Cuando me siento frágil,
te busco como la abeja
busca el polen de las flores
para vivir.
Sucede que a veces soy
tan sólo un hombre y me pierdo
y te necesito como la raíz
del árbol a la tierra,
como el río a su lecho,
como el poeta a sus palabras
y sus sentires
y como las estrellas a la noche.
Y sucede también que a veces
cuando soy un hombre, me siento niño
y te busco, como el niño la comprensión
de su madre y como busca sus manos
cuando sus temores asoman.
Cuando soy hombre debo elegir mis caminos
y me equivoco y me equivoco,
siempre que no estoy contigo.
Como se equivocan las estrellas
y la luna cuando asoman en el día
O como se equivoca la lluvia
y golpea los techos pobres
de los hombres pobres.
Te necesito siempre,
como el niño que llega a la vida
necesita el primer llanto para respirar.
Cuando no te hallo,
me ahogo, no respiro, me equivoco,
sufro, me duele, me horrorizo,
me pierdo, me congelo, lloro,
me quemo y caigo y soy frágil.
Tan frágil como un hombre
tan sólo como un hombre
.