A veces, cuando en la noche, noto tu presencia,
quisiera ser Viento para seguirte raudo
y rodearte acariciando tu piel.
A veces, cuando en la noche, hablo contigo,
recordar y absorber el aroma de tu cuerpo
yo quisiera…
A veces, cuando en la noche, la Luna blanca
luce en el cielo
recuerdo el brillo de tu rostro…
y te nombro en susurros.
A veces, cuando en la noche, solo,
cuento las estrellas del firmamento
deposito un beso en cada una
para que cuando las mires
sientas mis labios sobre los tuyos…
A veces… ¡Siempre!
Darte, de corazón a corazón,
el último aliento de amor que poseyera…
20-XII-1994