Es un poema abierto en el centro del pecho,
Escrito en el corazón,
Y es para ti, hijo que vas creciendo.
Algún día, leerás, tal vez estas páginas,
Y mirarás sorprendido a dos personas que te aman.
Y harás preguntas y obtendrás respuestas.
Pero mientras tanto, desde tu alma inmortal
Ayúdanos en el camino de la Vida.
Porque tu, yo, Amparo, estamos unidos por vínculos de Amor
Y has venido a aprender de la Vida.
Nosotros aprenderemos de ti y contigo…