| Gigante
Imponente, atlético, con una belleza que combina a la perfección elegancia y rusticidad, por lo que es un perro que no pasa desapercibido. Es posible que alguna persona al ver su semblante que puede ser bonachón por su característica barba, trate de hacerlo como quiera, sobre todo en los ejemplares con orejas completas, pero el Riesen debe de ser tratado con gran respecto tal como lo exige su dignidad de gran perro. Hay un poco de misterio en su origen, aun que es indudable de que el Schnauzer mediano contribuyo a su creación. Se habla de que se utilizaron medianos de gran talla cruzados, luego con boyero de Flandes, y por ultimo, un danés negro que le dio mayor talla y una cabeza más elegante. Lo cierto que se obtuvo un perro con el carácter necesario del perro de defensa personal, reflexivo pero a la vez agresivo.
El Schnauzer gigante o Riesenschnauzer es originario, probablemente, del sur de Alemania, en donde se conocía también como Schnauzer ruso, Schnauzer oso o Schnauzer de Mónaco. En 1900 fueron registrados 30 cachorros, mas tarde la cría aumento a 600 cachorros al año. En la segunda guerra mundial fueron utilizados muchos ejemplares con finalidades bélicas, empeorando lo que la guerra en sí había hecho.
Los ejemplares gigantes “sal y pimienta” habían desaparecido hasta que se aprobaron los criaderos de prueba, en donde podían aparearse ejemplares de Schnauzer mediano “sal y pimienta” que excedían la talla reglamentaria con ejemplares gigantes negros.
Los Schnauzer negros tuvieron una gran difusión a partir de la década de los 50's, ya que hasta entonces era poco considerada por las personas que no fueran campesinos y propietarios de cervecerías, quienes las utilizaban como perros de guardia del ganado y sus locales.
En los años sesenta se alcanzaron las 400 inscripciones al año, y no fue hasta los 70's cuando se produjo el gran despegue. Así pues, en 1985, se registraron en los libros de cría 1500 gigantes. La demanda era enorme; se empezó a exportar mucho y el tipo alemán se convirtió en la referencia de los criadores de toda Europa. Quienes respetaron escrupulosamente las líneas de sangre, logrando ejemplares cada vez más armoniosos y elegantes con el paso del tiempo. Su repentina popularidad tal vez se debió a que, afínales del siglo pasado comenzaron a participar en algunas exposiciones organizadas en granjas del sur de Alemania, en ellas nació la idea de utilizarlos como perros de defensa. (Ejemplo. En 1936, Peter, conducido por el Mariscal en jefe Irrigan, obtuvo cuatro medallas de oro y se convirtió en Campeón del Riech”.
En 1850 data un cuadro en el que aparece representada la joven princesa Elisabeth de Baviera, que más tarde fue emperatriz de Austria, con un Schnauzer gigante de pelo duro de color negro rojizo a sus pies, que si no estoy mal es del pintor Rembrandt.
Al principio, los Schnauzer gigantes se criaban sobre todo al norte de Baviera y en Suiza, donde eran muy queridos. Los propietarios de tierras los tenían como gran estima por su fidelidad a sus dueños.
De carácter inamovible, pero a la vez seguros y tranquilos, eran enemigos de las ratas y ratones. En 1909, en Mónaco se registraron 23 ejemplares con la denominación Schnauzer de Mónaco, aun tenían problemas de tipo, talla y color, debido probablemente a la confusión que todavía reinaba en la época. El color negro fue fijado mas tarde, y se estableció que la talla debía situarse entre los 60 y 70 centímetros en la cruz.
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