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Capitulo 4: Marcas
- No los separéis- indicó Lur- llevémosles a la habitación.
Salieron en procesión. Delante de todos iba Lur dirigiendo, detrás de ella
flotaban los dos cuerpos durmientes de Severus y Harry guiados por Dumbledore y
por último cerrando la procesión se encontraba Remus.
- Ponerlos en la cama- ordenó Lur,- ahora ssolo hay que esperar que despierten.
- ¿Y eso será?
- Depende, la magia de ambos debe unirse y aceptarse.
Remus se sentó en la silla que estaba al lado de Harry y le acarició el cabello.
- Remus vete a la cama.
- No
- Hay que dejarlos solos.
- Pero...
- A la cama- le ordenó ella empujándolo.
A la mañana siguiente el primero en acercarse a la habitación de los dos hombres
fue Remus y al no poder abrir la puerta se asustó y salió corriendo hacia la
recámara de Lur donde se deslizo rápidamente, despertando a la chica que dormía
tranquilamente.
- Remus, ¿quién te persigue?- preguntó diveertida.
- La puerta…Harry…no se abre.
- Relájate y repítelo.
- La puerta de la habitación de Harry y Sevverus no se abre.
- Ah, solo era eso – dijo volviéndose a echhar en la cama.
- ¿Cómo que solo eso? – Protestó indignado Remus.
- Ya te lo dije ayer deben estar solos. Su magia es la que hace que esto se
cumpla.
- ¿Y cuando se abrirá?
- Cuando su magia se reconozca y despiertenn, ahora si no te importa son las 6 de
la mañana y quiero dormir. Deberías descansar, el Viernes es luna llena.
- Lo siento- se disculpó avergonzado.
Habían pasado 4 días en los cuales Remus miraba todas las mañana si la puerta
cedía y cada uno de ellos acababa dándose la vuelta, saliendo al jardín a leer o
hablar con los otros dos inquilinos de la casa.
Pero la mañana del viernes la puerta cedió, Remus al sentirlo llamó a los otros
dos.
- No abras la puerta, debemos esperar- se ooyó la voz de Dumbledore a través de
los pasillos.
Cuando llegaron los otros dos abrieron la puerta, inmediatamente se protegieron
los ojos a causa de que una luz intensa se había apoderado del lugar. Esperaron
que la luz desapareciera dentro de los dos que reposaban en la cama para poder
entrar a la habitación.
Severus se despertó, se sentía muy cómodo en una cama desconocida. Alguien le
agarraba la mano izquierda y esa persona desprendía un calor bastante agradable.
Deseando saber quien era esa persona, abrió los ojos y miro a su izquierda para
encontrarse a Harry mirándolo asustado pero feliz.
Harry miraba a los ojos de su profesor, sintiendo un magnetismo que no le dejaba
cambiar de dirección la mirada, era tan agradable sentir esa protección.
Los otros tres miraban la escena con diferentes impresiones; Lur estaba
dividida, por una parte nunca estuvo de acuerdo con la unión puesto que Harry
era más joven que ella, pero por otra le resultaba tierna la escena y además su
padre necesitaba a alguien porque desde que su otro padre murió no había sido
del todo feliz; Reamus pensaba “ ya esta hecho, Severus nunca lo dañaría” aunque
dentro de él, el lobo quería saltar y destrozarle por tocar a su niño puesto que
era el día más difícil de controlarlo por la proximidad de la luna llena, además
debía recordar que ya no era su niño, también era la pareja de Severus e iba
hacer algo más que tocarlo. Dumbledore estaba feliz ya que ahora no había
peligro de perder a la esperanza.
- Buenos días a los dos- dijo Remus acercánndose a Harry
- ¿Buenos días? ¿Ya es de día?- preguntó attónito Severus.
- Realmente han pasado cuatro días.
- ¡¿Qué?!- preguntaron al mismo tiempo, basstante desorientados.
- Sois unos dormilones. No, en serio vuestrra magia lo necesitaba. Ahora os voy a
quitar las vendas.
Desato las vendas con mucho cuidado, no queriéndoles herir. Ambos estaban muy
calientes.
- Enseñarnos las manos- pidió la chica en ccuanto acabo de soltar las vendas. Se
quedaron atónitos al ver las “marcas”. Remus sabia que aparecería algún tipo de
marca pero estas eran muy extrañas, debería investigar.
- ¿Qué ocurre?
- Mirar vuestras palmas.
Los dos se observaron las manos. Cuando Harry la acerco lo suficiente ahogo un
grito de impresión, sabía que tendría una marca pero eso no era una. Estaba
mucho más elaborada, tenía una serpiente enrollándose en su muñeca y la cabeza
del reptil acababa en su palma. En el triángulo que formaba la cabeza del animal
se dibujaba un fénix. El dibujo era tan elaborado que se notaban incluso las
escamas. Además la marca emanaba una energía especial. A su vez, Severus se
quedo atónito esperaba un tatuaje pero más pequeño, no que le ocupara la mano y
parte del antebrazo. Era un fénix en vuelo. Tenía la cabeza en su mano, las alas
extendidas rodeaban su muñeca aparentando ser una pulsera y las patas se le
perdían debajo de la túnica. En el cuello del ave se enroscaba juguetonamente
una serpiente roja.
- Para terminar la unión y que sea valida ddebéis tener…- Lur dejo de hablar roja
por la vergüenza.
-¿Qué?- pregunto lleno de curiosidad Harry<
- Pues que tenéis que uniros.
