AIZA-SAN'S FIC [Español]
Capítulos 13 - 18
XIII
Mientras tanto, en el parque, Andrea estaba hablando con Benjie. -Bueno, si tú te vas a Alemania, al menos podrías llamarme. -Si, no hay problema alguno, pero ese no es el problema. El gran problema es qué sucederá con nuestra relación.
-Shhh! Sabes que es un secreto. -Ay. Pero tú crees que Puedes esperarme durante tanto tiempo?-No es gran cosa. Sabes que puedo esperar todo el tiempo que sea necesario, aunque sea la eternidad. –De veras? Él preguntó escépticamente. –De veras, ella respondió, con lágrimas en su voz. Entonces, él la abrazó mientras ella lloraba. Lloraba por que su razón para vivir se iba a un lugar muy distante. Después de que se hubiera calmado, ella no se atrevió a mirar a Benjie a los ojos, pero él le levantó la cara suavemente. –No te preocupes, mi ángel. Si lloras, o te enfadas, siempre puedes contra conmigo. -Gracias, Benjie.
-Si, bien. Y casi se me olvida decirte. Mi nombre completo es Benjamin Alexander Price. –Está bien. El mío es Andrea Eugenia Ariza Acevedo. –Muy bonito.
–Gracias.
Entonces, alguien apareció. -Vaya, mi esclavo me traiciona! -Mara, no soy tu esclavo, y además, algo te falla. –No es cierto. Y eres mi esclavo. –Quien es ella, Benjie? -Mara, una abusadora del Saint Francis. Ellla llama a los que son más débiles “sus esclavos”, y si no cumplen lo que ella les dice, o si lo hacen mal, los golpea. -Vaya, dile adiós a tu amiguito, niña, por que este esclavo se va al Saint Francis. –No lo creo así. Entonces Andrea empujó a Mara, y ayudó a Benjie.
-No busques problemas. –Y ella dice la verdad, Mara. -Ja, ja. Nadie me ha vencido en una pelea. –De veras? No lo creo así. Entonces Andrea miró a la abusadora, y Mara no se podía mover. –Qué rayos…? –Tengo poderes especiales. –Dónde demonios has estado, Andrea? Te he estado buscando. –Qué rayos…? Andrea sudó frío, y se dio la vuelta. –Así que eres tú, Carlos. Ya te pareció aburrida la pobre Verónica, o me buscas otra vez? –Sabes que eres mi novia. –Nunca lo he sido, y lo sabes. Eres un traidor, y no eres NADIE! “Rayos. Dos problemas en el mismo segundo.”-Crees que ese alfeñique de allá te ayudará?
-No necesito que alguien me defienda, y además, el “alfeñique” es mi novio. –Eres una…-Una qué? Dímelo, díselo a todos en este parque. Mira Carlos, lo que me hiciste en aquella finca es un pecado. Tú eres un traidor, y si no me dejas en paz, tendrás problemas. –Doble problema. -Ja. Mi esclavo viene conmigo. -Mara?
-Carlos? Pues, si es mi mejor amigo. –Qué rayos…? Listo, Benjie?-Tan listo como lo puedo estar. –Un, dos, tres! Entonces Benjie y Andrea lanzaron una patada voladora doble, y los malos fueron desmayados con el golpe.
Entonces corrieron a la casa de Tom, la cual era la más cercana. -Tom, Tooom, necesitamos tu ayuda. –Por qué?-Unos abusones nos persiguen!, exclamó Andrea. -Bueno, sigan. Y antes de que Mara y Carlos despertaran, Benjie y Andrea estaban dentro de la casa de los Misaki. Esperaron a que se fueran, y le contaron la historia completa a Tom. –Así que Mara es una aprovechada del Saint Francis, y Carlos Arango te hizo ilusiones, y en realidad te usó.-Así es. -Bueno, tengo una idea. -Cuál?-Soy todo oídos. –Si hacen que los peersigan, y cruzan sus caminos, se tropezarán. -Buena idea. Entonces Andrea y Benjie salieron. -Hey Mara, a que no me atrapas! -Hey, Carlos, por aquí! Entonces Andrea y Benjie corrieron por todo el parque, y los malos los perseguían. Entonces, en el centro del parque, Andrea y Benjie se cruzaron, y Mara y Carlos cayeron, desmayados, y fuera de juego.
Entonces, Noviembre comenzó. El cumpleaños de Ryan pasó, y también el mes más frío. Llovía todo el día. “Que raro. Callisto no ha atacado desde el cumpleaños de Oliver” pensaban todos. -Bueno, al menos tendremos descanso por un tiempo, mientras llueva así. Lo que no sabían era que Beryl estaba haciendo un plan. Él estaba haciendo un Cristal Oscuro, que le permitía encontrar a los poseedores de los Talismanes.-Mi Reina, si encontramos primero los Talismanes, podremos encontrar el Cristal Guardián y destruirlo. Sin él, la Reencarnación Dorada no aparecerá, y el mundo estará a tus pies. -Excelente idea, Beryl. Ya tenemos la mitad de un Talisman, pero no sabemos cuando aparecerán esos Guerreros.
–Aguarda un momento. Cómo sabemos que Beryl dice la verdad? Preguntó alguien. –Espera y verás. –No te creo. Después que Jade desapareció, tú solo fallaste, hasta que fue tu turno. –Basta ya, Zafiro. Sabes que Jade desapareció por culpa de esos Guerreros Guardianes. Zafiro era la cuarta y la más poderosa de los Sirvientes de Callisto. Tenía una cabellera corta, y de un azul brillante, y tenía más poder que Jade, Onyx o Beryl. –Mi Reina, Te he fallado? preguntó Beryl. -No Beryl. No me has fallado. Pero si deseas complacerme, debes encontrar todos los Talismanes. –Tus deseos son órdenes para mí.
Más tarde, Beryl fue al bar. No piensen que los malos no descansan. –Lo de siempre. Mientras bebía, pensó en su único amor, Jade. “Conocí a Jade cuando estábamos estudiando. Era nueva, y yo estaba tan solo... Desde entonces, fuimos grandes amigos. Cuando tenía catorce años, me enamoré. Le dije la verdad, y nos llamaban los Tórtolos de la Legión. Pero esos Guerreros nos lo arruinaron todo. Juro que traeré a Jade de vuelta, y no la perderé de nuevo.” Notó que los demonios y los cortesanos estaban bailando, y eso lo hizo amargarse aún más. ”Lo tengo. La visitaré. Pero no sé donde está, y Raven fue perdido también.” –Le escribiré. Él era diferente. Si, era un demonio, pero gracias a Jade, es decir, Carissa Misaki, logró ganar sentimientos.
Al otro día, Carissa recibió una carta. –Me pregunto, quien me habrá escrito una carta? La abrió, y la comenzó a leer. “Querida Carissa (Jade), Te escribo, ya que mi corazón está roto. Podemos encontrarnos en el parque después de que salgas de la preparatoria? Necesito verte. Beryl.”-Qué? Beryl me escribió? Bueno, eso es bueno. Pero debo apresurarme. Cari se apuró tanto, que estuvo lista en un minuto. -Vamos, Tom, debemos llegar rápido! –Son sólo las 6:59, hermana. No timbran hasta las 7:30. –Sin excusas, jovencito. Vamos ya! Entonces Carissa agarró a Tom de la oreja. -Ay! Suéltame! Me estas lastimando. -Ay, perdón. Carissa no podía esperar. El día voló. Llegaron las 3:00, y Carissa corrió al parque. Había un muchacho, de unos diecinueve años. Tenía el cabello rubio oscuro. –Dónde estará? Es un enigma. - Carissa Misaki?-Si. –Soy yo, Beryl. -Shh! Alguien puede descubrirte. Te llamaré Eric. –Está bien. Entonces Carissa y Beryl, digo, Eric, pasaron la tarde en grande. –Y cómo está la Legión sin mi y Onyx?-Solitaria. Todos tienen los ojos sobre mi. -Vaya. Y Raven?-Fue perdido, por un Guerrero.
-Vaya. Estoy sin palabras. –Por qué? –No sé lo que sucede.
-Bueno, puedo verte cuando salgas de clases?-Por qué no? Estoy libre. -Carissa, aunque estés de parte de los Guerreros, y yo de parte de Callisto, aún podemos segur siendo lo que éramos? –Claro, Beryl. Entonces un abrazo envolvió a estos amigos y enemigos. –Volverías a la Legión Oscura? -No, Eric. Aunque quisiera, no puedo dejar a mi padre y a mi hermano, y además, no sé si Callisto me perdonara. Por otro lado, me gusta este lugar. Es mucho mejor, aún tengo que estudiar, y además, quiero ser una doctora. Ahora te pregunto: Por que no te nos unes?-No puedo. Sabes que soy un demonio, como los otros. –No lo eres. Tienes sentimientos, y eso te hace diferente. –Pero y si C-Callisto se entera y me quita los sentimientos? –Es tu secreto. – Debo irme, Cari. Pero ya lo sabes. A la misma hora, en el mismo lugar. -Si.
Cuando Carissa llegó a casa, Tom la estaba esperando. -Cari, dónde estaba? Jackie te llamó. Dijo que la llamaras. -Bueno. Entonces Carissa tomó el teléfono.
-Hola? Oh, hola Charlie. Estará Jackie? Si? Pásamela, por favor. Hola? Jackie? Soy yo, Carissa. No, tenía una cita. Si, se llama Eric. Es un viejo amigo, y estaba de pasó en Newppy. Si, es encantador. Es alto, rubio, y tiene una voz… Dame un momento. Tom, Puedes salir un momento? Es personal. –Estoy esperando una llamada. -Oh. Jackie, te puedo llamar más tarde? Si? De acuerdo, entonces, adiós. Entonces el teléfono sonó. -Hola? Oh, hola Claudia. Si, esta aquí. Tom, es para ti.
-Gracias. Hola? Ah Claudia. Qué? Tu crucifijo reacciona con tu hermano Daniel? Voy para allá. Cari, Voy a casa de Claudia. Hay algo importante. -Si. Él tomó su sortija, su crucifijo, y se fue a casa de Claudia.
-Hola Claudia. -Hola Tom. –Qué sucede? -Verás, es mi hermano menor. Cuando estaba cerca del crucifijo, brilló la gema del centro. Qué significa? –Quizás tu Hermano tenga un Talismán. –Y si Beryl lo ataca? –Pues, no lo sé. Claudia, puedo decirte algo? Creo que me gustas. -Qué? –Pero como amiga. –Ah, yo también. Eres un gran amigo para mi. Entonces, Claudia escuchó algo. -Oh no, es Daniel! Vamos Tom, necesito tu ayuda. Cuando llegaron, un muchacho iba a atacar a Daniel. –Dame tu dinero, niño. –No tengo! gritó Daniel. Entonces Daniel pateó la rodilla del muchacho, y salió corriendo. –Alto ahí, abusón. –Deja en paz a mi hermano. -Ja. Si creen que me derrotarán, están errados. –Ya verás. Entonces Tom y Claudia saltaron, atacaron al muchacho, y el abusón cayó. –Pagarán por esto! Y el muchacho se transformó en Beryl. –Por fin los tengo, Guerreros. Entonces, él atacó a Daniel, quien estaba detrás de su hermana mayor. -Ahora! Y el Talismán de Daniel apareció. –La segunda mitad del Talismán de la Justicia es mía! –No lo es! Un relámpago negro ataco a Beryl, y tomó el Talismán. -Tomen. Es suyo. –Quien eres tú? -Soy Raven. Estoy de su lado. -Claudia, guárdalo. -Si.
–Se lo buscaron. Despierta, Monstruo del Tiempo! Y Daniel se transformó en un monstruo. -Daniel!
