"Gerenciar sólo por indicadores financieros es un suicidio"
El escenario de las
empresas ha cambiado, también sus activos. Hoy los intangibles ocupan un lugar
cada vez más predominante, esto implica que se deben reveer los indicadores
sobre los que se basa la estrategia de negocio de las compañías.
Según un informe de la Revista Fortune nueve (9) de cada diez (10) estrategias
aprobadas por la Dirección de una empresa nunca llegan a implementarse
operativamente.
¿Por qué?
1) Porque la misma no se comunica
a todo el personal.
2) Porque no están alineadas con
los objetivos personales de quienes las tienen que aplicar.
3) Porque no se vincula la
estrategia con los objetivos a largo plazo de la empresa.
4) Porque no se identifican
indicadores de desvíos o aciertos (falta control de gestión).
5) Porque no se definen los
factores claves del éxito.
6) Porque no se evalúan a priori
las competencias del personal responsable de la ejecución del plan.
Las empresas cuando tienen que definir sus
estrategias se encuentran frente a dos necesidades: por un lado definir la
estrategia, y por el otro, implementarla. Definir la misma puede resultar
complicado, pero en la implementación es donde la mayoría encuentran la mayor
dificultad.
Desde la época de la Revolución
Industrial, siglo XIX, el control financiero de las empresas vigilaba el uso
productivo del capital, a través del rendimiento del capital empleado (ROCE) el
ROI, el EVA (valor añadido económico) y el Cash - flow. Todo el énfasis en la
implementación de sus estrategias se encontraba en cumplir con el presupuesto, y
privilegiaban el seguimiento de los factores e indicadores financieros de su
empresa, los que traducen parcialmente estrategia en metas operativas.
Algunas empresas se quedaron
ancladas en el pasado y aún hoy siguen utilizando y priorizando estos
indicadores. Los indicadores financieros están anclados en un modelo de
contabilidad que ya tiene varios siglos y fueron pensados para sociedades que
valoraban los activos físicos, no los intangibles
¿Por qué los indicadores financieros
ya no alcanzan?
Porque no son suficientes para
medir si se están logrando o no ventajas competitivas. Las que hoy provienen de:
Crear valor para los clientes, crear valor del capital intelectual, calidad de
servicio, calidad de procesos, tecnología e innovación.
Los indicadores financieros son necesarios, sin embargo son insuficientes.
Porque estando inmersos en el año 2000 tenemos claro la existencia de un capital
intangible, que hoy es necesario medir y que tiene tanto o más valor que el
activo inmovilizado, este capital intangible es el capital intelectual que
aporta el personal de su empresa, y el capital que aportan los clientes a su
empresa.
Actualmente, una de las claves para lograr el
éxito se encuentra en ampliar las perspectivas de su negocio, identificando los
nuevos indicadores del futuro que le permitan evaluar los resultados de la
gestión en relación con sus activos intangibles a partir de medir los inductores
de la actuación (perfomance drivers), que son los que hacen posible saber en
forma anticipada si se va en camino a lograr los resultados que se imaginaron al
diseñar la estrategia.
Conocer a la empresa de manera financiera es muy útil, pero no tiene
sentido sino se comprende de donde surgen esos resultados, si no se sabe por qué
razón se obtuvieron los resultados, o lo que es peor, porque no se logran.
Para alcanzar ventajas competitivas sostenibles
en el tiempo, se necesitan entre otros factores, el equilibrar la gestión
financiera con el capital intangible de la empresa. Continuar gerenciando una
empresa prestando atención sólo a los indicadores financieros hoy es un
suicidio, ya que ellos, sólo informan lo que ya pasó, no informan el clima
laboral de su empresa ni la satisfacción de sus clientes ni la calidad de
elaboración de sus productos y servicios.
La implementación de una estrategia no es un modelo matemático
integrado por formulas que se cumple maravillosamente. Por el contrario, para
implementarla se necesita el apoyo de los gerentes trabajando en equipo con todo
su personal, si ellos no se involucran la estrategia difícilmente será cumplida.
Para lograr el éxito en su implementación se
necesita:
1) Compartir conocimiento, que la
visión, los valores y la estrategia de la compañía sea conocida y comprendida
por todo el personal.
2) Feedback estratégico de doble
bucle, cada uno tiene que estar informado para conocer los resultados de la
estrategia que él, desde su puesto de trabajo, está ayudando a conseguir, de
esta manera estará motivado para continuar alineado con la misma.
3) Indicadores financieros y no
financieros, establecer un sistema de medición estratégico que informe el grado
de avance de la estrategia, si se carece de esta información sólo se podrá medir
resultados finales y con esto se descarta la posibilidad de corregir sobre la
marcha.