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Capítulo 10
Harry y Draco se encontraban en la habitación del moreno. Sentados en la cama
apoyados en la pared. Ya eran las cinco y en cualquier momento llegarían los
tíos de Harry para celebrar su cumpleaños, así que diez minutos antes habían
acabado las clases. Se oyó el timbre como Lily abría la puerta.
-Hola Lily! Qué tal estás? – se oyó una vooz de hombre des de abajo.
-Oh! Es Sirius! Mi padrino!.
Harry saltó de la cama y fue a buscar a su querido padrino. Sus padres siempre
trabajaban mucho y tenían muchos viajes de negocios, así que de pequeño le
dejaban con él. Para Harry era como un padre.
-Sirius!- gritó Harry antes de tirársele eencima.
-Vaya! Que contento estás de verme.
-Claro! Hacía mucho que no nos veíamos.- ccontestó Harry más tranquilo. Se giró y
miró alrededor de su padrino.- Dónde está Lisa? No me digas que tenía un
desfile?
-Sí, lo siento, y ella también. Tenía muchhas ganas de venir... Toma te hemos
comprado esto.
Harry cogió el paquete envuelto en rojo y se fue a sentar al sofá del salón.
Allí vio como Draco estaba apoyado en la baranda de las escaleras mirándole a él
y a su padrino.
-Oh! Draco, éste es Sirius mi padrino. Sirrius, éste es Draco. Mi profesor de
magia, ya sabes...
Los dos hombres encajaron las manos y Draco quedó sorprendido por lo finas que
eran las manos del mayor. “Debe de ser modelo, también? Es muy guapo, ese
cabello negro azulado largo y los ojos azules... O es modelo o actor...”
-Sirius! Muchas gracias!- con ese grito dee parte de Harry Draco despertó de la
entonación que le había producido Sirius.
-Me alegro de que te guste. La escogió Lissa, ya sabes que le encanta la ropa...
y eso que está más con ella que conmigo...
El regalo resultó ser una camisa negra de manga corta con el dibujo de dos alas
de murciélago de color rojo en la espalda.
-Bueno pero no te quejes...- siguió Harry,, colocando bien la camisa.- tu tampoco
estás mucho en casa...Es actor.- le dijo a Draco.- Supongo que como es muggle no
le conocerás. Ahora está rodando los capítulos de la nueva temporada de la
serie.
-Ah! No , no le conozco, pero a lo mejor een Hogwarts algún sangr-, nacido de
muggles sí. “No se dice sangre sucia!, eso es un insulto!”se riñó para si mismo
Draco. – cual es el nombre de todos modos? Puede ser que lo haya escuchado por
ahí.
-El prisionero de Azcaban.- contestó Siriuus.- Muy buena serie por supuesto, pero
salgo algo sucio... y la gente no puede apreciar mi bella figura...
-No le hagas caso.- le dijo Harry a Draco al oído- es un poco egocéntrico...
Draco sonrió y contestó al padrino de Harry.
-Pues algo me suena. Algo de que un preso se escapa de la mejor prisión del
mundo y que busca a un niño para matarle por qué por su culpa lo han puesto en
prisión... no?
-Vaya! Sí, eso mismo. Y por supuesto, el pprisionero soy yo.- contestó Sirius
hinchando el pecho.
-Aquí tenéis las pastas. –dejo Lily dejanddo una bandeja en la mesa.- Qué quieres
para beber Sirius? James está haciendo el café, y acabando de retocar el pastel
de chocolate para cuando venga Remus.
-Pues, con un café solo me basta y dile a James que le haga una foto al pastel
antes de que Remus se lo coma sin que nadie aprecie como era antes de ser
devorado por Remsie.
-Lo haré Sirius lo haré!- se oyó como Jamees gritaba des de la cocina.
Lily se marchó a la cocina y Harry le explico a Draco un poco más de su familia.
