La noche es mágica, parece que todos los
secretos se pueden contar sólo a ella y
en ella.
La noche se hace cómplice de todos
los que aman, de todos los tristes, de los alegres,
y amiga de los que se encuentran.
Noche, tu que sabes tanto del amor,
entrégame los secretos que conociste,
de los que se enamoraron y de lo que te contaron
y cantaron los poetas y cantores,
para entregárselos a ella.
Yo esperaré por ellos y cuando tu te vistas,
con tus mejores galas los verteré en ella.
Tú noche, te vestirás de luna y estrellas
o de lluvia y bruma, pero sabré encontrarte y
cuando compartas tu saber conmigo.
Yo entonces, me hallaré contigo y con ella.