SIGLO XXI : EL SIGLO DEL DERECHO AL
MEDIO AMBIENTE
¿Conservacionismo o el llamado al regreso de la Naturaleza?
¿Movimiento hippie y flowerpower? ¿La imaginación al poder?
No. Son los Artículos 41 y 43 de nuestra Constitución, y el
inciso 17 del artículo 75. Las leyes existen, no hacen
falta más leyes; hay que aplicarlas, con más leyes nada se
resolverá. La Constitución nos protege, no hace falta
un daño patrimonial para accionar. La Constitución protege
derechos sin contenido económico. Esta es una invitación a leer
estos artículos, antes -preferentemente- o después de esta
nota. Constitución
Argentina, Art.41,43,y 75 inc.17
En nuestro país el sector público se dedicó a la explotación
de los recursos naturales {Parques Nacionales fue la excepción},
esto es algo que debe cambiar, urge cambiarlo. El Estado y los
ciudadanos deben tomar la Constitución en la mano y hacerla
respetar.
La política ambiental no sólo debe prohibir, sancionar y
controlar, debe adelantarse y decidir cómo se integran los
procesos tecnológicos, decidir cómo será el
"crecimiento". Debe gestarse como un sistema de
permanente evaluación del medio ambiente.
La comunidad debe informarse y tomar conciencia -Constitución
de Panamá, Cuba y Brasil. Todos debemos entender
que el desarrollo dominante se opone al medio ambiente, se opone
al sistema jurídico ambiental vigente, se opone a la democracia.
La ley sola no puede enfrentarse a este sistema de desarrollo
depredador, la ley por sí sola no cambia la realidad. Se debe establecer
la supremacía del interés público de la sociedad por
sobre el interés público del Estado y del interés individual.
Hay que atacar el enfoque individualista que predomina en esta
sociedad. Identificar la salud con un medio ambiente sano,
el derecho social a la salubridad del ambiente como condición
esencial para el desarrollo de cada individuo. Instalar
la acción pública como herramienta para lograr un
acceso colectivo a la justicia, transformándola en el mejor
elemento de control social sobre las actividades depredadoras.
El Proyecto Lemu es un
movimiento creador de conciencia solidario con la Naturaleza:
presencia activa, participación directa, seguimiento crítico de
la acción pública y privada, educación y divulgación sin
descanso. De esta manera se fuerza el cambio de la actitud social
que debe enfrentar a los intereses económicos y al Estado
ineficiente personero de esos mismos intereses. Ningún poder
puede atribuirse la propiedad del medio ambiente {"Todo
habitante de la Nación tiene derecho para accionar y legitimar
su calidad de obrar, en juicio, en defensa del interés ambiental
general" -Guillermo J. Cano}. El Proyecto Lemu es un
movimiento que defiende la democracia. Intenta armar intelectual
y participativamente a la sociedad, ya que sin información no
hay democracia, sin información nadie conoce sus derechos y las
obligaciones de los gobernantes. Lucha contra la pobreza, el
deterioro ambiental es pobreza. Promueve un estado
de alerta permanente ya que las empresas, grupos,
corporaciones, y todos los nombres que adquieren para arrasar y
talar bosques, quiebran y reaparecen con un nombre distinto, que
quiebra y vuelve a aparecer, con el visto bueno y la vista gorda
de las autoridades de turno. NO A LA TALA. La Naturaleza
se tomó millones de años en conseguir un equilibrio frágil y
sutil, esta idea de desarrollo lo modifica en forma ciega y
brutal, con violencia. Tenemos que "parar la
pelota" por unos segundos de la historia. Hubo generaciones
que reclamaron por los derechos civiles y políticos. Luego otras
reclamaron por los derechos sociales y culturales. Son los que
nos prepararon el terreno para exigir un medio ambiente sano para
todos, derribando límites e intereses nacionales.
El siglo XXI debe ser el siglo del Derecho al Medio Ambiente, el
único que podrá detener la amenaza más importante que ha
tenido la humanidad. Porque se trata de vida, de la existencia
como especie, no lo podemos dejar en manos del mercado. Hay que
combatir estas despóticas y antidemocráticas "leyes"
del mercado que provocan miseria, desempleo, poca cultura y mala
educación, problemas de salud y de vivienda, de justicia, porque
son estas "leyes" las que fabrican el modelo
desenfrenado que hay que detener y derrotar.