Titulo: Nueva Identidad

Clasificación : PG-13

Comentarios: SLASH HP/SS

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CAPÍTULO 2

-Ya te tienes que ir?

-Sí, Harry, ya lo sabes... A demás, sólo sserán tres días sin mi.- Severus se quedó un rato en silencio, después siguió con una sonrisa de burla.- Tienes razón, es demasiado...

Snape se acercó al chico y le besó.

-Vamos, que ya sale el tren. Estás seguro de que Weasley te vendrá a buscar?

-Sí, se lo conté en una carta y me dijo quue me vendría a buscar a la estación para llevarme a pasar estos últimos tres días en su casa.

Severus suspiró.

-Adiós.

-Adiós.

El hombre mayor subió al tren escarlata que estaba empezando ha echar humo, y después de pocos segundos empezaba a moverse. Harry se despidió alzando la mano al aire, y cuando perdió de vista a Severus, se fue hacia la salida a esperar a su amigo Ron. Éste le llevaría a la Madriguera a pasar los últimos días de vacaciones. Pero como los Weasley no sabían nada de la relación de Harry con Snape, habían inventado una pequeña historia; Harry les había dicho a sus tíos que como ese era el último curso, los alumnos de séptimo empezaban antes, así que le llevarían a King's Cross y allí Ron, que se había sacado el carnet de conducir, le vendría a buscar y se lo llevaría.

Harry sonrió, ese estaba siendo el mejor verano, y seguro que sería el mejor curso. El joven de cabellos negros divisó a su amigo pelirrojo en la lejanía, se levantó del banco donde estaba sentado y fue a saludarle.

-Hola Ron! cuánto tiempo!

-Que tal Harry? Si que estás moreno...
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-Es que en Tarragona hace mucho sol.- conttestó Harry con una sonrisa.

-Te lo has pasado bien, eh? Se te ve muy ffeliz.- le dijo Ron guiñándole un ojo.

Harry se puso rojo y asintió.

-Sabes? Hermione vino ayer, también se queedará.

-Si? Que bien.

-Vamos hacia el coche?

Los dos amigos se dirigieron hacia el aparcamiento. Un Ford Focus de color rojo les dio la bienvenida.

-Vaya! De donde sacaste el dinero, Ron?. PPreguntó Harry al ver que su amigo poseía un coche no muy barato.

-Pues... estuve trabajando en la pasteleríía que hay en el Callejón Diagón, y como el dinero brujo vale más que el muggle, pues me dio para comprármelo.

-Guau! Por que no me dijiste que trabajabaas?- le preguntó mientras se sentaba en el asiento del copiloto.

-Bueno... quería que fuera una sorpresa, eel coche digo.

Ron encendió el motor y puso en marcha el auto en dirección a la Madriguera.

---oooOOOooo---

- Bienvenidos todos otro año más.- Dijo Duumbledore al sentarse en el único sitio vacío que había en la mesa.

Todos los demás profesores estaban ya sentados y esperándole para que les informara del plan de estudios de ese año.

-Antes de empezar, déjenme presentarles a Tom, el nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras.

El aludido saludó con la cabeza y sonrió. Severus se le quedó mirando. "Ese niñato me ha quitado el puesto?" Vamos Sev, tranquilo no te sulfures.... "Ya estoy tranquilo! pero Albus podría haberme escogido a mi antes de él!" y refunfuñando en su interior volvió a prestar atención a Dumbledore que había empezado a presentar a todo el equipo docente a Tom.

- Esta es Minerva McGonagall, la profesoraa de transformaciones y cabeza de la casa Gryffindor.

/ya la conozco , es ese gatito tan mono con marcas cuadradas alrededor de los ojos, no?/ se dijo Tom sonriendo educadamente a la mujer.

-Esta es Trelawney, profesora de adivinaciión...

/Sip, la bella mujer que hizo la profecía, verdad?/

Dumbledore fue presentando a todo el personal, hasta llegar al último profesor, Severus Snape.

-Y este es el profesor Severus Snape, enseeña pociones y es el cabeza de casa de Slytherin.

Tom le saludó como había hecho con los demás profesores, pero Severus le miró fijamente. Le había estado observando y no le gustaba su comportamiento, además le resultaba vagamente familiar.

/Vaya, vaya, vaya... mi fiel sirviente... Creo que no te lo voy ha hacer pasar muy bien que digamos, Snape... No me gusta que me mientan./ Después de ese pensamiento, Tom dirigió sus ojos anaranjados hacia Dumbledore, quien repartió los horarios a los profesores y les informó de todo lo que se le había ocurrido para ese año, entre ellos un baile de disfraces para Halloween.

