Tres Vientos unidos, girando y girando.
Tres Vientos amigos, exhalando, exhalando...
Tres manos, seis manos unidas en círculo de fuego.
De mi pecho a tu pecho, de mi aliento a su aliento.
De mi deseo a tu querer queriendo.
De su Amor amados somos-seremos.
Qué serena semblanza, en la ancianidad ¿recuerdas?
Mi mano en tu hombro, encanecido por la edad y la vida
y esa alegría que el haber estado aquí
aprendiendo a vivir...
Desde el Silencio del Valle
resuenan los cánticos,
ese Valle profundo, poblado ya de vida creciendo.
Y las Montañas se elevan cada día
y tu mirada se vuelve más brillante cada día.
Cada día, Amor, cada día
que pasamos los dos-tres tratando de beber
el aire que es Viento.
Y son mil palabras aturulladas en e paladar...
Dejar ya...
Esperar...