| Elementos para una evaluación general y algunas propuestas para un cambio del plan de estudios de psicología. | ||||||||||||||||||||||||||
| El texto que sigue fue elaborado en el año 2000 por el Lic. Alejandro Dagfal a solicitud y bajo la supervisión del decano Raúl Courel. Fue elevado a tratamiento del Honorable Consejo Directivo de la Facultad de Psicología de la UBA el 20 de febrero de 2001 en la nota Nº 00628. LA REFORMA CURRICULAR EN LA FACULTAD DE PSICOLOGÍA DE LA UBA. Introducción. A partir de su creación, en 1985, la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires ha tenido un desarrollo institucional vertiginoso, determinado por el incremento constante de la matrícula de alumnos y del número de docentes, y por la creación de nuevas carreras –tanto a nivel de grado como de posgrado–. Actualmente, en lo que respecta a la formación de grado, a la tradicional Licenciatura en Psicología (que cuenta con 11814 estudiantes regulares) se le han sumado el Profesorado en Psicología (creado en 1995, con 271 estudiantes), la carrera de Terapia Ocupacional (creada en 1994, con 480 estudiantes) y la de Musicoterapia (creada en 1993, con 366 estudiantes). En consecuencia, en estos años, la esfera de competencia de la Secretaría Académica se ha ampliado –y no cesa de ampliarse– de manera continua. Sin embargo, este crecimiento no ha sido acompañado por un desarrollo organizacional acorde, que permita sostener de manera adecuada la complejidad de la gestión curricular de las cuatro carreras mencionadas. En particular, la Licenciatura en Psicología se ha convertido en un ámbito académico difícil de administrar, considerando que sus 242 cátedras (incluyendo asignaturas obligatorias y materias electivas) tienen un funcionamiento relativamente autónomo y que, en los hechos, no existen instancias intermedias que las agrupen y que faciliten el emprendimiento de acciones coordinadas o proyectos conjuntos. Por un lado, esto ha causado grandes dificultades para la implementación efectiva –a nivel de las cátedras– de las políticas académicas que se consensúan en los órganos de decisión. Por el otro, esto ha ocasionado una imposibilidad práctica a las instancias de gestión, que se ven desbordadas por múltiples demandas y no pueden dar respuestas adecuadas a las necesidades de los equipos docentes, que a su vez se ven superados por las exigencias de los alumnos. En este marco, en el que se detecta una doble ruptura (tanto en el sentido ascendente como en el descendente) entre las instancias de decisión (el Consejo Directivo y la Secretaría Académica) y el ámbito de implementación de esas decisiones (las cátedras), predominan entonces modos de acción “no institucionales”, que se basan en la creencia cada vez más generalizada de que esta falta de interlocución es el estado “natural” de las cosas. Se reproducen así formas de organización y comportamientos de tipo aislado y fragmentario, que no sólo dejan de tener en cuenta las relaciones de tipo jerárquico sino que también prescinden de las vinculaciones de tipo horizontal. En este contexto, las tareas más esenciales de la vida académica (como la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación de sus resultados) resultan extremadamente complejas, y requieren de un esfuerzo adicional de parte de todos los actores involucrados. Mucho más complejos aún resultan los cambios estructurales, como las reformas de planes de estudios, que implican modificaciones sustanciales respecto del status quo. En general, este tipo de iniciativas innovadoras surge con cierta periodicidad, para frenarse rápidamente ante lo intrincado de los obstáculos a superar. Por todo lo anterior, consideramos que la reforma del plan de estudios de la Licenciatura en Psicología sólo será factible en la medida en que forme parte de un proceso de cambio mucho más amplio, que implique también una renovación de la cultura institucional y de sus formas de organización y de gestión. Para ello, será necesario generar una serie de instancias de participación