-Remus no es mi tío, pero como si lo fueraa. En verdad sólo tengo tíos por parte
de madre pero... no nos llevamos muy bien. Remus, Sirius y mi padre fueron
juntos a la escuela y siempre han estado tan junto a mi que les considero parte
de mi familia.
Al acabar de decir eso Harry notó como se le retorcía el estomago. Estaba
hablando tan feliz de su familia cuando Draco estaba mal con la suya! Pero no
parecía afectarle. A veces Harry se preguntaba si lo que veía sólo era una
mascara para que nadie pudiera leer sus pensamientos y hacerle daño...
-Harry!- gritó Sirius, haciendo que Harry perdiera el hilo de sus pensamientos.-
que te has hecho en la ceja!
-Ahora te das cuenta! Es el regalo de mis padres. Un piercing.- le contestó con
una sonrisa de triunfo.
-Vaya... te queda muy bien. Seguro que liggaras mucho con él. Las chicas
encuentran muy sexys a los hombre con pendientes.
-Ya, Sirius, no sigas. Ni Draco ni yo querremos una de tus charlas sobre ligoteo...
-Oh, bueno, y no te ha dolido?
-Un poco sí, al principio. Pero Draco me hha enseñado un hechizo para calmar el
dolor. Así que no me duele en absoluto.- dijo mirando a Draco y sonriéndole.
Draco le contestó la sonrisa y dijo.
-No ha sido gran cosa, es un hechizo fácill de tercero.
Draco cogió una galleta de chocolate. Se acordó cuando hacía dos días había
llegado a casa de Harry y lo había encontrado delante del espejo mirándose el
pendiente que llevaba en la ceja, sí que era sexy, sí.
//FLASH BACK//
Draco llegó a la habitación y vio como Harry se miraba al espejo, se acercó más
y pudo ver como el moreno estaba poniéndose un poco de alcohol con un algodón.
El rubio sabía que el día anterior había ido a hacerse el piercing, así que le
preguntó.
-Te duele?
Harry que estaba tan concentrado en su ceja no le había oído llegar y se asustó
al notar que ya había llegado Draco. Se giró y le sonrió.
-No tendrás un hechizo que aminore el doloor verdad? No es que duela mucho, pero
molesta.
Draco le sonrió y le observó. El piercing le quedaba estupendamente. Le daba un
aire... Ni lo sabía pero le gustaba mucho. Entonces se fijó que del algodón
habían quedado pequeños hilos blancos y se echó a reír.
-De qué te ríes? No te gusta?
-No, sí que me gusta, te queda muy bien.- le dijo el rubio recobrando la
respiración.- sólo que mejor que te que los trozos de algodón que te han quedado
antes de hacerte el hechizo no?- le preguntó alzando una delgada ceja.
-Claro.- dijo Harry poniéndose un poco rojjo. “le gusta como me queda el piercing!”
se dijo “Oh no! El síndrome colegiala no!” . Así era como había llamado a esos
pensamientos típicos de quinceañeras desbordadas por las hormonas... Aunque él
estaba más o menos en la misma fase de la vida.
Draco se le acercó y levantó la mano hacia la ceja oscura un poco roja. Para
poder ver bien, Draco sólo estaba a medio palmo de Harry y su aliento fresco
daba de lleno en la piel de éste, que no podía evitar que se le erizaran los
cabellos. El proceso duró casi un minuto, y cuando Draco se separó a Harry casi
se le escapa un suspiro por la pérdida del calor del cuerpo del rubio.
Aunque Draco lo había disfrutado mucho. Si Harry notaba su aliento en la cara él
notaba el suyo en el cuello y eso le había excitado mucho... No sabía como había
podido resistir el impulso de besarle, o acariciarle, o algo... pero se alegró
de Harry se molestara a que se separara de él, por que aunque el suspiro no
llegara al su fin, Draco pudo ver la decepción en esos ojos verdes.
