Miguel de Asen
Universidad Complutense de Madrid, Estudiante de Posgrado
Certero el abrazo del destino,
cuando sentir a veces es morir,
es tan duro algunas veces vivir,
ilusión a la que mi ser confino.
Un ideal como alado equino,
que mi ser ni intenta concebir,
causa que quiere ya nadie omitir,
cuando el verso es anciano peregrino.
Es el alma un viento huracanado,
como fuego que la mente trastroca,
cuando brota en papel engalanado.
Es una esencia que emerge loca,
como impulso para dar a otros creado,
que penetra en corazones broca.