y consulta que posibiliten el logro de algunos consensos fundamentales, sin los cuales cualquier perspectiva de cambio sería difícilmente concretable. En ese respecto, este documento trata de plantear y de fundamentar algunas alternativas conducentes al logro de los objetivos propuestos. Su fin último es el de aportar elementos para la discusión de un nuevo plan de estudios en las instancias que correspondan. En tal sentido, se han priorizado los siguientes tópicos: 1. Organización en áreas de la gestión curricular de la Facultad 2. Creación de una Unidad Técnica de Asesoramiento Curricular (UTAC) 3. Antecedentes y propuestas para una división en áreas 4. Propuesta de organización curricular para las carreras de la Facultad 5. Recomendaciones generales para el plan de la Licenciatura en Psicología: • Perfil, objetivos y contenidos • Cobertura de áreas de vacancia • Prácticas Profesionales Supervisadas (PPS) • Normas que regulan el trayecto curricular de los alumnos y la promoción de los docentes 6. Malla curricular tentativa para la Licenciatura en Psicología 7. Sobre la instauración de una Tesis de Licenciatura 1. ORGANIZACIÓN EN ÁREAS DE LA GESTIÓN CURRICULAR DE LA FACULTAD En una institución compleja como la Facultad de Psicología, la organización en áreas responde a la necesidad perentoria de descentralizar la gestión curricular, que en la actualidad recae casi exclusivamente en la órbita directa de la Secretaría Académica. En consecuencia, dicha secretaría se ve sobrecargada de tareas menores y coyunturales, circunstancia que le impide dedicarse en profundidad a atender cuestiones estratégicas a mediano y largo plazo. Por ello, la organización en áreas permitirá, entre otras cosas, un seguimiento más directo del curriculum en acción (adecuación de los contenidos de los programas, evaluación de los aprendizajes, supervisión de las prácticas docentes, etc.) por parte de los mismos actores involucrados (docentes y alumnos de cada área). Esto permitirá a su vez que la Secretaría Académica pueda abocarse a tareas directivas de mayor jerarquía. Según se detalla más abajo, las áreas que se establezcan tendrán a su cargo la gestión de muchos de los aspectos curriculares de menor generalidad, sirviendo como instancia intermedia entre las cátedras y la Secretaría Académica. Por un lado, serán un ámbito descentralizado de implementación de las políticas académicas de la Facultad. Por el otro, serán una instancia de recepción y primer tratamiento de los problemas que plantea la gestión curricular. En definitiva, su organización contribuirá a romper el tradicional aislamiento y la atomización que implicaba considerar la gestión curricular a partir de las cátedras, conformándose un nuevo sujeto colectivo más abarcativo, integrado por múltiples equipos docentes. Las áreas serán las mínimas unidades de planificación y gestión para las tareas de docencia de grado. En consecuencia, las designaciones y los concursos docentes deberán comenzar a realizarse considerando las áreas y no las cátedras. Las áreas sólo dispondrán de una autonomía académica funcional y limitada, ya que sus propuestas deberán ser avaladas por los órganos decisorios habituales. Por otra parte, no tendrán en ningún caso autonomía administrativa ni presupuestaria. Serán dirigidas por un coordinador docente (propuesto por los consejeros directivos del claustro de profesores), quien contará con el asesoramiento de un auxiliar docente (propuesto por los consejeros directivos del claustro de graduados) y con un asesor alumno (propuesto por los consejeros directivos del claustro de estudiantes). Teniendo en cuenta el carácter limitado de su esfera de competencia, se ha buscado dotar a las áreas de una coordinación que, respetando la representación tripartita de los claustros, sea al mismo tiempo ágil y eficaz para la ejecución de sus tareas específicas, a saber: • Planificar globalmente las tareas docentes del área para cada año lectivo • Coordinar la ejecución conjunta de dichas actividades • Evaluar de manera