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Capítulo 5: Adopción y Matrimonio, No Necesariamente en Ese Orden.
Albus y Molly habían tomado la noticia de que Severus y Harry estaban de acuerdo
en aceptar a Alicia como su hija con poca sorpresa. Lo que realmente los
sorprendió fue que sus amigos habían decidido casarse primero y luego gestionar
la adopción oficial. Albus se quedó un buen rato después del anuncio para jugar
con Alicia y hablar con Harry y Severus sobre las formas del Ministerio que
necesitarían llenar para que todo fuera legal. Además, rápidamente planearon que
la ceremonia de matrimonio, que el anciano convino en oficiar, tuviera lugar el
fin de semana. Severus le aseguró a Harry que si él y Alicia habían pescado el
sarampión, estarían recuperados para entonces.
Una vez que el Director se hubo marchado, Molly acorraló a Harry cuando salía de
su habitación.
-Harry, querido, no tuve oportunidad de aggradecerte que me permitieras trabajar
como tu asistente a medio tiempo. No te arrepentirás, te lo prometo
-Molly, tú eres una mujer amorosa, tenaz, que cuidó de siete niños además de mí
mismo. Si pudiste manejarnos a todos nosotros, definitivamente puedes ayudarme a
manejar mi negocio- estrechó a la mujer entre sus brazos y le susurró
quedamente-. Además, entiendo lo importante que es sentirse querida, necesitada
y útil.
Molly se derritió y abrazó al joven a su vez. Luego se separaron, ambos luciendo
sendas sonrisas de felicidad en el rostro.
-¿Dónde está Alicia? ¿Cómo se está ajustanndo a la casa?- preguntó Harry mientras
miraba alrededor del pasillo y escuchaba cuidadosamente intentando captar alguna
señal de la traviesa chiquilla.
-Está abajo jugando con Dobby. Cuando nuesstro pequeño elfo escuchó que tendría
otro miembro en la casa a quien cuidar cayó en éxtasis. Alicía sólo se ríe cada
vez que lo ve y eso lo excita más. En este momento, están jugando al escondite,
con Dobby buscándola- Molly y Harry rieron ante la imagen.
-Bien, entonces, mientras Dobby está cuidáándola, ¿por que no convertimos la
última habitación de invitados en un cuarto apropiado para una jovencita?
Escoltó a Molly y abrió la puerta de una habitación funcional pero prosaica.
-¿Qué crees que sería mejor, bestias mágiccas como unicornios sobre una pared
pintada de azul, o narcisos en una ladera de pasto, con nubes moviéndose
lentamente a lo largo del techo?- habló Harry mientras observaba detenidamente
las limpias paredes blancas.
-Pienso que las flores serían mejor. Las ssábanas y fundas podrían ser de
narcisos amarillos con pinceladas de hierba verde. Definitivamente tanto la cama
como el escritorio y la silla deberán ser achicados. ¿Qué te parece si tú te
dedicas a los muebles y yo me encargo de los hechizos de las paredes?- sugirió
Molly dando un paseo alrededor de la habitación, toqueteando ligeramente los
artículos a medida que los mencionaba.
-Bien para mí.
Hary y Molly pasaron los siguientes minutos transformando y hechizando la
habitación, hasta convertirla en un sitio que una niña brillante y alegre
encontraría cómodo y atractivo. Cuando todo estuvo hecho, ambos observaron el
resultado de su trabajo.
Cuando estaban a punto de abandonar la habitación, escucharon un fuerte
estruendo y luego un fuerte grito. Harry corrió hacia el salón principal. Ante
él estaban parados un arrepentido elfo doméstico y una sollozante Alicia. Se
apresuró hacia la pequeña y se aseguró que ella lo mirara antes de preguntar:
-¿Estás bien, cariño?
La niña hipó y asintió con la cabeza, mientras sus lágrimas continuaban cayendo.