-Saben que hacer. Adiós. -Si. Invocamos al Poder del Agua. Transformación! Entonces Tom y Claudia estaban listos para luchar. De repente, el monstruo del Tiempo los atacó, volviendo a Tom en un chiquillo. –Que pasa? –Alto ahí, monstruo. Marejada Galáctica, ataca! El monstruo devolvió el ataque de Claudia, pero se olvidó de Tom, y él volvió a ser un joven. –Y ahora qué? -Espera, Claudia. Puede ser un monstruo, pero aún es tu Hermano menor. -Si, lo olvidé. ”Usa esto: Yo llamo al Espíritu del Agua. Dame el Poder para hacer Justicia. Después usa tu poder final.”-Pero como podremos usar nuestros Poderes Finales, si somos sólo Guerreros Guardianes? ”Sólo háganlo”. -Si, hagámoslo. –Llamamos al Espíritu del Agua. Danos el Poder para hacer justicia! -Remolino Galáctico! -Tsunami Galáctico, ataquen! Los dos Ataques se combinaron, y atacaron al monstruo, transformándolo en el hermanito de Claudia, Daniel.
-Si! –Pero no hemos terminado. Este es el Talismán vital de Daniel, y si no encontramos algo para reemplazarlo, morirá. –Si, pero, cómo? Entonces Claudia tuvo una idea. –Ya sé. Ella colocó el Crucifijo en la mano de su hermano, y un nuevo Talismán apareció, entrando en él. –Dónde estoy? –Estás bien? –No lo puedo creer! Son los superhéroes! -Hola Daniel. –Cómo saben mi nombre?
-Conocemos a tu hermana Claudia. -Vaya! Tengo que decírselo a Claudia, y a mis amigos! -Espera. Sólo Claudia puede saberlo. Es un secreto, de acuerdo?-Si.
-Bueno, adiós. Los Guerreros de Agua saltaron y desaparecieron. ”Grandioso! Los Guerreros Guardianes son mis amigos!”, pensó Daniel. Al otro día, Claudia despertó, y notó que Daniel estaba muy contento. -Hey, Daniel, qué sucede?
-Debiste haberlo visto. Has oído sobre los Guerreros que defienden la ciudad?
-Si. Tengo que escuchar de ellos todos los benditos días, dijo Claudia de mal humor. –Estás aburrida de ello? -Si. –Anda la osa... Verás, esos Guerreros me protegieron de un malo.
-De veras? “Como si no lo supiera”. –Y me dijeron que te conocían. “Grandioso, me descubrió!”. Mientras Claudia pensaba, su cara palideció. -Claudia, estás bien?, preguntó su hermana Diana. –Si, estoy bien. Entonces Claudia miró su reloj. -Oh no, estoy tarde! –Pero si es Sábado! –Por eso! Quedé de hablar con Tom! Y salió corriendo a casa de Tom. -Mmm, creo que está enamorada. Cuando Claudia llegó a casa de Tom, no había nadie. Entonces ella corrió al jardín trasero, y se llevó un susto mayúsculo. Tom estaba inconsciente, y un Talismán brillaba al lado de él.
-Tom! Estás bien? Oh no, es su Talismán! Entonces Claudia puso el Talismán en el pecho de Tom. ”Dios Mío, no dejes que Tom muera!” El Talismán entró al cuerpo de Tom, y él despertó. -Claudia! Qué sucedió? –Creo que Beryl te atacó.
-No. Beryl no ha estado por aquí. Estaba recogiendo las hojas caídas, cuando comencé a sentirme mareado. Entonces me desmayé, y sentía que algo se iba.
-Así que casi te mueres. -Si, Y es la primera vez que sucede. –Sabes lo que significa, Tom?-No. –Debemos decirle a Andrea! –Así es! Vámonos!
Cuando llegaron a casa de los Ariza, le dijeron a Andrea lo sucedido. –Así que tienen medio Talismán?-Si. Mira. -Increíble. Pasen. Entonces Andrea encendió su computadora, e introdujo la información. Un mensaje apareció en la pantalla.
–Dios mío, es uno de los Talismanes, bueno, casi! Veamos, estamos a 6 de Noviembre, y la Navidad se acerca. –Tienes razón, Andrea. Y ahora que lo pienso, como celebran los colombianos la navidad?-Bueno, celebramos desde nueve días antes, con algo llamado la novena de aguinaldos, la cual es una reunión de amigos y familia. Se hacen platos de Navidad, y cantamos villancicos. –Debe ser divertido. –Si desean, podemos celebrarla, comenzando el dieciséis de Diciembre. -Si, pero estamos en Noviembre! -Claudia! –Chicos, estamos en una situación de riesgo, y no podemos perder el tiempo en tonterías. –Buen punto.
XIV
Los días pasaron, Noviembre se fue, y Diciembre comenzó. Todos se alistaban para la Navidad. Todos en la Pandilla fueron ascendidos en Taekwondo, y Benjie se sacó el pasaporte para ir a Alemania. -Vaya, Benjie, Te tienes que ir el cinco de Enero? Preguntó Jason. -Si, y no tengo otra alternativa. -Al menos estarás para Navidad y Año Nuevo, dijo Andrea. Dos Ataques de Beryl fueron detenidos en lo que quedaba de Noviembre. Michel, uno de los hermanos menores de Ryan tenía parte del Talismán de la Esperanza, y Ryan lo atrapó a tiempo. La hermana de Steve fue atacada. Ella tenía parte del Talismán de la Fortaleza, pero Beryl se lo llevó. -Rayos. Nunca sabemos cuando atacará Beryl, comentó Andrea. Y ya saben quien se sonrojó al ser mencionado el nombre de Beryl. -Cari, por qué te sonrojaste? Preguntó su hermano, Tom. -No, por nada. –Estás segura? -Si. Entonces, Evelyn exclamó. –Está nevando! Está nevando! -Bueno, tendremos una blanca Navidad, no? –No lo puedo creer. Es verdadera nieve! Exclamó Andy.
–Nunca habías visto nieve, Andy? -No. –Ni yo, said Andrea. –Nosotros tampoco, dijeron Jason y Evelyn. Entonces Tom encendió la chimenea, ya que además de ser su casa, estaba helando. –Buena idea, Tom. -Vaya, gracias. Lo que pasa es que me estoy helando!, dijo éste, mientras sus dientes castañeteaban.
Entonces, llegó el dieciséis de Diciembre. -Hey Andy! Sabes que comienza hoy?
-No. - La novena de Aguinaldos! –Tienes razón! No hemos hecho tamales, pandeyucas, ni chocolate, ni (Andy exageró una cara triste) la natilla. –Entonces, hagámoslo. Llamaré a Tom, y tú vas a comprar los ingredientes. -Cómo?
–Teletranspórtate a Bogotá, y compra los ingredientes. Aún tengo algo de dinero colombiano. –Si. Teletransportación! Entonces Andrea tomó el teléfono., y llamó a Tom. -Hola? Carissa, puedo hablar con Tom? Si, hhola Tom. Soy yo, Andrea. Podrías venir? Necesito un par de manos extra para el menú de la Novena. Puedes? Entonces te espero. Si, Cari nos puede ayudar. Llamaré a los otros. De acuerdo, adiós. –Ya llegué! Dijo Andy. –Bien. Tom y Cari nos ayudarán, llamaré a la Sra. Atton, y a Benjie también. -Gran idea. También deberías llamar a mamá.
-Si. Por favor llama a Oliver, y a Benjie. Voy al hospital –De acuerdo. Entonces Andrea tomó su bicicleta, y se fue al hospital.
-Hola, necesito a Rosario Acevedo. Hola? Mamá, soy Andrea. Necesito tu ayuda. Voy a hacer tamales, pandeyucas, chocolate y natilla. Andy ya compró los ingredientes. –Mi turno se acaba en media hora. Iré cuando termine. -Bueno adiós. Entonces Andrea llegó a su casa. –Ya llegué. Tom, Cari, ya están aquí. Bien, les enseñaré a hacer todo. –Nosotros también estamos aquí, dijeron Oliver y Benjie. Entonces todos estaban listos. Andrea hirvió las hojas para los tamales, y le mostró a Carissa y Tom como hacer los tamales, de acuerdo a la receta de una tía suya. Andy le mostró a Oliver y Benjie como hacer las pandeyucas. –Deben tener cuidado. Midan bien los ingredientes, y mézclenlos con cuidado. -Si. Andrea ayudó a Maggie con el chocolate. –Está muy caliente, así que necesitas cuidado, Sra. Atton. -Gracias, Andrea. Después de que las hojas estaban listas, Andrea, Maggie y Oliver envolvieron los tamales. –Coloquen los tamales en las hojas y dóblenlas así. -Si. –Ay, es difícil. Tom y Carissa metieron al horno las pandeyucas.
Benjie estaba lavándose las manos, y Andy le enseñó a hacer las natillas.
Cuando todo estuvo hecho, Andrea colocó las pandeyucas, el chocolate, y los tamales en el horno aún tibio. -Gracias, chicos. Vengan a las ocho de la noche para la novena Novena. -Si. –Y traigan instrumentos. Los ayudaremos con el español. –Está bien. -Oliver!, exclamó Maggie. –Les dije que esttoy aprendiendo español. –Ah, si! –Qué tal está? –Bastante bien, pero tienes que practicar en la pronunciación.-Si, pero al menos aprendo. –Chicos, podrían llamar a los demás para la Novena? -Si. -Claro. Más tarde, todos estaban listos parra la 1a Novena de Aguinaldos en la ciudad de Newppy. Cuando la Pandilla legó a la casa de los Ariza, todo salió superior a lo esperado. Andrea, Jason, Evelyn, Andy, Rosario, Sebastián y Oliver ayudaron con el español. Cantaron varios villancicos, y la comida estuvo exquisita. -Vaya, Andrea, nunca pensé que era tan divertido. –Tú crees? Y en Colombia es mucho mejor. -Grandioso. Tenemos ocho días más. Qué tal mañana en tu casa, Oliver? –No está mal. Eh, chicos, saben qué? -No, Qué?
-Esto es realmente divertido. -Hey, ahora que lo recuerdo, mañana es el cumpleaños de Steve.
Pasaron los días, y la Pandilla se divertía con la Novena de Aguinaldos. Pasó el cumpleaños de Steve, recibió regales de sus amigos y de su familia . Un suéter de parte de Oliver. Unos bolígrafos de Marianne y Joseph, el hermano de ella. Tom y Carissa le dieron una caja de galletas de almendra, las favoritas del festejado. Claudia le dio el dinero que ganó en el Festival. –No preguntes. Tú lo necesitas más que yo. No es mucho, pero es útil. Sus hermanos menores le dieron varios dibujos. Andrea y Benjie le dieron un reproductor de casetes. Andy le dio una gorra. Gina, Evelyn y los gatos le dieron un morral nuevo. Jason y Carol le dieron un bono para comprar lo que quisiera en la tienda de Carol. Ryan le regaló una caja de herramientas, y Alex le dio una gran barra de chocolate.
Después del tercer día, Benjie y Andrea salieron del apartamento de Carol. –Hoy estuvo bastante bien. -Si, pero ahora que lo recuerdo, ¿Dónde haremos mañana la Novena? –Qué tal en mi casa?. -Benjamin, eres un genio. -Hey, qué pasa aquí? Mi crucifijo brilla. –Hay problemas por aquí. De repente, un relámpago salió de la nada, y atacó a Andrea. –AAAAAAHHH! -Andrea! Entonces el Talismán de la chica ssalió. -Benjie, toma el Talismán ahora, o Beryl cogerá. -Pero, pero…
-TÓMALO! Y antes que pudiera suceder algo, Benjie lo tomó. –Dame eso ahora!
