Opinión de La Prensa 26/julho de 1996
El desempleo
Uno de los problemas a que se enfrenta la mayoría de las economías
desarrolladas y
subdesarrolladas en el mundo es el desempleo. Las causas y soluciones a
ese problema han sido de
las más estudiadas por los economistas desde la década de
los 30.
La teoría keynesiana tenía objetivo fundamental reducir el
desempleo. Su receta consiste en un
aumento del gasto público que genere ''demanda agregada'', reactive
la economía y aumente los
empleos. Ese planteamiento aparentemente funcionó durante muchos
años a corto plazo, legitimó los
desequilibrios presupuestales y desembocó en lo que se conoce en
la década de los 70 y 80 como
''la era de la inflación''.
El uso reiterado del gasto público como creador de empleos llevó
también al fenómeno llamado
''estanflación'' (inflación con desempleo). A estas alturas
la mayoría de los países desarrollados tiene
como objetivo principal reducir los déficit presupuestales creados
bajo la justificación de las teorías
keynesianas.
El problema del desempleo, según el Premio Nóbel Gary Becker,
tiene sus principales causas en los
fuertes impuestos, cuotas y cargas a las empresas sobre las nóminas
con el objetivo,
paradójicamente, de crear seguros de desempleo, de accidentes, de
vejez o cesantía. Los índices de
desempleo están muy relacionados con la dimensión de esas
cargas.
En los países europeos el desempleo es mucho mayor que en Estados
Unidos porque las cargas
sociales sobre los salarios son mayores que en los Estados Unidos. Mientras
en Estados Unidos los
costos sociales (seguro de desempleo, médico, etc.) representan
entre el 16 y 18% sobre una
nómina, en los principales países de Europa alcanzan el 25%.
Por ello mientras en EUA el desempleo
es del 5.5% en los países de la Unión Europea es del 11%
promedio.
Tanto los gobiernos de Alemania como de Francia y España han reconocido
que mientras no
modifiquen sus leyes laborales y reduzcan las cargas para crear un empleo,
sería difícil solucionar el
problema del desempleo. En Alemania hay proyectos para limitar los gastos
en seguridad social y en
España para cambiar la ley laboral y seguro del desempleo, por considerar
a esas instituciones la
causantes del desempleo.
No es necesario ser un Premio Nóbel, para comprender que entre mayores
sean los costos para
crear un empleo, existirá más desempleo, pues los principales
solicitantes de mano de obra, que son
las empresas medianas y pequeñas, reducen la demanda de empleos.
En base a la gran información a nivel mundial sobre los costos de
crear un empleo en cada país y la
globalización de la inversión, las regiones que castiguen
con más cargas a los creadores de empleos,
verá reducir los flujos de inversión extranjera directa y
emigrar su inversión nacional hacia países que
ofrezcan mejores condiciones para crear empleos.
Paradójicamente la gran cantidad de impuestos y cargas ''sociales''
teóricamente para beneficiar a los
trabajadores, se han convertido en los principales enemigos de la creación
de empleos.
Aceptar esa situación de hecho, que no es producto de posiciones
ideológicas, es el primer paso
para empezar de resolver el problema del desempleo