//FIN DEL FLASH BACK//
Acababan de llamar al timbre.
-Debe ser Remus!- dijo Harry. Y de un salttó se levantó del sofá y fue a abrir la
puerta.
Harry abrió y un chorro de agua le dio de lleno en la cara.
-Lyserg!!- dijo al ver como un chiquitín dde siete años le miraba y le sonreía
con malicia.- Yo te mato!! Y le empezó a hacer cosquillas.
-Para! Para! JAJAJA sólo era una broma! JAAJAJAJA para Harry!!
-Bueno, ya paro.- Harry se levantó y miró detrás de Lyserg. Que ahora llevaba el
pelo castaño de su padre todo revuelto y los ojos marrón verdoso de su madre.-
Buenos día Remus, buenos días Ana.
Les dio dos besos a cada uno y después de asegurarse que Lyserg iba detrás suyo
cerró la puerta. James y Lily estaban sentados en el sofá, hablando con Sirius.
Al ver entrar a Remus, su esposa y a Lyserg se levantaron seguidos de Sirius y
les saludaron. Lily al ver que su hijo estaba empapado le dijo que fuera a
cambiarse. Harry subió a su habitación y se cambió, cuando llegó Lyserg se le
acercó y le dio el regalo de su parte y de sus padres.
-Gracias.- contestó Harry. Abrió el paquette; pequeño y de color negro. Dentro
había un trozo de tela también negra doblada y dentro, una pequeña caja. Le
quitó la tapa y dentro encontró un collar blanco do bolas, en el que una sí y
otra no, podía distinguirse el gravado de una serpiente.
-Es muy bonito, muchas gracias. – Has vistto Draco? Hay serpientes gravadas...
Pero Draco estaba hablando con el hijo de Remus.
-Quien eres?
-Lyserg. Se más cortés. – le dijo su madree.
-Tranquila, señora no pasa nada. Soy Dracoo Malfoy, el profesor de Harry.
-Vaya, pensaba que era otro, Harry dijo quue eras guapo.
Al oír eso, a Harry casi se le cae el collar, y Draco se giró para mirar al
moreno, levantándole una ceja. Todos los demás miraban divertidos a los dos
jóvenes. Como casi familiares que eran sabían todo lo referente a Harry, y como
des de jóvenes habían sido amigos se contaban todo lo referente a sus hijos, por
lo cual ni Lily ni James habían callado que su hijo estaba ligándose a su
profesor...
-Es verdad eso, Harry?- le preguntó.
-Bu, bueno... yo no dije eso exactamente.....- Harry respiró hondo.- Sólo dije,
cuando recibí la carta que esperaba que fuese alguien guapo.
-Y lo soy?
-Podrías ser peor.
-Bueno! Me parece oler a pastel de chocolaate... Podemos traerlo no?
-Remus, cuando pararás de ser tan goloso?..- le dijo Ana.
-Si lo decía para que Harry pudiera soplarr las velas!- se defendió.
-Ya... - contestaron todos.
El resto de tarde fue pasando tranquilamente, Hablando de todo un poco. Draco se
sintió un poco excluido, pero en esos casos en los que no podía opinar, se
dedicaba a mirar a Harry. Se veía muy feliz, con toda su familia, sus regalos...
Esperaba poder pasárselo bien en la discoteca, y que George no le molestara
mucho en su conquista, ya que estaba dispuesto a darlo todo esa noche.
Finalmente, todos los invitados se fueron, y Harry y Draco subieron a la
habitación del primero para poder cambiarse e ir a cenar.
-Iremos al Pans & Company, venden bocaatas y refrescos... después iremos a una
discoteca cerca de allí. – le dijo al entrar, le miró.
-Qué pasa?
-No has traído nada más de ropa? No creo qque te dejen entrar así a la discoteca.
Draco llevaba la camiseta verde manchada de chocolate que Lyserg le había
tirado.
