
Entre nubes, polvo y selva caminan chamulas, lacandones y ruinas, dañadas por el tiempo, el agua y la costumbre.
Por caminos empedrados descubro Olmecas y Mayas que hace muchos, pero muchos años hicieron grandes palacios, cabezas y templos.
Hoy solo bolos1 embriagados por el poch2 y un Marcos, que promete tierras (mito intemporal); atraviesan los caminos que me llevan por el río de la miseria humana, a la caótica contradicción del México indígena, que ya no se enorgullece ni de sus dioses ni de su sangre; es criado para causar lástima y esperar la compasión del juero; que no compra naranjas, ni quiere pan calientito, ni se apiada de regalar un peso.
Entre la madre selva, se esconden, almas de niños trabajadores que cuidan de su mami y de sus hermanos, le dan los pocos pesos que juntan en el día a su padre; señor de escasas metas y abundante amor al poch.
Tierras sureñas, abandonadas por Dios,
Tierras sureñas, no pierdan la esperanza,
Tierras sureñas, apiádate Fox,
Tierra
sureña, ¡espera la alianza!.
Notas:
1 Borracho
2 Bebida embriagante, hecha a base de la fermentación del pozol