Estaci�n de trenes. Mystery, Alaska.



El ultimo tren del d�a que llegaba a la estaci�n, sali� puntual como siempre. Solo una persona bajo de el. Una mujer como de 27 a�os, con cabello largo de color casta�o rojizo, alta. Vest�a una falda larga y botas. Un grueso abrigo negro la cubr�a y sobre su cabeza un gorro tejido que manten�a su cabello a salvo del viento. Dos maletas estaban a su lado. Las tomo con cuidado y sali� de la estaci�n. Buscaba un taxi para llegar a la caba�a que hab�a rentado en el lugar.
- Buenas tardes. � Puedo ayudarla en algo, se�orita ? - un joven rubio de ojos traviesos la miraba. Tenia el gorro de invierno en la mano y se�alaba las maletas a su lado. Ella miro el blanco paraje que los rodeaba. Con sus zapatos seria dif�cil tratar de moverse con el equipaje.
- Supongo que si � lo miro agradecida y vio como cargaba su equipaje y atravesaba la calle. Lo sigui� despacio, vigilando cada paso que daba. Llegaron a la tienda de abarrotes que se encontraba cerca de la estaci�n.
- Desde aqu� podr� esperar una motonieve o una camioneta, llamar por tel�fono o tomar un caf�. � Ella agradeci� con su sonrisa � Mi nombre es Skank Mardsen y ser� su mas fiel esclavo durante su estancia con nosotros. � � Vaya � � pens� � � la primera persona que conozco en este lugar es el Don Juan del pueblo. No esta mal, pero no estoy de humor para tipos como el � . Sonri� y le extendi� la mano que estrecho.
- Mi nombre es Louise Deschamps � vio la expresi�n confundida de su acompa�ante
- Tu apellido es franc�s � no ?, pero no eres francesa... � acostumbrada a esas preguntas ella sonri�.
- As� es, pero nac� y me cri� en M�xico, extrajo pero agradable...
La llevo al interior de la tienda, dejo la maleta junto al mostrador. Un chico estaba tras el.
- Hey Connor, tenemos visitas � el chico salto el mostrador y se paro junto a Skank. Era un poco mas alto y tenia esa sonrisa que denotaba a una persona agradable.
- Ella es Louise Deschamps, es mexicana y viene de vacaciones. El es Connor Banks, el encargado de la tienda y nuestro goleador del equipo de hockey. � Estrecharon sus manos y Louise vio como el joven se turbaba un poco mientras la miraba.
- � Alg�n problema ? � le pregunto mientras hacia un gesto de confusi�n.
- Es solo tu color de piel. Aqu� todos somos tan blancos y tu piel parece... es hermosa. � Ahora le toco ruborizarse a ella. Se alegraba de haber ido a la playa algunas semanas antes de este viaje. Sabia que el bronceado le sentaba bien.
- Gracias. He recibido cumplidos extra�os pero este se lleva el primer lugar. � Un aroma lleno el ambiente. Ella cerro los ojos y olfateo el aire � � Es caf� ? � pregunto a Connor.
- Recien hecho � quieres ?
- Te lo agradecer�a, creo que empiezo a resentir el fri�. Disculpa, � donde puedo llamar de larga distancia ?
- Ven � Skank la llevo a la peque�a caseta del fondo � de aqu� puedes llamar. Ah� esta un directorio por si necesitas claves.
- Mientras te preparare el caf� � dijo Connor que hab�a vuelto tras el mostrador. Ella busco la clave para M�xico. Su madre esperaba que le avisara de su llegada.
Los dos chicos estaban charlando en el mostrador.
- � Verdad que es linda ? � Skank le pregunto a Connor
- Es encantadora � le contesto Connor, mientras servia varias tazas de humeante y c�lido caf�.
- Estoy seguro que la conquistare en unos d�as . � La expresi�n de su rostro no dejaba lugar a dudas de sus intenciones.
- Skank no te atrevas. Ella no es como las dem�s � lo miro amenazante.
- No me digas que a ti tambi�n te interesa � Connor hizo un gesto de molestia � de cualquier modo yo la vi primero.
La puerta se abri�. Los chicos voltearon para ver quien era. El reci�n llegado observo las maletas.
- � Tenemos visitas ? � John Biebe, el sheriff del pueblo, miro a Connor.
- Si John, es una mujer que viene de vacaciones, supongo. � Connor contesto, sonriendo nerviosamente.
- � Supones ? � lo miro interrogadoramente, mientras se quitaba la pesada chamarra.
- Bueno, no hemos hablado mucho con ella. Es mexicana, es todo lo que sabemos. Ahora esta hablando por tel�fono � el dependiente se�alo la caseta.
- Bueno, tambi�n sabemos que es un bomb�n caribe�o � tercio Skank soltando la carcajada.
- SKANK!! � ambos lo miraron con desaprobaci�n.
- Esta bien, ya cambiaras de opini�n cuando la veas.
John lo ignoro. Entro a los pasillos para buscar combustibles. Hacia una semana que Donna y los ni�os hab�an ido de vacaciones con los padres de ella y aun tardar�an algunas semanas en volver. Comenzaba a sentirse nost�lgico, as� que evitaba volver temprano a su casa y pasaba el tiempo en la tienda o el restaurant.
- Todas las madres son iguales � Louise sali� de la caseta y tomo la humeante taza de caf� � que si c�brete del fri�, que no te vayas a resfriar... parece que se imagina que voy a andar por ah� con shorts y playeritas...
- No estar�a nada mal... � Skank susurro
- Escuche eso � a un tiempo Louise y John lo reprendieron. John se hab�a acercado cuando la escucho hablar.
- Creo que te atraparon Skank � Connor ri� ante la cara de susto de su amigo.
- Hola.... � ella dejo la taza sobre el mostrador y extendi� su mano al desconocido � soy Louise Deschamps y vengo de vacaciones � ella noto la estrella plateada que el portaba en la camisa de franela - � Diablos ! supongo que tendr� que deshacerme de contrabando que traigo en el equipaje � hablo conspiradoramente con Connor. Despu�s miro al sheriff con una gran sonrisa y unos ojos inocentes.
- Por esta vez lo dejaremos pasar � le agradaba su sentido del humor � soy John Biebe. � Se estrecharon las manos y se miraron fijamente a los ojos. Una especie de calorcito recorri� sus manos, que soltaron repentinamente.
- Parece que tendr� que escribir un panfleto sobre mi bronceado � les dijo sonriendo � esta afect�ndolos demasiado. � John sonri� y tomo la taza de caf�.
- � Como est�n Donna y los ni�os ? Supongo que estar�s feliz, durmiendo tranquilo por las noches... � Connor pregunto. Louise miro las manos de el, descubriendo la argolla de matrimonio, brillando en su dedo anular. John descubri� su mirada y ella miro a otro lado.
- Esta bien, aunque ya no quede un plato limpio en toda la casa... � Skank observaba divertido la situaci�n.
Un silencio cayo sobre la tienda. Todos se miraron sin decir una palabra
�Y que tal si....?
Por Luisa Kowalsky
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