-No te preocupes, he traído ropa mejor. Laa encogí por medio de magia y la guardé
esta mañana cuando llegué.
-Ah! Entonces nos cambiamos no?
Draco cogió de la mesa un pequeño bulto negro y después de decir “Aparcius!”
éste se hizo más grande. Dentro había una camisa plateada de seda, unos
pantalones negros y unos zapatos del mismo color.
Los dos empezaron a vestirse. El uno de espaldas al otro, pero los dos mirándose
de reojo intentando no ser vistos.
Después de que cada uno se pusiera lo suyo, Harry estrenó la camisa con unos
pantalones marrón claro, un poco apretados para alegría de Draco, se peinaron y
el moreno cogió el dinero. Se despidieron de los Potter y se dirigieron al
restaurante donde habían quedado con George.
Llegaron y George aún no había llegado, aunque faltaban cinco minutos para las
diez, que era la hora en la que habían quedado.
-Una vez que llegamos pronto! – dijo Harryy al ver la ausencia del peliazúl.
-No te pongas tan contento que allí viene.. – le contestó Draco al ver subir por
la calle a George.
Cuando llegó saludó a los dos chicos y felicitó a Harry.
-Felicidades, aunque ya te lo dije en el mmensaje.- le dijo.
-Claro, tu siempre tienes que ser el primeero...
Entraron en el restaurante y se pusieron a la cola. Harry hablaba con George y
Draco miraba lo que podía pedir. Finalmente los tres pidieron; uno de jamón
salado para George, uno de queso con bacon para Draco y una pechuga de pollo
para Harry.
Fueron a sentarse al piso de arriba, Harry en medio de los dos. Éste seguía con
la conversación que había entablado en la cola con George y Draco tuvo que estar
callado, escuchando todo el rato. Al fin George le miró, sonrió y le preguntó
como se le daba a Harry la magia.
-No está mal para ser un ser un sangre succia...- dijo con su antiguo desprecio,
pero al oír lo que había dicho se llevó las manos a la boca.
Harry le miró sorprendido. Sabía perfectamente que quería decir sangre sucia, y
no era un piropo ni nada parecido. George les miró a los dos. Uno enfadado, y el
orto sorprendido. “No quería decirlo, mierda. Pero él se lo ha buscado! Por
ignorarme!” y el orgullo Malfoy que tanto había intentado olvidar volvió en todo
su esplendor. Con elegancia acercó sus labios al baso de su coca cola y bebió.
Cuando Harry vio que no se disculparía cogió el bocadillo y lo mordió con
fuerza.
Después de eso, George y Harry hablaban de sus cosas y de vez en cuando el
peliazúl pedía la opinión de Draco para que no se sintiera excluido del todo.
Llegaron a la discoteca. La luces de neón brillando con fuerza en la oscuridad.
Compraron la entrada y subieron con el ascensor exterior a la pista de baile. Al
notar el ritmo en su cuerpo Draco empezó a bailar. Despreocupado y olvidando sus
problemas, Harry y su familia... A George, que también le gustaba mucho bailar
empezó a acercarse a Draco y poco a poco fue dejando a Harry de lado. Cuando
éste se dio cuenta, notó una punzada en el corazón. Así se había sentido Draco
todo el rato? “Con los tíos y George me le he dejado abandonado... No me extraña
que me haya dicho eso.” Al ver que ninguno de los dos chicos se daba cuenta que
les faltaba, se fue a la barra.
Draco había visto como Harry le miraba con pena y se iba. Había comprendido qué
era que pasasen de uno? Bueno, no le iba a ir detrás. Una chica se les acercó y
empezó a bailar muy cerca de George, cada vez más cerca hasta que empezó a
acariciarle el brazo y la mejilla. Cuando llegó a los labios George los cogió
entre sus labios, y con las dos manos tomó las muñecas de la chica. Se le acercó
y la besó, la chica se deshizo de los agarres de y le cogió por la nuca. Cuando
la falta de oxígeno se hizo presente y se separaron, George la volvió a coger
por la muñeca y se la llevó. Draco se quedó sólo pero no le importó, si aparecía
otra chica guapa haría lo mismo que George y intentaría aliviar sus problemas.