-Beryl! Lo supuse! –Sal, monstruo. “Benjie, Ten cuidado. No tengo control sobre mi misma.” Y Andrea se convirtió en un monstruo. –Como t atreves a hacer esto! Invoco al Poder del Aire. Transformación! Pagarás por esto, Beryl. ”Y ahora qué?” “Usa esto: Yo llamo al Espíritu del Aire. Dame el Poder para destruir la Oscuridad. Después de eso, usa tu ataque final.” “Gracias, Espíritu Dorado” – Yo llamo al Espíritu del Aire. Dame el Poder para destruir la Oscuridad Entonces, su poder estaba al máximo. –Espero que funcione. Tornado Galáctico, ataca!
Y para sorpresa de Benjamin, funcionó. El monstruo desapareció, y Andrea estaba ahí, inconsciente. -Dios, No sé que hacer. Pero de repente, el crucifijo de Andrea apareció, y un nuevo Talismán apareció. –Vaya… Entonces Benjie tomó el nuevo Talismán y lo colocó en la mano de Andrea. El Talismán entró en el cuerpo de la chica, y ella despertó. -Oh, mi cabeza. Benjie! Estás bien? -Si. Aquí está tu antiguo Talismán. –Vaya, es increíble. Ahora debemos luchar con mas fuerza para conseguir los demás Talismanes. –Tienes razón, mi ángel. -Benjamin, que no se te olvide que es un secreto. -Ay. Normalidad, ahora. Vamos a casa. Cuando llegaron a la casa de Andrea, Benjamin le dio a Andrea algo. –Toma, es para ti.
-Oh, Benjie, es hermoso. Era una cadena de oro con un guardapelo. Tenía una fotografía de los dos. –Yo tengo el otro. El guardapelo de ella tenía forma de medio círculo, y el de él también era un semicírculo, plateado. –Si regreso, esta será la prueba de que soy yo. -Gracias, Benjie. Entonces ella lo abrazó cálidamente. –No sé que haría sin ti. –De veras? -Si
Al otro día, Andrea empacó parte de la comida, y la colocó en una cesta. ”Tengo que llegar lo más pronto posible.” Colocó la cesta en la canasta de su bicicleta, y comenzó a pedalear hacia la casa de Benjie. Ella llegó diez minutos más tarde.
-Hola Benjie. -Ah, hola Andrea. Llegas temprano. –Es mejoor. Hay que cocinar y prepararlo todo. Esta casa es un desastre! -Ay. La señora que limpia la casa está enferma, y el Sr. Frank no está aquí. Y no tengo mucho tiempo para limpiar.
–Bueno, lo haremos juntos. Andrea comenzó a limpiar y ordenar todo, y Benjie la ayudaba. Sacaron la basura, limpiaron las paredes, y lavaron todo. Cuando terminaron, la casa parecía relucir de tanta limpieza. –esto es lo mejor que hemos hecho. Ahora, a cocinar. Benjamin sacó una cazuela grande. -Benjie, por favor prende la estufa. Tengo que cocinar los tamales. -Claro. Entonces Andrea sintió algo en su corazón. Algo más fuerte que lo que sufría, algo más fuerte que nada. Ella cayó de rodillas, y comenzó a llorar. -Andrea, qué sucede? Es tu asma? -No, ella gimió, -Es sólo que no soportaré tu ausencia. Ella se desahogó por completo. Benjamin hablaba tranquilamente, calmando a la chica. –No te preocupes. Siempre pensaré en ti. Sólo es un mal período. No llores, mi ángel. Cuando sucedía algo como esto, Benjamin cambiaba por completo. Era algo orgulloso, pero sabía ser tranquilizador.
-Perdón, Benjie. No me pude controlar. Me deprimo con facilidad. –No te preocupes. Además, me puedo teletransportar. -Hey, si, tienes razón! O, yo puedo ir a Alemania. Y ahora que lo pienso, a dónde vas? -A Frankfurt. -Ah. Entonces, el Sr. Frank entró. -Benjie, qué es ese olor? –Sólo es comida, Sr. Frank. Es que hoy vamos a celebrar una fiesta especial por la Navidad. -Qué? –Es una celebración llamada la Novena de Aguinaldos. Es una fiesta colombiana, y además, Benjie está aprendiendo español, bueno, un poco, dijo Andrea. Entonces, el crucifijo de Benjie comenzó a brillar. –Qué rayos...? -Qué sucede aquí? Entonces, el Sr. Frank se agarró la camisa. Y su Talismán salió. –Sr. Frank! -Oh no, su Talismán! Y antes de que algo sucediera, Andrea atrapó el Talismán. -Benjie, pon el crucifijo sobre él. –Pero…-YA! Benjamin colocó su crucifijo, y un Nuevo Talismán apareció.
Entonces, la mitad del Talismán de Andrea brilló, y la otra mitad también. Entonces, los Talismanes se unieron, y el Talismán Guardián de la Sabiduría apareció. -Vaya…! Exclamaron Benjamin y Andrea a la vez. –Debemos proteger el Talismán con nuestras vidas. –Así es, Andrea. “Chicos, reunión inmediata. En la casa de Benjamin.” De inmediato los demás de la Pandilla llegaron. Estaban asombrados por el Talismán. -Es increíble, dijo Tom. -Si, y hay siete Talismanes más, dijo Alexandra. -Cierto. No será fácil encontrar los Talismanes, y luchar por ellos, agregó Ryan. –Estoy de acuerdo. Hay que seguir vigilando por Beryl, o por nuestros seres queridos. –Muy bien. Si hay que estar alerta, Nos dividiremos en grupos. Gina, tú vas con Oliver. Steve, eres el compañero de Tom. Jace, debes ir con Lily. Ryan, sigue a Alexandra. Claudia y Evelyn vigilan juntas. Benjie y Satcha vigilan también. Yo iré con Tomás. –Y yo? preguntó Carol. -Con Andy. Estamos listos, así que vamos! Entonces, toda la Pandilla se dispersó por la fría ciudad de Newppy.
Oliver y Gina caminaron en la tarde helada. –Hace frío. -Frío? Está helando! Qué haría por una buena taza de chocolate. -Oliver, podrías dejar de hablar de comida? Estoy en dieta, ella dijo, enojada. -Oh, perdón. Tom y Steve estaban en el este de la ciudad, cerca al supermercado. -Brrrrr, si no entro a un lugar con calefacción, me convertiré en una paleta, dijo Steve. –En una de chocolate, y yo en una paleta de naranja. -Cierto. Benjie y Satcha estaban cerca del parque Hayashibara. –Cuando terminará esto? Se quejó Satcha –A decir verdad, no lo sé. Si no salvamos el mundo, estaremos peor que muertos. –Estaremos muertos de todos modos. –Si, eso. Entonces algo se movió entre los arbustos. –Qué fue eso?
-Sal de ahí, gritó Satcha. –Soy solamente yo, Satcha. -Raven! Qué haces aquí?
–También busco los Talismanes. Los estoy ayudando. Cuando Benjie miró su reloj, notó que eran las seis de la tarde. -Satcha, hay que ir a casa. Se hace tarde, y hay que celebrar esa fiesta. Cómo es que se llama? –Novena de aguinaldos. -Andrea! -Erraste. Soy Andy. -Oh, perdón. –No hay prroblema. Vamos. Carol está cansada, y no hemos hecho la Novena. -Si, es cierto. –Cuándo llegaremos a casa? Preguntó Carol. Caminaba apoyada en Andy, y estaba de mal humor por el cansancio que sentía.
XV
Al fin, llegó la Navidad. Regalos, canciones, y mucha comida. Todos recibieron una buena cantidad de regalos. Después de la fiesta de Nochebuena, Tom se fue a su casa, solo. Necesitaba reflexionar, y no estaba nada contento. ”Qué pasará si nos tenemos que mudar?” Tom y su familia se mudaba con frecuencia, y él odiaba tener que dejar a sus amigos. Entonces se encontró con su padre. -Papá! –Tom, necesito hablar contigo. –Qué pasa? Vamos a mudarnos otra vez? -No. He decidido que nos quedaremos finalmente aquí. -No lo creo! Pero, por qué?
– Conseguí un aula, y voy a dar clases de pintura. –Grandioso! Tom estaba contento. Hacía un buen rato que no estaba tan alegre. Llegó a su casa corriendo, y dejó sus regalos encima de su cama. -Dios, debe ser un sueño. Entonces, él oyó un grito. “Papá!”. Cuando llegó a la sala, vio a un muchacho alto de pie, y a su padre, inconsciente. Su Talismán flotaba sobre su pecho. Y antes de que Tom pudiera hacer algo, el muchacho lo cogió. –No te llevarás el Talismán de mi padre. Invoco al Poder del Agua. Transformación! Y el muchacho se transformó en Beryl. –Alto ahí, Beryl. Si quieres ese Talismán, deberás pelear conmigo. -Ja. Yo no pelearé. Tu padre lo hará por mi. Y Beryl desapareció en una especie de hoyo negro. Entonces, el padre de Tom se transformó en un monstruo.
“No, papá.” –No quiero pelear contra mi propio padre. No soy capaz de hacerle daño, pero debo luchar contra él. Yo llamo al Espíritu del Agua. Dame el Poder para hacer Justicia. Remolino Galáctico, ataca! Entonces, el monstruo desapareció y el padre de Tom volvió a la normalidad. Tom colocó el crucifijo en el pecho de su padre. Un nuevo Talismán fue creado. –Normalidad, susurró Tom. Y antes que el padre de Tom despertara, él volvió a ser el mismo chico de siempre. –Tom, qué sucedió? –Sólo te desmayaste, pero ya todo pasó. Sólo ve a dormir, papá. Entonces Tom comenzó a ordenar los objetos de su casa. “Qué es esto? Qué es lo que siento?” Él sabía lo que los demás sentían, pero el no podía adivinar lo que él mismo sentía. Antes de llegar a casa, se encontró con Claudia, y tuvieron una discusión. “-Pero Claudia, yo debo ayudar a alguien siempre. Soy así. –Pues, no me ayudes. Quiero hacer mis cosas por mi misma. Cuando necesite tu ayuda, te llamaré.” Tom cayó de rodillas, devastado. Entonces agarró su chaqueta, y salió.
Tom decidió caminar por el parque. Caminaba sin rumbo. Había luna llena, y el solo verla le daba a Tom una espina en su corazón. “Ahora entiendo por qué me da esta espina en el corazón. Yo, yo la quiero.” Mientras miraba la luna, el muchacho lloraba en silencio. Sus lágrimas brillaban como gotas de cristal. Corrió a casa, y tomó su papelería. Comenzó a escribir una carta. “Claudia: Perdóname por la discusión de esta noche. De veras dolió. No volveré a ayudarte sin que me lo pidas. Pero no sé como decir que…” –No! murmuró. Arrugó la carta, y la lanzó a su papelera. Escribió y escribió, hasta que cayó dormido sobre su escritorio. Al otro día, Carissa lo encontró dormido, y colocó una cobija sobre los hombros de Tom. -Hey, apaguen las luces, murmuró dormido. –Buenos días, hermano. –Eh? Ah, hola Cari. Dormí mucho? –No. Son sólo las 6:30 AM. –Ah.
Cuando llegó el treinta y uno de Diciembre, Andrea se deprimió otra vez. No soportaba su futuro. Andy estaba preocupado, y los demás también. –Ahora que lo pienso, cuando Benjie habló de su viaje, Andrea estaba sorprendida. –Si. Eso no es bueno para ella. –Pero él tiene la sortija, y puede teletransportarse cuando quiera. –Quién sabe, Oliver. Quién sabe. Las chicas son raras, dijo Ryan. –No hables. Sólo tienes 12 años. –Y qué? Puedo dar mi opinión. –Qué sucede?