continua los resultados del proceso de enseñanza-aprendizaje • Velar por la adecuación de los contenidos de los programas de las asignaturas respecto de los contenidos mínimos del plan de estudios • Fomentar la actualización bibliográfica de los programas de las asignaturas • Detectar las necesidades específicas de capacitación docente • Favorecer la planificación colectiva de actividades de posgrado (como la creación de nuevas carreras), de investigación y de extensión • Redactar propuestas tendientes a subsanar todo tipo de inconvenientes detectados en la implementación del plan de estudios Para dichas tareas, los coordinadores de área contarán con el consejo de los asesores mencionados ut supra, y con el apoyo calificado de la Unidad Técnica de Asesoramiento Curricular (UTAC), cuyas funciones se especifican más adelante. A su vez, los coordinadores de área deberán elevar sus planificaciones, propuestas y evaluaciones a la Secretaría Académica, y por su intermedio a las comisiones del Consejo Directivo que correspondan (en particular, a la Comisión de Enseñanza y a la Comisión Curricular Permanente). Los coordinadores se reunirán con los docentes a cargo de las cátedras que componen su área al menos dos veces por año (una por cuatrimestre). Al mismo tiempo, deberán reunirse con el Secretario Académico (y con los otros coordinadores) toda vez que éste lo solicite. En principio, el Secretario Académico convocará a reuniones plenarias de los coordinadores de área con una frecuencia cuatrimestral, a fin de tratar cuestiones inherentes a la marcha global de los planes de estudios. 2. CREACIÓN DE UNA UNIDAD TÉCNICA DE ASESORAMIENTO CURRICULAR (UTAC) Como su nombre lo indica, la Unidad Técnica de Asesoramiento Curricular (UTAC) es un organismo de carácter técnico, cuya principal función es la de asesorar a los actores involucrados en cada uno de los niveles de concreción del curriculum (como el Secretario Académico, los subsecretarios, las comisiones del Consejo Directivo, los coordinadores de área y los docentes de cada una de las cátedras). Sus tareas serán, entre otras: • Asesorar a las instancias encargadas del diseño de los planes de estudios, particularmente en todo lo referido a su estructura, organización y mecanismos de evaluación • Desarrollar técnicas y procedimientos que permitan evaluar de manera sistemática la implementación de los planes de estudios de las distintas carreras • Procesar la información académica proveniente de los sistemas informáticos de la Facultad, brindando indicadores confiables que faciliten el seguimiento del curriculum en acción y la toma de decisiones • Analizar los resultados de la implementación de los planes de estudios y proponer soluciones para los problemas detectados • Servir de apoyo técnico calificado para todas las tareas propias de los coordinadores de área (mencionadas ut supra). • Asesorar a los docentes de las cátedras en el diseño de los programas de las asignaturas (estructura y contenidos) y en la elaboración de estrategias pedagógicas coherentes con los objetivos propuestos. • Realizar un seguimiento pedagógico de las prácticas profesionales supervisadas • Colaborar en la implementación del “Programa de diagnóstico del curriculum en acción y de análisis de los procesos de enseñanza y aprendizaje” (Res. C.D. 608/00) • Asesorar técnicamente en la elaboración de las normativas institucionales que regulan el funcionamiento de los planes de estudios • Elaborar propuestas que tiendan a un mejor aprovechamiento de la planta docente, permitiendo adecuar la estructura de las cátedras a la naturaleza de las actividades que realizan Por otra parte, la UTAC tendrá a su cargo los aspectos técnicos de los procesos de evaluación académica e institucional que se lleven a cabo en la Facultad, razón por la cual deberá elaborar informes periódicos que muestren de manera clara los resultados de dichas evaluaciones. La UTAC contará con personal técnicamente capacitado, con la competencia necesaria para desarrollar las tareas de asesoramiento, planificación y evaluación mencionadas. 