- ¡Hasta aquí Potter! En este mismo instante me vas a decir que
es lo que quieres.
- ¿De que estas hablando?
- No te hagas el que no sabe. Me tienes abburrido - aunque el rubio estaba
furioso, su rostro permanecía calmado- Desde que empezó el curso estas muy raro.
Primero me ignoras, después me peleas cada vez que puedes y todo lo que dices
parece que insinúas alguna otra cosa. Dime Potter, ¿no te habrás enamorado de
mi, verdad?
- ¡Oh no! Me descubriste- dijo Harry lleváándose una mano a la frente con gesto
exageradamente dramático- Por favor no me dejes
- Deja el teatro Potter ¡Estoy hablando enn serio!- le grito el rubio perdiendo
el control
- Todo esto es culpa de Snape- mascullo ell Gryffindor
- ¿Snape? Así que no soy yo, ¿te enamorastte de Snape?
- ¡¿Quieres dejar de decir chorradas!? No sabes nada
- Lo que se Potter es que solo reaccionastte así por las personas implicadas en
las preguntas, no por el hecho de que fueran hombres. ¡Mira la sorpresita que
nos tenía el salvador del mundo mágico!
- Otra vez diciendo estupideces
- ¿Me lo vas a negar?- el silencio fue su respuesta- Así que no me lo niegas
¿que es lo que te pasa Potter?
- No lo sé
- ¿Confundido?
- Tal vez. ¿Nunca te paso?
- ¿Que cosa? ¿estar confundido?
El moreno lo miro con desprecio.
- Ya! Sí ¿contento? sí, alguna vez me fijee en un chico. ¿Feliz?
El moreno solto una risita.
- Tampoco es la gran cosa Malfoy, no dramaatices
-Mira quien habla de dramas. ¡No me dejes!!- repitió Draco imitando la actitud de
Harry unos momentos antes, haciendo que los dos se rieran.
- No eres el único confundido Potter.
- ¿Que quieres decir?- Harry no estaba segguro de querer oír la respuesta.
- ¡ Quita esa cara! No es que me gustes. EEs otra cosa
Harry suspiro aliviado
- Hey! ¿tanto asco de te doy?- el Slytheriin parecía entre ofendido y divertido
- No es cuestión de asco Malfoy
- O sea que si te gusto
- ¿Quieres dejar de dar vueltas y decirme que es lo que te confunde?
- Sí te gusto
- Malfoy- era una clara amenaza
- Esa bien, esta bien, clámate cariño.
>
- Malfoy!!- el Gryffindor ya estaba exaspeerado, provocando la risa del Slytherin
- ¿Recuerdas que me dijiste que estabas caansado de que te vigilaran?
- Sí ¿y eso que tiene que ver?
- Lo que pasa amor- la mirada de odio del moreno casi lo hace estallar en
carcajadas- es que soy parte de la comitiva que te vigila.
Ahora sí, no había dudas Harry lo quería estrangular
- Antes que me mates Potter, lo que me connfunde es que después de este tiempo de
cuidarte la espalda no estoy seguro de que se supone que tengo que sentir por
ti- el rubio parecía verdaderamente consternado, y al ver la mirada de
incredulidad del ojiverde se apresuro a decir- Me refiero al odio que tendría
que sentir
- ¿Ahora si puedo matarte?
- Potter es la primera conversación civiliizada que tenemos. No lo arruines.
Resignado Harry se dejo caer en el suelo. Malfoy lo observaba en silencio, ambos
tenían mucho que pensar.
- ¿Ya te vas?- pregunto el moreno al darsee cuenta que el Slytherin se acercaba a
la puerta.
- Sí, necesitamos pensar- murmuro Draco anntes de agregar mordaz- Y no te
preocupes aclararemos tu confusión otro día.
- Esta bien, adiós cariño.
Draco soltó una risita antes de irse.
Increíble, la conversación con Malfoy lo había ayudado bastante. Cosas que no se
atrevía ni siquiera a cuestionárselas, Malfoy las trato como si fuera la cosa
más normal del mundo. ¿De verdad se sentía atraído por los hombres? Bueno, la
idea no le repugnaba, pero tampoco le desagradaban las chicas.
En verdad estaba confundido. Lo bueno era que Draco le había dicho que lo
ayudaría a....... WOW! Un momento!! ¿cuando dejo de ser Malfoy para ser Draco?
¿y le ofreció su ayuda?
- Creo que el mundo se esta volviendo locoo.
Se puso de pie rumbo al aula de pociones, iba sumergido en sus pensamientos
cuando en el momento de cruzar la puerta del salón recordó retazos de la
conversación con el Slytherin, le había estado cuidando la espalda, lo había
estado protegiendo.
- Rectifico: el mundo se volvió loco- murmmuro logrando que los que estaban junto
a la puerta lo miraran extraño. Se acerco a su..... ¿enemigo?...... no,
definitivamente ya no podía considerarlo así.