–Andrea! Nos asustaste. –Charla de chicos, no es cierto? –No. Charla de grupo.
–Mm. De qué hablan? –De… fútbol. –No me mientan. Hablaban de mi. -Si, Oliver respondió amargamente. –Estamos preocupados por ti, Andrea. –Por qué?
–Cuando Benjamin habló de su viaje a Alemania, te deprimiste, explicó Tom. –Y qué si me deprimo? Es mi problema! –Cálmate, hermana! –Creen que soy estúpida, pero se equivocan! Adiós! Entonces Andrea subió las escaleras iracunda.
Andrea estaba muy irritable por aquel tiempo. Entonces, ella tomó el Talismán, y lo observó por un tiempo. “No puedo soportar el estar sola, aunque casi siempre lo he estado. Pero cuando Andy y yo llegamos aquí, a Newppy, encontramos nuestro verdadero hogar. Oliver, Tom, Steve, Marianne, Claudia, Ryan, Alex, Gina, Carol, Jason, Satcha y Benjie han sido tan amables con Andy y conmigo, y les grité. He sido tan estúpida.” Entonces, alguien apareció de la nada. –Dame el Talismán ahora. –Ya quisieras tú, Beryl. No soy una idiota. Y si no te vas de aquí ahora mismo, no vivirás para contarlo. Entonces Andrea le echo tal mirada, que podría haber congelado agua. Beryl estaba algo asustado, y la atacó. Por alguna extraña razón, no sirvió. El ataque de Beryl se desvaneció al acercarse a Andrea. –No servirá de nada , Beryl. El Talismán es demasiado poderoso. Y ahora, lárgate! Andrea le lanzó una maceta. E hizo blanco en Beryl. -Ay! Pagarás... –Y qué si no? Sólo lárgate, o estarás peor que muerto!
Andrea estaba viendo todo rojo. Entonces, Beryl desapareció. -Rayos. Podría tener algo de paz? –Andrea? Cálmate, por favor. Aquella voz hizo que a Andrea se le pusiera la carne de gallina. –Benjie! Yo-yo no sé que …-Pues, yo si. Cálmate, y cuéntame lo que sucedió. –Estaba furiosa, por que alguien entró a mi habitación. –Y por qué estabas furiosa? –Yo, yo, yo no lo sé. Estoy tan deprimida, que me convertido en una gruñona. Perdón por mi actitud, pero no puedo soportar que estaré seis meses sin ti, a pesar de que dije que esperaría tanto como debiera.
–Pero Andrea, no te preocupes. Te estaré llamando y escribiendo. –Pero es suficiente? –Pues…” Ella no lo sabe, pero ésto también me afecta.” “Creo que se puede teletransportar, pero …” Entonces, Andrea comenzó a llorar. No se atrevía a mirar a Benjie a los ojos. Pero él le alzó la barbilla suavemente, y la miró.
–Cálmate, Andrea, o me sentiré peor de lo que me siento. Entonces, la abrazó, como aquel día, el día en que sus vidas cambiaron.
-Qué horas son? –Como las 8:00 PM. –Ay Dios, me tengo que cambiar. Benjie, sal de aquí, quieres? Tengo que vestirme. –Como quieras. Cuando Benjie salió de la habitación, Andrea tomó de su armario un vestido que le gustaba mucho. –Tengo que disculparme con todos, ya que les grité, murmuró para si. Entonces ella bajó por las escaleras. Cuando bajó, los demás la miraban como si no fuera ella.
–Qué pasa? Preguntó Andrea. -Nada, hermana. Esperando el Año Nuevo. –Ah, ya. Entonces, la sortija de Andy brilló. –Chicos, hay problemas. Y, dónde está mi madre? –Buena pregunta, Andy. No la he visto. “Está en problemas.” –Vamos, chicos. Hay que ver que pasa. Andy corrió hasta un callejón, y allá estaba su madre. –Mamá! Exclamaron los Gemelos. No había algún talismán, ni señales de Beryl. Entonces, Rosario se levantó, pero parte de su cara estaba verde. De repente, Rosario se transformó en un monstruo. –Chicos, vayan a casa. Yo me encargo de éste, dijo Andy. –Pero Andy, ese monstruo es muy fuerte! –AHORA! Entonces los demás vieron que caían lágrimas de la cara de Andy. –Esta es mi batalla. Mi mamá es lo más importante para mi, y Andrea, Evelyn y Thomas también. No quiero que le pase algo a mi mamá, susurró.
-Pero… -DIJE QUE SE FUERAN! –Dejémoslo. No saben cuánto quiere Andy a nuestra mamá, explicó Andrea. “Cómo pude haber sido tan estúpido. Sabía que había problemas, pero nunca imagine que era mi madre la que estaba en problemas” pensó Andy. –Invoco al Poder del Hielo. Transformación! El monstruo lo atacó. –Mamá, por favor, no quiero pelear. Los ojos de Andy estaban llenos de lágrimas. –Pero debo hacerlo, y no sé qué hacer. “Elegido”. ”El Espíritu!” “Sigue tu corazón, y grita esto : Yo llamo al Espíritu del Hielo. Dame el coraje para luchar contra el Mal hasta el fin. Después, usa tu Poder Final.” “Gracias, Espíritu”. –Mamá, No quiero pelear, pero no hay más opción. Yo llamo al Espíritu del Hielo. Dame el coraje para luchar contra el Mal hasta el Fin. Tormenta Galáctica, ataca! Y mientras Andy lanzaba sus cuchillas, algunas lágrimas cayeron a la nieve. Entonces, el monstruo desapareció. –Mamá! Normalidad, ahora. Andy corrió hasta donde estaba su mamá, y notó que estaba inconsciente.
Entonces, el crucifijo de Andy brilló. –Y ahora? Entonces, el crucifijo flotó hacia Rosario, y un nuevo Talismán fue creado. –Mamá, estás bien? -Andrés? Qué me sucedió? –No te preocupes, todo está bien, mamá. Vayamos a casa. Cuando llegaron, Andrea ayudó a Rosario a subir las escaleras. –Cálmate, mamá. Necesitas descansar. –Pero, la fiesta de Año Nuevo…-No te preocupes. Lo haremos nosotros mismos. –Está bien, si tú lo dices, Estaré en mi habitación. Andy estaba preocupada por su madre. –Y si muriera? Y si no estuviera allí para salvarla? Murmuraba con la cabeza entre sus manos. –No te preocupes, Andy. Sólo relájate y disfruta la fiesta, dijo Thomas. -Thomas, como me pudiste escuchar? –Soy un gato. –Ah, Si, lo olvidé. Andy miraba su reloj. –Son las 9:07 PM. Si que pasa el tiempo! Thomas, volveré en una hora, o dos. Necesito poner las cosas en claro. –Pero, pero…-Por favor. Debo aclarar mi mente… Algunas lágrimas cayeron al piso. Andy estaba llorando otra vez. Fue a la puerta principal, y salió. Caminó por la ciudad, y vio que todos estaban muy felices, en sus casas. “Si algo le pasara a mi mamá, hasta me haría matar para que a ella no le suceda algo.”
Entonces, Andy vio a alguien más en las calles. Era Gina. –Gina, por qué estás afuera? –No estoy de ánimo para fiestas. Mi novio me dejó, y estoy deshecha. -Ah. Mi mamá fue atacada, y no pude hacer nada antes que, antes que…-No te preocupes, Andy. Hoy no concordamos con la festividad. –Hey, así es. Estás sola, y yo tengo miedo de estarlo, dijo Andy, sonriendo. –De veras? –Si, rió el muchacho. –Por qué no vienes a mi casa? –Para qué? –Por que hay una fiesta de Año Nuevo que tiene buena pinta. Toda la Pandilla está allá? –Claro. Entonces Andy y Gina fueron a la casa de éste primero. –Andy, dónde estabas? –Sólo caminando, y miren quien vino también. –Hola Gina. Qué hay de nuevo? –Hola chicos. No hay nada nuevo. Entonces, Steve miró el reloj de la casa. -10:12. Aún no es hora. –Bah. No te preocupes. Aún hay mucho tiempo. Entonces, Oliver estornudó con fuerza. –Ah, ah, ATCHOO! –Salud, Oliver. –Gracias chicos. Creo que me resfrié. –No comiences con eso. Es una mala señal, dijo Alex. –Por qué, Alex? –En mi familia, hay una tradición. Si al comenzar el año, estornudas, tendrás problemas en todo el año.
-Si, claro. Es sólo una superstición, dijo Steve. Él no era nada supersticioso.
–Steve, No seas un rabioso, hermano, dijo Oliver. –No es tu problema, gritó Steve. Entonces, Alexandra gritó. Ella odiaba las peleas, y ese era el colmo.
–DETÉNGANSE LOS DOS! –Eh? Alex? Todos la miraban. Su cara estaba de color escarlata, y respiraba rápidamente. –Perdón, pero detesto las peleas. Entonces, el anillo de Alex brilló. –Eh, qué rayos…? Entonces, su Talismán salió.
–Auxilio, chicos! Pero no se pudo hacer nada. Su Talismán desapareció, y ella se transformó en un monstruo. “Oh, rayos.” –Déjenme pelear. Yo debo derrotar a este, dijo Steven. “Ojalá funcione.”-Invoco al Poder del Fuego. Transformación! El monstruo atacó con bolas de fuego. -Oh no, mi casa! dijo Andrea. –Y ahora qué? “Elegido, debes decir esto: Yo llamo al Espíritu del Fuego. Dame la fuerza para derrotar la oscuridad y brillar con la luz del Bien. Después, usa tu Llamarada Galáctica.” “Ojalá funcione” –Yo llamo al Espíritu del Fuego. Dame la fuerza para derrotar la oscuridad y brillar con la luz del Bien. Llamarada Galáctica, ataca! Y el monstruo desapareció con un aullido. –Alex, estás bien? Perdón, normalidad total. Y de repente, todo, incluyendo las cosas totalmente destruidas, estaban como nuevas.
-Dónde está el crucifijo? –Vaya, no lo sé. Entonces todos buscaron el crucifijo de Alexandra. –Lo encontré, lo encontré!, gritó Evelyn. –Cayó debajo del sofá cuando Alex fue atacada. Toma, Steven. –Lo tengo. Entonces, él colocó suavemente el crucifijo en la mano de la chica. El crucifijo comenzó a brillar, y vieron como el Talismán era creado. –Vaya, dijo Evelyn. –Increíble, exclamó Satcha. Todos estaban sorprendidos. Entonces, el Talismán entró al cuerpo de Alexandra, y ella despertó. –Oh, mi cabeza. Qué pasó? –Beryl te atacó, y te volviste en un monstruo. -Oh. La verdad es que no es nada divertido ser un monstruo. Es horrible. –Si, lo sabemos, dijeron Andrea y Benjie a la vez. –Por qué lo saben? Preguntó Jason. –Beryl me atacó, y me convertí en un monstruo, pero Benjamin me ayudó. –Je, je, dijo Benjie, su cara del color de la grana. –Y tenías medio Talismán? –Si. Miren. Entonces, Andrea y Benjie sacaron sus Talismanes, y los juntaron. –Beryl también me atacó, y Andrea me salvó esa vez, con ayuda de Thomas y Ryan, dijo Benjie. Las mitades se unieron y todo el Talisman brillaba como un diamante. -Vaya! El Talisman de la Sabiduría!
Entonces, alguien, que estaba sospechando sobre el secreto de Andrea estaba completamente seguro sobre lo que buscaba. “Si revelo el secreto de todo el mundo se reirá de ella.” Era Steve. “Pero primero, debo asegurarme muy bien.” Pero, Andrea sabía que alguien trataba de averiguar su secreto. En ese momento, ella estaba hablando con Benjie. –Benjamin, creo que alguien sospecha de mi.