3. ANTECEDENTES Y PROPUESTAS PARA UNA DIVISIÓN EN ÁREAS La necesidad de dividir el currículo con fines organizativos ya estuvo presente en el período de normalización de la Carrera de Psicología. En esa dirección, en 1985 se dispuso una división en 11 departamentos, que a su vez se subdividían en 33 áreas similares a materias. Algunas de esas áreas, incluso, contemplaban orientaciones diversas (Res. C.S.P. Nº 239/85): a) Departamento de Psicología General Áreas iniciales: Psicología General y Esperimental; Psicología y Epistemología Genética; Metodología de la Investigación. b) Departamento de Psicoanálisis Áreas iniciales: Teoría Psicoanalítica Freudiana; Desarrollos y Actualizaciones Psicoanalíticas (con especificación de orientaciones por autores y/o escuelas y sus articulaciones). c) Departamento de Psicología Evolutiva Áreas iniciales: Psicología de la Niñez; Psicología de la Adolescencia; Psicología de la Tercera Edad. d) Departamento de Clínica Psicológica Áreas iniciales: Exploración y Diagnósticos Psicológicos; Clínica Psicológica y Psicoterapias; Psicopatología General y Especiales; Fisiopatología. e) Departamento de Psicología Social e Institucional Áreas iniciales: Psicología Social; Psicología Institucional; Teoría y Técnica de Grupos; Psicología del Trabajo; Psicología Forense. f) Departamento de Salud Áreas iniciales: Salud Pública y Salud Mental; Psicología Preventiva; Psicología Comunitaria. g) Departamento de Ciencias Sociales y Humanidades Áreas iniciales: Filosofía (Orientaciones: Filosofía, Epistemología, Lógica); Ciencias Sociales (Orientaciones: Antropología, Sociología, Historia); Semiología y Lingüística; Historia de la Psicología. h) Departamento de Psicología Educacional Áreas iniciales: Pedagogía; Psicopedagogía; Orientación Vocacional y Ocupacional. i) Departamento de Biología Áreas iniciales: Neurofisiología, Biología del Comportamiento. j) Departamento de Matemáticas Áreas iniciales: Estadística. k) Departamento de Idiomas Áreas iniciales: Inglés, Francés, Alemán. Ocho años después, en 1993 (luego de la reforma del plan de estudios de 1990), esta estructura departamental fue modificada, adoptándose una nueva estructura que reducía la cantidad de departamentos a 6, que a su vez comprendían “asignaturas obligatorias”, “materias electivas” y “pasantías y horas de investigación” (Res. C.S. Nº 503/93): DEPARTAMENTO ASIGNATURAS PROCESOS BÁSICOS; PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO; PSICOLOGÍA EDUCACIONAL Asignaturas Obligatorias Psicología General Psicología y Epistemología Genética Psicología Evolutiva: Niñez Psicología Evolutiva: Adolescencia Psicología Educacional Historia de la Psicología Materias Electivas Pasantías y Horas de Investigación Problemas Antropológicos en Psicología Inteligencia, Computación y Determinaciones Históricas Psicología, Tercera Edad y Vejez Orientación vocacional y Ocupacional Problemas Filosóficos en Psicología Psicología Genética y Educación Introducción a la Psicología del Aprendizaje Psicología de la Creatividad Aprendizaje y Cognición Psicología de la Personalidad Psicología de la Discapacidad DEPARTAMENTO ASIGNATURAS PSICOLOGÍA SOCIAL Y COMUNITARIA Asignaturas Obligatorias Psicología Social Psicología Institucional Psicología del Trabajo Psicología Forense Teoría y Técnica de Grupos Psicología, Ética y Derechos Humanos Materias Electivas Pasantías y Horas de Investigación Problemas Sociológicos en Psicología Introducción a los Estudios de la Mujer Medios de Comunicación Psicología y Hábitat Psicología Política Práctica Pericial Forense Estrategias de Intervención Comunitaria DEPARTAMENTO ASIGNATURAS SALUD Asignaturas Obligatorias Salud Pública y Salud Mental Psicopatología Clínica Psicológica y Psicoterapias: Clínica de Adultos Clínica Psicológica y Psicoterapias: Psicoterapias, Emergencias e Interconsultas Materias Electivas Pasantías y Horas de Investigación Psicología Preventiva Criminología Psicopatología Infanto-juvenil Clínica