Vendaval de Vientos etéreos
que levantas tiempos yertos.
Vendaval de adioses idos
como fuego llameante añoras...
¡Ahora, ahora!¡Aquí, aquí!
No hay más tiempo ni devenir...
ya viene el tiempo de la unión
sin distancia, no hay distancia.
Cree la rosa ser la flor más hermosa.
Se mira a sí misma
no ve a nadie ni a nada.
Y ese pequeño pájaro, casi afónico,
aletea presuroso llamando al Viento.
¡Viento!¡Viento!