
Aunque los productos de Google suelen pasarse largo tiempo con el apelativo beta, como es el caso de Gmail que lleva varios años con él, con Google Chrome ha sucedido todo lo contrario. Pocos meses después de su presentación, e incluso antes de los previsto, pierde ese sufijo.
Tras catorce actualizaciones desde la primera versión, Google Chrome se hace oficial y llega con algunos cambios que se basan, sobre todo, en la velocidad de ejecución y en la estabilidad, dos factores básicos para que el navegador de Google pueda competir en un terreno tan complicado.
