La bóveda es un elemento constructivo semicilíndrico que soporta el peso de
la cubierta, generalmente realizada en piedra. Podría decirse que se trata de
una sucesión de arcos de medio punto
La bóveda más utilizada en el románico es la llamada bóveda de cañón.

El uso de esta bóveda semicilíndrica resuelve un problema como el de
evitar los incendios, pero añade otro para los constructores de templos y
monasterios: el arco de medio punto, empleado en la construcción ejerce una gran
presión o empuje sobre los muros, llegando a agrietarlos o derrumbarlos.
Para solucionar este problema recurrieron a diversos procedimientos, añadiendo a
sus edificaciones:

Otra bóveda utilizada en el románico es la bóveda de cuarto de esfera,
utilizada en los ábsides, y que frecuentemente es un elemento utilizado para la
decoración interior (pintura).