Muchos
santos, como San Francisco (siglo XIII), han tenido gran devoción
a la Virgen Inmaculada.
El
Papa Sixto IV, en 1483, casi 4 siglos antes del dogma, había
extendido la fiesta de la Concepción Inmaculada de María
a toda la Iglesia de Occidente
El
franciscano Dun Scotto.
Preparó el camino para la definición dogmática.
Dicen que su inspiración le vino al pasar por frente de una
estatua de la Virgen y decirle: "Dignare me laudare te: Virgo
Sacrata" (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para
hablar bien de Ti).
1.
¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha
del pecado original? - Sí, a Dios le convenía que
su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso,
para Él.
2.
¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha
de pecado original? -
Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que
su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.
3.
¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo
hace? Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que
Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.
Entonces
Scotto exclamó:
Luego
1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin
mancha del pecado original.
2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin
mancha
3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del
pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo,
lo hace.
Méritos:
María es libre de pecado por los méritos de Cristo
Salvador. Es por El que ella es preservada del pecado. Ella, por
ser una de nuestra raza humana, aunque no tenía pecado, necesitaba
salvación, que solo viene de Cristo. Pero Ella singularmente
recibe por adelantado los méritos salvíficos de Cristo.
La causa de este don: El poder y omnipotencia de Dios.
Razón:
La maternidad divina. Dios quiso prepararse un lugar puro donde
su hijo se encarnara.
Frutos:
1-María
fue inmune de los movimientos de la concupiscencia. Concupiscencia:
los deseos irregulares del apetito sensitivo que se dirigen al mal.
2-María
estuvo inmune de todo pecado personal durante el tiempo de su vida.
Esta es la grandeza de María, que siendo libre, nunca ofendió
a Dios, nunca optó por nada que la manchara o que le hiciera
perder la gracia que había recibido.

Argumentos
de los hermanos separados
1-Según
algunos protestantes, la Inmaculada Concepción contradice
la enseñanza bíblica: "todos han pecado y están
lejos de la presencia salvadora de Dios" (Romanos 3:23).
Respuesta católica: Si fuéramos a tomar las palabras
de San Pablo "todos han pecado" en un sentido literal
absoluto, Jesús también quedaría incluido entre
los pecadores. Sabemos que esto no es la intención de S.
Pablo gracias a sus otras cartas en que menciona que Jesús
no pecó (Hebreos 4:15; 1 Pedro 2:22).
La
Inmaculada Concepción de María no contradice la enseñanza
Paulina en Rm 3:23 sobre la realidad pecadora de la humanidad en
general, la cual estaba encerrada en el pecado y lejos de Dios hasta
la venida del Salvador. San Pablo enseña que Cristo nos libera
del pecado y nos une a Dios (Cf. Efesios 2:5). María es la
primera.
2-
Según algunos hermanos separados, María reconoce que
ella era pecadora y que necesitó ser rescatada por la gracia
de Dios (Lucas 1: 28, 47).
Respuesta católica: Que María se declarara pecadora
es falso. Que ella se declarara salvada por Dios es verdadero. En
Lc 1:48 ella reconoce que fue salvada. ¿De qué? Del
dominio del pecado, por gracia de Dios. Pero para eso no tuvo que
llegar a pecar. Dios la salvó preservándola del pecado.
El
dogma de la Inmaculada Concepción de María no niega
que ella fue salvada por Jesús. En María las gracias
de Cristo se aplicaron ya desde el momento de su concepción.
El hecho de que Jesús no hubiese aún nacido no presenta
obstáculo pues las gracias de Jesús no tienen barreras
de tiempo y se aplicaron anticipadamente en su Madre. Para Dios
nada es imposible.
¿Cómo
sabemos que La Virgen María fue concebida sin pecado? La
fe católica reconoce que la fuente de la revelación
Bíblica necesita ser interpretada a la luz de la Tradición
recibida de los Apóstoles y según el desarrollo dogmático
que, por el Espíritu Santo, ha ocurrido en la Iglesia.