Psicológica y Psicoterapias: Clínica de Niños y Adolescentes Psicología Fenomenológica y Existencial Epidemiología Planificación en Salud Psicoterapias Breves Fisiopatología y Enfermedades Psicosomáticas Análisis y Modificación de la Conducta Teoría y Técnica de la Clínica Sistémica Psicopedagogía Clínica DEPARTAMENTO ASIGNATURAS PSICOANÁLISIS Asignaturas Obligatorias Psicoanálisis: Freud Materias Electivas Pasantías y Horas de Investigación Psicoanálisis: Escuela Inglesa Psicoanálisis: Escuela Francesa Psicoanálisis: Psicología del Yo Seminario: Dirección de la Cura Seminario: Práctica Analítica Profundización y Actualización de los Conceptos Psicoanalíticos: Conceptos y Clínica Freudiana Cuestiones de la Práctica Psicoanalítica: La Clínica del Síntoma Ciencia y Psicoanálisis DEPARTAMENTO ASIGNATURAS METODOLOGÍA Y TÉCNICAS Asignaturas Obligatorias Metodología de la Investigación Psicológica Estadística Teoría y Técnica de Exploración y Diagnóstico Psicológico (Mód. I) Teoría y Técnica de Exploración y Diagnóstico Psicológico (Mód. II) Materias Electivas Pasantías y Horas de Investigación Epistemología y Psicología Elementos de Matemática para Psicólogos Rorschach DEPARTAMENTO ASIGNATURAS PSICOBIOLOGÍA Asignaturas Obligatorias Neurofisiología Materias Electivas Pasantías y Horas de Investigación Biología del Comportamiento Etoecología Neuropsicología Neurolingüística Tanto la estructura propuesta en 1985 como la adoptada en 1993 comparten varias características. Por un lado, proponían una organización departamental (y no en áreas), donde cada departamento tenía una gran autonomía, incluso política y administrativa, lo cual implicaba reduplicar las estructuras de gobierno, creando las juntas departamentales y descentralizando la ejecución del presupuesto. Fue probablemente el carácter ambicioso de estas propuestas lo que hizo que, en la práctica, no pudieran llevarse a cabo. De hecho, la departamentalización efectiva de la Facultad nunca fue implementada, y los departamentos sólo funcionaron como categorías nominales para clasificar las materias del plan, pero no como instancias organizativas y operativas. Teniendo en cuenta lo anterior, la división en áreas que se propone es provisoria, y obedece a criterios tanto prácticos como epistemológicos, ya que estos últimos, por sí solos, no permitirían implementar una organización que resultara funcional. Considerando la complejidad de objetos teóricos, de abordajes técnicos y de metodologías que ofrece la psicología, una división en áreas que se pretenda operativa no podría basarse en un único criterio (ni tampoco en dos) que supuestamente ordenaría de manera exhaustiva el panorama de la enseñanza de la disciplina y de la profesión. De ahí que, aceptando estas limitaciones, las áreas se conciben tan sólo como unidades de trabajo, de fronteras móviles y no del todo precisas, cuya utilidad principal reside en su potencial para planificar y ejecutar acciones conjuntas, superando el tradicional aislamiento de las cátedras. En consonancia con lo anterior, para el diseño de las áreas no han sido tenidos en cuenta los contenidos mínimos ni los nombres de las asignaturas existentes, sino sus programas. Es decir, se ha tomado como base el “curriculum real”. Ello se debe a que el carácter multiteórico de la psicología implica la particularidad de que una misma materia puede dictarse desde enfoques contrapuestos e incluso excluyentes (y de hecho esto ocurre en muchos de los casos en que se han implementado cátedras paralelas) lo cual redunda, en la práctica, en la enseñanza de contenidos diferentes. Por esta razón, en la división en áreas se ha dado la situación –que desde el punto de vista epistemológico sería poco defendible en otras disciplinas– de que la primera y la segunda cátedra de una misma asignatura sean agrupadas en áreas distintas. Si se considera que lo que se quiere facilitar es la gestión curricular actual, resulta comprensible que se parta del “curriculum real” (los contenidos efectivamente impartidos) antes que del “curriculum ideal” (los contenidos mínimos prescriptos por el plan de estudios). En consecuencia, se ha optado por privilegiar las razones operativas explicitadas, dando mayor importancia a la afinidad teórica y a la compatibilidad de enfoques de los equipos docentes que al rigorismo de la lógica categorial. Es decir, se ha buscado favorecer la integración de áreas de trabajo que compartan un lenguaje común, que tengan intereses intelectuales similares y que puedan concebir proyectos colectivos. Sin embargo, es aconsejable que el nuevo plan de estudios tenga en cuenta esta singularidad –el carácter multiteórico de la psicología– en su propia estructura, garantizando la progresión de los conocimientos y capacidades a impartir a través de la especificación de los enfoques teóricos deseados en los contenidos mínimos y en los objetivos de las asignaturas. De este modo, en el futuro, la división en áreas podrá realizarse directamente a partir de los nombres y los contenidos mínimos de las asignaturas, sin necesidad de remitirse al contenido de los programas o al perfil de los docentes. En otras palabras, el nuevo plan deberá favorecer un “sinceramiento” que ayude a romper la brecha entre el curriculum prescripto y el curriculum oculto. Para el diseño del plan de estudios y para la gestión curricular debe tenerse en cuenta la necesidad de conciliar aspiraciones que muchas veces resultan contradictorias entre sí. Por un lado, la necesidad de dar cabida a múltiples teorías ha sido un reclamo constante de los distintos claustros. A su vez, la falta de unidad y la dispersión de los contenidos curriculares ha sido también una crítica corriente. Para conciliar esta voluntad de apertura teórica con la necesaria coherencia del trayecto curricular de los alumnos es necesario limitar el grado de indeterminación de los contenidos en las asignaturas troncales que funcionan como columna vertebral del plan de estudios, brindando un mayor grado de electividad en las materias más específicas y menos abarcativas que se imparten al final de la formación. Sin embargo, incluso en el Ciclo de Formación General –y sobre todo en ese primer trayecto formativo–, es necesario evitar la hegemonía de una única concepción de la psicología, garantizando el desarrollo progresivo de al menos dos grandes enfoques (retomaremos este tema en el apartado 5 d). En consecuencia, en atención a la historia de la disciplina y de la profesión en la Argentina y en el mundo, se ha considerado que las dos grandes perspectivas teóricas que deben presidir la organización de las áreas (además de vertebrar la elaboración del nuevo plan de estudios) son la psicoanalítica y la cognitiva. En el plano internacional, el psicoanálisis es una de las principales teorías de referencia a la hora de dar cuenta de la subjetividad, razón por la cual ocupa un lugar central en el marco de las ciencias sociales y humanas. Al mismo tiempo, huelga aclarar que el psicoanálisis tiene en nuestro país una larga historia, tanto dentro como fuera de la universidad. También es notorio que, luego de la creación de las carreras de psicología, a fines de los años ‘50, la mayor parte de los psicólogos se volcaron a la práctica clínica, guiados por el modelo médico y psicoanalítico de atención individual en consultorio. Por otra parte, la ciudad de Buenos Aires en general y la Facultad de Psicología de la UBA en particular son reconocidas por su tradición psicoanalítica, lo cual constituye un fenómeno singular que define tanto la identidad como el patrimonio cultural de la ciudad y de la institución. En definitiva, por más que la histórica hegemonía del psicoanálisis en la Facultad sea hoy objeto de discusión –a partir de demandas que apuntan a diversificar la formación–, no puede desconocerse el lugar de privilegio que posee en la curricula. Por ello, se ha contemplado la creación de un área llamada “Psicoanálisis”, que pueda agrupar a la mayor parte de los equipos docentes que utilizan el psicoanálisis como principal teoría de referencia, los