Quería encontrarte
encantadora eterna,
hacedora de amores
embrujante misteriosa.
Quería encontrarme
con la mujer amante.
Quería socavarte
y tenerte mía.
Besar tus ojos
bajar por tí,
por cada espacio
y rincón tuyo.
Detenerme y loco
de pasión y lujuria,
beber el amor y la pasión
desde tus copas blancas
y altas, de montañas altas.
Quería construir
tu mapa de sensaciones
e impregnarlo en mí
Bajar en viaje turbulento
hacia tus espacios incógnitos,
hacia tu capullo infinito y eterno.
Me recibías y estabas conmigo
entregada como el mundo.
Quería entrar en tí
no solo como el enamorado
infantil y tierno sino
como el labriego maduro,
y ararte en busca
de mi placer y el tuyo
una y mil veces.
Estremecí tu cuerpo
y tú el mío
en abrazo de fuego.
Fulgurábamos
Emergíamos
salíamos y entrábamos
en nosotros
y yo me perdía en tí
y tú en mí
¡nos conocimos¡
Nos entregábamos
plenos de deseo
y placer de amarnos.
Amanecí solo, solo
pero tu presencia
seguía conmigo.
Quieta y pura.
Te amo y te respeto
Te amo.