-Lo siento, seré una buena niña, pero no hhagan que me vaya.
Antes que Harry pudiera decir nada, escuchó pasos y levantó la vista para ver a
Severus que bajaba lentamente las escaleras.
-¡Severus, no debes estar fuera de la camaa!- Harry se apresuró hacia su pareja y
lo guió hasta uno de los sillones acojinados.
-Escuché un estruendo y luego lo que sonó como un grito. ¿Está todo bien?
Harry miró alrededor del salón y vio lo que había causado el estruendo.
-Aparentemente, Alicia y Dobby jugaban al escondite y causaron un pequeño
contratiempo, amor. Los pobres están muy afligidos por ello.
Alicia se paró frente a ambos hombres, y detrás de ella se detuvo un arrepentido
Dobby, que en ese momento golpeaba la cabeza contra sus manos coreando “¡Malo
Dobby!”
-Lo siento, no quise hacerlo, no me envíenn lejos. Seré una buena niña, lo
prometo- se lanzó sobre Severus y Harry, mientras seguía llorando.
Harry miró a Severus y le dio una triste sonrisa, curioso de ver cómo su amado
tomaría este pequeño incidente, especialmente dado que todavía estaba enfermo y
ahora mismo sufría la tercera y más incómoda etapa del sarampión.
Severus alargó el brazo y, cuidadosamente, levantó la temblorosa barbilla de
Alicia.
-Alicia, los accidentes pasan todo el tiemmpo, no hay razón para pensar que te
enviaremos lejos por algo como esto. De hecho, no hay nada que pudieras hacer o
hicieras que lograra que hiciéramos eso. Si ese fuera el caso, Harry y yo no
estaríamos juntos ahora, porque él es un magneto para los accidentes cotidianos-
Severus sonrió suavemente a la pequeña, observando como sus lágrimas se secaban
y sus labios dejaban lentamente de temblar. Acarició su mejilla y observó como
la sonrisa regresaba a los ojos de la niña-. Ahora, tu eres parte de esta
familia. Recuerda, Alicia, que ahora eres nuestra hija. Puede que todavía no sea
oficial, pero eres nuestro pequeño ángel y nosotros somos tus padres. Si te
sientes mal por romper algo, no llores. En lugar de eso, ofrece ayudar a
limpiarlo, ¿vale?
Alicia asintió y extendiendo sus pequeños brazos, rodeó el cuello de Severus,
dando un abrazo a su nuevo papá. En ese momento, Harry exhaló suavemente,
inconsciente de que hubiera estado sosteniendo el aire con ansiedad. Alargó un
brazo y acaricio tiernamente la cabeza de su ahora completa familia y vida.
Cualquier ligera duda que hubiera podido tener, ahora se había ido.
La predicción de Harry resultó correcta. Al siguiente día, tanto Alicia como él
cayeron con el sarampión mágico, y a diferencia de Severus, quien estaba
mejorando, pasaron los siguientes tres días con la enfermedad. Severus se dedicó
este tiempo a trabajar en el sótano elaborando pociones, mientras Molly y Dbby
cuidaban a Harry y la nueva hija de la casa, al tiempo que informaban a todos
aquellos que eran cercanos e importantes para Harry y Severus, sobre la
inminente boda y posterior adopción. Albus regresó hacia el final de la semana
con los papeles para hacer todo oficial, y el Sábado, el hogar conocido como
Stone Mason Place, era nuevamente la locación de una alegre reunión.
-Y ahora los declaro unidos de por vida. PPueden besarse- declaró Albus feliz,
con el corazón ligero. Sus ojos brillaban con alegría mientras finalmente
observaba a sus dos mejores muchachos empeñar sus vidas uno con el otro. Sentía
que su intromisión, finalmente había logrado alejar el dolor, y de la mejor
manera posible.
