Conocimiento y Sistemas de Información Contable Internos (SICI)
M. Begoña Prieto - Catedrática de la Universidad de Burgos

El papel que los SICI asumen en las organizaciones actuales descansa en la contribución que los mismos pueden desarrollar en el seno de los procesos conducentes a la adquisición y transferencia del conocimiento dentro de las organizaciones, propiciando su utilización óptima a través de diversos procedimientos que evidencian la influencia que ejercen sobre el comportamiento de los individuos.

La no-neutralidad del sistema contable con respecto a las personas que elaboran o utilizan la información que éste suministra es constantemente reiterada desde la literatura, destacándose la capacidad del sistema de información contable para influir y motivar el comportamiento de los individuos de modo que sus actos produzcan los mejores resultados. Más específicamente, esta influencia en la conducta puede estar orientada a facilitar el aprendizaje individual y organizativo.

La ya clásica reflexión de Hayek sobre la dependencia del rendimiento de una organización de la ubicación del poder de decisión al lado del conocimiento relevante, constituye la base para el diseño de una arquitectura organizativa que propicie esta concurrencia -poder de decisión y conocimiento-, y que simultáneamente disponga de mecanismos para ejercer el control sobre la actuación de las personas a las que se les han asignado esos derechos de decisión. Será precisamente en la construcción de esta arquitectura organizativa donde diferentes herramientas utilizadas por los SICI se revelan de gran utilidad, ya que presentan un gran potencial para transmitir conocimiento a los individuos con capacidades de decisión asignadas y para impulsar el desplazamiento del poder de decisión a los individuos con conocimiento. A este respecto, Baiman afirma que las elecciones previas de procedimientos de contabilidad de gestión pueden afectar al proceso de renegociación que tiene lugar entre las partes, cuando surjan contingencias no previstas inicialmente. La razón para ello radica en que este proceso puede estar en gran medida influido por la manera en que se haya distribuido la información entre los individuos involucrados, distribución que por otro lado, se verá en parte determinada por los procedimientos contables internos que se hayan utilizado.

Una vez lograda la concurrencia entre conocimiento y capacidades de decisión, los SICI también asumen un papel tendente al control del comportamiento de los individuos que han de hacer operativa la decisión, desarrollando para ello un sistema de medida y evaluación del rendimiento. Así, el sistema contable proporciona parte del control que se precisa para el cumplimiento de la relación contractual, a través de procedimientos que ejercen su influencia en el comportamiento de los agentes y reducen los conflictos entre las partes. Con esta función de control se pretende, en último término, proporcionar los incentivos precisos para que los individuos tomen decisiones que incrementen el valor para la empresa.

Por tanto, a través de los SICI se instrumentaliza la transferencia de conocimiento a los individuos que tienen los derechos de decisión o se otorgan derechos de decisión a los individuos con el conocimiento relevante, posibilitando en cualquier caso el control del comportamiento del individuo en el que concurren capacidades de decisión y conocimiento. Adicionalmente, los SICI, unidos a sistemas de incentivos, se convierten en importantes mecanismos de motivación de la conducta.

Los SICI se constituyen en parte del sistema de información de una organización y su utilización se realiza en consonancia con lo que Zimmerman identifica como dos importantes tareas que se deben emprender en toda organización: la obtención y diseminación del conocimiento preciso para la toma de decisiones y el control del proceso para asegurarse de que la decisión finalmente se adopta e implanta. Precisamente estas necesidades constituyen los dos propósitos fundamentales de los SICI, cuales son, el proporcionar parte del conocimiento que se precisa para la toma de decisiones en diferentes áreas de la organización y controlar el comportamiento de las personas dentro de la misma, cuestiones que materializan lo que se ha dado en llamar respectivamente, la gestión y el control de la decisión.

Precisamente en este proceso decisorio es donde radica un instrumento básico de control en las organizaciones y que de acuerdo con Fama y Jensen, se materializa en la separación, en diferentes individuos, de las actuaciones que conforman la toma de decisiones. Así, estas actuaciones se concretan en las siguientes: iniciación o generación de propuestas, ratificación o aprobación de lo propuesto, implantación o ejecución de la decisión y verificación de la propia ejecución. Un mecanismo eficiente de control será el responsabilizar a ciertos individuos de la denominada gestión de la decisión, que se concreta en las actividades de iniciación e implantación de la decisión, mientras que otros diferentes, serán los que tengan que responder del control de esa decisión, lo que viene representado por las actividades de ratificación y verificación de la ejecución de la decisión. Esta misma secuencia se repetiría a lo largo de la jerarquía para garantizar la eficiencia en el proceso decisorio, teniendo en todo momento presente que en cualquiera de las actividades se debe procurar que la persona encargada de la misma tenga el conocimiento relevante. Partiendo de esta división entre la gestión y el control de la decisión, los autores Fama y Jensen hacen las siguientes consideraciones: i) Si quienes gestionan las decisiones no asumen el riesgo residual, tampoco controlan dichas decisiones. ii) Cuando las mismas personas gestionan y controlan las decisiones, asumen también el riesgo residual.

La información contable interna va a ser utilizada con uno u otro propósito, gestión o control de las decisiones, dependiendo del nivel jerárquico que esté involucrado. Así parece que en los niveles altos de la organización predominaba su uso como instrumento de control, mientras que en los niveles inferiores, se acrecentaba el grado en que esta información servía para la toma de decisiones.

Por último cabe plantearse cuáles son los procedimientos que desde el ámbito de la contabilidad de gestión se diseñan para que este sistema de información dé soporte a la arquitectura organizativa en los términos expresados. Entre otros, podríamos citar los procesos presupuestarios, incluyendo el ABB (Activity Based Budgeting), sistemas de costes estándares, sistemas de localización y asignación de costes indirectos (secciones, ABC -Activity Based Costing-), ABM (Activity Based Management), contabilidad por áreas de responsabilidad y cuadros de mando como elementos a incorporar en los modelos de gestión integral propuestos

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