Harry estaba harto de estar sentado. Quería estar con Draco y no allí sólo, le
pediría perdón. Se levantó y lo buscó con la mirada, le vio sólo. “Dónde estará
George?”. Cuando pudo llegar donde estaba Draco, le vio bailando con una chica
pelirroja, respiró hondo y tocó el hombro del rubio. Éste se giró y Harry le
cogió del cuello, acercándole para poder hablarle a la oreja.
-Dónde está George?
-Con una chica, deben estar liándose por aahí.
Harry asintió, respiró hondo un par de veces más.
-Escucha Draco, siento haberte dejado margginado, lo he hecho sin querer... me
perdonas?- le preguntó, acercándose más a ese cuerpo caliente que tenía delante.
Draco suspiró.
-No pasa nada, me ha dolido pero bueno yo soy nuevo en tu mundo. También siento
haberte insultado.
-No te preocupes, estabas enfadado.
Los dos se callaron pero siguieron estando muy juntos, la mano de Harry aún
estaba en el cuello de Draco. Al cabo de unos segundos Harry volvió a hablar.
-Sabes, no me importa donde esté George, qquiero estar contigo.
Y después de darle un beso en la mejilla mordió con suavidad el lóbulo de la
oreja del rubio. Éste sonrió. Por fin empezaba el juego.
Harry empezó a besarle el cuello, y Draco le pasó los brazos por la cintura para
hacer que sus cuerpos se acercaran lo máximo. Harry puso su otro brazo alrededor
del cuello de rubio y le miró. Pasó sus ojos en los del rubio, en su nariz y
finalmente, en los rosados labios que des de hacía casi un mes ansiaba besar.
Draco sacó la lengua y se lamió los labios, invitándole a que le besara. Al
verlo Harry sólo pudo cerrar los ojos y atrapó los labios de Malfoy con los
suyos. Una sensación de plena felicidad los invadió a los dos. Se sentían en el
paraíso. La lengua de Harry empezó a acariciar el labio inferior de Draco y
entró en la boca del rubio. Entonces sí que estaban en el lugar más perfecto del
mundo. Ellos dos besándose, lenguas ávidas de poder pero que ninguna cedía.
La necesidad de respirar se hizo presente y se separaron, Draco aprovechó para
atacar el cuello del chico delante suyo, éste ladeó la cabeza, dejando más carne
al alcance de los labios de Draco.
Estaban en estas cuando la voz del D’J habló.
-Ahora para todas las parejas y enamoradoss, una preciosa canción para bailar
pegados!
Las primeras notas de una canción empezaron a sonar. Los dos chicos se miraron
apoyando sus cabezas en el hombro del otro.
**Oh, my love, my darling
I've hungered for your touch
A long, lonely time
And time goes by so slowly
And time can do so much
Are you still mine?
I need your love,
I need your love,
God speed your love to me
Lonely rivers flow to the sea, to the sea . To the open arms of the sea
Lonely rivers sigh, wait for me, wait for me.
I'll be coming home, wait for me
Oh, my love, my darling
I've hungered for your touch
A long, lonely time
And time goes by so slowly
And time can do so much
Are you still mine?
I need your love,
I need your love,
God speed your love to me**
Acabó la canción y los dos siguieron bailando, pero las miradas desaprobadoras
de mucha gente hicieron que tuvieran que dejar la pista de baile y se fueran a
la barra. Al cabo de cinco minutos vieron aparecer a George. Éste al ver como
Harry cogía de la cintura al rubio alzó una ceja y dijo.
-Por fin se liaron? Esto se merece otra roonda e invito yo!
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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