cuales imparten asignaturas que atraviesan el plan de estudios de manera longitudinal. A su vez, a nivel de posgrado, cabe destacar que los docentes de esta área ya han diseñado una maestría que está en vías de implementación. Por otra parte, a partir de los años ’70, es innegable que en el plano internacional la psicología cognitiva –en sus diversas variantes– se ha afirmado como la matriz teórica común de las psicologías de vocación científica, utilizando métodos experimentales de las ciencias naturales y modelos matemáticos de las ciencias exactas. Si bien esta perspectiva no tiene una larga tradición histórica en nuestro país, su falta de desarrollo ha traído aparejadas una serie de consecuencias negativas. Por un lado, la psicología cognitiva se ha configurado como un área de vacancia que aqueja la formación básica de los planes de estudio de casi todas las carreras de psicología del país. Esto, a su vez, ha implicado un relativo aislamiento de los equipos docentes respecto de los circuitos académicos internacionales de la psicología. Por otra parte, los psicólogos argentinos no han tenido la posibilidad de acceder a una variada gama de líneas de investigación y de formas de intervención (vinculadas con las aplicaciones de la psicología cognitiva) que son muy corrientes en el resto del mundo (e incluso en países vecinos, como Chile o Brasil). Sin embargo, en los últimos años, esta situación ha comenzado a revertirse. En este área de vacancia, la Facultad de Psicología cuenta actualmente con recursos humanos formados en el exterior y con renovados vínculos con centros de excelencia internacionales, lo cual implica la constitución incipiente de un polo académico que se espera desarrollar. En consecuencia, se ha propuesto crear un área llamada “Psicología cognitiva y neurociencias”, que nuclee a los equipos docentes identificados con la perspectiva teórica mencionada, además de incorporar a aquéllos situados en disciplinas afines, como las neurociencias o la informática. Más allá de los dos grandes enfoques teóricos mencionados, en el plan de estudios se encuentra un grupo de asignaturas que, integrando aportes de diversas teorías, se ocupan de una serie de problemas psicológicos vinculados con los procesos de enseñanza-aprendizaje, la orientación y el desarrollo. En este caso, el criterio utilizado para la creación del área “Educación, orientación y desarrollo” son los problemas abordados y no ya la perspectiva teórica desde la cual son considerados. Por otra parte, a nivel de posgrado, esta área ya ha dado origen a una maestría que se encuentra en funcionamiento. Otra de las áreas propuestas, llamada “Psicología social-comunitaria; salud pública, grupos e instituciones”, se organiza en torno de los problemas psicológicos que implican los procesos colectivos, ya sea en los grupos, las instituciones o la sociedad. En tal sentido, se incluye en este ámbito a la salud pública, a la epidemiología y a la psicología preventiva, toda vez que se ocupan de problemáticas que reclaman ser abordadas desde una perspectiva social. Considerando la importancia que adquiere la inserción en el medio, de esta área deberán surgir propuestas de articulación entre la Facultad de Psicología y la comunidad. A nivel de posgrado ya está próxima la finalización del diseño de una maestría y una carrera de especialización que involucran a varios docentes del área. El área “Técnicas de evaluación y formas de intervención psicológica” fue creada teniendo en cuenta cuáles son las aplicaciones de la psicología que, sin corresponder claramente a ninguna otra área, cumplían el requisito de utilizar las distintas teorías y técnicas de evaluación psicológica. Si bien los ámbitos de intervención (laboral, forense, etc.) y los problemas abordados (selección de personal, criminalidad, etc.) resultan diferentes, hay al menos una mínima comunidad de métodos, que se remite a las teorías y técnicas mencionadas. Esto evita la tradicional división que creaba un área diferente para cada ámbito de aplicación