Pienso y siento en ti…
en el brillo profundo de tus ojos,
en la sonrisa franca de tu alma…
Pienso y siento en ti…
por haber abierto las puertas de la Esperanza,
por dejarme ser, aunque solo fuera un instante
el fulgor llameante del Amor,
por decirme, con todos los sentidos de tu ser…
¡Te quiero!
Pienso y siento en ti…
la añoranza de poder ser libre,
de poseer la libertad soñada
de, acaso, sin saberlo, abrir las alas del sentir
y acogerte entre ellas,
abrazándote, sumiso, en el Amor.
16 - I-1995