- Pero la poción no hacia eso.
- Si no lo hacéis no funciona.
- Pero.....
- Harry tenéis que hacerlo- dijo intentandoo mediar Remus.
- ¿Pero qué tenemos que hacer?- preguntó yaa desesperado Harry.
- A ver Potter, te tengo que joder- Harry sse ruborizó exageradamente en un
segundo.
- Papa, ¿no podías ser más delicado?- le diijo una sonrojadísima Lur.
- Os dejamos solos- cortó Dumbledore.
Los tres salieron rápidamente.
Harry quedo temblando de miedo, la verdad es que nunca imaginó que su primera
vez fuera tan poco romántica y menos que fuera con Snape. El Hombre sintió el
miedo del chico, suponía que era por que lo odiaba y le temía tal vez, solo tal
vez Lur había tenido razón y había sido muy brusco. Le cogió la mano en que
llevaba la marca y la beso. Intentaba tranquilizarlo con ese gesto, sabía lo que
sentía Harry cuando le tocaba ese punto pues el sentía la misma calidez cuando
la piel de Potter hacia contacto con la suya.
- Harry tranquilo- Severus fue consciente qque lo llamaba por su nombre de pila
pero teniendo en cuenta las circunstancias y lo que tenían que hacer a
continuación le pareció lo apropiado.
- Para usted es fácil decirlo, no es su priimera vez- soltó sin pensarlo.
Severus quedó atónito al principio pero luego razonó, era un joven de solo 15
años y era normal que fuera virgen.
El hombre se incorporo y empezó a besar la frente de Harry.
- Relájate no te haré daño.
Harry cerro los ojos e intento concentrarse en los labios que ahora estaban en
su sien, también sentía las manos de su profesor acariciándole el torso.
Severus intentaba relajar al chico acariciando y besando su cara. Cuando llego a
los carnosos labios empezó dándole besitos de mariposa en ambos labios hasta que
los atrapó en un beso más profundo que al principio fue dulce pero al final se
torno apasionado hasta que necesitaron el preciado oxígeno.
-¿Ahora estás mejor?- le preguntó con picarrdía, mientras miraba al ruborizado
muchacho.
-Sí- contesto con un suspiro Harry.
El Hombre volvió al ataque pero esta vez fue al cuello mientras le iba
desabrochando la camisa. Nunca pensó que le podía invadir tal deseo por Harry
Potter.
Harry no sabía como responder pues era la primera vez que alguien le daba más
que un beso.
Un débil gemido broto de los labios de Harry al sentir a su ya no tan odiado
profesor mordisqueándole el cuello. Iba a quedarle una buena marca.
-No te reprimas- le aconsejo Severus mientrras seguía con su trabajo.
El hombre fue bajando hasta que se apodero de uno de sus pezones cual chupo y
beso hasta dejarle una marca roja. Harry gemía ya sin control.
-Hmmmm, que delicia- dijo Severus pícaramennte antes de darle el mismo trato al
otro pezón.
Harry aunque se sentía en la gloría sentía que debía darle algo a cambio a Snape
así que empezó con sus temblorosas manos a desatarle la túnica pero el hombre lo
paro mientras decía unas palabras y desnudaba a los dos. Harry al sentirse
desprotegido de ropa y bajo la mirada hambrienta de su profesor se puso más rojo
que un tomate.
-No me mires así- pidió en un susurro.
-Eres muy hermoso, ¿por qué debería desperddiciar esta oportunidad?
Harry no contesto simplemente cerro los ojos para no ver la lasciva mirada del
hombre.
Severus siguió observando al joven hasta que volvió al ataque. Cuando paso el
ombligo parte en la que se demoro bastante, ambos estaban muy excitados y sus
erecciones así lo demostraban, Severus atrapo la del chico en la boca dándole un
placentero trato. Harry se sentía en la gloria pues nunca había sentido tanto
placer, sentía que se vendría en cualquier momento y así fue. Severus lamió todo
su semen tragándose hasta la última gota.
-Harry ahora debes relajarte.
-Sí...- respondió en un suspiro intentado nnormalizar su respiración.
-Dolerá al principio pero luego te prometo que no, ¿de acuerdo?
-Sí- respondió con algo de miedo.
Severus le levanto las piernas mientras cogía un botecito de lubricante que
había en el cajón de su mesilla, unto bien los dedos en la mezcla y deslizó uno
de ellos dentro del pequeño orificio del chico, Harry grito un poco a causa del
dolor.
-Ssh tranquilo- lo intentó tranquilizar Sevverus mientras le besaba el abdomen de
nuevo. De repente Harry soltó un profundo gemido, Snape sonrío al saber que
había encontrado la próstata del joven y entonces metió el segundo para después
seguir con el tercer dedo.
Harry se sentía en éxtasis hasta que Severus saco sus dedos, enseguida sintiendo
algo mucho mas grande intentando entrar.
-Ahora Harry, quiero que respires hondo y tte relajes.
Harry obedeció, sintió un dolor agudo cuando Snape lo penetro, el profesor
espero a que el chico se acostumbrara antes de empezar a moverse.
Progresivamente el dolor agudo se fue transformando en placer, ambos gemían muy
fuerte hasta que Severus se vino dentro de Harry y este último entre los dos.
El hombre se deslizo fuera del chico y se echo a su lado atrayendo l cuerpo del
joven hacia sí quedándose dormidos los dos.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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