Llegará un día, en el que juntos los dos,
al contemplar, amaneciendo, una flor,
abramos nuestros corazones al Amor…
Llegará un día sin palabras,
dónde solo el sentir exista
para poder hablar
de corazón a corazón…
Llegará un día que al rozar
mi piel con la tuya
destellos de Luz
surjan de esa unión.
Y podamos cabalgar a lomos del Viento
flotando por encima de las nubes y el Tiempo,
rumbo al interior de nosotros mismos.
llegará un día,
que juntos, unidos, abramos las puertas del Infinito
y entremos, cogidos de la mano,
en la Mansión del Amor.
20-XII-1994