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Capítulo 2
Harry se pasó el resto del día esperando a que sus padres se marcharan. No era
que no se llevasen bien, todo lo contrario, sólo que quería ver a George y
contarle el porqué de aquellos incidentes tan raros sucedidos tiempos atrás. A
demás también le tenía que decir que ya no se verían tan seguido... y él lo
echaría mucho de menos. Sobre todo sus salidas al cine y las técnicas de evasión
de las tías lapa busca-cualquiera... Se fue a comer y sus padres le dieron una
lista con todos los números de teléfono donde los podría encontrar y las
direcciones de los hoteles y restaurantes. Era raro que no se preocupasen nunca
de lo que Harry hacía cuando salía, sin embargo se preocupaban mucho, muchíssimo
cuando ellos salían. Acabada la comida Harry ayudó a elegir un vestido de fiesta
para su madre y le explicó a su padre las maravillas que hacía la gomina con su
pelo alborotado A las cinco menos cinco pasó a buscarlos el taxi, y después de
que Lily le recordara una vez más todos los números de teléfono se fueron.
“Por fin libre. Ahora a buscar a George y a aguantar sus llantos por mi perdida”
se dijo Harry. Y es que George era un cuentista y siempre hacía una montaña de
un grano de arena.
-George? Soy Harry, te pasas por casa? Te ttengo que explicar una buena.
-Si? Vale, me estoy aburriendo aquí to’ sollo...Traigo algo?- añadió con voz
maliciosa.
-No, que mañana empiezo a recibir clases y tengo que estar fresco e ir a dormir
pronto.
-Clases? De que? Si no has suspendido ninguuna...
-Ya, es eso lo que te tengo que decir. Viennes? Después podemos ir a algún sitio.
-Ok, en cinco minutos estoy allí.
-Pues hasta pronto.
George era el único amigo de Harry, puesto que los dos eran los más raros de ,
no sólo su curso, si no de la escuela entera. Harry debido a lo que ahora sabía
era magia, i él... por su forma de vestir; pelo teñido de azul, lentillas
azules, zapatos de plataforma, abrigos de plumas... Todo al estilo glam imitando
a Brian Slater, el protagonista de una película llamada Velvet Goldmine. I a
demás también por su forma de ser; era un pervertido, admitía con todo orgullo
que era bisexual, i a sus 14 años vivía solo, aunque en el piso de al lado de su
madre.
Al cabo de un cuarto de hora de haber hablado por teléfono...
-Harry!! No me puedes hacer esto!!- dijo Geeorge abalanzándose encima de Harry.
“Soy adivino, si en Hogwarts enseñan adivinación me apunto.” Pensó Harry.
-Ya, George que me ahogas.
-Pero Harry!! Me parece muy bien que seas mmago, pero con quien sufriré los
insultos de esos incompetentes?- dijo el chico azul cruzándose de brazos y
haciendo pucheros.
-Tranquilo...- le dijo acariciándole el pello- te invito a ir al cine de acuerdo?
Y con un poco de suerte podremos lucir nuestra vena exhibicionista.
-Si? Bueno... pero solo si pagas tu. Como ffiesta de despedida.
-Eso lo tendrías que hacerlo tú a mi pero bbueno, dejémoslo estar...
Y así los dos amigos se fueron hacía el cine. Cogieron el autobús, y llegados al
cine compraron dos entradas para “Moulin Rouge” y esperaron a que abrieran
sentados en un banco. Al poco tiempo aparecieron las víctimas que causarían un
hecho traumante a la mayoría de gente que pasara por allí. Y es que habían
aprendido que si quieres que una tía plasta te deje de ligar, lo único que la
convencerá es que seas gay. Así que como ninguno de los dos tenía prejuicios a
besarse mutuamente, y les parecía gracioso probar, una día fueron al cine, se
sentaron y esperaron a que apareciera alguien interesada en ellos. Y cuando
apareció y empezó a tirarles los tejos le dijeron: -Lo sentimos nena, pero somos
novios.- y se dieron un beso, se cogieron por la cintura y se fueron.
Al salir del cine empezaron a reír i des de ese día fueron yendo de cine en cine
en busca de un poco de “diversión”
-Hola guapos, no estáis muy solos?- dijo unna chica rubia de pote con una
camiseta palabra de honor y una mini.
-No queréis un poco de compañía?- pregunto su amiga, que iba igual vestida i
llevaba el pelo recogido en una cola alta.
-Pero es que no estamos solos... verdad?- ddijo George, mirando a Harry.
-No, nos tenemos el uno al otro.
Y se dieron un peazo morreo delante de las dos chicas, que se quedaron
aluzinando pepinillos. Al ver la cara que ponían se cogieron de la mano y se
dirigieron hacía la sala para coger buen sitio y esperar ahí hasta que empezase
la película.
Eran las ocho y Harry acababa de dejar en casa a George. Se sentía nervioso,
“Por el nuevo profesor/a? Por entrar a formar parte de un mundo diferente? “no
lo sabía, era una mezcla de todo. Las notas no le asustaban, aprendía rápido,
pero... “y los amigos? Allí no tendré a George...” Estaba pensando esto cuando
llegó a casa, se hizo un bocadillo para cenar y después de estar un rato por
internet se fue a dormir.
Al día siguiente se despertó a las nueve i veinte, un poco tarde para hacer lo
que tenía pensado pero aún se podía arreglar. Se duchó y vistió con unas de sus
ropas preferidas. Unos pantalones piratas negros y la camiseta de la selección
irlandesa, que al ser verde realzaba el brillo de sus ojos. Desayunó un baso de
leche con tres galletas y empezó a ordenar su habitación, eso era la razón por
la que quería levantarse pronto. Su cuarto no era como la casa de su tía
Petunia, sino todo lo contrario. Ropa por la silla, vasos con coca-cola
desbravada y revistas cubriendo toda la mesa. Pero a menos cinco ya estaba más
presentable de lo que se hubiera podido imaginar. Esperó y esperó, esos cinco
minutos se le hicieron interminables. Hasta que la aguja del reloj despertador
marcó las diez en punto y se oyó un “PLOP” a su lado.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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