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El considerar el manejo de un negocio como un "cuadro de mando"
ha despertado gran interés desde que el concepto fue presentado
por Kaplan y Norton en 1992. Una de las razones principales es
el hecho de que cada vez más directivos a nivel mundial han
comprobado que no basta gerenciar en base a informes de corto
plazo, sino que necesitan mayor y mejor información sobre el
desempeño de su organización.
Normalmente, los resultados de las empresas se miden en términos
monetarios, con un enfoque en generar mayores beneficios y
lograr buenos rendimientos sobre inversiones. Sin embargo, a
medida que pasa el tiempo, más directivos llegan a la conclusión
de que su empresa debe desarrollar las capacidades necesarias
que le permitan progresar en el futuro y, además, están
conscientes de que hacer tal cosa implica gastos importantes en
el año en curso. Es así, como el desarrollar estas capacidades
se convierte en la razón fundamental de la existencia de un
Cuadro de Mando Integral.
Las empresas de hoy son más que una simple inversión de capital,
deben prepararse para el futuro administrando eficientemente sus
recursos. Esto se logra a través de una adecuada inversión en
formación, cultivando la relación con los clientes y creando
bases de datos. La habilidad que pueda tener una empresa para
gestionar el talento, la posición en el mercado y el
conocimiento acumulado son factores críticos para el éxito
gerencial. Por último, es sumamente importante realizar el
esfuerzo de describir lo que se pretende a corto, mediano y
largo plazo y luego, monitorear el cumplimiento de estas
expectativas.
El Balanced Scorecard pretende unir el control operativo a corto
plazo de la empresa con su visión y estrategia a largo plazo. El
objetivo fundamental es centrarse en unos pocos indicadores
principales que tienen estrecha relación con los objetivos más
significativos. Así, la organización se ve obligada a controlar
y vigilar todas las operaciones del presente, conscientes de que
estas afectarán al desarrollo del mañana. El concepto del
Balanced Scorecard se basa precisamente en utilizar la
experiencia pasada, para tomar decisiones en el presente, las
mismas que afectarán los resultados futuros.
La razón por la cual las empresas deben migrar hacia una gestión
basada en el Cuadro de Mando Integral es que este les permite
monitorear los indicadores no financieros, los cuales aportan
con un feedback de factores decisivos como los sistemas de
información, la formación de empleados y la relación con
nuestros clientes. Por qué dejar de lado el control financiero
tradicional? Principalmente porque este a menudo proporciona
información desfasada e imprecisa y, además, porque es un modelo
de gestión que con dificultad se adapta a las características
del entorno empresarial actual, el cual tiende a desarrollar un
enfoque en el cliente, la excelencia en los procesos y el
aprendizaje de la organización.
Evolucionar hacia una gestión basada en el Balanced Scorecard es
un gran reto y un enorme cambio cultural, pero se justifica.
Ayuda al proceso de llegar a una visión compartida de la
organización en sí y se convierte en una poderosa herramienta de
control estratégico |