-Ah sí, también me gustaría que la gente dde cursos más avanzados, sexto y séptimo, hicieran clases de medimágia para prepararse para la guerra contra Voldemort. Aunque se mantenga en silencio, sé que está tramando algo.- acabó diciendo muy serio.

Al oír el nombre del Lord, un escalofrío recorrió la espalda de todos los presentes, de todos a excepción de Snape, que ya estaba más que acostumbrado y de Tom, que más bien le hizo gracia, pero eso no lo mostró.

/Tramando algo? yo? nooo... jajaja Así que vas a dar clases de medimágia? Albus, piensas que con eso me pararás? si no me reconoces ni teniéndome en frente de tus narices! Aunque esto me servirá de mucho, podré conocer tus estrategias y que nivel de preparación tienen tus queridos alumnos.../ Hizo esfuerzos para que una sonrisa de satisfacción no le asomara, respiró hondo y volvió a poner atención a lo que decía Dumbledore.

---oooOOOooo---

Habían pasado ya los tres días que precedían al inicio de curso; Harry se lo había pasado muy bien con sus amigos. Explicándoles todo, bueno casi todo lo que había hecho con Snape en Tarragona, que si la playa, los monumentos romanos, Port Aventura... Pero también había extrañado a Severus, al igual que el hombre había extrañado a su Gryffindor.

El profesor de pociones, lo que había hecho, aparte de preparar las clases, había sido no sacarle ojo de encima a ese Tom. Le daba malas vibraciones y tenía una molesta sensación de conocerle que no le gustaba nada. Pero el pobre chico no había hecho nada malo en los tres días. Comía junto a todos los profesores cada día, hablaba con todo el mundo sobre muchos temas diversos y trataba a las profesoras con mucha caballerosidad. Lo único que se le había hecho extraño había sido que pidiera una habitación en las mazmorras, hasta ahora, Severus había sido el único en ocupar ese sitio como aposentos. Pero había llegado por fin el uno de septiembre y tanto Harry como Severus tenían ganas de verse, aunque fuera de lejos cada uno en su mesa. Ya tendrían tiempo de hablarse y algo más por la noche...

El tren llegó a su destino, la parada de Hogsmeade. El trío de Gryffindor bajó del tren y después de saludar a Hagrid, quien hacía señas a los de primer curso, fueron a coger un carruaje.

-Vamos, caballitos.... Tengo hambre!

-Ron, tú siempre tienes hambre.- le dijo HHermione.- Harry deja ya esa cara de empanado por favor! Que dentro de nada le vas a ver!

Harry se puso rojo, había estado pensando en que ahora vería a Severus.

Harry, sabes qué? No que. - dijo Harry temiéndose lo peor, sobre todo viniendo de su conciencia.- Que aun no le has dado las gracias a Neville... Y por que tendría que darle las gracias? Pues porque gracias a él has pasado este verano tan fabuloso junto a Sevy, no? Serás pesada! - le gritó el chico. Pero su conciencia tenía razón, si esa extraña poción que elaboró Neville no le hubiera caído encima, nunca hubiera reconocido sus sentimientos hacia Snape...

-Ya hemos llegado! Comidita espérame!

-No sé como le hemos aguantado todos estoss años.... Si sólo sabe pensar en comida!

-Bueno...- dijo Harry. Tú sólo sabes peensar en estudiar...

Entraron al gran recibidor y entre empujones de allí y allá llegaron a la puerta que daba paso al Gran Comedor. La estancia seguía igual que el año anterior. Con el techo encantado que ahora mostraba un cielo anocheciendo, las primeras estrellas brillando débilmente. Los miles de velas que lo iluminaban todo, las cuatro mesas y la de los profesores... La vista de Harry se posó enseguida en los ojos negros de su pareja. Le sonrió y el hombre mayor sólo asintió imperceptiblemente, pero por el fulgor que habían tomado sus ojos, se podía ver claramente que estaba tan contento como él, de volverle a ver.

Fue a sentarse a su mesa junto a Ron y Hermione, y al cabo de poco entró McGonagall con unos cuantos chiquillos de once años, con cara de asustados y el cuerpo temblándoles. La profesora marchó un momento y volvió con un taburete y un sombrero ajado, el cual empezó a cantar una nueva canción sobre las cuatro casas de la escuela. Acabada la canción empezó la selección, y poco a poco los chiquillos empezaron a distribuirse. Cuando el último alumno fue ubicado en Slytherin, Albus Dumbledore se levantó para dar la bienvenida a todo el mundo.

