En la Silfield School, donde cursó
sus primeros estudios, no fue una alumna brillante, pero le gustaba bailar, nadar y se
destacaba en Matemática. Luego su padre la matriculó en Riddlesword Hall, a los 9 años
de edad pensaba que su padre la quería mantener a distancia, y se quedó más tranquila
cuando supo que podía llevar a Penuts, su chanchito de indias. Durante su estancia en el
internado de West Heath el boletín daba bajas notas en Matemática y Ciencias, Diana
prefería la Historia, le encantaba la vida de los Túdor y los Estuardo. Seguía
encantada con sus mascotas; en su cuarto había fotos de sus hamsters preferidos: Little
Black Muff y Little Black Puff. Le interesaba también la práctica de deportes. La danza
y el zapateo le resultaban atractivos, por la noche Diana se escurría de la cama y
se escapaba al gran salón para bailar, pero midiendo a los 15 años de edad 1,79 m de
altura no podía ser bailarina.
En julio 1975, a la muerte de su abuelo, el séptimo Conde Spencer, recibió el título de Lady.
En los siguientes años tuvo que digerir el casamiento de su padre con Raine, Condesa de Darthmouth, hija de la escritora Barbara Cartland.
Diana pasó un tiempo en el Institute Alpin Videmanette en Suiza, donde aprendió a esquiar, y después se fue a Londres, a vivir en un departamento en el centro de la ciudad con tres amigas y a trabajar en un jardín de infantes como niñera. La vida de Diana cambiaría para siempre...