–Y? –Dame un minuto, si? Tengo que ver la comida. Entonces, Andrea corrió a la cocina. Ella miró en el horno. El jamón estaba casi listo. –Bien. Entonces, ella vio algo. Eran un gato negro. -Ah? Estás solo? –Perdón, está Satcha aquí? –Dios mío, otro gato que habla. –Me llamo Raven. Soy amigo de Satcha. –Iré por ella. Satcha, tienes visita. –Qué? Oh, hola, Raven. –Hola Satcha. Vine a visitarte. –Sabes que no vivo aquí, Raven. Tú ya sabes donde vivo. –Si, pero Yosemite me dijo que estabas aquí. –quién es Yosemite?, preguntó Andrea. –Yosemite es un amigo mío, dijo Satcha. -Ah, ya entendí, dijo Andrea.
XVI
Entonces, eran las 11:30 PM. Toda la comida estaba lista. Tom y Andrea habían cocinado aquella noche. Andy y Gina decidieron estar con la Pandilla. Oliver, Steve, Benjie y Jason empujaron los muebles contra las paredes. Alex encendió la radio, y la sala se volvió en una pista de baile. Todos bailaban, hasta Steve, quien no era muy adepto a ello. Claudia no bailaba, con el pretexto de no saber bailar.
– No sé bailar, chicos. Lo siento. –Ah, vamos Claudia, te enseñaré, dijo Marianne. –De veras?, ella preguntó. –Si. Es fácil, agregó Oliver. –Tú sabes bailar, Oliver Atton? Exclamaron todos. –Pues, un poco. Es fácil. –Pues, así parece, dijo Evelyn, quien estaba bailando con él. –Ah, así es mucho mejor. Mientras todos bailaban, Ryan miró el reloj. -11:38, chicos! Hay que estar atentos!
Entonces, Tom, Andrea y Andy colocaron la comida en la mesa. Jamón, costillas de cerdo, salsas, arroz, ensalada, vegetales al vapor, ensalada de patatas, puré de patatas, postre y todo estaba humeante. Y Steve sacó el paquete del Festival. –Hey, chicos, aquí viene! Entonces, una lluvia de golosinas cayó sobre los demás. –Steve, eres un genio! –De veras? –Sin duda. Entonces, Oliver tomó una barra de chocolate, y la abrió. –Pues, miren esto! Este chocolate es blanco con negro. –Mi favorito, replicó Tom. –Oliver, no comas nada, o no podrás comer la cena de Año nuevo. –Tom, no comiences. No eres mi mamá! Todos se rieron con ese comentario. –Ay… Oliver se sonrojó. Entonces, Steve miró el reloj. –11:45. –15 minutos más, dijo Alex. –Los últimos minutos del siglo, agregó Carol. Todos bailaban otra vez. Tom y Carissa bailaban, Steve no, Benjie y Andrea eran una buena pareja (Perdón. Son!). Andy y Gina hablaban del Karate. Jason y Carol bailaban juntos también, a pesar de que Carol es mayor que el chico. Oliver aún bailaba con Evelyn. Ryan jugaba con los gatos. Alex estaba cansada, pero bailaba.
-11:50!, exclamó Claudia. Y todos dejaron de bailar. Alguien apagó la radio. Todos tenían los ojos fijos en el reloj. Las manos de Andy sudaban. Steve estaba algo inquieto. Marianne sudaba frío. Claudia se retorcía de los nervios. Benjie apretaba la mano de Andrea tan fuerte, que ella le dio un codazo en sus costillas. –Ay! Tom y Carissa estaban tan concentrados, que parecían estatuas. 11:55, nadie hablaba. 11:57, Los dientes de Ryan castañeteaban, la cola de Satcha se movía bruscamente, y Thomas tragó saliva. 11:58, Jason bostezó, Gina jugueteaba con su anillo y Oliver se mordió el labio para no bostezar. 11:59 y 55 segundos, y Evelyn miraba por toda la casa. 11:59 y 47 segundos, y Alexandra se rascó las manos. 11:59 y 30 segundos. Todos estaban nerviosos, y algo rascaba en el fondo de sus gargantas. 11:59 y 20 segundos, y Ryan murmuró algo. 11:59 y…
-DIEZ, NUEVE, OCHO, SIETE, SEIS, CINCO, CUATRO, TRES, DOS, UNO, FELIZ AÑO NUEVO!, gritaron todos. Se repetía la frase una y otra vez. Y Benjamin besó a Andrea, mientras nadie los veía.
Entonces, todos comieron la cena que habían preparado Andrea y Tom. Oliver, como siempre, comió mucho. La cena estaba muy apetitosa. Todos repitieron, hasta Gina. –Yo no lo sé, pero está tan sabroso, que rompí mi dieta. –No lo creo!, dijo Oliver, quien ya lo sabía. Entonces, después de la cena, bailaron y bailaron hasta la madrugada. Estaba muy oscuro afuera, y nadie se atrevía a salir. –Andy, ayúdame. Entonces, Andy y Andrea sacaron unas colchonetas –Por qué no se quedan hoy, y se van en la mañana? –No está mal. Entonces todos ayudaron a acomodar las colchonetas. Oliver dormía con la boca abierta. Tom y Cari tenían que compartir su colchoneta. Benjie dormía al lado de Andrea, y estaba tan cerca, que incluso podría besarla. Steve se cubrió la cabeza con la frazada. Claudia y Marianne también compartieron. Alexandra se estaba helando. Los gatos dormían entre Andrea y Benjie.
Horas más tarde, Andrea se levantó. “Si Tom me ve, me matará.” Ella comenzó a hacer el desayuno. Entonces, un aroma agradable llenó la casa, y Oliver se despertó. –MMMMMMmmm. Algo huele bien. Los demás se despertaron.
–Despierten, o se les enfriará el café!, gritó Andrea. Todos corrieron a desayunar. –A comer!, dijeron todos. –Vaya, está sabroso, dijo Steve. –Gracias, replicó Andrea. –Me levanté antes que nadie, e hice el desayuno. Satcha, Thomas, Diane y Raven comieron de las tazas de Thomas y Diane. –Mmm, ésto es delicioso, dijo Raven, quien se alimentaba de sólo ratones. –Ya ves lo malo de ser un gato callejero, dijo Thomas. –Meooow, agregó Diane, quien lo entendía. –Traduce, por favor, dijo Satcha. –Dijo que así es. Diane es hija de gatos callejeros, dijo Thomas. Diane era su mejor amiga. –Oh, dijo Raven. –Yo siempre he comido ratones. –Ah, comprendo.
-Haz que te adopten, dijo Thomas. –Los gatos son mascotas populares. –De veras? Preguntó Raven. –Meeow, dijo Diane. –Traduce, dijo Satcha. –Dijo que sus hermanos y hermanas también fueron adoptados. Entonces, Diane trataba de pararse en dos, como los demás. –Qué rayos crees que haces? Preguntó Thomas. –Meow, prroow, mew, meoow, dijo ella. –Qué dijo?, preguntó Raven. –Quiere ser como nosotros. –Pero si es una gata común! dijo Raven. –Intentaré algo, dijo Satcha. –cómo es el conjuro?, ella murmuró. –Lo recuerdo!, dijo Thomas. –OP IKTAYIRO YIT TZE YAHOMIHIYAD. NAOKO, MIATO HOMINIDAE! Y para sorpresa de todos, Diane brillaba con una luz blanca. –Cómo te sabías el conjuro? Preguntó Satcha.
–No eres la única que se reúne con los H.A.C, replicó el gato siamés. –Miren! Dijo Satcha. Entonces, Diane aterrizó en dos patas. –Diane!, exclamaron los gatos. Entonces, Evelyn entró a la cocina. –Qué pasa aquí? Preguntó. –Nada especial, dijeron Thomas, Satcha y Raven. –Hola Evelyn, dijo Diane. Tenía una voz muy dulce. –Diane, qué te pasa? exclamó la chica. –Nada, dijo Diane. –Bueno, es grandioso ser como tú, Thomas, dijo. –Diane, No lo creo. –Por favor, quiero cambiar mi nombre, dijo Diane. –A cuál?, preguntaron todos. –A Diana. Si, dijo Diane, o mejor dicho, Diana.
Entonces Evelyn alzó a la gata, y corrió al comedor. –Chicos, chicos, miren! Diane, digo, Diana puede hablar! –Bromeas? dijo Steve. –Claro que no, ella replicó, enojada. –Entonces, demuéstralo, dijo Benjie. –Diana, quien acabó de hablar? Dijo Evelyn. –Fue Benjie, replicó la gata. –Hola. Me llamo Diana Piedrahita. –Pues, ahora qué tienes que decir Steve? Preguntó Oliver. –No molestes, dijo Steve, y golpeó a Oliver en su cabeza. –Ay! -Chicos, chicos, no riñan!, dijo Ryan. –Si, deténganse los dos, dijo Andy, de mal humor. –De acuerdo, pero si Steve no me molesta más, dijo Oliver. –Está bien, tú ganas, se quejó Steven. –Ayúdenme a arreglar la casa, si? dijo Andrea. –Claro, Dijeron algunos de la Pandilla. –Ay, no! Dijeron otros. –Vamos chicos, está es la casa de Andrea, dijo Benjamin. –Mmm, aquí me huele sospechoso, dijo Marianne. –No molestes, dijo Benjie, sonrojándose. –Admítelo! Se burló Carissa. –No es cierto, Benjie replicó desafiante. Eso lo sacaba de casillas.
–Hey, Steve, necesito tu ayuda. –Qué? –Podrías colocar esas colchonetas allá arriba?, preguntó Andrea. –Que lo haga otro, respondió él, y trató de irse, pero no se podía mover. –Qué pasa aquí? Preguntó Steven, algo asustado. Andy lo miraba fijamente, con un brillo extraño en sus ojos. –Está bien, está bien, te ayudaré, dijo Steve. Él trabajaba para ayudar a su familia, pero aún tenía sueño. Después de un rato, las colchonetas ya estaban en la parte alta del armario. Las otras colchonetas iban en la parte baja, y Andy y su hermana guardaron las que faltaban con ayuda de Oliver y Claudia. -Vaya, esto cansa!, dijo Oliver, quien estaba cansado por empujar las colchonetas hasta el fondo del armario, con ayuda de Andrea, Andy, y Claudia.
Entonces uno por uno se fueron. Steve, Jason, Gina, Alex, Carol, Claudia, Carissa, Tom y los demás se iban. Entonces, sólo Benjie, Evelyn, los Gemelos y los gatos estaban en la casa de los Gemelos. –Bueno, debo irme. Además, creo que el Sr. Frank debe estar preocupada, dijo Benjie. –Bueno, nos veremos, dijo Andy. –Iré contigo, dijo Andrea. –Yo también quiero ir, dijo Evelyn. –Irás después, dijo Andrea. –Debo hablar de algo importante con Benjamin. Andy y Evelyn los miraban sorprendidos. “Qué habrá entre ellos”, Pensaba Andy. “Qué le pasa a Andrea?” pensó Evelyn también. –Vamos Andrea, tengo que llegar lo más pronto posible. –Si. Entonces los dos jóvenes estaban caminando hacia la casa de Benjamin. No se dieron cuenta de que alguien los seguía. Era Mara. “Debo traer de vuelta a mi esclavo”, pensaba esta pelirroja malvada. –Hey, Benjie, presiento que alguien nos sigue. –Si? –Alguien que sólo trae problemas.