- ¿Desde hace cuanto tiempo?- se limito a preguntarle. En un destello de
comprensión Draco capto el porque de la pregunta.
- Principios de este año.
Snape entro en ese momento al aula encontrando que el único que se encontraba de
pie era el-chico-que-vivió.
- Potter, molestando al señor Malfoy. Seráán 20 pun...
- Profesor Snape- lo interrumpió el rubio-- Yo lo llame. Aquí tienes Potter. La
próxima vez llega a una hora más adecuada. No acampo en la biblioteca
¿entiendes?- termino de decir pasándole un libro y rogando porque Potter hubiera
entendido el mensaje.
Harry asintió con un movimiento seco y se fue a sentar en su lugar, seguido de
cerca por un no muy feliz profesor.
Las dos horas fueron el insufrible tormento de siempre, con el resultado
esperado: 2 explosiones, responsabilidad de Crabbe y Goyle, por milagro la de
Neville no estallo, aunque tenía un sospechoso color ámbar en lugar del verde
que debía. Y los consabidos puntos menos para Gryffindor.
- Repasemos: el lugar esta claro, sería enn la biblioteca. La hora, era lo que le
daba problemas, o quería verlo en una hora o a la una de la tarde. Bien, tendría
que ser a la una, porque en una hora estarían en herbología
- Harry, ¿en que piensas?
- Nada Ron, solo repasaba la poción de hoyy.
- Ah, bueno- el pelirrojo no estaba muy coonvencido pero no siguió presionando.
Después de un almuerzo algo agitado debido a los nervios que lo consumían, logro
deshacerse de Ron y Hermione por un rato. Quince minutos antes de la una, salio
por el retrato cubierto con su capa. La dama de la pintura no tuvo que hacer un
gran esfuerzo por adivinar de quien se trataba.
- Intenta de no meterte en problemas chicoo- susurro cuando se cerraba - Es igual
a su padre.
El último comentario hizo sonreír a Harry, aunque estaba seguro de que su padre
no iría a reunirse a escondidas con un Malfoy. Sin embargo había que admitir que
Draco tenía sus grades diferencias con su padre.
Allí estaba, en la puerta de la biblioteca y del Slytherin ni la sombra. Tendría
que estar en clases en estos momentos, pero definitivamente esto parecía mucho
más prometedor que una aburrida clase de Historia. Harry se acomodo en un rincón
a esperar que apareciera el otro. No tuvo que esperar mucho, unos minutos
después hacía su aparición el rubio.
- Otra vez tarde- se agito molesto el reciién llegado. Harry pensó en contestarle
pero no pudo, se quedo allí observándolo. Su rostro tenía una mueca de
superioridad, pero no era la máscara que siempre usaba. En realidad más parecía
que estuviera inquieto. Harry comprobó su reloj. No, aun no era la hora. Volvió
a su estudio del rubio. Se sentía extraño, había pasado 6 años de su vida cerca
de él y nunca se había detenido a observarlo. No era el color de su pelo o el de
sus ojos, ni la forma de sus labios, aunque había que reconocer que se veían
tentadores.- ¡¡ Muy bien!! haré de cuenta que yo no pensé eso-
Lo que observaba era sus expresiones. La manera en que se contraía ese músculo
al costado de su nariz cuando estaba molesto, o como sus labios se apretaban
ligeramente cuando estaba ansioso. La forma en que entrecerraba los ojos cuando
estaba profundamente concentrado, como ahora. ¡Un momento, lo estaba mirando
directamente! Pero si él era invisible.
- ¿Sabes Potter? Deberías aprender a respiirar más despacio.
Harry dejo caer su capa y se quedo allí aún muy impresionado
- Imagino que ya me observaste bastante. SSi quieres puedes continuar después.
Sígueme.
Harry asintió, tomo su capa del suelo. Se disponía a seguir al Slytherin cuando
más que oírlo lo adivino. Se acercaba alguien. En un solo movimiento pego su
pecho a la espalda del otro, logrando un grito ahogado de sorpresa, de inmediato
cubrió a ambos con la capa.
- Shhhh.... Filch- susurro Harry
En ese momento daba vuelta por el extremo del pasillo el calador, por suerte su
gata no estaba con él. Lo más silenciosamente que pudieron salieron de allí a
una de las viejas aulas del quinto piso.
- ¿Disfrutaste el paseo amor?- dijo Malfoyy una vez que salieron de debajo de la
capa.
- Ya Malfoy, deja ese jueguito.
- Esta bien- acepto el otro sonriente, unaa sonrisa sincera
- Deberías sonreír así más seguido.
- Creí que dejaríamos el jueguito Potter
- No estoy jugando, hablo en serio- dijo eel ojiverde encogiéndose de hombros.
