Te acercaste a mí
con la armonía de tus manos
creadoras de sueños y de
misterios y de mariposas
y de peces y de mares
y de amaneceres.
Tal como se acercan las nubes
a las montañas y a los cerros,
te acercaste para penetrar
en todos mis espacios.
Me bañaste con tu rocío,
estallé con tus truenos y relámpagos,
exploté en miles de gotas.
Creaste una lluvia nueva y la
sentí en nosotros, y sentí tus manos
mágicas formadoras de figuras en mi cuerpo.
Yo sólo te ofrecí mis palabras
y todo lo que sentí con ellas.
Y mi piel estuvo mojada por la lluvia
creada por tí con tus manos.