Entonces Benjie miró atrás, y se arrepintió de haberlo hecho. –Mara! Andrea, corre! –Tú también. –Ven acá, esclavo. –Tienes que atraparme primero, idiota. Y los chicos comenzaron a correr. Entonces, Andrea y Benjie dieron vuelta a la izquierda, pero Mara se fue en línea recta. –Que suerte que ella no tenga razón, dijo Andrea. –Shh, susurró el muchacho, diciéndole que se quedara callada. -Si, ella susurró. Cuando la voz de Mara no sonó más, corrieron hasta llegar a su destino. –Gracias por todo, Andrea, dijo Benjie. -No. Yo debería agradecerte todo, Benjie, replicó Andrea. –Cuando llegué aquí, quería regresar a Colombia, pero gracias a la Pandilla, y más que todo a ti, nunca fui tan feliz. –Espero que el tiempo vuele, por que no soporto la idea de no estar contigo.
Entonces Andrea agachó la cabeza, y su sonrisa desapareció. –Qué pasa, Andrea? –No quiero estar tan, tan, tan sola Benjie. Aunque Oliver y los demás son buenos amigos míos, excepto Steve, sabes que no es lo mismo. –Tienes razón. Mientras esté en Alemania, estaré pensando en ti. Ah, y olvidé algo, dijo Benjamin. –Dame un minuto. Entonces él subió las escaleras a toda velocidad, y entró a su cuarto. –Dónde está? Se preguntaba a si mismo mientras sacaba todo de su armario. –Ajá! Lo encontré!, murmuró. Entonces bajó las escaleras, y regresó a la sala. –Toma, es para ti. Era de mi abuela materna, explicó. –Benjie, es hermoso. Era un brazalete, de oro y plata, con piedras de ámbar. –La mamá de mi mamá la tenía, y mi mamá la heredó. Como no tengo hermanas, hablé con mamá, dijo que lo puedes tener. Ahora eres parte de mi familia. –Increíble, dijo Andrea. –Ahora me siento más cercana a ti.
Cuando salieron, alguien los esperaba. –Ahora, Guerreros, denme los Talismanes. –Ya quisieras tú, dijeron los dos chicos a la vez. –Listo, Benjie? –Si. –Invocamos al Poder del Aira. Transformación! –Huracán Galáctico, ataca!, gritaron los dos Guerreros, y Beryl estaba herido. Algo cayó de él. Era el Talismán de la Fortaleza. Y antes que Beryl pudiera cogerlo, Benjie disparó una flecha y atrapó el Talismán. Entonces Beryl trató de recuperar el Talismán, pero una espada lo detuvo. –Ni se te ocurra, Beryl, dijo Andrea, empuñando su espada, con el filo cerca del cuello de Beryl. Benjie desapareció, y Andrea bajó su espada. –Adiós! gritó, dejando a Beryl furioso. –Pagarán por esto, Guerreros, dijo Beryl, quién desapareció de inmediato.
Entonces Andrea fue caminando hacia la calle 12. Entonces, tocó a una puerta, y Steve la abrió. –Ah, hola Andrea. –Hola Steve. Tengo información. Entonces ella le dio el Talismán de la Fortaleza, cubierta con un pañuelo. –Ábrela cuando estés solo, y también se la debes mostrar a Alexandra. –Claro. -Adiós, voy de prisa. Cuando llegó a casa, ella vio que Evelyn estaba en el suelo, con un Talismán flotando sobre ella. –No, Evelyn! Entonces Andrea trató que el Talismán entrara al cuerpo de Evelyn, pero no sirvió. “Lo tengo! El crucifijo” Entonces Andrea colocó el crucifijo sobre Evelyn. Entonces, por medio del crucifijo, el Talismán entró al cuerpo de Evelyn. –Ah? Qué pasó?, preguntó Evelyn. –Ya está bien. Beryl te atacó? –Si, y mi sortija estaba en mi habitación. No me pude teletransportar. Entonces Evelyn comenzó a brillar. –Ya, ya Evelyn. Sólo es un susto. –Me convertí en un monstruo, pero Thomas me salvó, y sin saber, lo mandé contra la pared. –Qué? Thomas se estrelló contra la pared mientras te salvaba? –Si. Evelyn y Andrea buscaron a Thomas. Entonces Andrea cogió a Thomas, se montó en su bicicleta, y pedaleó con todas sus fuerzas hacia la veterinaria.
XVII
Cuando Andrea llegó a la veterinaria, notó que la sala de espera estaba vacía.
–Doctora Johnson, Doctora Johnson, tengo un problema muy grave! –Qué sucede aquí?, preguntó la Dra. Johnson, la madre de Claudia. –Es mi gato, Thomas!, Exclamó Andrea. Entonces la Dra. Johnson tomó al gato, y lo revisó. –Está bastante delicado. Dos huesos rotos y una contusión. Veamos que puedo hacer. Entonces la Dra. Johnson enyesó el brazo y la pierna de Thomas, las cuales tenían un hueso roto, y vendó la cabeza del gato. –Tiene que estar aquí por lo menos esta semana, Andrea. Puedes pagarme cuando se haya curado. –Gracias, Dra. Johnson. Thomas es muy importante para mi. –De acuerdo. Entonces Andrea tomó su bicicleta y se fue a casa. –Hola hermana. –Hola Andy. –Dónde estabas? Preguntó Andy. –En la veterinaria. Thomas está muy enfermo. –Oh, Dios! Está grave? –Bastante. Dos huesos rotos y una contusión. –Rayos. Entonces Andy llamó a Satcha. –Hola, Satcha? Si, soy Andy. Thomas está en la veterinaria, bastante delicado. Qué? Irás a verlo? Está bien, adiós.
Entonces, Satcha corrió hacia la veterinaria, pero alguien la seguía. –Quién está ahí? –Cálmate, Satcha. Soy yo, Raven. –Raven, no me asustes así! –Perdón. A dónde vas? –A la veterinaria. Thomas está enfermo. -Ah. Puedo ir contigo? –Pues, no veo por qué no. Pero entonces, alguien atacó a Satcha y a Raven. Era Beryl.
-Ahora! Y los talismanes de los gatos salieron. –Común, y qué es esto? Es lo que estaba buscando. Bien. Entonces desapareció, y el Talismán de Satcha regresó.
–Raven? Raven! Ella vio al gato, inconsciente. Entonces, una nube lo cubrió, y Raven se transformó en un monstruo. –Oh no! Bueno, debo hacerlo. Invoco al Poder de la Naturaleza. Transformación! Y Satcha se transformó en Guerrera Guardián. –Lo siento, Raven, pero no quiero pelear contigo. Entonces, unos Guerreros Negros la atacaron. –Aaaah, ayúdenme! Entonces, Alexandra corrió a ayudarla. –Hola Satcha. Te escuché. Invoco al Poder del Fuego. Transformación! Alto ahí, monstruo. Ex…-No, espera! Es mi amigo. Entonces, los Guerreros Negros atacaron a Alex.
-Se lo buscaron, Guerreros Negros, exclamó Satcha. Entonces, entre Satcha y Alex, los Guerreros Negros recibieron su lección. –Y ahora él! –Por favor, Alex, no lo destruyas. Es mi amigo. Entonces, más Guerreros Negros atacaron a Satcha, pero el monstruo los detuvo. –AHORA, ALEX! –Si! Yo llamo al Espíritu del Fuego. Dame la fuerza para derrotar la oscuridad y brillar con la luz del Bien. Volcán Galáctico, ataca! Y el monstruo desapareció, quedando tan sólo Raven. –Veamos que puedo hacer, dijo Alex. Colocó su crucifijo sobre el gato, y el crucifijo hizo un nuevo Talismán.
-Eh, qué pasó? preguntó Raven cuando despertó. –No te preocupes, Raven. Beryl nos atacó, pero él había tomado tu Talisman. –Qué? Tenía un Talismán y no lo sabía? Como pude ser tan estúpido?, dijo él. Estaba enojado consigo mismo.
-Raven!, dijo Satcha, quien comenzaba a enojarse. –Cálmate, y ven conmigo, por favor. Thomas está en la veterinaria, y lo voy a visitar. –Pero no impresionarás a la doctora? –Ni siquiera lo sabe. –Te meterás en problemas, observó Raven. –Bueno, Cuando dije que ella ni siquiera lo sabe, dije que ni siquiera sabe que Thomas es mi hermano. Ella ya me conoce, replicó Satcha. –Bueno, vamos. Cuando legaron a la veterinaria, Satcha tocó a la puerta. –Dra. Johnson, está usted aquí? –Vaya, es Sasha –Satcha, Doctora. –Si, eso. –Vine a ver a mi hermano. –Tu hermano? Preguntó la doctora Johnson. –Es Thomas, añadió Raven. –Quién es él? preguntó la veterinaria. –Es amigo mío. Su nombre es Raven. –Ah. Pasen.
Después de la visita, Satcha se fue a la casa de Benjamin, y Raven se fue a su callejón. –Hola Satcha, dónde estabas? Preguntó Benjamin. –En la veterinaria.
–Por qué? No estás enferma, o si? –Yo no. Thomas. –Oh, cielos. –No te preocupes. Lo conozco, y sé que es fuerte. –Ah. A qué estamos hoy, que no me acuerdo? –Primero de Enero, del dos mil uno, para ser exacta. –Vaya, no exageres. Sólo quería saber la fecha, no toda la información, replicó el muchacho, algo enojado. Satcha sintió un olor desagradable. –Huelo a una rata. Entonces ella comenzó a correr, y Benjamin oyó una pelea. Entonces, Satcha regresó, cargando una gran rata negra sobre su espalda. –Que asco! Satcha, deshazte de esto ahora!, gritó Benjie, asqueado. Entonces Satcha fue a la cocina, y botó el cadáver en el basurero. –Era uno de los espías de Beryl. Tú ya sabes que cuando estoy aquí, los roedores no tienen nada que hacer aquí, ella dijo, con un poco de orgullo en su voz.
Más tarde, Benjamin fue a visitar a un amigo, preguntando por un muchacho llamado Eddy. –Disculpa, está Eddy en casa? –Si, dame un momento. Edward, tienes visita!, dijo una señora bajita y gorda, quien era la abuela de Eddy.
–Capitán!, exclamó Eddy, quién tenía el cabello parecido al de Oliver, y dientes largos. Tenía una voz ronca. –Hola Eddy. Sólo vine a hablar algo. -Qué? Preguntó el otro chico. –Aún están Paul, Victor y Johnny en Saint Francis?, preguntó Benjamin. –Si, pero Mara siempre nos molesta, excepto a Victor. -Verás, tengo que ir pronto a Alemania, y el equipo que representará a Newppy es una selección de los mejores jugadores. Mis mejores amigos estarán allí. Debes estar atento a un par de gemelos. Se llaman Andrés y Andrea Ariza. –Correcto. –Por favor ayúdalos, sobre todo a Andrea. Mientras Benjamin decía eso, su ritmo cardíaco se aceleraba. –De acuerdo, capitán. –Eddy, simplemente llámame Benjie. Ya no soy tu capitán. –Ay, perdón, C-c-Benjie. –Y quién es el nuevo capitán? –Paul. Y tenemos un nuevo arquero. Se llama Richard Green. Es muy bueno. –De veras? Bueno, eso era todo. Gracias, Eddy. –De acuerdo, suerte en tu viaje, dijo el otro muchacho.
Mientras tanto, Tom estaba caminando en el parque, cuando se encontró con alguien conocido. – Andy? –Hola Tom. No tienes nada que hacer? –Así es. Estoy aburrido. –Entonces vamos a los videojuegos. –No. Vengo de allí. –Entonces, juguemos fútbol. –No. Me lastimé el pie. Me caí. Entonces Andy notó que Tom cojeaba. –Entonces, ven a mi casa. Andrea está cocinando. Y los ojos de Tom brillaron. –Dijiste...cocinando? La cara de Tom se iluminó. Era un poco raro, ya que Tom, bueno, ya lo saben. Caminaron hasta la casa de Andy. Cuando llegaron, un olor muy agradable llegó hasta sus narices. –Andrea, qué cocinas? Preguntó Andy. –Costillas de cerdo. –Mis favoritas! Exclamaron Tom y Andy, a la vez. Entonces, el timbre asustó a Tom. –Abriré la puerta, dijo éste, quien era el más cercano a la puerta.
