El Sistema de Control de
Gestión en la práctica Autor:
Luis Muñiz
En la toma de decisiones los
responsables de las empresas necesitan acceder y
analizar diferentes tipos de información. Pero en la
práctica no siempre los sistemas que deben ofrecer
esos datos son los más adecuados. Los motivos son
varios: información básica e inadecuada, ineficacia
de los sistemas, cuellos de botella en la generación
de información o ineficiencias en cuanto al soporte
del programa de gestión informática. Entonces, ¿Qué
ocurre en las empresas?
¿Cuál es la situación del
Control de Gestión existente?
¿Por qué necesitan un Sistema de Control de Gestión
eficaz?
¿Cuáles son los principales beneficios que aporta un
Sistema de Control de Gestión SCG?
La realidad empresarial nos
demuestra que muchas empresas tienen: una cultura de
control de gestión poco desarrollada, una estrategia
solo a corto plazo, un responsable asignado del SCG
que ejerce poca dedicación, el programa implantado
de gestión o ERP está infrautilizado y no se aplican
técnicas de benchmarking. A todo ello cabe añadir
que el sistema de costes no es efectivo, no se
controlan los costes de calidad y no calidad, no se
controlan los costes medioambientales, no existe un
sistema de control de gastos formalizado, falta una
previsión de riesgos, el sistema de elaboración,
aprobación y control del presupuesto es poco eficaz,
los indicadores clave se desconocen, el sistema de
informes está poco desarrollado, el reporting es
incompleto. Por último, y en sintonía con las nuevas
tendencias sobre política retributiva, las empresas
no deberían ignorar que el sistema de control de
gestión debe ser un punto apoyo importante para el
desarrollo de un sistema de retribución variable.
Para minimizar los efectos anteriores el SCG aporta
a la empresa los siguientes beneficios: controlar el
cumplimiento de objetivos, tomar mejor las
decisiones, anticipar problemas futuros, controlar
la evolución del negocio, implantar un sistema de
retribución variable, obtener un cuadro de mando,
controlar mejor los recursos consumidos, asignar
responsabilidades y verificar su cumplimiento,
obtener la información clave y las herramientas
necesarias para evaluar el sistema de control de
gestión actual y mejorarlo.
Para dar soluciones a todas
las cuestiones anteriores surge este nuevo libro
“Cómo Implantar un SCG en la Práctica” que se divide
en cuatro partes: la primera explica cuáles son los
componentes iniciales del control de gestión. La
segunda enumera cuántos elementos sirven como
herramientas del SCG. La tercera expone los
resultados obtenidos del SCG. Por último, la cuarta
muestra ejemplos de informes y cómo las técnicas del
SCG se aplican al control de proyectos.
El contenido de los
capítulos es profundo y abarca todas las áreas
críticas del SCG tal como se explica a continuación:
el control de gestión en la empresa, la
planificación estratégica, las funciones del
responsable de control de gestión, las herramientas
y soportes del SCG, el sistema de costes como
soporte del SCG, la implantación y realización del
control presupuestario, el SCG como sistema de
información, el SCG como soporte de la retribución
variable, el cierre mensual e informes de reporting,
el diseño y puesta en marcha del SCG, ejemplos de
informes del SCG y las técnicas del SCG para
analizar la evolución de los proyectos.
Cada capítulo permite a los
lectores conocer todos los elementos y herramientas
que componen el SCG mediante un resumen de los
objetivos, los puntos clave para cada epígrafe, un
resumen del capítulo y ejemplos prácticos.
El libro posee un contenido
práctico, didáctico, eficiente y completo, que sirve
como una guía de consulta fácil para que el lector
pueda conocer el contenido del SCG y pueda evaluar
su eficacia actual mediante la confección de un
diagnóstico y, además, le permitirá conocer las
soluciones que se pueden aplicar para obtener un
Sistema de Control de Gestión más eficaz