Harry y Severus giraron sus rostros uno al otro al final de la declaración y se
inclinaron para un tierno beso que hablaba de amor, preocupación y compromiso
eterno. Todos los presentes en la ceremonia aclamaron y aplaudieron su
aprobación. Alicia había actuado como niña de las flores y portadora del anillo,
mientras Minerva y Ron habían sido los testigos oficiales.
Cuando el beso concluyó, Albus habló una vez más a la familia y amigos reunidos.
-¡Ahora les presento a los señores Harry yy Severus Snape!- todos dejaron de
aplaudir por un momento, sorprendidos por el anuncio que finalmente se había
filtrado.
Harry y Severus habían hablado largo y tendido unas noches antes, conversando
sobre cuál debería ser su nombre de casados. Snape había pensado que un nombre
conjunto separado por un guión estaría bien para él, pero Harry argumento que
sería demasiado largo y agregó ‘además, no quiero ser el Niño Que Vivió y
Triunfó por siempre, y eso es lo que siempre será el nombre Harry Potter’.
Severus señalo que Harry podría cambiar legalmente su nombre, pero para el Mundo
Mágico siempre sería su querido salvador, Harry Potter. También habían discutido
sus potenciales ramificaciones que tendría el cambio de nombre en sus negocios y
ambos sintieron que no era realmente necesario cambiar el nombre a ese nivel.
Ron jadeó y exclamó:
-Debes estar loco de amor, compañero, si eestuviste de acuerdo en tomar su
nombre. Te deseo la mejor de las suertes, Harry, porque ser un Snape no es
fácil.
-Ni estar casado con uno, señor Weasley- ssonrió Snape, pero el aguijón de esas
palabras tuvo poco impacto sobre Harry mientras el hombre maduro enroscaba el
brazo alrededor de la cintura de su compañero de vida y le daba un cariñoso
apretón.
Los demás asistentes rieron y mientras todos partían a buscar la comida que
estaba siendo servida afuera, Harry y Severus condujeron a Alicia y Albus hacia
el interior de la casa para firmar los papeles de adopción. La niña se paró a un
lado jugando con su muñeca sin prestar verdadera atención a los procedimientos,
ahora que la excitación por la boda había acabado, mientras Albus se paraba
frente a los dos recién casados en tanto firmaban los papeles de adopción.
-La pequeña Alicia ahora será conocida commo Alicia Ann Snape.
Alicia giró hacia los tres hombres y dijo:
-Me gusta el nombre, Alicia Ann Snape. Es más fácil que decir Cuthbertson.
-Alicia, ¿escuchaste lo que dijo el abueloo Albus?- Harry se arrodillo delante de
su nueva hija adoptiva.
-¡Hu,huh!. Escuche cuando el abuelo Albus los declaraba casados y todo. ¿Puedo
ahora salir a jugar con Dobby, papi?- Alicia miraba de un padre a otro sin
preocupación.
Harry miró a Severus y sólo sonrió. Severus se limitó a sacudir la cabeza ante
la resistencia infantil y ambos dejaron que saliera de la casa.
-Bien, hoy fue un día mas feliz y memorablle de lo que se podría pensar- Albus se
paró entre Harry y Severus mientras los tres hombres miraban hacia la puerta y
veían a su familia y amigos reunidos para celebrar su felicidad.
Harry tomó la mano de Severus y la estrecho apretadamente. Definitivamente, hoy
sería un día que siempre conservaría y cobijaría en su corazón.
-Afortunadamente, todo transcurrió sin otrro tipo de incidentes. Al menos en lo
que a ti se refiere, mi querido marido- dijo Severus bromeando. Albus y Harry
rieron entre dientes.
-Bueno, amor. Estoy seguro que eso no duraará mucho tiempo. Especialmente ahora,
con una pequeña como Alicia en la casa.
-No es ‘únicamente’ Alicia quien está en lla casa. Pero sí, ciertamente tienes
razón. Hay cantidad de nuevas aventuras esperándonos justo al dar vuelta a la
esquina.
FIN
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