de la psicología (educacional, laboral, judicial, etc.). Se trata de un área que engloba casi exclusivamente materias del ciclo de formación profesional. El área “Teorías psicológicas y formación complementaria en otras disciplinas” agrupa asignaturas que corresponden a la formación teórica básica, incorporando materias del CBC que deben articularse con las asignaturas de los otros ciclos, sirviendo de base para aprendizajes posteriores. Para finalizar esta fundamentación, cabe insistir en el carácter meramente operativo, provisorio y no exhaustivo de la clasificación que se ofrece a continuación, la cual deberá ser reelaborada cuando se implemente el nuevo plan de estudios. 1. Psicoanálisis. ASIGNATURAS OBLIGATORIAS ASIGNATURAS ELECTIVAS Psicoanálisis: Freud Psicoanálisis: Escuela Inglesa Psicopatología Psicoanálisis: Escuela Francesa Clínica Psicológica y Psicoterapias: Psicoterapias (cát. I) Psicoanálisis: Psicología del Yo Clínica Psicológica y Psicoterapias: Clínica de Adultos. Metodología psicoanalítica Clínica psicoanalítica Clínica de Niños y Adolescentes (¿área 3?) 2. Psicología cognitiva y neurociencias ASIGNATURAS OBLIGATORIAS ASIGNATURAS ELECTIVAS Biología (CBC) Biología del Comportamiento Matemática (CBC) Informática, Educación y Sociedad Estadística Neuropsicología Metodología de la Investigación Teoría y técnica de la clínica sistémica Psicología General Teoría y Técnica de la clínica cognitivo-comportamental Neurofisiología Psicofarmacología Clínica Psicológica y Psicoterapias: Psicoterapias (cát. II) Fisiopatología y enfermedades psicosomáticas 3. Educación, orientación y desarrollo ASIGNATURAS OBLIGATORIAS ASIGNATURAS ELECTIVAS Psicología Evolutiva: Niñez Orientación Vocacional y Ocupac. Psicología Evolutiva: Adolescencia Psicopedagogía Clínica Psicología y Epistemología Genética Psicología de la Discapacidad Psicología Educacional Psicología del Aprendizaje Contextos, Educación e Identidad Psicolog. de la Tercera Edad y Vejez Psicopatología Infanto-Juvenil Diagnóstico y abordaje de las crisis infanto-juveniles 4. Psicología social y comunitaria; salud pública, grupos e instituciones ASIGNATURAS OBLIGATORIAS ASIGNATURAS ELECTIVAS Antropología (CBC) Problemas Antropológicos en Psicología Sociedad y Estado (CBC) Problemas Sociológicos en Psicología Psicología Social Psicología Preventiva Salud Pública y Salud Mental Epidemiología Teoría y Técnica de Grupos Introd. a los Estudios de Género Psicología, Ética y DDHH Estrategias de Interv. Comunitaria Psicología Institucional Técnicas Grupales en Psic. Comunitaria Psicología Política Psico. aplicada a las organizaciones Capacitación y desarr. En las org. Psicología aplicada al deporte 5. Técnicas de evaluación y formas de intervención psicológica ASIGNATURAS OBLIGATORIAS ASIGNATURAS ELECTIVAS Teoría y Técnica de Exp. y Diágn. I Psicodiagnóstico: Rorschach Teoría y Técnica de Exp. y Diágn. Il Selec. e incorporación de personal Psicología del Trabajo Introd. a la admin. de personal Psicología Forense Estrategias de investig. De mercado Criminología Interv. psicológico-forenses en disfunciones y patolog. Familiares El psicodiag. de Rorschach en el ámbito judicial Psico. del delito y del delincuente Niños y adolescentes en conflicto con la ley penal: abordaje integral 6. Teorías psicológicas y formación complementaria en otras disciplinas ASIGNATURAS OBLIGATORIAS ASIGNATURAS ELECTIVAS Psicología (CBC) Problemas Filosóficos en Psicología Int. al Conocimiento Científico (CBC) Psico. Fenomenológica y Existencial Semiología (CBC) Historia de la Psicología |
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| Para ir a: | ||||||||||||||||||||||||||
| UN ATOLLADERO EN LOS FUNDAMENTOS | ||||||||||||||||||||||||||
| UNA PROPUESTA DE SISTEMA DE CICLOS Y TÍTULOS | ||||||||||||||||||||||||||
| HIPÓTESIS PARA UN NUEVO PLAN (y un Anexo) | ||||||||||||||||||||||||||
| UNA REORGANIZACIÓN DEL CONSEJO DIRECTIVO PARA ACOMPAÑAR LOS CAMBIOS | ||||||||||||||||||||||||||
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