendi�. No cre�a tener una respuesta. - No lo se... tal vez porque usted es una figura de autoridad y yo tengo problemas con las figuras de autoridad, o tal vez sea solo porque usted me trata como un bebe o una anciana de ochenta a�os. � El sonri�. Ella hab�a descubierto que le gustaba sonreir aunque cada sonrisa estaba escondida en una sombra de tristeza. � Me encantan tus sonrisas... � antes de darse cuenta sus pensamientos salieron de su boca. Miro la expresi�n traviesa del hombre frente a el. - Creo que tu eres una de las razones... � le dijo. Bebio los restos de la cerveza de un trago y se puso de pie. - Hoy por la noche habr� una reuni�n de vecinos. Tal vez te gustar�a ir y conocer a todos. � Se puso la chamarra y los guantes � Pero ahora necesitas dormir y un ba�o caliente � camino hacia la puerta sin esperar la respuesta de ella, que se levanto y los sigui�. � Vendr� por ti a las 8:00, � esta bien ? - Claro, tomare un ba�o y dormir� � lo acompa�o a la puerta � y tal vez as� deshaga el hechizo que has puesto sobre mi y que me obliga a obedecerte sin rechistar. - Yo.... lo siento. No era mi intenci�n... - Vamos, solo bromeo. Sabes que tengo problemas con las figuras de autoridad... � se acerco a el y le dio un suave beso en la mejilla. � Gracias por todo sheriff. - Fue un placer... descansa y espero est�s lista a la hora en que pase por ti.... � sali� de la caba�a y tomo el camino de vuelta. |
| �Y que tal si....? |