Era Steve. –Hola Steve. –Hola Tom, jadeó Steve. Estaba corriendo desde el parque. –Hola, Steven, dijo Andrea, quien salía de la cocina. –No hay tiempo. Beryl está como loco, y atacó a los demás. –Por qué no nos dijiste por telepatía?, preguntó Andy. –Me olvidé de ello. –Es Beryl, o son sólo Guerreros Negros?, preguntó Andrea. -Es Beryl y algunos Guerreros Negross, y él está tratando de encontrar los Talismanes. –Chicos, ya saben qué hacer. –Si! –Invoco al Poder del Agua! –Invoco al Poder del Fuego! –Invoco al Poder del Hielo! –Invoco al Poder del Aire. TRANSFORMACIÓN! Y se teletransportaron al parque. –Detente ahí, Beryl. –Pagarás las consecuencias. –Deja en paz a los demás! –Guerreros Negros, ataquen! –Esperaba este momento, dijo Steve. –Para qué? preguntó Andy. –Para esto! Y Steve saltó alto. Entonces, lanzó algo extraño. Lanzó bolas de fuego y los Guerreros Negros fueron quemados. Andy atacó con sus rayos de hielo, Andrea usaba Artes Marciales, y Tom usaba su Tridente para defenderse.
Entonces Andrea vio a los otros Guerreros. –Oh no!, susurró. Oliver, Marianne, Claudia, Alex, Satcha, Gina, Carol, Jason, Ryan, Evelyn y Benjamin estaban muy lastimados. –Tengo que hacer algo, murmuró la chica. Entonces corrió a ayudarlos. –Son muchos. “Usa la Brisa Curativa.” –Gracias, Saki. Brisa Curativa, dijo Andrea, y los demás se recuperaban. –Quédense aquí, chicos. Tom, Andy, Steve y yo haremos esto. –Está bien, dijo Oliver, quien estaba fatigado. –Listos muchachos? –Si. –Marejada Galáctica, ataca!, gritó Tom, y los chorros de agua atacaron a algunos Guerreros Negros. –Explosión Galáctica, ataca!, dijo Steve y varios Guerreros Negros se volvieron cenizas. –Huracán Galáctico, ataca! Dijo Andrea, y varios Guerreros Negros desaparecieron. –Escarcha Galáctica, ataca!, gritó Andy y los Guerreros Negros fueron congelados. Entonces Andy tomó sus cuchillas, y atacó las estatuas de hielo. El hielo se rompió, y lo mismo los Guerreros Negros.
–Y ahora es tu turno, Beryl. –Eso es lo que creen, y entonces, Andrea vio que Beryl atacaba, y que el ataque iba hacia…ELLA.
Pero algo, o alguien bloqueó el ataque. Era Benjamin. –Benjie!, dijo Andrea. Ella recordó que él se iba muy pronto. –Perdón, Andrea. Traté de salvarte, pero…-Te curé, y sigues lastimándote. No intervengas en está pelea, dijo ella, con lágrimas en los ojos. –No lo soporto más. Talismán de la Sabiduría! Y el Talismán apareció en la mano de Andrea. –Si quieres esto, deberás matarme. –Gracias, dijo Beryl, con una sonrisa malvada. Entonces, el Talismán brilló, y un rayo de luz atacó a Beryl. –Pagarán por esto, gritó éste, y desapareció. –Creo que la luz de los Talismanes lastima a los demonios. –Eso parece, dijo Tom.
Después de que los Guerreros Guardianes volvieran a ser normales, y después de ayudarse, algo muy extraño sucedió. Mientras Oliver, Tom, Andy, Andrea, Benjamin y Jason iban hacia el entrenamiento de fútbol, hablaban de partidos.
-Bueno, no puedo esperar a jugar contra el Meiwa, y contra Steve, dijo Oliver. Eso molestó a Jason, Tom y Andy, quienes eran amigos de Steve. –Personalmente, quiero jugar contra el Saint Francis, dijo Andy, y Benjamin agachó la cabeza.
–Andy, no digas eso, se quejó la única chica en el grupo, Andrea. –No te preocupes, Andrea, dijo Benjie. –Me gustaría jugar contra el Yamabuki. Dicen que venció a Saint Francis 4 a 0, y su as goleador se llama Andy Johnson. –Andy Johnson? Dijo Andrea. –No es aquel chico que sufre del corazón? Debe estar loco. –Y tú, Tom? –Me gustaría jugar contra, contra…cualquier equipo. Soy imparcial.
–Jason, de veras estás ahí?, preguntó Andy. –No he oído nada de ti. –Sin comentarios, replicó Jason. –Típico, dijo Andrea. –Él no … Y Andrea se detuvo en medio de la frase. Entonces, un quejido corto detuvo a los muchachos.
Antes de que alguien reaccionara, Benjamin corrió a atrapar a Andrea. –Andrea!, gritaron los muchachos. Benjamin la sostenía, y estaba bastante alterado.
–Andrea, Andrea, despierta, despierta, por favor!, gritaba. Entonces, entre Benjamin y Andy, la chica fue colocada en el suelo. Andrea se había desmayado. –Llamaré a mi madre, dijo Andy, y corrió hacia el hospital. –Nosotros la cuidaremos, dijeron Tom y Oliver. –Es mejor que descanses, Benjamin. Estás muy nervioso, comentó Jason. –Yo la ayudaré si se despierta. –Está bien, chicos, cuento con ustedes, replicó Benjamin, quien tenía la cara muy pálida aún. Tom le tomó el pulso. –Está normal, eso creo. –Andy se está demorando demasiado, comentó Oliver. –Tiene que ser rápido. –Mi casa está cerca de aquí, dijo Jason. –Podemos llevarla allá. –Buena idea, dijo Tom. –Hagámoslo, agregó Oliver. –Benjie, ya estás mejor?, preguntó Tom. –Eso creo. Llevémosla allí, si es posible. Entre los muchachos, caminaron cargando a Andrea hasta la casa de Jason.
Sonó el timbre, y Sebastián, el hermano de Jason abrió la puerta. –Qué pasa aquí?, preguntó. –No hay tiempo. Llevémosla a mi habitación, dijo Jason. Cuando llegaron a la habitación de Jason, la colocaron encima de la cama. Al fin, Andrea despertó. –Dónde, dónde estoy?, preguntó. –En mi casa, replicó Jason. Mientras, Tom manó un mensaje para Andy. “Estamos en la casa de Jason.” “Bien”. Entonces, Andy llegó, con Rosario. –Jason! Que alegría verte. –No importa. Mira a Andrea. Andrea ya estaba más consciente, y Benjie estaba más calmado. –Déjenme revisarla, dijo Rosario. –Todo está normal. Qué sucedió, Andrea? –Estaba hablando con los muchachos, cuando comencé a sentirme mareada. Entonces, todo se oscureció, y, y… -Se desmayó, dijo Benjie. –Logré atraparla antes que tocara el suelo. -Gracias, Benjamin. Entonces, Andrea se levantó. –Ya estoy bien. Gracias, chicos. –Para qué son los amigos?, replicó Oliver. Tom, Jason y Benjie sonrieron. -Vaya, mamá, perdóname por sacarte del hospital por culpa de un estúpido desmayo, dijo Andrea. -Tranquila, Andrea. Eres lo más importante para mi, replicó su madre. –Y yo qué?, dijo Andy, enojado. –Tú también, Andy, tú también.
XVIII
Más tarde, Andrea, Andy y Benjamin se dirigieron a la casa de los Gemelos.-Aún no me cabe en la cabeza. Por qué te desmayaste, Andrea? –No tengo ni la más remota idea, Andy. Almorcé bien, y estaba bien de ánimo. –Bueno, por qué no vas al doctor?, sugirió Benjie. –Buena idea, replicó Andrea.-No sé qué me sucede, y puede ser una señal de que algo malo me esté pasando. El hecho era que Andrea, a pesar de su asma, tenía una salud envidiable, y Andy también. Entonces, llegaron a la casa de Benjie. -Bueno, chicos, los veo mañana, dijo Benjie. –Nos vemos, respondieron los Gemelos. Entonces, llegaron a su casa. –Ha sido un día difícil, no? –Si, respondió ella tímidamente. Andy notó que su gemela estaba baja de ánimos. –Andrea, estás bien? -Si, lo estoy, dijo ella en voz baja. –Me voy a dormir. –Por qué, Andrea? Tan solo son las seis y media. –Estoy cansada, Andy.
–Hola Andrea, qué sucedió?, preguntó una voz dulce. –Nada, Diana. Thomas está en la veterinaria. –Por qué? –Tuvo un accidente. –No, musitó Diana, preocupada.
Al otro día, Andrea miró su calendario, y vio que solo le quedaban a Benjie dos días más, para su viaje. –Benjie, ella dijo, con lágrimas en su voz. Andrea no pudo evitar llorar, por culpa de su depresión. –No puedo vivir sin él, y se tiene que ir, ella murmuró. En su propia casa, Benjie lamentaba su viaje. –Rayos. Nada será lo mismo, sin Andrea. Debería pasar los últimos días con la Pandilla, y con Andrea.
–Benjamin, baja, por favor, dijo la voz del Sr. Frank. –Qué sucede, Sr. Frank?
–Tu madre llamó. Dijo que debías llevar una joya. Es un collar, con un crucifijo.
–Si, claro. Voy al parque. –No puedes ir. –Por qué?, exclamó el muchacho. –He oído que hay unos pandilleros allá. –Tendré cuidado, Benjie replicó. –Además, me puedo defender. –No saldrás. –Oh, rayos. Entonces Benjie tuvo una idea. –Iré Entonces a la casa de los Gemelos. Está más cerca que el parque, y no hay problemas por allí. –Está bien, si quieres ir, ve entonces, dijo al final el Sr. Frank. Entonces Benjie cogió su bicicleta, y fue a casa de Andrea.
Sonó el timbre, y Andrea fue a abrir la puerta. Sus ojos aún estaban rojos.
–Quién está allí? Preguntó. Su voz aún temblaba. –Soy yo, Benjie. –Pasa.
-Andrea, tus ojos están rojos. –No es nada. –Estuviste llorando. –No, de veras. Desperté así. –Sé que has estado llorando. Tu voz aún tiembla al hablar. Entonces Andrea estalló otra vez. –Llora, Andrea, llora. Tienes que desahogarte, susurró el muchacho. Entonces Benjie oyó pasos, y él se sentó rápidamente en otra silla.
–Hola Benjie, qué hay de nuevo? Era Evelyn. –Hola Evelyn. Estás bien? –Yo si. Diana no lo está, desde que Thomas está en la veterinaria. -Depresión, replicó Benjie. –Está deprimida, ya que Thomas es su mejor amigo. –Igual que Andrea está deprimida, añadió otra voz. –Andy! Exclamaron los tres chicos a la vez.
–Andrea ha estado deprimida desde que dijiste que debías irte a Alemania, Benjamin. –Andy, por qué eres tan duro con Andrea? Preguntó Evelyn, enojada.
–Es la verdad. La escucho llorar cada noche, mientras los demás duermen. –Pero tu habitación está al otro lado del pasillo, dijo Benjie. –Escuchamos mejor que la gente normal, por nuestro asma, dijo Andrea.
-Perdóname si no puedo dejar de llorar, Benjie. Es que eres mi mejor amigo y...
