Voy a dibujar una línea
delgada de palabras para
depositarla suavemente en tu cuello
convertida en collar para que me
recuerdes siempre.
Uniré a esta línea
mi sonrisa y la tuya.
Pondré en ella los colores
de mis besos y los cambiantes
del mar y del cielo.
Estará la mirada de mis ojos enamorados,
enhebraré ahí también un cuento pequeño
de tus tiempos idos para que encuentres
las fantasías de niña.
Haré crecer este collar con semillas
de flores perdidas, que crecen de cuando
en cuando, pues la lluvia las recuerda de
tiempo en tiempo.
Bailarán en tu cuello unidos a todo
caballos de mar, sirenas y corales rojos.
Dibujaré campanas para que en tu caminar
canten con su tañido que te amo.
Agregaré dos gotas de lluvia para lavar tu cara
y una hoja de albahaca para aromar tus mañanas.
Y estará, también, una noche clara de luna y de estrellas
para que me encuentres siempre.
En el centro de tu collar ubicaré mi corazón
de fuego, para que grite mi amor y para que
te abrigue en las noches frías,
Y abrocharé tu collar con mis manos y las
tuyas, entrelazadas.