- Como sea. Hay una conversación pendientee- contesto suspicaz el otro, no se
sentía cómodo con esa actitud del Gryffindor.
- ¿Por que cambiaste Malfoy?
- Yo no cambie- siseo el Slytherin, el cammbio abrupto sorprendió a Harry- He
sido siempre el mismo, pero nadie se detuvo nunca a saber como era y SOY. ¡Por
supuesto! ¿a quien se le va a ocurrir que no soy como mi padre? Después de todo
soy un Malfoy.
La serpiente salio dando un portazo.
Camino sin rumbo, estaba furioso. Maldito Potter, se suponía que todo iba bien.
Él no se daba cuenta de cuanto había tenido que arriesgar. Ni Potter, ni
Severus, nadie se había detenido un momento para decirle una simple palabra:
Gracias.
- ¿Quien mierda me va a agradecer? Despuéss de todo no he hecho nada ¿verdad?.
Maldito anonimato, maldito Potter, maldito Dumbledore, malditos todos, una y mil
veces malditos. Después de todo a quien mierda le importa lo que yo hice y no
hice. ¿A quien le importa lo que arriesgue al enfrentarme al Lord? ¡Claro! como
nunca fue nada explicito. Mierda, después de todo ¿que puedo esperar? ¿Las
gracias? Ni eso, para ellos soy solo un...
- Malfoy!!
- ¿Que quieres Potter?- exploto Draco al ddarse cuenta quien tenía delante de
él.- ¿A caso no puedes vivir sin mi?
Harry casi sonríe ante el sarcasmo del rubio, pero se contuvo justo a tiempo.
- Estoy esperando Potter.
- Viene a.... ¡Merlín, que difícil!- murmuuro Harry, inspiro, aclaro su garganta
y su voz sonó más clara y decidida- Vine a darte las gracias.
Los ojos de Draco se abrieron sorprendidos.
- Gracias por ayudarme hoy en pociones- coontinuó Harry- Gracias por la
información antes de la batalla, gracias por salvar tantas vidas, gracias por
cuidarme la espalda de los mortifagos, gracias por enfrentar a Voldemort,
gracias por seis años de tu compañía.
El Slytherin olvido como respirar, y lo que no esperaba es que el moreno tuviera
más para decir.
- Gracias Draco, por ser una molestia todoo este tiempo, gracias por mantenerme
alerta y bien entrenado. Te debo mucho más de lo que crees y aun más de lo que
me gustaría.
Harry extendió su mano esperando la reacción del otro. El rubio se quedó
observando la mano delante de él, sus ojos vagaban desde la mano a los ojos
esmeralda que lo observaban con expectación, ansiedad y.... ¿miedo?.... ¿eso era
miedo?. Sí el chico-que-vivio-y-mató lo miraba con miedo. ¿Pero a que le podía
tener miedo?
Entonces lo comprendió, Harry estaba solo, tan solo como lo estaba el propio
Draco, le estaba ofreciendo más que su gratitud, más que una tregua entre dos
rivales. Le estaba haciendo una promesa de amistad, un juramento de que no lo
dejaría solo de nuevo.
-¡Que Gryffindor de tu parte Potter!- murmmuro Draco, y para su propia sorpresa
su voz fue suave, desprovista de la frialdad habitual de su sarcasmo.
Draco estrecho la mano que le ofrecía Harry y una sonrisa franca se dibujo en su
rostro, fue el turno del moreno de olvidar de como respirar.
- ¿Estas bien Harry?- dijo Draco con la soonrisa aun en sus labios. Harry solo
asintió- Bien, entonces vamos.
- ¿A donde?
- A caminar un rato
Transpusieron largos pasillos, unos más luminosos que otros, atravesaron largas
escaleras, unas más empinadas que otras y cuando cruzaron el portal principal de
Hogwarts se dieron cuenta de dos constantes: en el todo el camino recorrido la
gente los observaba, midiendo cada paso que daban, y sobre todo habían estado
allí juntos, los dos. Siempre de alguna manera habían estado uno al lado del
otro.
Al acercarse al lago aminoraron el paso, y tomaron asiento bajo un robusto
roble. Fue entonces que se dieron cuenta el porque de que cada persona que se
cruzaron los observaba con desconcierto. Era bien sabido que eran enemigos
acérrimos y el hecho de que caminaran pausada y amistosamente era extraño, pero
lo más insólito es que fueran tomados de la mano.
Al darse cuenta de que sus manos estaban entrelazadas se observaron un momento y
se soltaron. No fue un movimiento brusco, por el contrario fue sutil, delicado.
Permaneciendo serca, un ligero movimiento y estarían en contacto nuevamente.
Así en silencio se quedaron, uno apoyado en el otro, disfrutando de la cercanía
del calor de su compañero.
Draco soltó un suspiro.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