-Bienvenidos un año más a Hogwarts, donde espero que os lo paséis muy bien y aprendáis alguna que otra cosilla para después olvidar en verano.- sonrió y volvió a hablar.- Recuerdo a todos y anuncio para los de primero que el bosque que rodea un trozo de escuela, está prohibido para todo el mundo... La lista de material prohibido se la pueden pedir a nuestro celador, el señor Filch. Y para acabar, estoy encantado de presentaros al nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras, Tom Rolved. Quien viene de Italia y espero que prestéis atención. Ahora ya podéis empezar a comer.

Dicho eso, aparecieron bandejas llenas de comida y jarras llenas de bebida. El murmullo de la gente al hablar llenó el gran salón, y Harry se sorprendió al notar que mucha gente, la mayoría chicas, no paraban de mirar hacia ese tal Tom.

-Vaya! el primer profesor de defensa contrra las artes oscuras guapo desde Lockhart! - oyó como decía Lavander.

-Ya ves... Y Dice Dumbledore que es Italiaano? Una vez me lié con uno, la verdad es que tanto él como sus amigos no estaban nada mal....- le contestó Parvati.

-Cuantos años debe tener?

-Has visto sus ojos? Son preciosos!

-Es un poco pálido pero se le ve en buena forma...

Y muchos comentarios parecidos. Harry no le había prestado mucha atención pero decidió fijarse un poco más. Dirigió sus ojos verdes, que ya no llevaban gafas sino lentillas, hacia Tom y vio como éste también le miraba, estuvieron un rato viéndose a los ojos hasta que el profesor le sonrió y volvió a comer. Harry se ruborizó y tubo que clavar su vista en el plato. Que le pasaba? El hombre no estaba mal, eso era cierto, pero por eso se tenía que poner rojo?! Aunque, pensándolo bien, tenía la sensación de conocerle de hacía mucho... Como si lo hubiera tenido presente en su vida des de que nació. Pero eso es imposible! se dijo.

---oooOOOooo---

Dumbledore le había presentado a la escuela y había tenido que reprimir una sonrisa al escuchar como muchas chicas y algún que otro chico, decía que estaba muy bueno, como un queso y demás. Pero él lo que quería era que Harry le dirigiera la mirada. Había estado observándolo disimuladamente desde que le había visto llegar y para su sorpresa Potter ya no era el niño contra el que se enfrentó hacía año y medio... Había crecido, no llevaba gafas, el cabello como siempre sí, pero ahora que sus facciones se habían endurecido le quedaba mucho mejor. Al llevar el uniforme no lo podía apreciar bien, pero estaba seguro que el cuerpo cubierto con él era musculoso, de piel suave...

Entonces le había mirado. /Sí que tiene los ojos bonitos..../ Le sonrió, y cual fue su sorpresa de que Harry se sonrojó. /Puede que no me sea tan difícil llevármelo al lado oscuro... Es una suerte que el hechizo de reducción de potencial mágico haga que no le duela la cicatriz..../ Voldemort seguía comiendo la ensalada de queso que tenía en el plato. La profesora Vector le preguntó si quería pollo.

-Oh, muy amable.- le contestó con una sonrrisa.- pero soy vegetariano.

-Vaya! .- contestó la mujer.- Y tú Severuss, quieres?

Preguntó a Snape, quien se sentaba al otro lado de Tom.

-Sí gracias.

Snape recibió la bandeja con el pollo y se puso un poco. Entonces Tom empezó a hablarle.

-Recuerdo que me gustaba el pollo.- le dijjo.- Pero hace casi diez años que no lo pruebo....

-Ah...- le contestó Snape sin una pizca dee interés.

-Sí, todo empezó cuando conocí a Freya, erra una vaca que tenía mi abuela, que vivía en Suiza, me hice muy amigo suya y desde entonces me da mucha pena comer animales.... Lo único que puedo tolerar son los huevos, la leche...

-Ya....

/Jejejeje, ya sé que no te interesa Severus...Pero te voy a aburrir hasta la saciedad y te voy a hacer sufrir... Sabes que no me gustan los traidores.../ pensaba Tom mientras le contaba a Severus sus aventuras con la vaca Freya.

Finalmente, llegó el final del banquete, Dumbledore deseó buenas noches a todos y los alumnos se fueron a sus respectivas casas al igual que él iba a sus aposentos. /Lástima que no te tenga mañana Potter... / fue lo último que pensó antes de dormirse.


 

 

   

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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