–No te preocupes, Andrea. Te comprendo, respondió Benjie. –Bueno, creo que Andy debería disculparse con Andrea, dijo Evelyn. –Por qué? Preguntaron todos. –Por que ha sido muy duro con ella, y ya lo escucharon. Y Benjie, Andrea y Evelyn miraron de tal manera a Andy, que éste se sonrojó. –Ay. Está bien. Andrea, Perdóname por ser un idiota contigo. Podrías perdonarme? -Si. Además, eres mi hermano favorito. –Andrea, soy tu único hermano. –Por eso, dijo ella. Entonces todos se rieron. Al terminar de reírse, ya tenían que irse a práctica de fútbol.
–Hey, ya es hora de ir a práctica de fútbol, dijo Andy. –Tengo que parar un momento en mi casa. Debo buscar mi maletín, dijo Benjie. –De acuerdo. Evelyn encárgate de la casa, dijo Andrea. Andy tomó el maletín de Andrea y el suyo, y salieron.
-Andy, revisaste si mi inhalador está en mi maletín? –Por supuesto. Entonces, ellos pararon en la casa de Benjie. Esperaron, y Benjie salió corriendo, con su maletín, negro. El maletín de Andy era azul y amarillo, y el de Andrea era azul y blanco. Cuando llegaron, sólo había llegado Tom, quien vivía cerca. –Hola chicos, dijo Tom. –Hola. Qué hay de nuevo? –Ah, nada aparte de que fui el primero en llegar, replicó. Entonces, llegaron Oliver y Manuel. –Hola muchachos, dijo Oliver.
–Hola, dijo Manuel, quien no sonreía mucho. –Roberto aún no llega, comentó Andrea. –Bueno, él salió de mi casa media hora antes, dijo Oliver. Roberto Zedinho, un ex-jugador de la Selección Brasileña de Fútbol, vivía en la casa de Oliver. Entonces, los demás integrantes del equipo llegaron. Bruce, Jacob, Bryan, y los demás lograron llegar. -Hola, dijeron los otros. –Y el entrenador? Preguntó Jacob. Era más bien alto, de cabello liso y buena técnica. –Aún no ha llegado. Bien muchachos, a practicas, dijo Andrea, quien además era la entrenadora suplente. Todos estaban ya con el uniforme, excepto Andrea, que sólo tenía la camiseta del uniforme, y un pantalón de sudadera. –Andy, usa ya el inhalador. Benjie, deja tus guantes en el maletín. Arturo, ten cuidado con tus lentes. Están listos?, gritó Andrea. –SI! Respondieron los demás.
-Así que el Newppy es entrenado por una chica? Preguntó alguien. -Miren, es Jack Morris y su equipo, los Niños Traviesos, dijo Jacob. Entonces Roberto llegó. Era alto, de cabello castaño y siempre usaba lentes oscuros. –Hola muchachos. Traje a este equipo para que practicaran. Andrea, gracias por animarlos. Ahora tienes que prepararte. –Si, ella dijo, confundida. Entonces ella se fue a los vestidores. Su camiseta tenía el número 18, y Andy el 13. Ella salió, y comenzó a calentar.
–Arturo, no jugarás hoy. –Oh, rayos. Era el peor jugador en la faz de la Tierra
–Bien, están listos, amigos? Gritó Oliver. –Si! Gritaron los demás. –Bruce, serás un defensa hoy, y Andrea, tú atacarás, said Roberto. –Está bien, dijeron los chicos.
Roberto pitó, y comenzó el partido.
Jacob le pasó el balón a Oliver, y él comenzó a comandar el ataque. Entonces, un contrario trató de quitarle el balón a Oliver, pero él le pasó el balón a Manuel, quien se lo dio a Andy. –Bien, Andy, dásela a Tom! gritó Oliver. –Si. Entonces Andy le pasó el balón con tal fuerza, que nadie se atrevió a marcar a Tom. –Tom, muéstrales que Andrea es tan buena como los demás! Gritó Andy. –Si. Andrea, dispara!, Tom exclamó, y le pasó el balón a Andrea, quien era más rápida que el jugador que la marcaba. –Toma esto, Chico Travieso. Ella disparó el balón hacia arriba. –Bah, ni siquiera sabe disparar, se rió Jack. Una sonrisa salió en la cara de Andrea. –Ya verás, ella murmuró, y disparó su temido Tiro del Fénix. –Qué? Gritaron no sólo los del otro equipo, si no que los amigos de Andrea. El balón iba como una saeta, el arquero se lanzó, trató de sacar el balón, no lo logró y el balón casi rompe la red. –Si!, ella dijo. Todos, menos Benjie, estaban sorprendidos de ver tal disparo, hecho por una chica. Incluso Roberto Zedinho y Andy, su propio hermano estaban mudos. –Gol para Newppy, dijo Andrea. –Eh, qué sucede aquí? Están sorprendidos por que marqué un gol, o qué?
-Gran gol, gritó Benjie, desde su arco. –El partido aún no termina. Ganémoslo!, gritó Andrea al equipo, y al fin, reaccionaron. –Buen tiro, Andrea, dijo Oliver, con una sonrisa en su cara. –Si, excelente, agregó Tom. Los demás asintieron. Entonces, el otro equipo comenzó a atacar. –El partido comienza ahora, chicos. Venzámoslos, gritó Jack Morris a su equipo. –Yo no lo creo, dijo Manuel, y le quitó el balón a Jack con facilidad. -Jacob, pásala! –Si! y Jacob se la pasó a Bruce, quien se la pasó a Tom. Tom corrió con el balón, pero un muchacho del otro equipo le cometió una falta. –Aaaah, gritó Tom, antes de caerse. –Tom, estás bien? Preguntó Andy. –Si, eso creo. Roberto concedió un tiro libre. –Quién disparará? Preguntó Tom. –Déjenme a mi, gritó Benjie, corría desde su portería. Pero Andrea lo detuvo. –No lo creas, respondió ella. -Oliver tiene el mayor porcentaje de goles. Quieres hacerlo? –Si. El silbato sonó, y Oliver disparó. El balón voló sobre la barrera, entre la manos del arquero, y anotó un tanto. –Buen tiro, Oliver!, dijo Andy.
-Ganémosles, chicos, dijo Jacob. –Si!, exclamó Andy. Volvieron a correr. Los Niños Traviesos estaban bastante cansados, y también lo estaban los del Newppy, pero Andrea les dio una inyección de energía. –Ánimo chicos, mostrémosles la fuerza que poseemos! Oliver le pasó el balón a la chica, quien se lo pasó a Tom.
-Tom, pásamelo!, gritó alguien. Benjie estaba a la ofensiva también. –Aquí va, Benjie! Y Benjie disparó con tal fuerza, que golpeó en un poste. Entonces, Andy recuperó el balón, y disparó, pero rebotó otra vez. Entonces Andrea tuvo una idea. –Andy, recupera el balón, y dáselo a Oliver, gritó ella. –Si. Entonces Andy tomó el balón, y se lo pasó con rapidez a Oliver. –Oliver, a Manuel! –Claro! Y Oliver usó su chilena para pasarle el balón a Manuel. –Manuel, dispara! –Si. Manuel disparó con toda la fuerza de su pierna derecha, y el portero no pudo hacer nada. -Gol!, gritaron los chicos. –Se acabó el partido. Newppy gana tres goles a cero, anunció Roberto. –Fue un buen partido, dijo finalmente Jack Morris. –Aunque nunca podré borrarme el gol de esa chica. Fue asombroso. –Si. Andrea, como pudiste hacer ese disparo?, preguntó Manuel.
-Eh, He hecho este disparo desde que era pequeña. Todo el mundo dice que tengo la misma habilidad que un muchacho de mi edad, aunque no soy tan buena como Andy, reconoció ella. –Tienes una gran técnica, dijo Roberto. –Tienes la habilidad para estar en la Selección del Newppy, dijo otra voz. Era Shiroyama, el director del equipo. –Sr. Shiroyama!, exclamó Andrea. –Vi el partido, para ver quiénes serán los candidatos para la Selección. Oliver Atton, Tom Misaki, Manuel Robledo, Benjamin Price…-Espera, no podré jugar, interrumpió Benjie. –Estarás aquí para Junio, no? –Eso creo. –Entonces si puedes. –Andrés y Andrea Ariza. La práctica es el 24 de Abril. Gracias. –Bien, estaremos allá, dijo Manuel. Pero alguien estaba muy, muy preocupado. “Y qué haré yo? Tendré que irme en dos días.” Y alguien más. “Cómo practicará, si no va a estar aquí? Y cómo será elegido, si no podrán ver su habilidad?” –Terminó la practica!, dijo Roberto.
–Hoy fue una práctica dura, comentó Andy. –Pero fue divertida, dijo Oliver, sonriendo. –Si, said Benjie. –Sólo dos días más, musitó Andrea tristemente.
–Andrea, qué sucede? preguntaron Tom y Oliver a la vez. –Eh, nada, chicos. Es que en dos días, uno de nosotros se irá, replicó la chica.
-No lo entiendo, dijo Oliver. –Estás preocupada por que Benjamines va a Alemania? –Si, respondió Andrea. –Es mi mejor amigo, y no puedo estar más que preocupada. Me voy a casa, chicos. No voy a celebrar con ustedes. Entonces tomó otro camino, arrastrando los pies. Entonces se chocó con alguien. –Qué rayos..? –Oh, perdón Andrea, fue mi culpa. –Carol! Tú por aquí? –Si. Sólo estoy caminando. –Entonces podrías acompañarme. Estoy baja de ánimos. –Por qué?, preguntó la chica de cabello rubio. –Benjie se va a Alemania, respondió la chica de la larga trenza. –Oh, lo siento. A dónde vas? –A casa. Me voy a casa, Carol. –Está bien, entonces nos veremos en el colegio mañana, dijo Carol. –Qué? Regresamos al colegio mañana? –Pues, si. –Gracias, dijo Andrea amargamente. Cuando Andrea llegó a su casa, no había nadie, ni siquiera Diana. –Rayos, estoy sola, murmuró. Subió las escaleras, y entró a su habitación. Su habitación era bastante grande, y a ella le encantaba. Un escritorio con su computadora, otro, para dibujar, su cama, un armario y una biblioteca. -Grandioso. Primero, Benjie se va en dos días, y ahora, Estoy sola. No podía pensar con claridad, por su cansancio. –Rayos. No sé que hacer. Debería ir al aeropuerto, o debería quedarme aquí? Pero ella se quedó dormida.
Andrea estaba profundamente dormida, cuando alguien abrió la puerta. Una figura alta entró a su habitación. Se acercaba más y más. Andrea aún estaba dormida. Se aceraba más y más, y alzó a Andrea. Entonces, otra persona quitó las cobijas . Quien alzaba a Andrea la puso sobre la cama otra vez, y la cubrió con las cobijas. Ella se movió entre sueños. –Apaguen la luces, ella murmuró, aunque la única luz encendida era la del pasillo. –Déjame aquí, susurró una voz. –Está bien, dijo otra. Entonces, se cerró la puerta de la habitación, y la luz de la luna llenó la habitación. –Qué pasa? Preguntó una voz cansada y quejumbrosa, la voz de Andrea. –No te preocupes, respondió una voz suave. –Pero, pero, susurró la chica. –Está bien, Andrea, respondió la voz. Andrea aún tenía los ojos cerrados, y los abrió.
Quien estaba allí, era quien la deprimía con su ausencia. –Benjie, susurró Andrea. Él la calló suavemente. Ella asintió con su cabeza. –Sólo vine a decirte algo.
–Qué? –No importa dónde esté, siempre estarás en mi corazón, siempre. –De veras? –Si. Es una promesa. Y te prometo que si vuelvo de Alemania, Nunca más te dejaré sola. Y el muchacho selló la promesa con un beso, como lo que era, un muchacho que sabía querer.
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