Quiero que escuches el hablar
de mis palabras, las que si no llegan
a tus oídos mis poemas se convierten
en silencio.
Quiero depositar en tus manos
mi corazón enamorado.
También quiero entregarte mis ojos
oscuros para que los bañes en tus ojos
claros.
Quiero que recibas mis manos en las
tuyas, ellas están llenas de caricias
acumuladas en nuestro tiempo.
Quiero convertirme en mirador de
mi interior, descifrarme entero y
entregarte mi alma.
Quiero además entregarme a tí
con las sensaciones que has construido
en mí.
Quiero que recibas mis manos, mis ojos
mi corazón, mi alma, y entregado todo a tí
quiero también que me ames.