Los caminos, por descubrir,
que van hacia lugares inencontrados,
son atrayentes, llenos de misterios
y de fantas�as e incitadores a la aventura,
como los caminos de tu cuerpo.
Ellos me llevan a todas las cosas.
y hacia los lugares que yo he amado.
Suben cerros y monta�as y se pierden
lejanamente entre las selvas,
a veces se cortan, cuando se encuentran
con abismos y con r�os.
Me he encontrado con caminos peque�os
y perdidos y he andado encima de ellos
suavemente y he hallado lo buscado.
A veces una flor sencilla y otras s�lo colores
dibujados.
He construido caminos de palabras y ellos
me han llevado a todos los caminos y por
all�, han marcado los pasos los que sienten
como yo he sentido.
Voy a iniciar, hoy, el camino m�s conocido
y a la vez el m�s desconocido, el m�s suave,
el m�s inexplorado, �l mas empinado,
el de las subidas y bajadas sinuosas,
el mas blanco, el mas tapizado y el m�s oscuro.
Andar� tus pechos con la suavidad
del caminar del puma.
Para trepar tus colinas voy a tomar
la experiencia del guanaco.
Me enredar� en tus piernas
con la fuerza de las enredaderas.
Subir� por tus brazos con la
sabidur�a de mis labios.
Con lo aprendido por mis manos
trepar� el �rbol de tu columna.
Y con ellas construir� puentes colgantes
de caricias para llegar hasta
la profundidad de tus abismos
y atravesar� tus valles y r�os
Voy a recorrer esta noche tus caminos,
a perderme en cada uno de ellos,
no encontrar� el regreso.
Y con la suavidad del caminar
del puma y ya sabiendo subir colinas
y con la fuerza de las enredaderas
y con la suavidad de mi boca
y con el saber de mis manos
me extraviar� en todos tus caminos,
hasta encontrarme contigo.